El Giro, la última gran vuelta clásica

Mientras que la Vuelta y el Tour presentan en los últimos años unos recorridos que apenas tienen algo que ver con la tradicción del ciclismo, el Giro ha apostado por otro tipo de carrera, al menos las dos semanas que se disputa en Italia tras la obligada excursión fuera para hacer caja. Como el butrón israelí ha debido ser fuerte, para el año 2019 todas las etapas se disputarán en la península itálica -San Marino no cuenta como país extranjero- y a los organizadores les ha salido un recorrido que, viendo lo que hacen en Francia y España, es lo mejor que le queda al ciclismo de grandes vueltas.

No en vano la carrera lleva unas últimas ediciones gloriosas, con participación de primer nivel. Incluso los simulacros de escapada son más decentes que en el resto de vueltas por etapas, un formato que a nivel general y en todo el ciclismo está en decadencia, sometido por el empuje de las carreras de un día, donde no funcionan las mismas estrategias cobardes que encadenan este deporte por luchar por un segundo, tercero o cuarto puesto. En el Giro 2019 habrá siete etapas por encima de los 200 km, alguna de ellas con distancia de clásicas.

Es por esto que el Giro se ha convertido en la clásica de las vueltas por etapas. El Monumento. Es la carrera en la que desean participar los mejores corredores del momento, y ninguno va a rodarse para el Tour como no hace mucho tiempo. Se ha convertido en un objetivo por sí mismo, mucho más factible que ese Tour donde ha ganado el mismo equipo en seis de las siete últimas ediciones.

La carrera empieza con una CRI de 8´2 km. en Bolonia, con final en el San Luca del Giro de Emilia. Un escenario muy bonito, y un prólogo que sirve para ver las aspiraciones de los favoritos, como pasó este año en Jerusalem (Simon Yates ente los diez primeros, por ejemplo) al combinar seis kilómetros llanos con dos kilómetros finales al 9´7% de desnivel. La segunda etapa ya se dirige a Toscana con 200 km. y final en Fucecchio, el pueblo natal de Andre Tafi, protagonista estos días porque el ciclismo nos tiene que recordar siempre que es un deporte difícilmente equiparable a los demás en cuanto a sandeces y sonados.

G19_T02_Fucecchio_alt_jpg
Fucecchio, donde los burros se transforman en caballos

La etapa en sí misma es un homenaje al ciclismo toscano, tan dominador años ha, y del que no queda nada. Por eso suben el San Baronto, donde Cecchini y otros sinvergüenzas todavía vinculados al ciclismo hacían sus pruebas de ácido láctico, la forma educada de presentar sus mejoras de rendimento deportivo. No es, desde luego, una etapa para sprinters, salvo que Viviani siga mutando y se convierta definitivamente en escalador, una posibilidad nada descabellada hoy por hoy.

La primera llegada para velocistas será el primer día, 219 km. con final en Orbetello, un paraíso ornitológico en una de las pocas zonas de Italia ni masificadas, ni destrozadas por el turismo, y en esto influye que la autopista más cercana esté a 150 km. Siguiendo con el homenaje particular del Giro de Italia, la etapa sale de Vinci -donde Leonardo-, más conocido en el ambiente por estar a tiro de piedra de Quarrata, donde la banda de médicos deportivos toscanos tienen varios pisos francos para los nuevos clientes -ahí se instaló Valgren, por ejemplo- y donde ha vivido Cavendish mientras se consideraba a sí mismo ciclista.

La cuarta etapa atravesará en lo mejor de la primavera una de las zonas más bonitas de Italia, el sur de Toscana y el interior del Lazio: Lago de Bolsena, la ciudad etrusca de Etruria -donde la gente sigue teniendo el perfil representado en las famosas vasijas de esta civilización-, Capranica y Via Flaminia hasta cerca de Roma, donde se hará la excursión por los castelli romani tan típica del desaparecido Giro del Lazio para finalizar en Frascati, decadente y suntuosa al mismo tiempo, con un repecho. 228 km.

