Que empiece ya el quinto Tour de Froome

Con una semana de retraso respecto al calendario de los últimos años, este sábado comienza el Tour de Francia más previsible de los últimos tiempos. No contentos con el HORROR de edición 2017 de la carrera, los organizadores dejaron bien claras sus preferencias cuando anunciaron un recorrido con una única crono de 30 km el penúltimo día, y una CRE de 35 km. el tercer día.

Por un lado se enviaba el mensaje a Dumoulin -que en el momento en que se cerraba el recorrido del Tour había derrotado de manera muy contundente a Froome en el Mundial CRI- de que no iba a adaptar la carrera para que el Sky tuviese un rival de entidad, y por otro se enviaba el mensaje al equipo británico de que podían volver a dejar sentenciada la carrera -cogiendo el liderato, que rara vez pierden- ya en la primera semana, y después todos al chucuchú del trenecito.

En su momento se analizó el recorrido en su conjunto, donde hay una etapa menos de sprint que en 2017, y algunas etapas de montaña -singularmente, la de Madelaine/Croix-de-Fer/Alpe d´Huez- que se reconocen en la tradición del Tour de Francia o del ciclismo que conocíamos, después que hace doce meses se vendiese como etapa reina una chuminada por el Jura que acabó al sprint. Un Tour donde el Monte del Gato -contengan las risas- era la encerrona.

Todo está previsto, como anunciado, para que Froome consiga de facto su quinto Tour y entre a formar parte del Olimpo del ciclismo, por mucho que los organizadores hayan maniobrado para excluir al corredor debido a su positivo en la Vuelta a España. Al final, perdido el derecho de veto del que gozaba no hace muchos años y exonerado de la peor manera un corredor que acabará enterrando el ciclismo, todo serán sonrisas y parabienes en la salida de la Isla de Normoutier. La hipocresía es tan consustancial a este deporte como la omertá.

Froome, que llega muy descansado y con dos victorias más que la pasada temporada, tampoco padecerá la limitación a ocho corredores por equipo que ha sido uno de los factores del espectacular año de ciclismo que se está viviendo. En el Sky, si así lo desean, pueden multiplicar el rendimiento de uno o dos corredores para que suplan el trabajo de cuatro o cinco, y lleva a Geraint Thomas como segundo jefe de filas, y que el mismo ha reconocido que ha preparado toda la temporada con el objetivo de ser líder si finalmente hubiese habido justicia con Froome.

No la ha habido, y tendrá de gregario al reciente ganador de Dauphine, acompañado de Kwiatkowski, Poels, Rowe, Castroviejo (¡un saludo a Unzue!) y los debutantes Moscon y Bernal. El primero podrá ser escalador, rodador o experto del pavé cuando lo requieran, el segundo lo llevan con 21 años a su primer Tour. Por lo general, con esa edad no se suele acabar la carrera, por lo que se colige que Sky pretende controlar el Tour con seis corredores más el líder. Y lo lograrán, de eso puede escribir Boasson-Hagen un tratado.

El resto de equipos no pasan de meras muecas ante el masivo poder del equipo que ha dejado atrás al UsPostal, y así también sus líderes. Destaca especialmente el Movistar, que el año pasado se arrastró como un perro achacoso tras perder a Valverde el primer día, y que ahora se presenta con tres líderes tras rebajar de su condición a Nairo Quintana, tres veces podio en la carrera y el único corredor en activo que ha puesto en dificultades a Froome en la montaña, además del único que le ha ganado una gran vuelta.

Por intereses del patrocinador se ha fichado a Mikel Landa, un corredor que hace doce meses era gregario de Froome. Han leído bien: pretenden ganar a Froome con un gregario, como si en su tiempo hubiesen fichado a Hamilton o Landis para que hiciesen mejor papel que Mancebo o Valverde ante Armstrong. El alavés vive de su mito, extremadamente inflado por su nacionalidad y un sector del fandom que le atribuye virtudes milagrosas escasamente plasmadas en victorias, y el año pasado acabó cuarto haciendo de gregario gracias a que la primera semana fue la más suave que se recuerda en décadas.

