Los que siempre fracasan en la Milán-Sanremo

Los que siempre fracasan en la Milán-Sanremo

Jurgen Roelandts terminó quinto el año pasado en la Milán-Sanremo, que tal y cómo fue a la carrera significa que fue cuarto en el sprint más importante del año. Batió a Sagan, a Matthews, a Cort Nielsen, a Colbrelli, a Stuyven, a Kwiatkowski, a Modolo, a Van Avermaet y a Viviani. Para que nadie piense que fue un accidente, en 2016 fue tercero, pero también habrá el que diga que ese año hubo caída, o que se remolcó de un coche, como todavía dicen los de siempre del que ganó.

Roelandts tiene 33 años y este año ha fichado por el Movistar, un equipo que tiene como mejor puesto en la carrera un cuarto puesto conseguido por casualidad por un corredor que jamás volvió a hacer nada ni remotamente parecido -y son 40 años de historia de la franquicia-, y que hace poco se pavoneaba en redes sociales de salir por primera vez en la Het Volk.… Leer más

 

Más ciclismo y menos sterrato

Más ciclismo y menos sterrato

No es la primera vez que pasa en el ciclismo, y lamentablemente es una tendencia que va a ir más. Las pruebas nuevas, que venden falsa antigüedad, se imponen a las antiguas que proponen el ciclismo de siempre, y que suelen ser en el 90% de los casos mucho mejores. Las pruebas nuevas, por interés del mercado y de la masa zombificada de fans reciben toda la atención mediática, mientras las antiguas palidecen.

De ahí denominar clásica a una carrera de un día nacida en 2007 por copia de una marcha cicloturista, y cuya primera edición fue ganada en justicia por alguien tan perdurable como Kolobnev. O Lovkvist. Después ya vino la passione, il vero, y l´autentico, que son las necedades con las que los italianos adornan, desde que el mundo es mundo, sus inventos.

Strade Bianche es una carrera vulgar, tanto que ni la misma organización considera interesante retransmitir más allá de los últimos 60 km., por lo que el espectador se pierde más de la mitad de su supuesto gran atractivo, esos tramos sin pavimentar -y sin público- cuyo atractivo se incrementa cuando llueve, afortunadamente una única vez desde que se disputa la prueba.… Leer más

 

Quintana vuelve a la París-Niza

Quintana vuelve a la París-Niza

Nairo Quintana no corría la París-Niza desde 2013, cuando era un recién llegado al WT, y solo había disputado una gran vuelta. Ya había ofrecido los destellos de tener El Don en Morzine durante el Dauphiné 2012, destrozando el trenecillo del Sky, y no volvió a Francia hasta el año siguiente. Esa París-Niza no fue su mejor carrera, dentro de que tampoco se esperaba que acabase convirtiéndose en uno de los mejores vueltómanos de su generación, y sin duda en el mejor vueltómano-escalador de la Historia.

Perdió tiempo en todas las etapas que hay que estar atento de la Carrera del Sol, y sólo ofreció un destello -y de qué manera- en la cronoescaladada final a Eze, donde fue superado por dos corredores, Porte y Talansky, a la postre los dos primeros de la general. Desde entonces, hace ya seis temporadas, el mejor ciclista colombiano de la Historia optó por un calendario que se ha revelado muy exitoso, como demuestran sus dos triunfos en Tirreno-Adriático, además de un segundo puesto.… Leer más

 

El Giro, la última gran vuelta clásica

El Giro, la última gran vuelta clásica

Mientras que la Vuelta y el Tour presentan en los últimos años unos recorridos que apenas tienen algo que ver con la tradicción del ciclismo, el Giro ha apostado por otro tipo de carrera, al menos las dos semanas que se disputa en Italia tras la obligada excursión fuera para hacer caja. Como el butrón israelí ha debido ser fuerte, para el año 2019 todas las etapas se disputarán en la península itálica -San Marino no cuenta como país extranjero- y a los organizadores les ha salido un recorrido que, viendo lo que hacen en Francia y España, es lo mejor que le queda al ciclismo de grandes vueltas.

No en vano la carrera lleva unas últimas ediciones gloriosas, con participación de primer nivel. Incluso los simulacros de escapada son más decentes que en el resto de vueltas por etapas, un formato que a nivel general y en todo el ciclismo está en decadencia, sometido por el empuje de las carreras de un día, donde no funcionan las mismas estrategias cobardes que encadenan este deporte por luchar por un segundo, tercero o cuarto puesto.… Leer más

 

Un Tour sin nada, otro Tour para el Sky

Un Tour sin nada, otro Tour para el Sky

¿Qué equipo ha ganado seis de los últimos siete Tour con tres corredores diferentes? El Sky, ejerciendo un dominio tan absoluto que en 2017 lideraron la carrera de principio a fin. Dicho de otra manera: la tiranía del equipo se alarga en el tiempo ya tanto como la de Armstrong, y es exactemente igual. Nadie les tose, los rivales corren por el resto de puestos de honor, y cualquier corredor que aparezca que pueda mínimamente inquietar en el futuro acaba fichado.