G19_T04_Frascati_alt_jpg
No es una etapa para velocistas puros

Por primera vez en muchos años el Giro visitará el sur del Lazio, una zona muy llana y agrícola. Serán apenas 140 km. y final en circuito en Terracina, al otro lado del Circeo citado en la La Iliada, y donde Ulises vivió un año con Circe. Lo breve de la etapa se explica porque al día siguiente hay 233 km. de encerrona con salida desde Cassino y atraversando Italia de oeste a este, para acabar en el horror de San Giovanni Gargano, un pueblo pobretón convertido en lugar de peregrinaje porque ahí nació el último de los santones italianos, el Padre Pio. Es como Fátima y Lourdes, pero sin virgen y con un señor barbudo. En el tramo final se pasa de la llanura lacustre a la montaña, y llama a llegadores más que a sprinters.

G19_T06_SGiovanniRotondo_alt_jpg
Padre Pio, benedice questa corsa

La séptima etapa es bastante rara, porque una vez en el Adriático la carrera se vuelve a meter al interior para acabar en L´Aquila, pero sin excesiva montaña, apenas una subida muy dura para salir de Popoli y llegada a la capital de los Abruzzos en una cuesta muy pronunciada, la misma de la famosa etapa de 2010. ¿Para qué? No se sabe muy bien, porque al día siguiente son 233 km. íntegramente por la costa adriática, y con apenas dificultades antes del sprint en Pesaro. De esta manera, sin ningún final en alto como en años pasados (Etna, Roccaraso, Campitello Matese), se llega al final de la primera parte de la carrera, con una novena etapa que es una crono mixta de 34 km. y final en San Marino, esto es: siete km. más larga que la única CRI del Tour.

G19_T09_SanMarino_ITT_alt_jpg
Que San Marino sea independiente y Cataluña no tiene cojones

Es fácil adivinar que los contrarrelojistas llegarán a la montaña con bastante ventaja, y es bueno que sea así porque la montaña del Giro vuelve a recuperar su esencia tras una edición 2018 donde apenas hubo dificultades hasta los dos últimos días. Tras dos etapas totalmente llanas por la llanura padana (finales en Modena y Novi Ligure) se sube el primer puertor de primera categoría de la carrera en la etapa 12º, un souvenir llamado Cuneo-Pinerolo que no tiene nada que ver con Fausto Coppi, porque son apenas 146 km. de vuelta a Pinerolo, por donde se pasará dos veces y, enmedio, se subirá el Montoso, 9 km al 9% y una carretera en un estado lamentable.

Es el antipasto para una de las grandes novedades del Giro 2019: la etapa con final en el Gran Paradiso, por primera vez en la historia centenaria de la carrera. El hecho de ser un parque natural no ayudaba, y por fin se ha roto el hielo con una llegada a cota 2250 (la carretera sigue hasta 3300, ya en forma de pista) precedida de dos puertos, con una longitud total para la jornada de 188 km. Una etapa de montaña, con sus subidas, sus bajadas, sus valles y todo eso que no se ve ni en la Vuelta, ni el Tour.

G19_T13_CeresoleReale_alt_jpg
Ceresole Reale y sus famosos tornanti

Pero queda el sábado y el domingo, y es la zona donde los Alpes giran y forman el Valle de Aosta: la primera etapa son 131 km. con cuatro puertos -incluyendo el San Carlo, que se subió por última vez en 2006 con los encerados Piepoli y Basso- y final en Courmayeur, a los pies del Monte Bianco. Más de 4000 metros de desnivel para una etapa infanta en su distancia, pero que queda compensanda por el día anterior y, especialmente, por el siguiente: la etapa más larga de la carrera, 237 km. con final en Como y que suponen un Giro de Lombardía insertado en la carrera, con la parte final prácticamente igual, salvo el Muro de Sormano. Es un día perfecto para obtener más ventajas que en una etapa de montaña al uso, solo hace falta salir al mismo ritmo que en la cita de octubre.

G19_T14_Courmayeur_alt_jpg
El Valle de Aosta es pequeñito, como la etapa

El segundo día de descanso y sus infalibles riesgos (¡un saludo a Chaves! ¡Y a Mikel Landa!) anticipan la etapa reina de esta edición, una salvajada de 226 km. con Gavia por Edolo -a ver si se puede subir-, Mortirolo por Mazzo di Valtellina y un final en Ponte di Legno de esos que recuerdan a Aprica, porque se sube de manera muy suave y con plato grande, el final perfecto tras una etapa así. Es una etapa para sentenciar un Giro, y sin duda la etapa de montaña más dura de los últimos dos años en las grandes vueltas, con 5700 metros de desnivel.