Valverde, con 38 años, ha iniciado por fin la curva descendente de su rendimiento, como se vio en las Ardenas. Si ni estando inflado de bolsas de sangre y en plena madurez fue capaz de oler el podio del Tour -que consiguió de una manera muy diferente y a una edad rocambolesca-, poco va a hacer este año. Su última victoria de etapa se remonta a 2012, la única que fue líder a 2008 y tampoco aprovecha las llegadas del Tour para nada, porque solo quiere agarrar un sexto o séptimo puesto, además de la clasificación por equipos que tanto estiman en su equipo, el mismo que mantuvo el contrato durante su sanción por dopaje.

Hasta el más lerdo del lugar sabe que el Movistar acabará en tragedia, y si no miren el desempeño de Gª Acosta y resto de materia gris navarra, que este año han fichado a cinco corredores para suplir la baja de G. Izagirre y Castroviejo, y uno resulta que quiere ser líder sin haber ganado nada, otro ha dado positivo, y los otros tres no valen para el Tour. Pues a mamarla a Parla, o a Tafalla: todo lo malo que les pase será consecuente con el pasaporte biológico de Jaime Rosón, al que ni citarán.

La banda tricéfala se completa con Soler -que ojalá demuestre la misma valentía que ha demostrado durante toda su carrera deportiva, especialmente en la novena etapa-, el andrajoso Bennati, el andorrano Erviti, el cliente de Ferrari Rojas y Amador, que entrena con Leonardo Piepoli. Ninguno de estos corredores, uno por uno, es rival contra su equivalente en el Sky, y suerte si en la CRE no quedan a 1´ o más.

Roglic ofrece más garantías como alternativa a Froome. Aunque jamás ha disputado la general de una grande, llega con un 2018 donde ha confirmado todo lo apuntado en años anteriores: alguien que arrasa en cronos y gana etapas de alta montaña tiene que probar sus límites en una grande, a no ser que sea como su compatriota Spilak. A lo mejor no vale para nada y acaba refugiado en las vueltas de una semana como el bueno de Simon, pero de momento el Jumbo lo arropa con Kruijswijk, Gesink y el talento Tolhaek, además del bloque para Groenewegen con Roosen, Jansen y Martens. Desde luego, camino de Roubaix no va a estar solo.

Nibali, salvo el Tour 2016, jamás ha salido en una grande a verlas venir. En cuanto vio los 15 tramos de pavés del noveno día pensó en repetir el soberano butrón de 2014, donde dejó maniatado el triunfo final en la carrera. Con 33 años para 34 consiguió el año pasado doble podio en Giro y Vuelta, el tercero de su carrera. Llega con lo mejor que tiene en Bahrein, incluyendo a Pozzovivo que dobla desde el Giro, a los Izagirre y al cuarentón Pellizotti, el mismo que en la Vuelta subía mejor que jefes de fila. Colbrelli para los sprints -sería una sorpresa que ganase alguno- y Koren y la sorpresa Haussler para el día en que quiere reventar la carrera.

Bardet lleva cuatro años haciendo el Tour de su vida, considerando sus características. Su rendimiento canta bastante, especialmente esta año donde ha estado a tope desde febrero -segundo en Strade Bianche, tras una extraña lesión doméstica- y obtienendo sus mejores resultados de siempre en Lieja, Dauphiné y un sinfín de carreras. Tiene el muro de la crono final, pero también el aliento de un país que se ha dejado por el camino a Pinot -arrasado tras su blancazo en el Giro- y a Barguil, esperando recuperar los vatios perdidos por una bicicleta.

Su equipo se parece mucho al del año pasado, uno para encerronas en la media montaña, de esas que al Sky le provoca la risa floja: Vuillermoz, LaTour, Domont y Gallopin, además de Dillier, Naesen y el repescado a última hora Frank, porque al parecer Geniez estaba “en baja forma”, eufemismo en el ciclismo que habrá que seguir en las próximas semanas. Es, bajo todos los puntos de vista, el equipo nacional francés. Y Bardet el primer francés desde Virenque que logra dos podios seguidos. Supongo que eso ayudará.

En dura pugna con Landa está Porte: otro gregario que quiere ganar al jefe. En 2016 acabó quinto, y hubiese sido segundo de no ser por el tiempo perdido en la primera semana. El año pasado casi se descalabra de por vida, y ahora llega de ganar la Vuelta Suiza. Desde el año 2004 nadie que haya hecho podio en Suiza sube al podio en el Tour, en una constante del ciclismo contemporáneo. Bien es cierto que no se ha tenido que esforzar mucho en un recorrido ideado para que no sufriese mucho, tan cierto como que tiene 33 añazos, su tradicional “día malo” y que está a la búsqueda de contrato. Dicen que el Trek, tradicional cementerio de elefantes.

