Ganar una Tirreno a lo Pettachi, Bettini o Freire

Es-men-ti-ra que no-se-pa es-cri-bir

¡Qué rápido se pasan las antorchas en el ciclismo! Si la Volta ostentó durante muchos años el título de peor carrera por etapas WT, ese honor lo ha dejado desde hace un tiempo, y ahora se lo disputan -dentro de las carreras tradicionales- Romandía, Tirreno e incluso el Giro.

¿Qué lleva a una carrera a caer en esa desazón? Pues una combinación de baja participación, recorrido poco atractivo, escasa disputa, o ganadores mediocres, factores que no se suelen dar todos juntos, pero donde solo uno de ellos puede hacer decantar la balanza hacia esa clara conclusión, nada infrecuente en un ciclismo de fugas pactadas o emoción concentrada en los últimos metros: “menuda mierda”.

Por supuesto, a la Tirreno-Adriático no le falla la participación: estamos todavía al inicio de la temporada, y es muy raro el corredor de nivel que no sale en esta carrera o en París-Niza, que desde hace muchos años tiene peor participación, y eso también lleva a que no haya habitualmente ganadores mediocres; falla en todo lo demás, y la edición de este año lo ha demostrado de manera palpable.

El podio final

La carrera cambió cuando, a partir de 2012, y para salir de un marasmo de prueba donde la crono o las bonificaciones eran la parte más decisiva (un día de siete de carrera, supuestamente “nerviosos”), se empezaron a introducir finales en alto exigentes: primero con Prati di Tivo, y después con otros finales famosos del centro de Italia como el Terminillo, o recientemente Sassotetto.

Eso hizo que los grandes corredores de vueltas por etapas hayan incorporado la carrera a su palmarés, hasta el punto de que el final en alto -lo han adivinado- condicionaba toda la carrera. Para intentar evitar ese nuevo marasmo en la carrera de los dos mares (aliteración) la organización cambió la tradicional crono del último día en San Benedetto al primer día, y así hemos llegado a la edición de este año, donde se ha vuelto a la situación previa a 2012.

La carrera ha sido una auténtica mierda. Etapas sin disputa alguna y todo esperando al final en cuesta, donde simplemente ha ganado el más listo, el que ha sabido interpretar la carrera como lo que es: una vuelta a los tiempos donde los sprinters y llegadores se jugaban la general en los últimos metros en finales en pueblos enriscados como Torricella, Saltara o Paglietta, convertidos en exactamente lo mismo que es Eibar para la Itzulia, otra carrera que tonteaba con los mismos honores que ahora ostenta la Tirreno.

Y saber interpretar la carrera es aguantar en la etapa de montaña, y rebañar en los finales bonificados, siempre en cuesta. En eso, uno de los mejores del mundo desde hace mucho es Primoz Roglic, que volvía a la competición después de la aparatosa caída en Tomares (Sevilla) en la pasada Vuelta a España. Han sido seis meses sin dorsal, reubicando objetivos -con acierto- y, como dice el tópico, lamiendo heridas, porque a los que seguimos este deporte nos cuesta olvidar su reacción de mal perdedor cuando acusó a Fred Wright de su caída, que fue de puro despiste.

Además, Roglic anunció su participación en la carrera a última hora, después de que hubiese un runrún sobre su extraño calendario competitivo: únicamente Volta a Cataluña antes del Giro de Italia. El esloveno, que de acuerdo con su equipo ha renunciado a ir al Tour de Francia, encaraba con objetivos concretos y asequibles la temporada de su 33º cumpleaños.

A saber qué llevó a Roglic a participar a última hora en Tirreno. ¿El recorrido? ¿Verse competitivo de manera rápida e inmediata? ¿Aburrido del Teide? ¿Seguir con su impresionante registro en vueltas por etapas? Llegó el primer final en alto, el cuarto día, y fulminó al sprint a Alaphilippe; llegó el quinto día, y repitió triunfo en Sassotetto, recortado 2´5 km. por el viento que también anuló la etapa en París-Niza (sí, la etapa de montaña acabó en un sprint masivo entre 17 corredores, aunque algunos solo cerrasen el grupo: cosas del viento de cara); y llegó el sexto día, y Roglic volvió a ganar, tras mantener a raya ataques de gente que jamás ha ganado nada como Mikel Nada (pleonasmo) y Enric Mas. El único ambicioso fue Vlasov. Aguantar, y ganar en meta: con eso basta para ganar esta Tirreno.