G19_T16_Ponte_di_Legno_alt_jpg
La etapa reina, y hay poco margen de duda

Una etapa de montaña perfecta para fugas y una para sprinters (ojo, 220 km.) sirven de lanzamiento para los tres últimos días de carrera, porque el Giro es la única grande donde de vez en cuando no se regala el último día. Etapa unipuerto con final en San Martino de Castrozza y una etapa dolomítica de sábado con cuatro puertos, incluyendo el Manghen, el llevadero Rolle y final en el inédito Monte Avena. El último día, una crono de 15 km. en Verona que servirá para bien poco, salvo volver a ver la subida a Torricelle, esa que se afrontó 17 veces en el Mundial 2004 y donde Freire salía en persona a los ataques de Rasmussen o Basso.

G19_T20_CrocedAune_alt_jpg-1
Dolomitas secundarios para decidir un Giro

Dumoulin, tras el tremendo desprecio del recorrido del Tour, se vuelve a dejar querer por el Giro, carrera en donde ha sido líder en las tres últimas ediciones. Tiene tres cronos a su favor, y solo dos etapas de altísima montaña como la de Gran Paradiso y la del Mortirolo. El Sky tiene que decidir si envía a Froome -improbable- o Geraint Thomas -mucho más factible, para evitar una situación tensa en el Tour-, mientras que en Movistar ya se han presentado voluntarios, incluso antes de conocer el recorrido, tanto Landa como Valverde, que irían acompañados de ese potentísimo equipo reforzado con La Mascota. Roglic andará perdido con el Tour, pero tiene un recorrido muy favorable en el Giro. Como ven, son de los mejores corredores del mundo, y todos quieren el Giro. La última gran vuelta clásica, con puertos de 40´ o 50´ subiendo, media hora bajando, y de nuevo otro puerto. Parece otro ciclismo en comparación con la Vuelta o el Tour.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 

44 comentarios en “El Giro, la última gran vuelta clásica

  1. Muy buen artículo!!! Llevo viendo ciclismo desde la era Indurain y para mí, el Giro de Italia siempre ha sido la mejor carrera, la más espectacular, emocionante y entretenida. La mezcla entre ciclismo y paisajes es inigualable!!!

     
  2. De nuevo el Giro nos deja las mejores sensaciones viendo el recorrido. Las cronos, comparadas con el Tour y sobre todo la de 35 kms con un puerto tendido es perfecta para Dumoulin/Roglic. Y al no haber ninguna de las clásicas llegadas en alto en etapa unipuerto en la primera semana, se traduce en 2/3 minutos con los escaladores. Y toda la montaña por delante. De la montaña lo mejor es el sentido común: enlazar esfuerzos, encadenado de puertos Y varias etapas de 6 horas. La de Gavia, Mortirolo y el nuevo Aprica es perfecta para reventar la carrera. Favoritos: Roglic, Dumoulin y Yates. Más el Sky que toque. Como siempre, será la mejor GV.

     
  3. La Historia de San Marino no la conozco, pero la de Cataluña si. Y en ella no hay ninguna razón para que no sea otra cosa que una región de España. Tiene cojones, por utilizar tu misma expresión, que haya que explicar una cosa asi

     
  4. Después de tanto despropósito con las GV de la ASO, casi me echo a llorar cuando vi el recorrido del Giro. Sólo tengo que reprochar alguna etapa de montaña demasiado corta, aunque compensada por las otras, la contrareloj, para mí, aun demasiado corta, y que siguen sin subir MI favorito Fauniera (yo cada año con la misma historia…). Pero muy buen recorrido comparado con los infumables de ASO.

    Si algún día me tocara el gordo, haría arreglar la carretera de Fauniera, para que al fin lo incluyeran en el recorrido!

     
    • La Fauniera, coloso por excelencia! Creo que la última vez (única también) que la subieron hasta arriba fue en 1999. Las espectaculares imágenes con esos paisajes lunares son inolvidables. Luego creo que ha habido intentonas (2001, 2003) abortadas por las inclemencias meteorológicas y con desvíos vía Esischie y demás.

      Ahora dicen que el asfalto está fatal, impracticable!