Su BMC es un equipazo para la primera semana, donde razonablemente perderán sus opciones de podio el 50% de los que salen con ese objetivo. Schär y Küng son dos locomotras que para sí las quisiese la SBB, que junto a Bevin, el cuarentón Gerrans, el siempre polivante Van Avermaet -suyo es el mérito de la victoria en Suiza-, Caruso y Van Garderen hacen que sea el equipo que mejor va a exprimir el regalo de la CRE. A partir de ahí, la consigna de una formación sin punch en la montaña será hacer que el tasmano llegue sin perder tiempo a los puertos, donde se enganchará al trenecito del que formó parte, y a esperar su distancia.

Zakarin lleva una temporada lamentable, en tónica con su equipo. Tras su debut en el Tour con victoria en la etapa más dura de aquel 2016, anunció desde el podio de la Vuelta que era su objetivo de la temporada. Al menos es un corredor que ataca y rompe los esquemas en etapas de trenecito y tran-tran, además de forma bastante loca y sin mirar atrás. Su mayor handicap es que la primera semana puede ser una losa, además de llevar un equipo ramplón donde la mitad de los esfuerzos van con Kittel, y para la montaña solo están Boswell -exSky- y Kiserlovski, el croata del que nadie puede decir realmente si ha corrido o no una gran vuelta.

Fuglsang es un corredor que siempre se ha creído grande, y su palmarés dice lo contrario cuando ya tiene 32 años. Realizó un Romandía soberbio, y no ha ganado la Vuelta a Suiza porque el Astaná hizo el segundo peor tiempo en la CRE. Los daneses están realizando la mejor temporada de su historia como país, y es el país de algunos de los mayores dopados de la historia del ciclismo, mientas que el Astana es lo que es. Viene muy arropado con otros tres daneses (guiño, guiño, recuerden que hubo problemas de dinero al principio de temporada) y seguro que un buen resultado afloja las carteras de los acaudalados plutócratas de su país de hipocresía. En caso de flop en la general, Fraile y SMS Sánchez sabrán buscar su opciones.

No creo que ni el propio Uran cuente con repetir su podio de 2017, obtenido de manera sorprendente y sin realizar ni un ataque en toda la carrera. Llega al Tour con lo mejor que tienen en el equipo, que sobre el papel siempre ha parecido mucho, y después resulta que es muy poco: Rolland -muy fuerte en Dauphine-, el talento Martínez y Craddock, además de Phinney y Van Marcke, que lo pueden hacer muy bien en el pavés y en la CRE. El patrocinador, obtenido a última hora,querrá que se vea su marca en el Tour, probablemente la única carrera que conocían cuando Vaughters les engatusó. Sin sprinters no hay otra vía que el ataque.

Estaría bien citar a Dumoulin como favorito para el Tour, y también decir eso de que el capitalismo tiene sus días contados, o lo de España mañana/será republicana. Si el holandés ganase el Tour enlazaría un 2º-1º con el Giro sin precedentes en el ciclismo contemporáneo, y especialmente un Giro donde estuvo entre los tres primeros desde el primer día, sin descanso. Solo un fenomenal golpe de mano en Roubaix podría tornar la balanza en su favor, y no es descartable: ha demostrado ser el corredor de grandes vueltas que mejor se manaje en pavés, mucho mejor que Nibali, por ejemplo.

La pérdida de Kelderman por una caída en el campeonato holandés tampoco es lastre ninguno: tampoco contó con su auxilio en el Giro 2017. Dumoulin siempre está solo: lo estuvo cuando acusó a Froome -y lo pagó con la venganza camino de Jafferau- y lo vuelve a estar en este Tour, con un equipo que no está al mismo nivel que en 2017, y donde Matthews ya ha dicho que no luchará por el maillot verde, pero que irá “a por etapas”. El joven Andersen ofrece más garantías que los decrépitos Ten Dam, Geschke o Haga. Arndt y Theuns para Matthews, claro: porque salen a buscar etapas.

Adam Yates, cuarto en 2016, está con opciones de podio, siempre que logre evitar los blancazos propios de su equipo. Solo contará en la montaña con Nieve, un valor seguro y más en una temporada donde llegó al Giro sin apenas competir. El resto del equipo se centra en la primera parte de la carrera, con potencial para hacerlo muy bien en la CRE y el día del pavés. En caso de liderato o algun accidente de algún tipo, volverá el Howson de la Vuelta 2016, no tengan ninguna duda.

