Merckx en un libro. Y cabe.

Merckx en un libro. Y cabe.

Siete años después de su aparición en inglés se publica en castellano Merckx. Mitad hombre, mitad máquina, la biografía realizada por William Fotheringham sobre el mayor mito del ciclismo. El tópico de la espera ha merecido la pena no tiene cabida aquí, porque entremedias se han publicado auténticas bazofias a cargo de las diferentes editoriales de ciclismo, con un criterio comercial francamente cuestionable.

El libro de Fotheringham está por encima de la media del sector. De hecho, es un muy buen libro de ciclismo, una biografía muy completa que va desde los orígenes familiares de la familia Merckx -realmente truculento que la rama paterna fuese colaboracionista de los nazis- hasta su vida posterior tras colgar la bicicleta.

Con un orden cronológico, el autor usa de manera muy hábil los testimonios, que casi nunca son banales, hasta el punto que lo que queda en  rídiculo son las citas de encabezado en cada capítulo, cuando lo que viene después es mucho mejor.… Leer más

 

Arkaitz Durán, Carlos Verona y Carlos Rodríguez

Arkaitz Durán, Carlos Verona y Carlos Rodríguez

El rumor ya circulaba desde el verano, aireado por Gazzetta dello Sport: Ineos iba a subir a profesionales a un junior español, sin pasar por ninguna categoría intermedia. Se ha confirmado hoy y no hay vuelta atrás: el granadino Carlos Rodríguez correrá durante cuatro años con el equipo de la chequera y, dicen, la acumulación de talento.

La noticia es extremadamente sorprendente por muchos motivos, casi escalonados. Empezaremos desde los escasos precedentes nacionales para después pasar a un nivel micro y por último a un nivel macro, si es que tales categorías son aplicables a alguien que acaba de cumplir 18 años y entra al equipo más potente del mundo.

Solo dos corredores españoles habían tenido un paso a profesionales sin estar antes en sub23. El primero de ellos, el siempre recordado en este espacio Arkaitz Durán, no rascó bola jamás -tuvo que superar la enorme presión de ser vasco, bien reflejada aquí- y nadie se acuerda de él, siquiera por el pésimo precedente que estableció.… Leer más

 

Roglic, a punto de rematar una temporada irrepetible

Roglic, a punto de rematar una temporada irrepetible

El Giro de Emilia es, con permiso de la Milán-Turín, la clásica de otoño pre-Lombardía más conocida. Se disputa todos los años de manera ininterrumpida, y eso incluye las dos guerras mundiales. Su perfil dialoga de tú a tú con citas muchos más grandes del calendario, y lo hace gracias a la icónica subida final a San Luca y sus dos kilómetros porticados.

Como todas las carreras de su género, la imposición manu militari de la Copa del Mundo y, posteriormente, del World Tour, ha hecho que durante muchos años su celebración se tambalease, más bien por la falta de participantes de nivel que porque el modesto GS Emilia -el club ciclista que organiza la prueba- tuviese especiales problemas.

Desde hace unas cuantas temporadas, y la lista reciente de vencedores y plazas de honor no miente, la carrera ha vuelto por sus fueros, de una manera espectacular. La receta ha sido sencilla: por una parte se ha endurecido, en línea con otras pruebas del calendario, y por otra se ha montado un calendario otoñal de pruebas de un día muy atractivo para escaladores, corredores de pruebas de un día y, especialmente, ganadores de grandes vueltas.… Leer más

 

Esperpento tras esperpento en el Mundial de ciclismo

¡Venga, vamos a celebrar un Mundial en el norte de Inglaterra! ¡Pero llueve mucho a finales de septiembre! ¡Da igual! ¡Tira que libras! (o “sujetame el cubata” en su última variación). El Mundial de Yorkshire empezó muy mal con la espantosa crono mixta, y ha seguido en su línea con sucesos que, si bien podrían ser considerados sucesos aislados, juntos dejan un conjunto general de lo que es ciclismo, un deporte a medio camino entre el mayor sacrificio de todos los deportes, y también el mayor ridículo.

Empezando por lo estrictamente organizativo, los locales se quejan de la poca afluencia de público, y de que los precios en los sitios oficiales de la UCI son excesivos. Encima, que no les dejan publicitar el pequeño comercio local, muy activo porque Harrogate es una ciudad turística. Tanto, que muchos negocios han optado por cerrar porque el Mundial es un perjuicio y no un beneficio.… Leer más

 

Se cae el único cabeza de cartel de la irrelevante Vuelta

Qué divertido es el ciclismo. Resulta que el Pequeño Reino de Javier Guillén -también conocido como La Vuelta- cuenta este año con una participación paupérrima, fruto de múltiples circunstancias. Una participación en línea con la mierda de recorrido que año tras año propone el mandamás del circo, con las orejas llenas de miel de sus aduladores, y también en línea con la consideración que tiene la carrera en el pelotón profesional.

Durante años -demasiados- la participación en la carrera se disimulaba con el concurso de Froome, extrañamente obsesionado con la carrera. Desaparecido y saciado a partes iguales el campeón británico, la Vuelta de Guillén se ha quedado totalmente desnuda, con unos contendientes de serie Z en el panorama ciclista actual, acompañados de unos equipos indignos de una carrera de tres semanas.