      Sin duda, el Giro debe volver allá!

       
  5. Si la Vuelta nunca tuvo entidad propia, tan cambiante ella, por lo menos que el Tour se fije en e recorrido de esta carrera, a priori quintaesencia del ciclismo de resistencia y fondo, lo que viene a ser, parece olvidado, correr tres semanas a lo largo de un país con la multitud de facetas que supone la variada geografía de un extenso territorio. Correr para ganar haciéndolo en menos tiempo que el resto. Simple.

     
  6. Lo mejor es que hay etapas de gran fondo y que, en las principales de montaña, lo duro no es el último puerto.
    Sin ninguna duda será la GV con el diseño más honrado con el Ciclismo.

     
  7. Gran post, se nota mucho aprecio por eso país tan exasperantemente maravilloso que es Italia.
    El recorrido nada más que añadir, lo que debería ser una Gran Vuelta, como siempre en la última década, será la carrera más emocionante y la única en la que veamos peleando a contrarrelojistas y escaladores

     
  8. Cómo estará el tema que nos tenemos que dar con un canto en los dientes por 57km de CRI distribuidos en tres días y siempre con elementos montañosos para no acojonar a los escaladores. Pero bueno, a caballo regalado… pues eso.

    Por lo demás, pues volverá a ser el Giro el lugar de reunión de aquellos que aun creemos en el ciclismo como deporte de resistencia y no como circo de ‘highlights’ para Youtube. Con etapas muy bien pensadas y el grandísimo detalle de que la crono ‘larga’ sea antes de la montaña. Nos vamos a divertir muchísimo, porque hay escenario para todo tipo de estrategias/locuras.

    Ojalá vaya Landa, y vuelva a ser el Landa de 2015 de una vez.

    Un saludo a todos.

     
  9. Las cronos largas de la primera mitad de carrera (sin tener que llegar a las salvajadas de 50 km de los 90) dan mucho juego a una gran vuelta. Siempre que el recorrido de la segunda parte dé oportinadades para que la gente mueva la carrera, y no solo mierdas de finales en alto.
    Los que pretenden resumir en videos de 3 minutos la esencia de este deporte, no se dan cuenta de que es precisamente eso lo que le quita sentido al ciclismo (según lo que yo entiendo, “de fondo en carretera”). Por desgracia, en la Vuelta y en el Tour han conseguido esos resumenes tan espectaculares a costa de perder esa esencia.

     
  10. “Es como Fátima y Lourdes, pero sin virgen y con un señor barbudo”

    jajaja, fantástico

    Gran análisis. Para mi le faltaría una crono de 50 kilómetros en lugar de la cosa rara esa del puerto, pero en fin…

     
    • Supongo que es la manera de describir un lugar de peregrinación sin ser católico. Es decir, sin entenderlo. Es curioso que las cuestiones de fe siempre provoque hilaridad si no hostilidad entre los no creyentes.

       
  11. QUE BUENA CRONICA!!! Esto es amor al ciclismo. Ayer lei la presentación del mismo Giro en un periodico de tirada nacional y viendo lo que viene el articulo era una porqueria. Me has puesto los pelos de gallina, ya estoy loco esperando la cita del Giro!!!!

     
  12. Cuando dices “La primera llegada para velocistas será el primer día, 219 km. con final en Orbetello” … supongo que querías decir “el tercer día” ¿no?

    PD. Si estoy en lo cierto cambialo y no publiques mi comentario

    PD2. Gran artículo, por cierto.

     
  13. Siempre se aprende algo de la geografía e historia italianas con estos artículos ya clásicos de recorridos del Giro. Muchas gracias.

     
  14. El Giro es sin ninguna duda la carrera de tres semanas mas esperada, y ojo que al Tour lo ha superado en expectación hasta la Vuelta. La Ronda gala es a dia de hoy un bonito documental de geografía aérea, nada mas; ni siquiera su repercusión mediática consigue disimular una carrera esclavizada y aburrida. Afortunadamente nos espera una gran corsa rosa.
    Un saludo

     
  15. Gran trazado. Hay que quitarse el sombrero con este Giro. Etapas largas, cronos, montaña de verdad… no se puede pedir más, y deberían tomar algo de nota en el Tour, ésto sí que es el futuro mirando al pasado. La crono resultará decisiva, de las que hacen diferencias, y muy apta para la bestia del molino, aunque deberá pensárselo seriamente porque está claro que el que corra esta salvajada de carrera no tendrá piernas en julio en el Tour. Ni de coña irá Froome, ya hoy anuncian que Bernal estará en la carrera, la incógnita será el pingüino galés. Alfredo Landa ya abre la puerta a su participación.