Daniel Martin hizo un Tour 2017 buscando el podio, hasta que reventó de tantas fugas y ataques. El Emirates donde milita ahora es un equipo fantasma, sin apenas presencia en el pelotón y las carreras importantes. En Dauphiné mostró muy buen nivel, pero todo da imagen de retales o de una especie de Selle Italia anabolizado con petróleo pérsico: Kristoff para los sprints, Durasek, Marco Marcato….Es un nivel similar al del Trek de Mollema, que el año pasado ya consiguió su objetivo como holandés (una etapita, y ganada como la de Jose Cayetano Juliá) y que va con un equipo de retales, incluyendo al supuesto sprinter Degenkolb y a Stuyven, con capacidad para reventar la carrera camino de Roubaix.

En esa tesitura, es mucho mejor lo que hace el Quick Step. Jungels vuelve al Tour tras su debut en 2015 -siempre en fugas- y su proceso de maduración en el Giro. Le gusta estar arriba en la clasificación, y tiene unos primeros nueve días ideales. Después, lo que aguante en la montaña. Siempre en solitario, como aprendió en Italia, porque el equipo sigue la máxima de Lefevre de una etapa vale más que un séptimo puesto, y se articula en torno a Alaphilippe para la media montaña, y el resto Gaviria -ninguna victoria en Europa este año- y su guardia pretoriana de Richeze (casi cuarenta años y dos temporada en la nevera por dopaje, así es el ciclismo) y Lampaert. Un detalle: Terpstra y Gilbert no van a estar el día del pavés para hacer turismo.

En esta línea de bandoleros está el Lotto, un clásico de los equipos sin líder. Benoot es lo más parecido, pero es muy joven y buscará sus límites. De Gendt hará su carrera, y el resto gira en torno a Greipel y su recambio, Keukeleire. El Bora lleva al desaparecido Majka para la general, pero todos sabemos que irá en las fugas de montaña, igual que el resto del equipo una vez que Sagan haya asegurado los puntos del sprint intermedio, después de haber dejado de manera extrañísima a Buchmann en casa.

El FDJ gira en torno a Demaré y donde pueda llegar el joven talento Gaudu, el desaparecido Dimension Droga hace lo propio con Cavendish -sí, todavía es ciclista profesional- y Pauwels para que sepan que existen en las etapas de montaña, mientras que los cuatro equipos de relleno esperan la resurrección de Barguil, la confirmación de Laporte, el ascenso de Guillaume Martin y la explosión de Calmejane.

Y todo, todo, bajo la sombra de lo que quiera el Sky y Froome. Porque la UCI y la AMA lo han querido así.
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La justicia estadounidense quiere que Bruyneel devuelva 1´2 millones de dólares, un 60% de lo que cobró durante sus años al frente del UsPostal, donde era pagado con dinero federal. Asimismo, ven bastante improbable recuperar la cantidad, dado que no va a volver a pisar suelo estadounidense.
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Interesante trabajo científico sobre los beneficios de rodar en pelotón en términos de desgaste y exposición al viento.
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La tradicional escuela cántabra de urbanismo y conciliación, aplicada al ciclismo.
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Como sabrán, ha habido cambio de Gobierno en la nación única e indivisible de la que formamos parte. Llevamos semanas de desesperación con las medidas de los nuevos progres que, no contentos con Maxim Huerta, una radical-ecologista y demás gentuza de bajo vuelo astronaútico, ahora quieren rebajar la pena máxima para los atropellos a ciclistas de nueve a seis años. Es una Ley que está en trámite, y el PSOE pide “abandonar populismos”. ¡Los del comisionado “por la pobreza infantil”! ¡Los de las fotos del Presidente haciendo footing! ¡Piden “abandonar populismos”!

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36 comentarios en “Que empiece ya el quinto Tour de Froome

  1. No entiendo muy bien lo de que por haber sido sus gregarios no pueden ganarle… No digo que lo hagan, el vergonozoso robot impune, su equipo y su droga parecen invencibles pero así en general no veo porque un exgregario no podría ganar a su líder. El caso más conocido en nuestro páis es Indurain que fue gregario de Delgado…

     
  2. Sigo manteniendo la arriesgada apuesta que hice al acabar el Tour 2017: este año comienza la era Dumoulin, y Froome se retirará del ciclismo como el único que se quedó en 4 tours victoriosos. Por lo demás, creo que podemos estar ante una edición como la de 2006, carrera loca e impredecible que nos regale días espectaculares, siempre a la espera de lo que diga después el antidopaje (o visto lo visto, igual ni eso)

    En cualquier caso, tengo ganas ya de que empiece, igual que las tengo del nuevo #maillot2005. Gracias por el blog Sergio, y no cambies nunca, aunque el ciclismo lo haga. Saludos!

