Una carrera muerta buscando a sus muertos

Que la Vuelta al País Vasco es una de las peores competiciones del WT era algo bien sabido. Una prueba sin identidad, más allá de los caminos estrechos, el público en las cuneta, y la obsesión maniaca con Eibar y esa subida final que no decide nada, como no deciden nada las etapas previas.

Este año el recorrido era aún peor de lo acostumbrado, y únicamente salvaba la prueba una muy buena participación en cuanto a aspirantes al triunfo final; después de lo sucedido ayer, es muy probable que ninguna estrella del pelotón de la actual generación se acerque por las carreras de Euskadi en muchos años, ante el grave riesgo de una caída o de perder la vida.

Les sobran los motivos. La carrera y la organización local ya tenía precedentes espantosos, como esa moto que derribó a Van Avermaet en una Clásica de San Sebastián cuando iba solo a por la victoria, la casi muerte de Milan Vader hace dos años, o las graves secuelas físicas para Sergio Pardilla en una caída de 2015 atribuible a la organización; esto, por citar únicamente los casos más llamativos.… Leer más

Tres prólogos para condicionar una cosa ya sabida

Las carreras de Flandes tenían antaño una identidad marcada y diferenciada; por ejemplo, en Waregem no salía ningún favorito para “De Ronde” (La Vuelta, sic) porque era considerada una carrera menor, y con razón. Ahora, metidos de lleno en la vorágine de que todas las carreras de un día son “clásicas”, que todas tienen valor intrínseco, nos topamos con que esas carreras han condicionado el Anillo -un licencia de traducción con Ronde- Único ideado por Flandes Classics para dominarlos a todos.

Hasta una carrera como Gante-Wevelgen, que este año ha vuelto a refrendar su condición de Sexto Monumento, también ha quedado subsumida y devaluada: todo se corre como condición para Flandes, como preparación para Flandes, y con Flandes en mente. Es algo consentido por los organizadores -que es el mismo para todas las carreras-, la UCI y el aficionado, y todo se vende como necesario para el espectáculo, lo haya, hubiera o hubiese.… Leer más

Lo anormal se ha vuelto normal

Poca emoción y poca sorpresa en la presentación del recorrido 2024 de la Vuelta a España; sucedió ayer, con nulo eco mediático -la gente está a otras cosas en estas fechas, y coincidió con jornada de Liga- y desinterés generalizado, salvo en los poblachones donde Guillén sablea la arcas públicas, a cambio de la promesa etérea de miles de millones de espectadores.

Lo de siempre, vamos. Y así también con el recorrido, donde el mandamás de la Vuelta ha cercenado con lo que el considera “etapas de transición”, reducidas de manera muy optimista a solo una, y en la primera semana, quizás por el mal recuerdo de la etapa con final en Oliva de este año, donde el pelotón se fumó la jornada, y casi gana un Caja Rural dopado: acabó ganando un sprinter barbudo del Cofidis con 35 años y nulo palmarés.

Es la Vuelta. Si el organizador se empeña en que el problema son las etapas llanas, el problema subyacente de su producto va a seguir vigente.… Leer más

El mejor ciclista del año otro año más

Parecía que era el año en que se presentaba con más dudas, y Pogacar ha vuelto a cumplir con su cita anual en Lombardía. Tres participaciones, tres victorias. Además, la victoria del pasado sábado ha sido aún más incontestable que las dos precedentes.

La carrera no tuvo mucha historia. Es el Lombardía, una carrera para especialistas donde es habitual encontrar a gente que repite victoria, incluso entre gente no especialmente ganadora: vienen a la cabeza los ejemplos de Cunego, J. Rodríguez o Nibali. Que gane un corredor como Mollema -curiosamente, tampoco un gran ganador- o Pinot -ídem- es la excepción.

Pogacar ha encontrado en la carrera un coto particular donde incluso se ha permitido ganar en solitario, atacando a 32 km. de meta. Si en 2021 le había acompañado hasta meta Masnada -jamás se ha vuelto a ver en una así- y en 2022 Mas -jamás se ha vuelto ni volverá a ver en una así-, esta vez el campeón esloveno quiso despejar todas las dudas de una manera concreta y voraz.… Leer más

Lombardía para todos

Este año Lombardía no será una revancha de Mundial, disputado hace dos meses y ganado por un corredor que pasó anónimamente por el Tour, y que desde que obtuvo el triunfo ha competido en tres carreras. Sí, ya ha acabado la temporada. Hace semanas.

Tengan esto en cuenta cuando les hablen de las bondades del Mundial en agosto, ese que se va a disputar cada cuatro años. Lombardía ha vuelto a quedar como una carrera deslavazada, incidiendo en su carácter de prueba de prestigio, pero rara y, desde luego, el menos prestigioso de los cinco monumentos.