Esta foto ya la he visto

Como el último día es un paraíso para sprinters, Roglic ganó la carrera día a día (fue 12º en la crono inicial), donde en ningún momento sacó tiempo en meta a Almeida -segundo en la general- o Geoghean-Hart -tercero, resucitado esta temporada-, la diferencia en la clasificación general vino por las bonificaciones. Se habla mucho de las victorias “a lo Indurain” -sacar diferencia en la crono, aguantar en la montaña-, y mucho menos de ganar una vuelta por etapas de prestigio a lo Petacchi, Freire o Bettini, en absoluto vueltómanos, pero que tienen una Tirreno en su palmarés gracias a ganar etapas bonificadas.

No es, desde luego, la victoria más brillante de Roglic; es otra victoria más en un palmarés de vueltómano con pocos parangones contemporáneos (dos Romandía, dos Itzulia, dos Tirreno, una París-Niza que podría haber sido dos de no caerse el último día, un Dauphine que podría ser dos de no haberse caído el último día) y que se extiende en solución de continuidad desde 2018 hasta 2023: en todos los años ha ganado al menos una vuelta de prestigio, en conjunción con sus tres Vueltas a España. Son seis temporadas seguidas.

En cuanto a la Tirreno, para el próximo año toca reinventarse de nuevo, o que la organización haga algo para que los corredores no vayan charlando a 10 km. de meta en el 80% de las etapas. Es difícil, pero si algo demuestra la historia de la carrera es que se puede hacer.

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Hoy se disputa la Milán-Turín, convertida en una carrera para sprinters. Tiene mucho más interés la Nokere Koerse, aún teniendo mucha peor participación.

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Celebrando el Día del Padre de la manera más casposa posible

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Que Ayuso tiene una tendinitis muy gorda, y que por eso todavía no ha debutado. Que Ayuso corrió y acabó tercero la Vuelta a España con 19 años. Que ambas cosas no están relacionadas, ni la fama de Matxín de quemar a corredores. Pues eso, a mamarla.

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56 thoughts on “Ganar una Tirreno a lo Pettachi, Bettini o Freire

  1. Una lástima viniendo de 2 ediciones muy buenas, especialmente la de 2021. No es algo que achacar al campeón, si no a sus supuestos rivales.

    Por cierto, Roglic tiene claramente su nicho en estas vueltas de una semana. Ahora mismo sólo le faltan Cataluña y Suiza para tener las 7 “grandes” (veremos cómo envejece esto dentro de una semana y media). Si aún mantiene galones en el equipo espero que le dejen buscar estos objetivos y no lo supediten al danés.

    Salvo sorpresa, no está para ganar un Tour, en Giro y Vuelta depende de los rivales, pero aún sin ganar GVs puede conseguir un sitio privilegiado en la historia del ciclismo por esta otra vía

     
    • Yo creo que Roglic es categoría plata del ciclismo si consigue ganar el Giro, igualando en gran medida el palmarés de Rominger (con la equivalencia entre el récord de la hora y el oro olímpico CRI); y si no lo gana, sería razonable meterlo igualmente.

       
      • Igual por eso de haber empezado más tarde y ser un todoterreno nos dura hasta los 40 😀

         
        • Oro yo solo meto a los que tienen siete grandes vueltas, ni siquiera meto a Kelly o De Vlaeminck, por el simple hecho de que intentaron ganar con denuedo grandes vueltas, y que se quedaron en una, o ninguna. En plata van los que se han quedado en entre tres y seis grandes vueltas, más otros méritos.

           
  2. Lo que debería haber elevado el nivel medio es que aparecieran (más allá de como compañeros de equipo) Van Aert, Van der Poel, Alaphilippe, Pidcock o incluso Girmay. Pero a todos ha dado la sensación de que esta carrera les ha llegado pronto o simplemente que se la han tomado como acumulación de kilómetros para otros objetivos.

