Un segundo que nunca volverá

Qué bonita metáfora del Tour de Francia el estadio de balompié de Marsella vacío. Después de tres semanas de carreteras llenas, de un gentío sin fin y de auténticos fans que suben hasta sitios como el Izoard, apenas unos cuantos miles han querido ver la salida y llegada de la decisiva crono del Tour sentaditos en sus asientos. Fin de semana, día de playa, y una ciudad poco dada al ciclismo obran esta pésima imagen para el evento más importante del ciclismo, acrecentada por un horrible canto de La Marsellesa sin venir a cuento.

Menos mal que la ciudad quedó retratada con todas sus bellezas, porque la idea del estadio de fútbol -o meter a los ciclistas por el circuito de bólidos de Spa-Francochamps en la tercera etapa- es digna de lo que se está convirtiendo el Tour: mongoladas extradeportivas, escasa competición, general abierta hasta el último día, sin que haya realmente emoción.… Leer más

 

¿Eso han sido los Alpes?

Dos días en los Alpes, el Tour en un pañuelo, y el primer día la fuga con 30 corredores (de donde salió el ganador de la etapa) y el segundo 50, una auténtica animalada jamás vista, que incluso llevaba al estupor a alguno de sus integrantes. El ciclismo y sus pactos, incluyendo el de no agresión en la montaña. Apenas queda una crono con una longitud digna de una vuelta de una semana, y la montaña se ha acabado con los dos primeros de la general sin haber atacado, simplemente aguantando. El tercero si lo ha hecho, para no tener jamás más de 30 metros de ventaja.

Incluso cuando se buscaba consuelo en otras clasificaciones más disputadas, el infortunio hizo que Kittel se cayese al inicio de los Alpes y abandonase la carrera, dejando la regularidad a Matthews, que ya no tenía necesidad de escaparse y dar aliciente, uno al menos, al aburrídisimo espectáculo.… Leer más

 

Mollema por fin gana algo (una etapita)

Creo que el punto de inflexión fue la cronoescalada a Alpe d´Huez en 2004. Se calculó, y tenía visos de ser más cierto que en un manifestación partididista (“80k participantes para la Policía, 800k para los organizadores”), que había medio millón de personas en el recorrido. Era fin de semana y supuso un desafío para los organizadores y las autoridades. Desde entonces, el Tour de Francia tiende a programar las estapas de montaña entre semana, y dejar los fines de semana para unas etapas atractivas y de exaltación paisajista y turística. Siempre llenas de gente, porque el Tour es el Tour y ojalá siempre lo sea en este aspecto, pero ya no tan concentrada en esos atolladeros de puertos, con una única entrada y salida. Además, no hay que olvidar nunca el espectro del posible atentado terrorista en lo que es uno de los mayores símbolos de la identidad cultural francesa.… Leer más

 

Contador El Patriota, catalizador de los demás

Siguiendo el esquema de “un Tour para atacantes” con el que se presentó el recorrido de la edición 2017 los organizadores, los mismos que son incapaces de azuzar a los equipos para que las etapas llanas no sean una filfa pactada de antemano, había puesto para hoy una etapa de 100 km. para estimular que pasase algo, siquiera un ataque entre favoritos: algo. Bien, pues no ha pasado nada, simplemente ataques de corredores que quieren subir en la general y segundos espadas, y absolutamente nada entre los que lideran la clasificación.

Baste decir que el ataque de donde salió la fuga que llegaría a la meta se produjo a dos kilómetros de coronar el primero de los tres puertos del día, un extremadamente arbolado Col de Latrape. El protagonista era Alberto Contador, el siete veces ganador de grandes vueltas, y que está prolongando artificialmente su carrera deportiva. Especialista en este tipo de recorridos con distancia de juvenil, en donde jamás logra lo que se había propuesto en la salida, no ceja en su empeño, y cada vez adopta un nuevo ropaje para justificarse.… Leer más

 

Con Landa llegó la discordia

La etapa, la única digna de considerarse así en los Pirineos, la podría haber ganado Francisco Mancebo. Es el nivel del presente Tour, donde no hubo ningún ataque entre favoritos, tras 212 km y 5h 50´en la bicicleta, y todos llegaron juntos a la última rampa, impropia del ciclismo de alto nivel. Ahí simplemente actuó la gravedad, en un escenario donde hay que estar más preocupado en agarrar fuerte el manillar que en pedalear, y lo que pasó fue un sprint en cuesta, como aquella vez que Mancebo ganó su única etapa en una gran vuelta, en la Vuelta 2005.

El Tour es la nueva Vuelta. En las etapas llanas no pasa nada, y en las de montaña todo se decide en la última rampa ¿Las cronos? Eso es cosas del pasado, como mucho ponemos una en Tarazona o Logroño, para que no digan nada. El resultado será, al igual que en la carrera de la Península Ibérica, que todos los favoritos irán agrupados hasta los últimos días de la tercera semana, provocando emoción en la lucha por la general, mientras el resto de las emociones del ciclismo se mueren.… Leer más

 

“Los organizadores tienen lo que querían”

Zas. Zas. Zas. Tres caídas han dejado fuera del Tour al segundo, al quinto y al décimo de la general. ¿Ataques? Si, decenas. Incluso cienes. De un equipo local hasta la cejas, en la más pura tradición del ciclismo francés en la carrera de Francia (¡un saludo al Europcar y al inolvidable Christopher Kern!), y del Astana, un equipo que no necesita presentación, incluso en sus acciones más traicioneras. Pero al final del día, lo realmente significativo ha sido la eliminación de favoritos por caídas.