¿Y qué hace el Tour para intentar acabar, con sus medios disponibles, con esta dictadura que ha convertido la carrera en un espectáculo mediocre y sin ninguna alternativa, con al menos cinco o seis carreras mejores cada año en cuanto espectáculo y emoción? Nada. Absolutamente nada, y el recorrido para 2019 presentado hoy es muy claro al respecto.

Si hay un corredor capaz de ganar el Sky es Tom Dumoulin.… Leer más

 

Asturias ya no decide nada

El tríptico astur-leonés (o los “tres esfuerzos consecutivos” que decían en el Trío Cómico de TVE) no ha servido para nada. Hay un momento que define lo vivido en estas tres últimas etapas: a 12 km. del final en los Lagos de Covadonga, el líder de la carrera iba a cola del pelotón, un pelotón de no menos de 70 unidades, el reflejo de la dureza y selección de un recorrido lastimoso en donde el esfuerzo se concentra en unas rampas de garaje como final de etapa. No hay terreno para ataques, ni estrategias, ni nada. Consiste en aguantar, y picar segundos arriba, segundos abajo. Día sí, y día también.

Los bostezos que genera La Camperona son bien conocidos. Desde su descubrimiento en 2014 se ha subido ya tres veces, con estos prestigiosos vencedores: Hesjedal, Lagutin y Óscar Rodríguez. En las tres ocasiones ha llegado la fuga, a pesar de tener que afrontar no menos de 60 km.… Leer más

 

Mi contribución (constructiva) para mejorar la cutrez de la Vuelta

Alfonso Rodríguez y Pablo Acosta. Así se llaman los dos realizadores de TVE que ofrecen la señal internacional de la Vuelta a España, supuesto escaparate de nuestro país. Los nombres se han conocido gracias a Carlos Arribas, que en su zurullo habitual en forma de artículo ha deslizado -por fin- la identidad de los responsables de que en la Alfaguara no se viese el ataque de Simon Yates, o que en la etapa de Roquetas de Mar no se viese que llegaban tanto Mollema como Simon Clarke hasta De Marchi.

Esto, por citar únicamente algunos de sus últimos grandes éxitos. Son dos personas, encerradas en un camión de realización técnica, que perpetran la chapuza cotidiana que es la Vuelta, que en esto al menos es perfecto reflejo de lo que es el país. A tenor de los resultados, podrían ser perfectamente dos monos que aprietan botones al azar para dar paso a una cámara u otra, y nadie notaría la diferencia.… Leer más

 

Una Vuelta que hay que completar con la imaginación

Por una vez la Vuelta de Guillén se ha acercado a la fronteriza, aislada y despoblada comarca de Zamora donde el Duero pasa a Portugal, una zona que estuvo de moda durante el franquismo por la sucesiva construcción de embalses para la producción de energía eléctrica. Durante su construcción la zona se convirtió en un El Dorado, para después volver a lo que ha sido siempre: un territorio tan agreste que nadie se acerca por ahí.

La Vuelta por lo menos ha honrado el paso, e incluso incluyó en el recorrido la subida a un pequeño puerto, algo muy raro en sus anteriores pasos por la provincia, incluyendo el muy recordado de 2008. La fuga del día solo tenía dos integrantes, y menos mal que al primer ataque de Ezquerro se unió después el portugués Machado, porque la primera reacción fue dejar solo al corredor español.

Machado siempre acostumbra a ir en fuga cuando no tiene un líder sólido por el que trabajar, y este parece ser el caso de Zakarin en esta Vuelta.… Leer más

 

Una Vuelta abierta y con muchos candidatos

De manera imprevista, la Vuelta 2018 va a contar con una gran participación. Estarán el segundo, tercero y cuarto del año pasado, que legitimamente se pueden considerar el podio real, y además estará Sagan, el corredor atropellado en 2015 y cuyo solo concurso asegura que todas las etapas intranscendente de la carrera tengan un aliciente. Hay un favorito, pero por su propia trayectoria no es un favorito claro.

Richie Porte llega a la Vuelta de rebote. Su plan era hacer el Tour y demostrar que lo puede ganar. Una estúpida caída en la etapa de Roubaix antes de los tramos de pavés le impidió llegar a la montaña, y desde entonces se ha estado preparando para una carrera en la que solo corrió en 2012, de gregario de Froome, que le dejó libre en las cronos y en la etapa final de la Bola del Mundo, donde fue segundo.

Por las características de esta Vuelta -una única etapa de montaña, 40 km.Leer más

 

El triunfo del gregario

Este titular bien podría haber valido para Mikel Landa, el gran derrotado del Tour 2018, pero es muy propable que jamás le sea aplicable. La carrera más prestigiosa del calendario ha ido a parar a un gregario de manual que, a los 32 años, ha conseguido ganar una carrera en la que había competido 9 veces, ninguna clasificándose entre los 15 primeros. Ha sido el mejor durante tres semanas, porque siempre ha sido el mejor gregario de Froome.

Además de banderas vascas de diferente folkclore, la crono final por una pequeña parte de la inmensidad de Iparralde resultó francamente emocionante, al margen de los niveles de emoción añadidos por culpa de la organización, muy chapucera en los tiempos ofrecidos. Parece ya una constante de este deporte, tras el tremendo ridículo de Bergen 2017, los habituales en la Itzulia o Volta, o las llegadas a cámara fija mal puesta en la Vuelta.… Leer más