    Habrá que quedarse con el primer día de Ganna y con la superioridad de Roglic en el sprint en cuesta.

     
    • Nah, yo de esta Tirreno no me quedo con nada. Si te fijas, ni siquiera hay buenas fotos, porque no ha habido espectáculo de ningún tipo. Una carrera para olvidar.

       
      • Pues la verdad es que sí, lo es. Era casi más por engañarme un poco a mí mismo y pensar que las horas gastadas viendo la carrera han servido para algo.

         
    • Yo creo que ésto es debido a que después de la edición de 2021, Van Aert y otros corredores importantes dijeron que se habían desgastado demasiado en esta carrera como para competir bien en San Remo y clásicas posteriores (fue una edición con viento y frío y, en general, mal tiempo), por tanto, la Tirreno, para muchos corredores, no deja de ser considerada como una mera preparación para el monumento, igual que desde hace unos años, la Dauphiné para el Tour y tantas otras carreras…..
      Probablemente siempre ha sido siempre un poco así, pero antes nadie despreciaba estas carreras previas de forma tan evidente.

       
      • Los dos últimos años han sido bien malos, pero cuidao con lo del desprecio a la tirreno, que cuenta con ilustres ganadores en la última década como Pogacar, Nairo, Contador, Nibali o Simon Yates. Por no decir que cuatro de las últimas cinco ediciones se las reparten Roglic y Pogacar.

         
  3. La primera vez que me fijé en la Tirreno fue cuando la ganó Herminio Diaz Zabala allá por comienzos de los 90. Pues eso, nivelazo

     
      • Pero…¿en la sección de Deportes, no estará, no?

        Estará en Televisión o entrevistas…iluso de mí.

         
      • Es todo así con JotMongwol y el deleznable Pereda: la que hicieron a Bugno daba pena, se notaba que el campeón pasaba de todo, y aún la transcribieron como si fuese interesante las respuestas con monosílabos.

         
        • Marcos Pereda me parece un escritir horrible, es más, me sorprende que le paguen por ello.
          Es peor que una redacción de un niño pequeño consumidor de Tele5 y play station.

           
          • No saber escribir. Todo en el es impostado, dice que es profesor universitario cuando lo que tiene es una “venia docendi”.

             
            • Entre Ainhara Hernando y Marcos Pereda no sabría decir quién resulta más insoportable.

               
      • Tarde, la leí ayer, dice cosas como que reconocía a los ciclistas por las zapatillas que calzaban.

         
        • Yo recuerdo las Carnac de Jalabert. Me las acabé comprando. Espero que eso no me iguale a CdA…

           
        • Vale la pena, reconoce que ya no se lo curra y que los telespectadores son casi mongoles:”Lo vi año en que me pegué un curro enorme haciendo gráficos con las planificaciones de los corredores, cuál había sido su primer pico de forma, un esfuerzo que era baldío. El público general maneja conceptos básicos: sufrimiento, caída, victoria, y poco más.”

           
            • En efecto, viene a decir que cuando saltó de la moto a los platós, lo primero que hizo fue intentar aportar datos técnicos y especializados en sus retransmisiones, pero que cuando vio que la gente solo quería escuchar las paridas de Perico, tipo su trompeta, y el tío del mazo y todas esas gaitas, decidió tratar de tomar como referente el estilo del segoviano.

              Remarca que el público de la 1 solo quiere ver el Tour y la Vuelta y que no tiene ni idea de ciclismo, y que hay que tener muy presente cuando se está en la 1 y cuando en Teledeporte.

              También se para a defender a Manolo Saiz, a decir que a él nunca le gustó Armstrong, y a decir que (él, Carlos de Andrés) se equivocó cuando en antena puso en tela de juicio el desempeño del Europcar en la etapa de Alphe D´huez del Tour 2011 o cuando el Movistar tiró de Roglic en la Covatilla para intentar atrapar a Carapaz (Vuelta 2020).