Que las caídas forman parte del ciclismo es un mantra que se repite una y otra vez para justificar a los bienpensantes, el problema es cuando las caídas están buscadas por el organizador. De la etapa entre Nantua -por cierto, menudo sitio más bonito- y Chambery se había dicho que sería “la etapa reina del Tour” (¿¿¿el noveno día???), y que los descensos serían tan decisivos como las subidas: se buscaba lo que pasó, y ahora los organizadores tienen el papelón de un Tour que sigue dominado por el tirano del último lustro, acosado por corredores de tanta valía como Aru, Fuglsang, Uran o Bardet.… Leer más

 

Desde La Planche des Belles Filles se ve París

25 años sin que el Tour programase, en una fase tan temprana de la carrera, un puerto de primera. En aquella ocasión fue por pura circunstancia. Dentro de los fastos de 1992, San Sebastián también quiso tener su gran pira pública de dinero público con la salida del Tour, con el consiguiente problema para la organización de la carrera por eso de tener los Pirineos al lado.

Al tercer día había que salir del atolladero, y metieron la carrera nada menos que por el Marie-Blanque y final en Pau, con la victoria en fuga de Murguialday. Hubo fuegos pirotécnicos en la subida corta y dura, hasta el punto que se quedaron en cabeza los cuatro primeros del Tour de 1991: Indurain, Bugno, Chiappucci y Mottet. En el tercer día de carrera. El asunto no llegó a más, salvo para dejar apuntado el podio de París.

En esta ocasión el primera ha venido en el quinto día de carrera, y como final de etapa.… Leer más

 

Feo inicio del Tour de Francia

Dusseldorf 1956 tourism poster designed by Harald GutschowNo era un prólogo, no. Cuando la otra contrarreloj del Tour está puesta el penúltimo día y solo tiene 23 km., que el primer día de carrera tenga 14 km. de lucha individual tiene la importancia que cada uno le quiera conceder, pero jamás será un prólogo. Era la primera etapa del Tour, y se pudieron sacar bastantes conclusiones: Froome es el corredor más fuerte, y los demás solo son aspirantes.

El poderío de Froome, ya visto en la carrera desde 2012 de manera ininterrumpida salvo por una caída, se asienta en su increíble capacidad propia o motorizada, y en su equipo, que coló a otros tres corredores entre los diez primeros, algo que no pasaba desde la crono inaugural de Mónaco, en el Tour 2009. El famoso Astana de Armstrong y Bruyneel, una cueva de Alí-Babá bien conocida, por si alguno quiere establecer paralelismos.

Es tal el poderío del Sky en el Tour de Francia, que el gran Geraint Thomas ha ganado la crono con una ventaja asombrosa para solo 14 km., y se ha permitido decir que “podía haber ido más rápido”.… Leer más

 

Otro Tour de Quintana contra Froome

A Quintana le ha salido mal su plan de lograr el doblete Giro-Tour. Por 31″, pero mal. Nadie se atreve a descartarlo para la victoria de un Tour que tiene el penúltimo día una crono-chiste de 24 km, y donde como mucho perdería 50″, pero ya no es tan favorito como en 2015, con aquel Tour sin crono y en donde no pudo ganar a Froome, su rival histórico y en su carrera preferida, la que les ha visto a ambos tres veces en el podio.

Por lo menos este año el anunciado duelo entre británico y colombiano tiene una pega en ese duopolio perfecto establecido en 2013, y es el cada vez más consistente Richie Porte. El corredor del BMC ha hecho una temporada calcada a la que realizaron en su momento tanto Evans como Wiggins: ganar o hacer podio en todas las carreras de aproximación a su objetivo de temporada.… Leer más

 

¿Qué harias TUE? (III): Fuglsang por fin gana algo

¿Qué harias TUE? (III): Fuglsang por fin gana algo

Hay muchos casos de ciclistas a los que su palmarés jamás hace la corte a su ego, por ser este desmedido y de tamaño galáctico: Samuel Sánchez es un ejemplo muy conocido y cercano, pero cualquier seguidor del pelotón ciclista estará al tanto del danés Jakob Fuglsang, un corredor que siempre ha dicho que aspiraba a podio en el Giro o Tour, y que lo más alto que había llegado a sus 32 años era a ser sexto en un Tour.

De hecho, su última victoria hasta este Dauphine databa de 2012, en la prestigiosa Vuelta a Austria a la que fue relegado tras tarifar con Bruyneel y quedarse fuera del Tour por bobo. Cinco años, cinco, sin ganar ni siquiera una carrera de pueblo, y enrolado siempre en el Astana de Iglinski y Vinokourov, un equipo fuera de toda tacha y que, al revés que otros compañeros como Nibali, jamás le envió carta alguna amenazando con despido por su escaso rendimiento.… Leer más