     
  3. Al hilo de Dumoulin ha comentado que la gestión del caso Froome le hace daño al ciclismo. Junto al casi jubilado Jeremy Roy los únicos que han alzado la voz tímidamente.
    Creo que Nibali volverá a intententar la machada en pavé, me temo que la gran oportunidad sería que lloviese ese día, para ver al asmático con problemas respiratorios

     
    • Se tomara 400.000 inhalaciones de salbutamol (y varias inyecciones) y al dia siguiente recuperara el doble de lo perdido y listo. Y claro, a ver quien le dice ahora que no puede superar el limite de salbutamol…

      Es todo tan horrendo que acaba por convertir al tour en una pachanga de las fiestas del barrio… lamentable.

       
  4. Pues no veo tan claro que vaya a ganar fácil el Sky, más bien al contrario, con el desgaste de Froome del Giro, que nunca antes había disputado en su carrera, al menos en su época de esplendor, la etapa del pavés y con el recorrido tan montañoso en la segunda parte del Tour, más un puñado de corredores atacantes, creo y espero que salga una carrera espectacular

     
  5. El plantel de corredores para este año es el más granado que se recuerda en años, prácticamente no falta nadie (salvo las víctimas del Giro de los blancazos y Kelderman, que apuntaba maneras).

    Tal y como ha discurrido la temporada y los esfuerzos y fatigas acumulados por unos y otros, solo Roglic y Quintana parecen alternativas reales cara a la general. Soy incapaz de creerme una posible victoria de Porte, Bardet o Uran, y Nibali es puta beluga, pero los años no pasan en balde.

    Desgraciadamente creo que Dumoulin va a llegar al Tour más cascado que el saltamontes británico, o al menos con un desgaste más creible (vistos los recursos del averno con los que cuenta el Sky, uno empieza a pensar que el cyborg podría concatenar 8 victorias en grandes vueltas de manera consecutiva).

    Para los sprints, la presumible batalla entre Groenewegen y Gaviria por heredar el cetro de las volatas se antoja emocionante, y cara a las etapas de cazadores (que en los últimos años han sido lo único salvable del Tour) habrá que confiar en los sospechosos habituales y las nuevas caras con desparpajo: De Gendt, Mathews, Calmejan, Soler.

    Yo si creo que Bernal va a acabar el Tour, y más aún, que va a generar un hype del copón entre los aficionados coyunturales del mes de julio. A partir del 15 de julio claro, que hay Mundial.

    Ojalá la etapa de Roubaix haga saltar la banca, en un sentido o el otro. Y a poder ser sobre seco, para cerrarles un poco la boca a los que tanto gustan de ver a los ciclistas cascándose piñazos en un maremagnum de agua, barro y miseria.

    Que empiece el espectáculo. A ver si sale un Tour vistoso, a la altura del resto de la temporada. Que por estadística y decencia ya toca.

     
  6. Gracias por el post!

    Es Jaime rosón el del resultado adverso, no Jesús.

    Ya se sabe de tu animadversión hacia Landa, yo en cambio espero que este sea el Tour en el que transforme las sensaciones en resultados.

    El SalbutaSKY trae un equipo que asusta y los demás aunque vengan con sus mejores galas no se acercan, como dices, uno a uno en capacidad. Además los SalbutaSKY sirven todos para todos los terrenos.

    Solo la mala suerte, o el khArMA en forma de abanicos, caídas, el clima bretón, cosas de esas… les pueden molestar.

    Comentas que hay equipos y corredores para la media montaña. A mí me extraña porque apenas hay etapas de este tipo, un murito la primera semana y la etapa 14 en Mende.

    Hay equipos que se la juegan todo a un líder (Froome, Porte, Yates) y otros han hecho bicefalias, tricefalias o compaginar la opción de luchar general y sprints. Veremos cual es la opción buena.