              También se para a hablar de José María García, del Chava Jiménez (al que ensalza, en detrimento de Olano) o incluso detiene en tratar “la cercanía con los ciclistas, casi amigos” en los lejanos años 90, tiempos de cubatas de Larios y excesos radiofónicos.

              Bah, la entrevista no vale nada pero te ríes, merece la pena leerla, no por su valor, sino por el personaje y el maldito morbo, supongo.

               
    • La he leído y hay unas cuantas perlas por ahí, no recuerdo todas y ahora no me voy a poner a buscarlas, pero destaco que varias veces habla de que entra a trabajar gracias a amigos y este tipo de cosas. Y me quedo con:

      (hablando de Freire, pero da igual): era un poco particular, no creo que fuese muy amigo de ningún periodista. Era un tío normal.

       
        • Yo me quedo con
          “Pregunta directa: ¿para ti qué es el dopaje?

          Consumir productos prohibidos, no hay otra definición. El problema es que los ciclistas creen que el dopaje es dar positivo, y eso no es verdad. Dopaje es consumir. ”

          No se habla de probenecid ni de clembuterol. Es curioso.

           
  4. Sergio, ya podías haber incluido en el título “a lo Van Avermaert”, que ganó otra Tirreno parecida al anularse la montaña. Casi la gana Sagan si no recuerdo mal

     
  5. Roglic es un grandisimo corredor, pero creo que el hecho de no ser corredor ciclista desde muy joven lo penaliza, tantas caidas en momentos importantes no son casualidad, diria que es el corredor profesional que lo he visto caer mas veces!

    Saludos a todos

     
  6. En El Parte de hoy han puesto un avance de un producto presuntamente documental realizado por RTVE y dedicado a Enric Mas y sus problemas en las bajadas. Más allá del rimbombante título (‘El clic, reinicio de un campeón’), destacar que ha salido un corte de Valverde donde cuenta que, a principios de 2012, también cogió fobia a los descensos y se fue derechito al psiquiatra para que le mandara “una medicación”. Supongo que cualquier ayudita era buena para volver de su sanción por dopaje igual o mejor que antes…

     
    • Lo acabo de ver y es justo lo que me ha llamado la atención jejeje. Por lo demás, me ha parecido bastante flojo el documental.

       
  7. En cuanto a “capar” o anular etapas por la meteorología: los organizadores deberían tener registrados unos itinerarios alternativos ya previstos desde que se diseñan las carreras meses antes. En cambio casi siempre en estos casos acabamos siendo testigos de improvisación y disputas. Lo ideal cuando no sea recomendable hacer lo que el libro de ruta tenga marcado, es que exista un plan B o C y no se produzcan más esperpentos como los que estamos viendo desde aquella etapa de Asti. Hay mucha gente detras que depende de que haya retransmisión.

    En cuanto al palmarés de Roglic, destaca efectivamente por la calidad de sus triunfos, pero yo quiero resaltar su infalibilidad en las vueltas de una semana. Dejando aparte, repito, las 3 grandes, desde que en 2018 se impuso en la Itzulia, ha ganado 11 de las 15 últimas pequeñas vueltas en las que ha participado. Más de 2 tercios de las que corrió acabaron en el zurrón del esloveno. Una racha que impresiona. Aunque su carrera esté coja sin la victoria del Tour, podrá en parte sacarse la espina si acaba ganando en mayo a Remco.

     
  8. Gracias, Sergio, por todas las entradas.

    Nada que añadir a lo ya comentado. Que las comparaciones son odiosas (de Tirreno con P-N) y más este año.

    Sigo con el serial sobre la salida del Tour desde PV:
    https://www.gasteizhoy.com/fiesta-100-dias-tour-de-francia/
    es que es tan cutre, tan “Bienvenido Mr Marshall” que da grima hasta leerlo

    Por cierto, como anteriormente ya se mencionó en otra entrada el nido de víboras que era la sección de deportes de RTVE (aunque supongo que ya lo habréis visto):
    https://www.elmundo.es/television/2023/03/16/6411f0db21efa047538b4595.html

     

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