Bernal, a 59 km. de ganar el Tour de Francia

Estaba siendo una bonita etapa de ciclismo a la antigua, una impresión acentuada por lo primitivo de la subida a L´Iseran y por la estampa antigua, fea y patilarga de Bernal. Estaba siendo, y se acabó, también por esas cosas del azar y lo imprevisible de la meteorología. Ahora, cada vez que se pase por el mítico puerto -y es una vez cada quince años-, se recordará este incidente, y es una pena porque el recorrido era muy bonito.
En vez de sacar la etapa por la horrible autopista de montaña que pasa por St. Jean de Maurienne salieron de esta pequeña Avilés de los Alpes -una planta de aluminia en un valle cerrado, brillante idea para usar la energía hidroeléctrica a costa de asfixiar con mierda a los habitantes- por carreteras comarcales, y todas picaban hacia arriba. Sin pasar ningún coloso, sin interrumpirse en ninguna ocasión, los ciclistas se plantaron a los pies del L´Iseran ya muy cargados.… Leer más