Séptimo Tour en ocho años para el Sky, ¿qué me estás contando de “gran carrera”?

Séptimo Tour en ocho años para el Sky, ¿qué me estás contando de “gran carrera”?

Como en las películas malas, el Tour de Francia ha tenido varios finales. Parecía que iba a acabar en la única etapa de montaña de la carrera, y el único ataque que hubo en el grupo fue para el vencedor final; parecía que iba a acabar en Tignes con una cabalgada legendaria a 40 km. de meta, y acabó en la cima de L´Iseran, aunque en ese momento no lo supiese nadie; parecía que fuese a acabar en Val Thorens tras una etapa de 120 km., y lo hizo tras una de 59 km.

Una película mala de narices, pero entretenida. Así ha sido el Tour 2019, que los mismos que dijeron que la Vuelta 2012 había sido “la mejor de la historia” -una en donde un corredor ganó cinco etapas al sprint- ya están diciendo que ha sido el mejor Tour “en décadas”. ¿Cómo puede ser posible cuando el equipo que somete a puño de hierro esta carrera desde 2012 ha logrado el primer y el segundo puesto de la general?… Leer más

 

Otro ridículo del Movistar (da igual cuando leas esto)

Al igual que hizo en los Pirineos, también el Movistar ha hecho el ridículo en los Alpes: tirando detrás de un compañero que iba fugado el día del Galibier, y hoy desaprovechando a cuatro corredores que iban en un grupo de doce unidades para no lograr absolutamente nada: ni la etapa, ni distanciar más a Alaphilippe y hacer subir a su ridícula tricefalía un puesto en la general.

Otro día en que la estrategia de Txente Bellotero y Arri burro Arri queda a la vista de todo el mundo, con las implicaciones que esto tiene para la imagen de la multinacional Movistar, una compañía que vende una imagen de chapuza, de desastre y de rídiculo. Si quieren cambiar eso y seguir con el patrocinio ciclista -al que parece que están obligados por ser más un Ministerio que una empresa, como todos los monopolios-, deberían renovar las estructuras de mando de la secta navarra, e introducir criterios de competencia y profesionalidad, y no únicamente el de lugar de nacimiento (el director de Movistar femenino es otro Unzué: como en las sectas, exactamente igual)

El patetismo de Movistar empozoña lo que debería ser la celebración del gran triunfo de Nibali, que tras intentarlo en muchas etapas de montaña -todas con el mismo kilometraje  mini o extramini, ojo-, se ha impuesto en la cronoescalada a Val Thorens.… Leer más

 

Bernal, a 59 km. de ganar el Tour de Francia

Bernal, a 59 km. de ganar el Tour de Francia

Estaba siendo una bonita etapa de ciclismo a la antigua, una impresión acentuada por lo primitivo de la subida a L´Iseran y por la estampa antigua, fea y patilarga de Bernal. Estaba siendo, y se acabó, también por esas cosas del azar y lo imprevisible de la meteorología. Ahora, cada vez que se pase por el mítico puerto -y es una vez cada quince años-, se recordará este incidente, y es una pena porque el recorrido era muy bonito.

En vez de sacar la etapa por la horrible autopista de montaña que pasa por St. Jean de Maurienne salieron de esta pequeña Avilés de los Alpes -una planta de aluminia en un valle cerrado, brillante idea para usar la energía hidroeléctrica a costa de asfixiar con mierda a los habitantes- por carreteras comarcales, y todas picaban hacia arriba.  Sin pasar ningún coloso, sin interrumpirse en ninguna ocasión, los ciclistas se plantaron a los pies del L´Iseran ya muy cargados.… Leer más

 

Buscando desesperadamente a los nuevos Posthuma y Monfort

Quizás el lugar común más repetido en este día de descanso del Tour haya sido “todavía queda toda la tercera semana”, aderezado con los adjetivos “durísima”, las apreciaciones “no hay nada decidido”, el “Tour abierto” y ojalá también un improbable “hasta la última línea de meta todo es carrera”. La verdad es que no es así, al menos en el Tour.

Al inicio de la carrera L´Equipe publicó un estudio estadístico donde se incidía en que, desde el Tour del año 2000, la semana más decisiva de la carrera había sido la segunda, con un 44% de acciones concretas que se habían traducido en la victoria final. No debería ser una estadística que sorprendiese al seguidor habitual del Tour: la última semana -que ni es semana, porque son seis días- regala una etapa todos los años en París, y suele incluir también otra etapa de llano que se toma como lo que es:

Una invitación a prolongar el día de descanso.… Leer más

 

Movistar intenta maquillar su ridículo, y también fracasa

Movistar intenta maquillar su ridículo, y también fracasa

¿Compensa el ridículo histórico del Tourmalet lo que ayer hizo el Movistar? Claro que no, simplemente ha sido una operación de contrapropaganda para acallar las críticas a un equipo que corre como un pollo sin cabeza, y que suma un fracaso tras otro en la carrera por la que se desviven. Por lo menos ayer se vió una gran etapa de ciclismo, en gran parte por las acciones impulsadas desde el equipo español. Lástima que el ciclismo no se gane a los puntos, cosa que jamás han entendido desde la dirección navarra ni desde sus periodistas palmeros.