El año pasado tuvo un seguimiento exagerado por parte de los medios españoles. Se retiraba 18.- Valv. (Piti) y una súbita pasión por el ciclismo, y por esta carrera en particular, atenazó a los propagandistas y a los supuestos valedores de este deporte. Un año después, no queda nada de eso: ni el murciano al que nadie extraña -nadie-, ni el interés por una carrera en la que hace tiempo que no suceden sus famoso aguaceros, niebla o mal tiempo.… Leer más

Kuss gana la Vuelta en una fuga

Que sí. Que como se anunció en este espacio de Javalambre iba a salir un Giovanneti, que tras la crono de Valladolid el máximo favorito era Kuss, y que no lo iban a sacar fácilmente de ahí. Que la Vuelta la ha ganado un gregario -el mejor del mundo, y uno de los mejores de la Historia- y que la carrera ha sido extremadamente decepcionante por el dominio del Jumbo, y por la inoperancia de sus rivales.

Las últimas tres etapas son un buen resumen. La primera, una tontería castellana camino de Iscar, donde no pasó nada más que una caída casi en la cabeza del pelotón que no fue una tragedia de milagro, y donde el triunfo fue para Dainese, un sprinter italiano del montón que únicamente aparece una vez en las grandes vueltas, preferentemente en la última semana, y para ganar. La segunda, un pretendido carrusel por la Sierra Oeste del Guadarrama, un sube y baja continuo donde el pelotón dejó ir a la fuga -hay fotos riéndose-, una vez más con Evenepoel.… Leer más

Asturias no sirve para nada

Otro año más que se venden las etapas asturianas como “decisivas”, y no pasa nada. Los mismos cuatro que entraron hace 48 horas en el Principado como los cuatro primeros de la general salen en las mismas posiciones terminado el periplo de contrato obligatorio y anual en Asturias. Es así, y pasa siempre.

Hay puertos, no hay distancia; hay montañas nuevas (¿para qué?), no hay distancia; hay corredores, no hay actitud alguna en Asturias, ni siquiera de los corredores locales; en los últimos años la única etapa decisiva ha sido la de Covadonga de la increíble fuga de Roglic y Bernal, y porque se saltaron todos los guiones previstos. El resto, aguantar hasta el último puerto, y patapúm.

Es el sino del Angliru, por ejemplo. Desde que hay desarrollos compactos no decide nada, y las diferencias en meta entre favoritos son mucho menores que en otras etapas de montaña.… Leer más

El dominio del Jumbo es/por la pobreza de la Vuelta

Al margen de cualquier interpretación de lo sucedido hoy en la Vuelta a España, lo incontrovertible es que los ciclistas venían de un periodo de descanso muy prolongado. Es la Vuelta, se plantea como la grande con menos esfuerzo de las tres, y a fé que Guillén lo logra: el lunes día de descanso, el martes crono de sólo media hora -y para el que la disputó-, el miércoles etapa unipuerto de 3h30´ de disputa (y el pelotón llegó 5´ después, porque ni siquiera persiguió), y ayer un absoluto choteo con la etapa llana de Zaragoza: 3h 20´, y fuga del día para un Burgos y un Caja Rural. 150 km.

Hay que tener muy cuenta esto para analizar lo que viene a continuación. Si en una vuelta por etapas, en un deporte que es de resistencia, no pones nada para que se acumulen los esfuerzos, pasa lo de hoy: una etapa de 100 km (130 km.… Leer más

Evenepoel fracasa en su terreno

La gran noticia de la esperada crono de la Vuelta -por única, no por decisiva, porque 25 km. llanos nunca lo serán- es que el defensor del título ha flaqueado en su terreno. El campeón del mundo, el que se ha pasado desde finales de julio compitiendo y ganando -San Sebastián, Mundial de ruta y crono- ha ido a fallar, de nuevo, en la crono.

Ya le pasó en el Giro, donde ganó la prueba por un mísero segundo concedido por la organización, cuando ya tenía previsto el abandono tras haber cumplido los objetivos del contrato firmado: etapa + llegar al día descanso; ahora le ha pasado en forma de únicamente 20″ sobre Roglic, no lograr el maillot de líder, y ni siquiera ganar la etapa.

El recorrido era una absoluta mierda. Un interés por mostrar las calles de Valladolid, ciudad de fonda y nunca parada, y ninguno por el ciclismo: medias de 56 km/h y completada en media hora.Leer más

El culpable es Guillén, y siempre lo será

Lo de que la Vuelta sea una mierda no es cosa de este año. Cualquiera lo ha podido ver en ediciones precedentes. Antes de la chapuza de Barcelona hubo la de la “arena de albero”; antes de los tiempos neutralizados en Montjuic just-porque-sí hubo las etapas unipuerto; antes de la gran mierda de la llegada a Oliva hubo Urdax.

Quienes ahora se sorprenden -muchos extranjeros, fuera del corrillo de canapés de Guillén- lo podían haber visto entonces, y callaron; quienes siguen sin decir nada, sin denunciar la sucesiva patraña que es la carrera, es porque están en la rueda del canapé, y tendrán un hijo que alimentar, un amante que mantener, o un depósito que rellenar, o simplemente merecen estar donde están. A ver, ¿cómo se explica la mierda de etapa por Valencia?

“Es que el problema es el recorrido”. Mentira. Una etapa llana, como la planteada por la organización, es legítima, necesaria y atractiva.… Leer más