    Doy por hecho que Froome, Quintana y Nibali estarán ahí. Creo que Bardet, Landa y Yates también. Y veo muchos que pueden hacerlo muy bien pero no dan las garantías de los 3 primeros. Porte podría pero algo le pasará, Zakarin lo mismo, entre descensos, pavé y CRE perderá un mundo. Y luego las grandes incógnitas para mí, Dumoulin y Roglic. Espero que el holandés pueda mantener el nivel del Giro y en ese caso será la amenaza para Froome por la CRI. Roglic lleva un 2018 excelso, imbatible en una semana pero que en 3 semanas y donde el peso de la crono se diluye me da menos confianza. Además Roglic ha perdido esa condición de tapado que le daba margen y le hizo ganar en Serre Chevalier .

    Si añadimos los Fulgslang,Daniel Martin,Valverde,Urán,Kruijswijk…mucha gente para pelear los 10 primeros puestos de la general. Eso sí, el primer puesto del cajón parece tener dueño.

     
    • Como bien dices, muchos para pelear el top-ten. Demasiados…

      En estos últimos Tours, lo del puestómetro ha bloqueado la carrera hasta límites bochornosos. Veremos al Emirates o similar tirar del pelotón para defender el 8º puesto de Martin? Es más que probable…

      David S.

       
  7. Yo creo que el “amigo” Froome, va a por el Giro, El Tour y La Vuelta…. hace triplete y se retira, total, que mas da ??. Lo que lleva el SKY en las venas no lo vamos a saber, hasta dentro de unos años, el agente K12 ( Landa) “infiltrado” y algo pálido según que días, se habrá llevado la receta al Movi estrella ??, o el PDM al…… Esto es así de siempre, ya por aquel entonces mi amigo Chema del Meta2000 me contaba las mil y una batallas…. un abrazo amigo donde quiera que estés.

    Lo malo es que los ciclistas no pueden plantarse, porque si no, no cobran o les tiran del equipo, pero lo que esta claro es que aquí el rasero por el que se corta a cada uno, no es el mismo. Sin perdonarlo, a Contador, por picogramos …. sancionado, a otros por supuestas anomalías en su pasaporte biológico (Sr. Rosón, de nombre Jaime, Sergio) veremos que sale de aquí, pero de momento apartado del Tour….. otros se meten coca y como no mejora el rendimiento no es positivo… pero poner en peligro la vida de otros, no pasa nada… y por supuesto la de uno mismo.

    El Tour será una semana de ver como va la carrera, dejarán hacer bajo control y empezará el dominio del SKY la segunda semana y como no, apisonadora la tercera al estilo Banesto 95…. El resto correrá en su liga “B” como siempre y veremos algo de espectáculo ahí.

    Ferrari tendrá que optimizar mucho si quiere pillar al SKY en términos de quimicefa, creo que el resto van un paso por detrás y con margen. Lo único que unos tendrán laboratorios y el otro tirará de su roulotte perdido entre Sierra Nevada y Gerona.

     
  8. “Froome, que llega muy descansado y con dos victorias más que la pasada temporada…”

    ¿Llega muy descansado? ¿Seguro? Viene de ganar el Giro. Otros años Dauphine, pero el Giro son tres semanas y como siempre recordamos, ya sabemos quienes fueron los últimos en ganar ese doblete.

    Siempre digo lo mismo, pero yo creo que este año no gana. A pesar de tener el super equipo de cyborgs más bestia que se recuerda. Tengo la impresión de que va a ser un Tour abierto y de que el tema de Froome de algún modo va a pesar en el rendimiento del Sky.

    ¡Gracias por escribir como siempre!

     
  9. Si la carrera arrancase sin Froome, sería uno de los tours más abiertos de los últimos años, porque hay un nivel medio muy alto, pero ninguno al nivel del asmático.

    Porte y Yates harán una buena CRE para luego ir desinflándose poco a poco.

    Nibali, Dumoulin y el QuickStep tienen que salir a romper la carrera en el pavés, ya que es el único punto donde se le puede escapar el 5º tour a Froome. Si el asmático sale del pavés líder, tendremos trenecito del Sky hasta Paris.

    La banda del Movistar lucharán por el pódium, teniendo en cuenta el tiempo que van a perder en la CRE (Castroviejo e Izaguirre eran claves) y la nula visión estratégica de Unzué.

     
  10. La conductora que mató (y dio 0´90 en el control de alcoholemia) a tres ciclistas en Oliva está en libertad provisional. La conductora que arrolló a los alemanes en Mallorca (y dio positivo en el control de drogas) bajo fianza en la calle.