Al menos para el aficionado Tour ha quedado claro el contraste entre una etapa de montaña para hacer una marcha cicloturista y una etapa de montaña con distancia, fondo, puertos encadenados y situaciones de carrera fruto de este recorrido, dejando corredores intercalados, una fuga triunfante, y peones que no se han movido para ayudar a sus compañeros, sino para vindicarse a sí mismos.… Leer más

 

Ridículo histórico del Movistar en el Tourmalet

La etapa ya tenía un kilometraje ridículo de 117 km, y encima acabó siendo de únicamente 111 km. porque la neutralizada se alargó para evitar un conato de protestas por la presencia del Presidente Francés en la carretera. El Tourmalet ha tenido dos finales en su cumbre en tiempos recientes, y las dos veces adornado con etapas ridículas, justo al contrario del inolvidable final en el Galibier de 2011.

La etapa no fue gran cosa. Seguramente alguien piense inmediatamente que pongo esto para escandilizar o llevar la contraria, pero es que ha sido así: etapa en la que se ha corrido el riesgo de un sprint a siete en la meta del Tourmalet, porque no ha habido ataques de favoritos. Ninguno. Simplemente subir a ritmo, y que reviente el más pintado, el más señalado, o el más sospechoso. De eso ha habido mucho. Demasiado.

Que la fuga del día la provocase un Nibali desganado junto a su amigo Sagan dice mucho.… Leer más

 

Esperando que llegue la montaña

Esperando que llegue la montaña

¡Y qué rápido subían todos! ¡Pero todos, todos, según la calculadora finlandesa! Hombre, es más fácil cuando la subida es una cosita de 20´de esfuerzo, vendida indefectible como “terrible”, porque la vueltización del Tour está llevando a estos resultados.

Como hasta el más advenidizo del ciclismo podría suponer, la cuarta subida en ocho años a La Planche des Belles Filles no produjo ningún gran descalabro entre favoritos, que entraron agrupados con las diferencias esperables tras una rampa de garaje final, y que se basan más en mantener el equilibrio que en el esfuerzo prolongado y de fondo que caracterizan a este deporte.

Con solo seis etapas disputadas, ¿qué diferencias se pueden esperar en una carrera que basa su ser en ser de tres semanas? Ninguna, y menos viendo que corredores como Caleb Ewan aguantaban en el pelotón principal hasta el penúltimo puerto. Por triste que parezca, la realidad es así: el sprinter australiano subió el Grand Ballon y el Ballon de Alsacia con el pelotón, al igual que no menos de 90 corredores.… Leer más

 

Demostrada la superioridad de la montaña sobre el llano

Demostrada la superioridad de la montaña sobre el llano

¿En qué se diferencia la resolución de la etapa de hoy de la esas aborrecidas etapas llanas, prácticamente desaparecidas en este Tour de Francia? En nada. No hubo ni un solo ataque de escaladores -y se subieron cuatro puertos, de dificultad apreciable-, la escapada fue controlada en el entorno de los clásicos 4´, y la resolución al sprint fue entre 70 corredores.

Quizás así alguno empiece a darse cuenta que el problema no es un determinado tipo de etapas, sino la actitud general del pelotón ante la carrera, ante una primera semana que se da por descontado que es para evitar caídas -hoy no ha habido ninguna- y llegar indemne a la montaña, porque todos saben que nadie atacará, haya viento, subidas, bajadas o encerronas.

Uno que pasa de esos pactos es Wellens, que tras ver que no dejaban irse a su compañero (de habitación, incluso) De Gendt, formó la fuga con Würtz Schmidt -el Katusha cierra, de ahí su hiperactividad-, Simon Clarke y Skujins.… Leer más

 

Viviani logra en el Tour lo que no puede en el Giro

La diferencia fundamental es esta: Viviani compitió en el Giro de Italia con un treno conformado por Senechal, Sabatini, Jungels y Honore, y se fue a casa sin ninguna victoria; el Tour de Francia compite con un treno donde están Richeze, Lampaert, Morkov y Asgreen. El primero es magnífico, el segundo es imbatible. Hoy ha logrado su primera etapa en el Tour, y es probable que venga alguna más.

Fue una etapa maravillosa del Tour de Francia, y no se dejen llevar por lo que digan en su medio de propaganda. El Tour -el ciclismo- es lento devenir entre paisajes monótonos salpicados por diferentes hitos, que ora son edificios singulares, ora son ríos, cordilleras o cualquier otro accidente geográfico. Es el dejar pasar las horas, y los días, esperando el clímax de la victoria parcial, o de la victoria final conseguida en pequeños detalles o en grandes ataques.

Para que estos últimos se produzcan, tiene que haber cansancio y fatiga acumulada.… Leer más

 

Carreteras de viñas para Alaphilippe

Carreteras de viñas para Alaphilippe

Antes de que pase por alto, la etapa de hoy -215 km, tercer día de carrera- se ha disputado a una media de 45´99 km/h, una locura bajo cualquier punto de vista, y que entra en media de carreras como San Remo, G-W, o Roubaix. Y no había motivo aparente para la fenomenal disputa que se ha visto, salvo la ambición y la recogida de guante a una organización que había diseñado una etapa pensando en un corredor concreto.

Como si fuese una etapa de la Paris-Niza, el recorrido seguía un eje vertical norte-sur casi perfecto, como si hubiese prisa por llegar a Epernay, desconocida población a la que el Tour no llegaba desde 1963. El atractivo residía en un paso por Reims a 70 km. de meta, y después un prolongado paso por la región donde se produce el champagne, probablemente la variedad de vino más famosa del mundo.

Lo demás lo pusieron los corredores.… Leer más