Elogio de Sicilia, escenario de ciclismo

El ruido de Twitter, que por una parte ha hecho más llevaderas y amenas las etapas -además de complementar perfectamente la carrera en sí- hace que llegue de vez en cuando lo que comentan alguno de esos enemigos del ciclismo, esos que siempre están dentro sin saber muy bien qué cojones hacen, salvo vivir de este deporte sin aportar absolutamente nada.

Eurosport, la tele del cinismo que tan pronto te pone el Tour de Utah como el Giro, ha contratado este año a Javier Ares, un personaje odioso, futbolero y de la misma estirpe que Javier Mínguez (toros, vino, “el Madrid”, olor a sobaco), que al parecer el otro día, cuando por fin el Giro llegó a Italia, se dedicaba a despotricar en antena sobre el ciclismo, que al parecer está muerto.

Son siempre los mismos. Si la etapa no tiene sus cositas, y por esto se entiende a un corredor español haciendo el mulo, ya no hay ningún interés.… Leer más

 

La gota (de Stilnox) que colma el vaso

“Nunca fiches un español” es un viejo adagio que circula entre muchos equipos profesionales. Estructuras históricas como FdJ jamás ha tenido uno, y no debe ser casual que haya hecho de su supuesta limpieza una de las banderas más reconocibles en sus 20 años de existencia. La fama que precede a los corredores de nuestro país es legendaria, y en gran medida ha sustituido a la de los italianos. Lo que ha protagonizado el gaditano Lobato en los últimos días es simplemente la punta del iceberg de un gran problema en el ciclismo.

Por seguir con otra cita, esta vez con autoría, el estrellado Taylor Phinney dejó una de sus escasas contribuciones al ciclismo allá por 2012, cuando lo vendían como figura en ciernes: “hay que expulsar la cultura de la pastilla del deporte”.  El estadounidense había publicado un tweet celebrando un éxito de su entonces compañero Cummings (“como yo, tampoco toma pastillas de cafeína ni analgésicos”), seguramente desconociendo que el británico tenía un TUE de tamaño galáctico, y los medios aprovecharon su proverbial locuacidad y, ¿por qué no?, estupidez de juventud, para tirarle de la lengua.… Leer más