    Entiendo perfectamente que un accidente puede ocurrir: De hecho, hace poco más de un año, una conductora no miro bien en un ceda el paso y me tiró. A todas luces un descuido, la chica no había bebido y estaba más preocupada que yo. Ninguno estamos libres de un error. Pero es que en muchos casos no estamos hablando de un error, sino de gente que conscientemente coge el coche cuando no puede ni sostenerse en pie, y que, como en el atropello de mis paisanos el otro día en León, sale huyendo después de asesinar a una familia. Que no sé qué puede pasar por la cabeza de una persona para ni pararse después de atropellar a gente (imagino que este sujeto se escandalizaría con el atentado de Las Ramblas, irónicamente), la verdad. Y ahora hay que aguantar esto de “los populismos”, por exigir algo de justicia ante atropellos Es indignante, de verdad.

     
  11. Buff, estoy tan harto de Froome y todo el mamoneo que lo rodea que he pasado de leer tu análisis y me he ido directo a los sueltos.
    Muy interesante el artículo sobre rodar en el pelotón.
    Indignante el último suelto, claro que sí, huyamos de populismos, pero sólo de los que nos interese huir. Anda que no atenuantes para que no se llegue a la máxima pena (y eso que casi todos van drogados y borrachos), pues nada, se lo explicas al chaval que han matado el otro día a sus padres que debe de ser muy popular.

     
  12. El gran favorito para el Tour es Nairo Quintana, este año no tiene excusa de ningun tipo. La propaganda le quiere cargar con toda la presión a Froome, que viene del Giro. Una excusa que sirvió el año pasado para que justificaran el mal Tour de Quintana, y que sirve este mismo año para no considerar favorito a Dumoulin…
    Si Quintana no gana este Tour será un fracaso enorme(salvo que medien caidas o circustancias extrañas).
    Saludos.

     
  13. Me he leído el artículo sobre las ventajas aerodinámicas de rodar en pelotón, y me ha parecido muy interesante. Todos los que alguna vez hemos rodado en pelotón hemos vivido eso de ir “sin dar pedales” a gran velocidad, pero se hace muy difícil explicarlea alguien que nunca ha andado en bici hasta qué punto es beneficioso ir en pelotón.
    Como dato curioso (yo lo desconocía), incluso el ciclista que está tirando del pelotón realiza menos esfuerzo que alguien que rueda solo, para una misma velocidad.
    Como única pega, dejando aparte las simplificaciones del modelo (necesarias al realizar una simulación así), es que toda el estudio se realiza para una velocidad de 54 km/h. Y en mi opinión, a esa velocidad lel pelotón iría bastante mas estirado de lo que propone el autor, por lo que el beneficio aerodinámico sería menor (por intuición).
    Por lo demás, me ha gustado mucho. Y las imágenes muy ilustrativas.

     
  14. Yo nada más leer el titulo del post ya me he dado cuenta que lo pretende Sergio es gafarle a Froome… pues todos sabemos que basta que ponga algo (un saludo “un giro muerto antes de su traca final”) para que salte la sorpresa. Esperemos que asi sea!

     
  15. Corto y pego de este enlace (https://es.wikipedia.org/wiki/Tour_de_Francia_1998)

    “El 24 de julio de 2013, la comisión de investigación por parte del Senado francés sobre la eficacia de las cuestiones antidopaje de aquel año, publicó un informe que incluía una lista de los corredores dieron positivo por EPO con carácter retrospectivo.2​ Los ciclistas fueron Marco Pantani (ganador), Jan Ullrich (segundo en la general y ganador de tres etapas), Bobby Julich (tercero en la general), Erik Zabel (ganador de la clasificación por puntos), Andrea Tafi, Bo Hamburger, Laurent Jalabert, Marcos Serrano, Jens Heppner, Jeroen Blijlevens, Nicola Minali, Mario Cipollini, Fabio Sacchi, Eddy Mazzoleni, Jacky Durand, Abraham Olano, Laurent Desbiens, Manuel Beltrán, Kevin Livingston, Ermanno Brignoli, Alain Turicchia, Pascal Chanteur, Frédéric Moncassin, Roland Meier, Giuseppe Calcaterra, Stefano Zanini, Stéphane Barthe, Stuart O’Grady (portador del maillot amarillo) y Axel Merckx. De estos corredores, Jacky Durand y Stuart O’Grady reconocieron al día siguiente de la publicación del informe haberse dopado durante el Tour de Francia.”