    Todavía mirando a fondo los trazados, que tan amablemente nos sirve el Giro al contrario de lo que hace ASO con su oscurantismo infográfico del Tour (cierto, qué mierda lo de este año, se han lucido con las infos vergonzosas a la altura de la Vuelta a Asturias).

    Sólo una vez he subido a San Marino, y dio la casualidad ese día que en la carretera que baja paralela al Adriático me encontré, en medio de un atasco, entrenando a Cipollini, seguramente camino de algún burdel de la zona. Zigzagueaba entre los coches, algo alucinante. Parecerá una fabulación, pero juro por esnupi que es cierto. Y el tráfico de la zona creo que sabes, Sergio, que no es apto para todos los públicos.

     
  16. La etapa del Gavia y Mortirolo con final perronero en Ponte di Legno es un regalo a los aficionados a este deporte. Sólamente las adversidades meteorológicas pueden truncar una jornada de buen ciclismo, del de verdad. Como no, se volverá a hablar del puto Gavia 88 y más de uno deseará una jornada de perros con paredes de nieve de 2 metros para mostrar imágenes “de leyenda” después de los resumenes de la Champions League. Esperemos que se lleven un buen chasco….

    3 contrarrelojes, aunque sean de una distancia muy escasa, son un bálsamo en el panorama actual. A ese punto se ha llegado.

    Ojalá Dumoulin, Pinot, Quintana y tantos otros vuelvan a apostar por la ronda italiana. Y me gustaría ver al pingüino galés enfrentándose a sus rivales en etapas de verdad no guillenizadas, con la responsabilidad del Sky a sus espaldas.

     
  17. Etapas bien tiradas, bien ordenadas, de kilometraje decente y buena dosis de CRI para los tiempos que corren.

    Lo mejor son los puertos de paso duros con finales de etapa más suaves. Lo mejorable es que a una de las CRI le faltan 15 o 20 kms llanos.

    Poco más se puede pedir después de ver lo que han perpetrado los organizadores del Tour.

     
  18. La verdad es que el Giro es la unica grande en la que no prima el youtube y ponen recorridos bonitos y con fondo para que pasen cosas. También se nota que es a principio de la temporada y la gente va con fuerzas. Deseando de que lleguen las clasicas y despues el Giro!
    Gracias por tu cronica!
    Saludos desde el norte!

     
  19. Muy buen artículo. enhorabuena. Me ha hecho coger ganas de que empiece el Giro!
    E incluso de visitar San Marino, antes de que Cataluña sea independiente…

     
  20. Excelente análisis.
    Estoy por ver qué gallos apuestan por ese Giro en lugar de un Tour cada vez más devaluado a base de bajar las espectativas año tras año, y de ser complaciente para los de siempre.
    De entrada, decir que después de sonados fracasos por parte de Sky, al fin en 2018 lograron triunfar en su competición más esquiva, aunque solo lo consiguieron con su primera espada. Eso me hace suponer que este año también saldrán a ganar, quizás con Bernal o con el propio Froome.
    Por otro lado, ya suena por ahí la posibilidad de que Landa compita, y no me extrañaría que Nairo pasara de un Tour donde tiene pocas posiblidades. ¿jugará al gato y al ratón con Froome? no es que espere mucho de ellos, (especialmente de Landa), pero me alegro porque quizás gracias a eso TVE se decida comprar los derechos de retransmisión.

    Finalmente, no entiendo el chascarrillo sobre San Marino y la independencia de Cataluña. Sabes que San Marino ya existía como republica feudal varios siglos antes que la reunificación italiana, asi que no tuvo que independizarse de nadie, ni por las buenas ni por las malas.

     
  21. En el prólogo hay 2km con un 9´7% de pendiente, no de desnivel. El desnivel es la diferencia de altitud entre dos puntos.