Así era la Vuelta 2019 desde hace unos meses, el periodo en que Guillén ha aprovechado para dulcificar aún más el recorrido: la CRE ha pasado de tener 18 km.… Leer más

 

Otro ridículo del Movistar (da igual cuando leas esto)

Al igual que hizo en los Pirineos, también el Movistar ha hecho el ridículo en los Alpes: tirando detrás de un compañero que iba fugado el día del Galibier, y hoy desaprovechando a cuatro corredores que iban en un grupo de doce unidades para no lograr absolutamente nada: ni la etapa, ni distanciar más a Alaphilippe y hacer subir a su ridícula tricefalía un puesto en la general.

Otro día en que la estrategia de Txente Bellotero y Arri burro Arri queda a la vista de todo el mundo, con las implicaciones que esto tiene para la imagen de la multinacional Movistar, una compañía que vende una imagen de chapuza, de desastre y de rídiculo. Si quieren cambiar eso y seguir con el patrocinio ciclista -al que parece que están obligados por ser más un Ministerio que una empresa, como todos los monopolios-, deberían renovar las estructuras de mando de la secta navarra, e introducir criterios de competencia y profesionalidad, y no únicamente el de lugar de nacimiento (el director de Movistar femenino es otro Unzué: como en las sectas, exactamente igual)

El patetismo de Movistar empozoña lo que debería ser la celebración del gran triunfo de Nibali, que tras intentarlo en muchas etapas de montaña -todas con el mismo kilometraje  mini o extramini, ojo-, se ha impuesto en la cronoescalada a Val Thorens.… Leer más

 

Ridículo histórico del Movistar en el Tourmalet

La etapa ya tenía un kilometraje ridículo de 117 km, y encima acabó siendo de únicamente 111 km. porque la neutralizada se alargó para evitar un conato de protestas por la presencia del Presidente Francés en la carretera. El Tourmalet ha tenido dos finales en su cumbre en tiempos recientes, y las dos veces adornado con etapas ridículas, justo al contrario del inolvidable final en el Galibier de 2011.

La etapa no fue gran cosa. Seguramente alguien piense inmediatamente que pongo esto para escandilizar o llevar la contraria, pero es que ha sido así: etapa en la que se ha corrido el riesgo de un sprint a siete en la meta del Tourmalet, porque no ha habido ataques de favoritos. Ninguno. Simplemente subir a ritmo, y que reviente el más pintado, el más señalado, o el más sospechoso. De eso ha habido mucho. Demasiado.

Que la fuga del día la provocase un Nibali desganado junto a su amigo Sagan dice mucho.… Leer más

 

Ataque del Rabobank

Dos etapas del Tour de Francia, y las dos para el Jumbo. Una con un perfecto desconocido para el gran público, y la otra la contrarreloj por equipos de la carrera, batiendo al Sky. No está nada mal para un equipo que hace dos años empezó a experimentar una súbita mejoría colectiva, y ahora mismo presenta candidatos a ganar en todas y cada una de las carreras del calendario. Con todo, lo sucedido estos dos días en Bélgica es inaudito.

El recorrido turístico por alrededor de Bruselas del primer día no lo fue tanto, porque los ciclistas completaron una media de 44´4 km/h, acabando con bastante adelanto sobre el horario previsto. La fuga del día, de solo cuatro corredores -dos de ellos debutantes en la carrera, como tiene que ser- contó con la participación de Van Avermaet, que dado que jamás ha ganado el Tour de Flandes, se quería dar la satisfacción de pasar el primero por el Grammont y el Bosberg.… Leer más

 

Esperando el Montoso

Pocas veces una gran vuelta por etapas había esperado tanto para subir su primera montaña. Es el experimento de los experimentos: no contentos con poner dos cronos antes de la montaña, los organizadores han demorado todavía más la primera subida con un día de descanso convertido en dos (140 km. de etapa) y una etapa llana de 220 km. para completar la llanura padana.

No pasó nada, como previsto. Fuga desde el primer kilómetro con tres continentales, y charleta en el pelotón hasta que quedaban siete kilómetros a meta. Al menos el ritmo ha sido mucho más vivo y han acabado prácticamente en el tiempo previsto. El espectáculo era tan lamentable que hasta Knees del Ineos ha intentado irse, porque sabe que en su equipo y en una carrera normal jamás podría hacer eso.

Ventoso intentó colocar a Marezko para el sprint ya pasada la barrera de los tres kilómetros, otro signo evidente de la poca chicha de la etapa y la velocidad.… Leer más

 

Demaré ennoblece una vulgar etapa del Giro

Mientras los ciclistas cruzaban ramplonamente la llanura padana hasta Módena, los enemigos del ciclismo tenían la imaginación en montañas nevadas (¿se subirá? ¿no se subirá?), batallas nada garantizadas y etapas para las que todavía quedan bastantes días. Con un ojo en el monitor -y porque están obligados- y con el otro en la previsión meteorológica, exactamente igual que todos los años con la Roubaix. Que lllueva, para que haya barro. Que la carretera esté abierta, para que suban entre paredes de hielo de varios metros.

La belleza intrínseca de etapas como la de hoy, ciertamente fumada por el pelotón, pero que ha tenido espectaculares precedentes no hace muchos años -como aquella ganada por el Bardiani en bloque, en una buena exhibición de preparación médica-, no necesita explicación. Es tan ciclismo un recorrido llano como uno de montaña, y si hubiese habido una montonera con un favorito estarían hablando del hay que estar atentos, cada etapa cuenta y todo ese arsenal de frases hechas.… Leer más