    Esta investigación no puede-no pudo-no podía “castigar” a los dopados en la edición de 1998 por motivos “legales”, pero sí que sirvió para que la gente supiera el real estado de la cosas.
    Por mi parte, y con respecto a EPO, Autotransfusiones y Testosterona, he sugerido vía twitter a las autoridades galas que procedan de la misma manera que han procedido con los datos del Tour 98 pero ABARCANDO DESDE EL AÑO 1991, primero del reinado del navarro, y, para mí, punto de inflexión de todo el rollo del jariguay, hasta que entraron en vigor los correspondientes métodos de detección.
    (Simplificando:Hasta Induráin, alpiste asilvestrado, telúrico, no aportativo. Desde él…¡otro mundo completamente distinto!)

     
  16. Hay que ser muy hijos de puta para rebajar una pena por atropello mortal con lo que esta pasando y mas cuando en la mayoria de los casos el alcohol y las drogas estan presentes…politicos asquerosos,que lesvote su p.. M…

     
  17. Coincido con un comentario de más arriba: sin Froome seria un Tour de traca. Desgraciadamente no es así y seguramente tendremos que aguantar el trenecito del Sky en la montaña. La única posibilidad es que algunos equipos se pongan de acuerdo en el pavé para echar el resto e intentar distanciar a Froome. Ojalá sea así de verdad. Quick Step para mí tiene la llave del tour como Nibali la tuvo en un par de clásicas. No sólo para que Jungels gane tiempo a base de abanicos o pistones en las piedras sino para que alguno quede descartado. En la montaña, por muchos enanos que le crezcan al británico, con el equipazo que lleva, no le podrán comer la tostada. La factura del Giro puede que le llegue aunque el año pasado no puede ser referencia: estaba corriendo con una marcha menos y con la mente puesta en La Vuelta, como después quedó demostrado.

    Con todo lo más interesante puede pasar en los primeros días. La lucha por los sprints será de auténtico lujo, con muchos corredores con teóricas opciones de ganar: Gaviria, Dylan Groenewegen, Demaré, Sagan, Kittel, Greipel (que este año algo ha andado aún), Collbrelli… Y bastantes otros que pueden ser habituales del Top10, algunos si tienen libertad en sus equipos: Mathews, Kristoff, Laporte, Pasqualon, Cavendish, Cort Nielsen…

    Me encantaría que hubiera leña de las buenas para coger escapadas y que estas estuvieran compuestas por corredores de nivel. Por desgracia el año pasado no fue así para nada. Pero nunca lograré entender a qué vienen corredores de nivel que no son gregarios imprescindibles sino es a eso. Le daría muchísimo más juego a la carrera y aumentaría de facto las posibilidades de que las escapadas llegasen, especialmente una vez pasada la locura llanística de la primera semana. Calmejane, VAV, Andersen (ganó etapa en Suiza) y como no De Gendt deben ser los capitanos pero hay muchos otros que se les podrían unir. Tengo ganas de ver que hace Fraile: tanto puede convertirse en el Pello Bilbao del Tour como puede ser una baza para luchar por el maillot de la montaña e incluso cazar alguna etapa fruto de su tremendo rush final.

     
  18. De este Tour, no creo que Froome sea el gran favorito real, estoy seguro que de una u otra manera el Giro le pasará factura. Lo mismo es aplicable a Dumoulin. Como Sergio, tengo la curiosidad de saber el rendimiento de Roglic en el Tour y si da ese salto de calidad entre ganar vueltas de una semana a aspirar a ganar una grande.Sobre la tricefalia de Movistar, creo que en realidad quienes aspiran a “algo” son Landa y Nairo, al Bala lo dejaría fuera. Cierto, Valverde además no ha estado “super” en las clásicas belgas, su verdadero coto de caza, por lo cual no es esperable que a su edad pueda aspirar a un nuevo podio en una carrera que nunca se le ha dado bien del todo, por una u otra razón. Lo que sí le da lustre a esta carrera es la etapa de pavés y ahí sí pueden pasar cosas importantes y descalabro asegurado de alguno de los gallos. Creo que la actitud del Tour con Froome ha sido tan valiente como infructuosa , pero en este negocio,últimamente, todos sabemos quienes llevan la voz cantante y de qué países vienen.

     

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