Un gregario de Vingegaard gana París-Niza

Un gregario de Vingegaard gana París-Niza

Que la París-Niza es año tras año una de las mejores citas del calendario, y que haya alcanzado una fórmula mágica donde todo queda por decidir para el último día, habiendo habido alternativas y alternancias durante todos los días previos, merece todo el reconocimiento.

Tras el auténtico arrasazo de Pogacar el año pasado -entonces y ahora una excepción en la carrera-, la edición 2024 ha vuelto a ser memorable, incluyendo vuelco en la general el último día. Lo de menos es el ganador final, uno que encaja perfectamente en la tradición de la carrera -que ha visto ganar a gente como Jaksche o Julich, passista-scalatore-, y que probablemente haya obtenido lo que será la mejor victoria de su polivalente carrera.

Ha pasado de todo, y todo bueno y en la tradición de la carrera. No ha pasado nada raro, porque Jorgenson era un corredor que ya había apuntado para este tipo de pruebas, y tampoco es tanto el salto efectuado desde lo visto en Patrulla Canina.… Leer más

¿Cuándo cesarán las maravillas?

Que Jumbo imponga su rodillo en el fin del semana que se inaugura la temporada ciclista ya no es una novedad. Lo hizo en 2023, copo en Het Volk y KBK, y lo ha repetido este año, llevando -en el caso de la primera carrera- a la increíble cifra de tres años seguidos ganando, los tres con tres corredores diferentes.

El problema es cómo lo hace, con un dominio raras veces acontecido en esas mismas carreteras que han visto pasar al T-Raleigh, al PDM, al Mapei o al Quick Step, y nunca con esa arrolladora superioridad colectiva. Es un chorreo y una exageración, de la que solo queda dar fe notarial y proclamar, una vez más, el ciclismo que cambia.

Tomemos por ejemplo lo ocurrido en Het Volk, y el resumen sería este: Jumbo revienta la carrera -que ya venía cortada por una montonera a más de 130 km. de meta- con Van Aert, y después con Jorgenson, para que al final acabe ganando alguien como Tratnik, que había ido todo el día en el grupo perseguidor.… Leer más

Numerito de Lazkano en solitario

Lo recogía en el post del año pasado, y se ha cumplido con creces: “Momparler quiere cambiar cada año el recorrido de la prueba, hasta dar con la fórmula exacta”. Dicho y hecho: tercera edición de Jaén, Paraíso Interior, y tercer recorrido, esta vez forzado por las abundantes lluvias caídas recientemente, que han dejado impracticables los caminos del olivar.

El resultado ha vuelto a ser una mierda, la constante en la carrera ideada para secar el escaso erario público de una de las provincias más pobres de España -y, por tanto, de Europa Occidental-, y que ese dinero vaya directamente al bolsillo de los italianos que organizan la carrera. A cambio ofrecían promoción turística y “poner a Jaén en el mapa”, y el resultado es este:

Una mierda. Nadie podrá negar lo que se vio ayer. Largos tramos junto a la carretera, que estaba en obras y separados únicamente por la red plástica naranja de los tramos con maquinaria en movimiento.… Leer más

Kuss gana la Vuelta en una fuga

Que sí. Que como se anunció en este espacio de Javalambre iba a salir un Giovanneti, que tras la crono de Valladolid el máximo favorito era Kuss, y que no lo iban a sacar fácilmente de ahí. Que la Vuelta la ha ganado un gregario -el mejor del mundo, y uno de los mejores de la Historia- y que la carrera ha sido extremadamente decepcionante por el dominio del Jumbo, y por la inoperancia de sus rivales.

Las últimas tres etapas son un buen resumen. La primera, una tontería castellana camino de Iscar, donde no pasó nada más que una caída casi en la cabeza del pelotón que no fue una tragedia de milagro, y donde el triunfo fue para Dainese, un sprinter italiano del montón que únicamente aparece una vez en las grandes vueltas, preferentemente en la última semana, y para ganar. La segunda, un pretendido carrusel por la Sierra Oeste del Guadarrama, un sube y baja continuo donde el pelotón dejó ir a la fuga -hay fotos riéndose-, una vez más con Evenepoel.… Leer más

Asturias no sirve para nada

Otro año más que se venden las etapas asturianas como “decisivas”, y no pasa nada. Los mismos cuatro que entraron hace 48 horas en el Principado como los cuatro primeros de la general salen en las mismas posiciones terminado el periplo de contrato obligatorio y anual en Asturias. Es así, y pasa siempre.

Hay puertos, no hay distancia; hay montañas nuevas (¿para qué?), no hay distancia; hay corredores, no hay actitud alguna en Asturias, ni siquiera de los corredores locales; en los últimos años la única etapa decisiva ha sido la de Covadonga de la increíble fuga de Roglic y Bernal, y porque se saltaron todos los guiones previstos. El resto, aguantar hasta el último puerto, y patapúm.

Es el sino del Angliru, por ejemplo. Desde que hay desarrollos compactos no decide nada, y las diferencias en meta entre favoritos son mucho menores que en otras etapas de montaña.… Leer más

120 km. de etapa, 10´ de esfuerzo, 1´15″ de renta

Era muy fea la etapa cántabra de contrato. Tanto, que obligaba a los ciclistas a dar un bucle sobre sí mismos para alcanzar la ridícula cifra de 120 km. recorridos, y ni siquiera íntegros por la Comunidad Autónoma inventada, porque siete de los últimos diez kilómetros transcurrían por Asturias.

