Más Volta, más de la misma Volta

Más Volta, más de la misma Volta

El primer recuerdo que me viene a la cabeza de la Volta 2018 es Carlos de Andrés callado mientras Bernal y Valverde subían en solitario a La Molina. Callado porque no hacía ni referencia a las pintadas de lazos amarillos que había en todo el pavimento, carteles y colgados de muchas casas, y callado con ese mismo tipo de silencio que tiene cuando va leyendo el palmarés de un corredor, se topa con dos años de sanción, y los salta olímpicamente hacia otra cosa. Ese silencio de cuando te das cuenta de algo, pero tienes prohíbido decir nada.

Hay otros recuerdos, como la etapa final en Montjuic que tuve el privilegio de ver en vivo, y el bonito espectáculo y la gente congregada en un circuito que es un clásico del ciclismo, aunque solo fuese por los dos Mundiales -uno de ellos, el mejor de la historia- celebrados ahí. Sin embargo, a pesar de gustarme el ciclismo y seguirlo diariamente, me ha costado recordar las etapas, las vicisitudes de cada una e incluso el ganador final.… Leer más

 

Los que siempre fracasan en la Milán-Sanremo

Los que siempre fracasan en la Milán-Sanremo

Jurgen Roelandts terminó quinto el año pasado en la Milán-Sanremo, que tal y cómo fue a la carrera significa que fue cuarto en el sprint más importante del año. Batió a Sagan, a Matthews, a Cort Nielsen, a Colbrelli, a Stuyven, a Kwiatkowski, a Modolo, a Van Avermaet y a Viviani. Para que nadie piense que fue un accidente, en 2016 fue tercero, pero también habrá el que diga que ese año hubo caída, o que se remolcó de un coche, como todavía dicen los de siempre del que ganó.

Roelandts tiene 33 años y este año ha fichado por el Movistar, un equipo que tiene como mejor puesto en la carrera un cuarto puesto conseguido por casualidad por un corredor que jamás volvió a hacer nada ni remotamente parecido -y son 40 años de historia de la franquicia-, y que hace poco se pavoneaba en redes sociales de salir por primera vez en la Het Volk.… Leer más

 

Zibaldone de la Tirreno-Adriático

Zibaldone de la Tirreno-Adriático

Adam Yates pretendía ganar la Tirreno-Adriático sin hacer ni un solo ataque, y al final ha perdido la carrera por un mísero segundo. Este tipo de emoción ha llevado a pensar a los Sénecas de este deporte que hemos estado ante una buena edición de la carrera, cuando simplemente ha abundado en su decadencia: al menos Quintana o Contador necesitaron un ataque -uno, no más- para ganar la carrera, esta vez ni eso. La diferencia de la CRE y los pocos segunditos rascados en las etapas de montaña (circuitos urbanos de carreras de juveniles) eran el bagaje del inglés.

La mayor plasmación de esta Decadencia-Adriático, además de la total ausencia de público en el 80% de las etapas, o el recorrido de la crono final por unas calles parcheadas a nivel africano -al menos el Giro consigue un reasfaltado-, es que el periódico del organizador no tenía en portada ni una mención a la carrera en el momento de escribir esto, y las razones habría que encontrarlas en el simulacro de crónica que hay en la sección específica de ciclismo: por primera vez en la historia de la carrera no hay ningún italiano entre los diez primeros.… Leer más

 

De repente, una innovación

De repente, una innovación

Todavía con el magnífico poso que ha dejado la vuelta al ciclismo del Col de Turini, el Tour ha enlazado magníficamente el evento con la presentación del recorrido inaugural del Tour 2020. Desde el verano pasado se sabía que esta edición saldría de Niza, y con tal motivo se ha desplazado a la ciudad costera la plana mayor de la organización de ambas carreras.

Al parecer, en Niza hay un “Museo Nacional del Deporte”, equipación con la que se suelen dotar las ciudades turísticas carentes de industria más allá del ir y venir de viajeros. En Málaga apostaron por traer colecciones pictóricas de serie Z para crear un polo cultural [se requiere poner voz aflautada del No-Do aquí], y en Niza -que recibe un turismo diametralmente opuesto al de la ciudad orientada a África- han pasado de franquicias museísticas para crear un equipamiento con el que se aseguran un flujo de visitantes dispuestos a pagar, y con más intereses que ver cuadros de flores y mujeres con tocados.… Leer más

 

Quintana contra el muro del Sky

Quintana contra el muro del Sky

Que la París-Niza se ha ido convirtiendo en estos últimos años en un remedo feliz del Tour de Francia queda especialmente claro cuando en la etapa reina se ha ido una fuga de 39 corredores, esto es: más de la cuarta parte del pelotón. Exactamente igual que en el hermano mayor de julio, en todo: antes una fuga así pasaba a los anales del ciclismo, ahora es como se configuran -con la connivencia de todos los equipos, representados en la macroescapada- las etapas de montaña. Por supuesto, a todo el mundo le parece normal.