     
  22. Toca esperar quiénes deciden ir al Giro y/o quiénes al Tour.

    El raro caso del 2018 donde 1º y 2º del Giro hacen 3º y 2º del Tour puede ser una pequeña trampa porque bajo mi punto de vista correr los 2 al 100% es imposible. De hecho si no hubieran corrido el Giro, no sería de locos suponer que se hubiera repetido un duelo Froome-Dumoulin.

    Por eso creo que si alguien busca doblete se equivoca.

    3 cronos suena a bueno para contrarrelojstas pero las diferencias no serán abismales.

    ¿Qué hará Dumoulin? Yo tendría muchas dudas. El Giro ya lo ganó, el Tour no, el Giro te pone 3 cronos, el Tour una…

    ¿Cómo se organizará SKY? Suena raro que el vigente campeón del Tour no sea el líder para el próximo pero yo creo que su apuesta será un Froome fresco que no irá al Giro. No sé qué hará Thomas pero, siendo merecedor de su Tour, no me da garantías para afrontar un Giro así con el equipo B (equipazo, pero no el titular) del SKY. Solo que de alguna manera se tendrán que repartir y a Bernal también querrán ir dándole su espacio.

    ¿Y el Lotto Jumbo? Lo lógico sería que no coincidiera Kruijswijk y Roglic. Cada uno líder en una carrera y si acaso el que corra el Giro, apoyando en el Tour al otro. Yo hará Kruijswijk al GIro y Roglic al Tour.

    Y lo mismo en Movistar. Tras un año de sinsabores volvería al Giro con Landa donde podría brillar. Y Nairo al Tour.

    Nibali también tengo ganas de saber cómo va a gastar sus últimas balas.

     
    • El recorrido introduce un par de homenajes a etapas legendarias, aunque, a decir verdad, un poco descafeinados.
      Se trata de las etapas Cuneo-Pinerolo y Saint Vincent (de Aosta)-Courmayeur.
      La primera se disputó por primera vez en 1949 (70 años antes), con 254 km., pasando por la Madalena, Vars, Izoard, Montgenevre y Sestriere. Ganó Coppi con 12 minutos sobre Bartali.
      La misma etapa volvió a disputarse en 1964 (triunfo final de Anquetil) sin grandes repercusiones en la general, y también en 1982, cuando llegó un grupeto algo numeroso y ganó Saronni a 33 km/hora de media. Aquel Giro lo ganó Hinault.
      El año que ganó Menchov también hubo Cuneo-Pinerolo con 262 km., pero mucha menos montaña.
      En 2019 la etapa tiene 146 km., y es verdad que hay un puerto arregladito a 30 km. de la meta, pero …
      En 1959 (60 años antes) se disputó por primera vez la etapa Aosta-Courmayeur.
      Un etapón salvaje: 295 km. y el Pequeño San Bernardo a 20 km. de la meta. La etapa entraba en Francia, pero no tengo más detalles del recorrido, aunque era la etapa “reina”.
      Ganó Charly Gaul. Al inicio de la etapa tenía un retraso de 4 minutos respecto del lider Anquetil. Gaul atacó en el P. San Bernardo, pasó por la cima con 6 minutos sobre el lider, y ganó con 10 minutos de ventaja. Se hizo con la maglia rosa, y al día siguiente ganó el Giro en Milan.
      En 2019 serán 131 km. con mucha y buena montaña. En principio está más presentable que la Cuneo-Pinerolo. Pero …

       
  23. Sergio tienes que recordar la encuesta sobre cuál de tus actitudes impostadas nos gusta más.

    Tus seguidores ya no las recuerdan y entran al trapo duramente.

     
  24. giro enorme!!!! recorrido fantástico, variado, con puertos míticos, puertos desconocidos, paisajes por recordar y otros por descubrir, ya estamos preparados para disfrutar!!! recupero la ilusión después de la presentación del tour!!

     
  25. Solo cabe desear que la meteorología en mayo y por los Dolomitas no nos haga una mala pasada y no tengan que suspender ningun puerto o modificación de etapa!!
    Buen post y gran Giro 2019!!

     
  26. Thomas al Giro, Froome Tour, Bernal vuelta, más claro el agua. Y me tiro el pisto y digo que este año será el primero en el que Sky no gane ninguna grande.

     

Deja tu comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Current day month ye@r *