Cantabria Infinita, decía el eslogan, pero bien etapa bien cortita y llena de tomas aéreas para vender sus bellezas -en lo que atañe a la cobertura ciclista, siempre la costa, siempre- y también sus miserias, porque enfocaron la desasosegante Torrelavega y su industria decrépita, que seguro que llamó mucho la atención a un hipotético televidente noruego o suizo, acostumbrado a ver en el Tour únicamente campos de girasoles, castillos y ríos.

Da igual, es un batalla perdida. Ni siquiera había gente en las cunetas, en un día laborable y con frecuentes chaparrones de lluvia. No hay ciclistas profesionales cántabros, no hay españoles disputando la carrera,y se ve todo mejor desde la televisión, o eso decía el tópico antes de la penosa realización de esta edición.… Leer más

Evenepoel fracasa en su terreno

La gran noticia de la esperada crono de la Vuelta -por única, no por decisiva, porque 25 km. llanos nunca lo serán- es que el defensor del título ha flaqueado en su terreno. El campeón del mundo, el que se ha pasado desde finales de julio compitiendo y ganando -San Sebastián, Mundial de ruta y crono- ha ido a fallar, de nuevo, en la crono.

Ya le pasó en el Giro, donde ganó la prueba por un mísero segundo concedido por la organización, cuando ya tenía previsto el abandono tras haber cumplido los objetivos del contrato firmado: etapa + llegar al día descanso; ahora le ha pasado en forma de únicamente 20″ sobre Roglic, no lograr el maillot de líder, y ni siquiera ganar la etapa.

El recorrido era una absoluta mierda. Un interés por mostrar las calles de Valladolid, ciudad de fonda y nunca parada, y ninguno por el ciclismo: medias de 56 km/h y completada en media hora.Leer más

El culpable es Guillén, y siempre lo será

Lo de que la Vuelta sea una mierda no es cosa de este año. Cualquiera lo ha podido ver en ediciones precedentes. Antes de la chapuza de Barcelona hubo la de la “arena de albero”; antes de los tiempos neutralizados en Montjuic just-porque-sí hubo las etapas unipuerto; antes de la gran mierda de la llegada a Oliva hubo Urdax.

Quienes ahora se sorprenden -muchos extranjeros, fuera del corrillo de canapés de Guillén- lo podían haber visto entonces, y callaron; quienes siguen sin decir nada, sin denunciar la sucesiva patraña que es la carrera, es porque están en la rueda del canapé, y tendrán un hijo que alimentar, un amante que mantener, o un depósito que rellenar, o simplemente merecen estar donde están. A ver, ¿cómo se explica la mierda de etapa por Valencia?

“Es que el problema es el recorrido”. Mentira. Una etapa llana, como la planteada por la organización, es legítima, necesaria y atractiva.… Leer más

Kuss te envía un kiss

Ni el más optimista pensaba que en la ascensión al Pico del Buitre (Teruel) pudiese pasar algo. El único precedente, de 2019, se saldó con una mierda de etapa donde el pelotón regaló la victoria a una de las peores fugas posibles -una con dos corredores del Burgos, patrocinador de la carrera y con tres positivos-, y acabó ganando un ciclista que provoca pena y compasión, y aún más después de lo que hizo, como mendigar una PlayStation porque su cerebro de chorlito (el gorrión) no le da para más.

Ayer fue infinitamente mejor; de hecho, fue una gran etapa de ciclismo, inesperada y sorprendente. En el pelotón corría el rumor de que el Quick Step tenía cagalera y otras dolencias no especificadas, e incluso Bagioli tuvo que abandonar. Eso, y lo extremadamente repugnante de las dos anteriores etapas -sendos sprints para Groves, después de dos fugas del día ridículas a cargo de anónimos-, espoleó al pelotón, donde no se formó la fuga hasta el  km.Leer más

Un Tour continuista

Un Tour continuista

Que hayan sido primero y segundo del Tour 2023 los mismos corredores que llevan copando ambas posiciones de la carrera desde 2021 no es nada halagüeño. Ni siquiera la rivalidad Armstrong-Ullrich se prolongó tanto tiempo, en las mismas posiciones.

Todo el mundo contento con el duopolio inexacto entre Vingegaard y Pogacar, porque hay cierta incertidumbre hasta que llegan las etapas decisivas, y porque el esloveno ataca mucho, produciendo pocos resultados. Espectáculo entrecomillado, mientras el resto de corredores ven por la ventanilla.

Dado que el segundo clasificado ya ha tenido atención aparte, porque es sobre el que se ciernen las dudas, solo cabe centrar la atención en el legítimo ganador, siempre atento y que ha sabido correr muy inteligentemente: más allá de la crono sideral -y muy bien preparada-, Vingegaard ha tenido muestras de gran campeón cuando, por ejemplo, dejó a Pogacar cebarse durante dos km. del Puy de Dome, y otros puertos, sabiendo que no se iba a ir.… Leer más