Con ese número, y con esa calidad, la fuga suele llegar a meta. Se esperaba mucho del Col de Turini y ha cumplido con creces, por lo que dentro de poco también se verá en ese referente ineludible de julio, que suele usar esta prueba o el muy venido a menos Dauphine Libere como banco de pruebas.… Leer más

 

El dilema del Bora

En Decadencia-Adriático tocó entrenamiento con dorsal. Escapada concertada, siguiendo el esquema descrito aquí, en la que dejaron meterse a dos Bardiani, un Gazprom-RusVelo, un Cofidis, un Neri Sottoli y un Israel Cycling Academy. Ni uno más, ni uno menos. Y sí, exactamente los equipos invitados. Y sí, sin ningún World Tour. En los medios tradicionales ponen vídeos de caídas -un gran día con la CRE inaugural-, pero esto jamás, porque forman parte de la Mafia que les da de comer.

Era una de las dos etapas largas de 220 km. -otros años llegaba a 240 km- y era un entrenamiendo de fondo para la Sanremo, como toda la carrera en sí. Llamarlo competición sería excesivo, porque aplicaron el metrónomo a fuerza de bien con los infelices de la fuga: les dejaron a 5 km. del final, un territorio donde no hay ninguna esperanza para el 95% de los corredores del pelotón, que un día más han preferido ir en el grupo a intentar el asalto de la etapa.… Leer más

 

Alaphilippe y el bloqueo del ciclista

Alaphilippe y el bloqueo del ciclista

Si en la fuga del día va Markel Irizar (un corredor de 40 años) ya se sabe que no va a ninguna parte, y que estará rodeado de continentales y corredores conocidos en su casa y a la hora de comer. Es el panorama de la Tirreno-Adriático año tras año, y más con esos finales con encerrona que hacen que todo el mundo vaya junto hasta el final, donde una apoteosis de ciclismo para clips de vídeo satisface a las televisiones y a los organizadores. Los highlights, en italiano.

La fuga era tan inconsistente, tan de Irizar, que el Orica puso a tirar al líder de paja Hepburn, agraciado por el puestómetro tras la CRE. Ahí está en las fotos, con su bigotito de hipster y su maillot azul de los dos mares atraversando la Toscana más desconocida e ignota, en una de las pocas jornadas de gloria que va a tener, y que simplemente ha consistido en un traspaso de líder hacía Adam Yates.… Leer más

 

De Gendt y su escapada continua

De Gendt y su escapada continua

Al acabar el Giro de Lombardía 2018 Thomas de Gendt y Tim Wellens no volvieron a sus casas montándose en un avión, junto con el resto de compañeros de equipo. De una manera envidiable y contagiosa, planificaron un viaje que los llevase desde el norte de Italia hasta Bélgica en seis etapas, unos 1200 km. de recorrido hacia el norte. Sin entrar en lo que pudiesen pensar sus respectivas familias (¡todo el año fuera, y ahora esto!), ideas como esta reconcilian con el ciclismo.

 

También indican una forma de concebir una profesión -recuerden que en cénit de su carrera, tras hacer 3º en el Giro 2012 ganando la etapa reina, De Gendt rehusó ir al Tour porque iba a ser padre-, tanto en en los aspectos internos -Wellens se fue de un Tour antes que aceptar un TUE para un picotazo de una abeja-, como en los externos.… Leer más

 

Una auténtica etapa del Tour (actual)

Una auténtica etapa del Tour (actual)

Después de dos días trepidantes por el viento y la entrega de los ciclistas, hubo pacto mafioso para llevar una etapa de 200 km. totalmente controlada y de pedaleo con dorsal. Los believers de este deporte dirán que era porque había viento de cara durante los 170 primeros kilómetros, y los que llevamos tiempo viendo el fenómeno de cómo las etapas llanas acaban siendo escamoteadas al espectador tenemos una nueva muesca.

Después del primer sprint intermedio (km. 24, Kwiatkowski sobre SMS Sánchez) se formó una fuga de ocho corredores, lo normal cuando se llevaba una hora de carrera -¡el viento de cara tenía que ser huracanado!-, pero el pelotón no les dejó ir por delante, porque….porque…tocaba descanso. En las crónicas se lee que era porque estaba Turgis -a pocos segundos del liderato- y algún sospechoso habitual de no parar -De Gendt-, pero la realidad es que la fuga que finalmente se formó fue la de siempre.… Leer más

 

Decadente-Adriático

Decadente-Adriático

Los problemas de la Tirreno-Adriático eran muy evidentes desde que decidieron apostar por ediciones con un puertarraco que llevaron a que la carrera fuese para consumados corredores de tres semanas, a los que muchas veces les bastaba con un único ataque para ganar. Se consiguió salir de la apatía de las ediciones para sprinters, y de aquella memorable edición al puestómetro entre Garzelli, Evans y Scarponi. Ahora, como mal menor, proponen un recorrido sin apenas subidas.

Era lo normal tras una edición aborrecible donde en la etapa de montaña entraron tropecientos al sprint, pero dudo mucho que los males de la carrera se solucionen con la edición 2019. Por lo pronto, la CRE aburrida y cansina del primer día seguirá siendo decisiva, incluso mucho más que en otra ediciones: aquel equipo que pierda más de 20″ quedará descartado para una general que se decidirá en gran medida por segunditos y bonificaciones.… Leer más