¿Puede Matthews ganar la París-Niza?

PN2016Prologo
Matthews y su postura para crono: ni tan mal, oyes

No es muy normal que un corredor gane su primera carrera de la temporada, especialmente cuando esta ya es en marzo y en una prueba tan importante como la Paris-Niza. Menos aún que lo haga un corredor con marchamo de sprinter -aunque apunta a mucho, mucho más- como Michael Matthews, el fenómeno australiano de 25 años que debutó el año pasado en Sanremo con un fenomenal tercer puesto, igual que hizo su ídolo Freire en el año 2000.

Matthews ganó ayer el prólogo de París-Niza, casi 7 km. Es algo que jamás hizo el campeón de Torrelavega, igual que tampoco logró jamás domar el Cauberg de la manera que lo hizo el australiano el año pasado, capaz de aguantar a un Gilbert desatado en su terreno. Veremos donde acaba Matthews, pero su evolución apunta más a un Jalabert que a un Freire, con lo que eso supone.

No se puede decir otra cosa de alguien que ha ganado en su terreno a Dumoulin, y que ha metido considerable ventaja al resto de competidores no especialistas. En igualdad de condiciones, puesto que no salió a primera hora, sino al final de la prueba: con los mejores. Es más, apunta que este año es su oportunidad de ganar la carrera, merced a un recorrido bastante particular.

Paris-Niza acostumbra a realizar sus prólogos en las cercanías de París, y este año el honor ha recaído en Conflans-Sainte-Honorine, un pueblo al lado del Sena justo antes de la confluencia con el Oise: abundante tráfico de barcazas, zonas inundables y una gran estación de tren. Como es costumbre en la realización televisiva de pruebas ciclistas en Francia, hubo abundantes tomas de todo esto.

El circuito llevaba a los cicistas hasta la pequeña fortaleza en lo más alto de la terraza natural sobre el Sena, y después largas rectas y curveo por la ciudad: no era el más indicado para Matthews, que entró en meta con cara de máximo esfuerzo -de hecho, parecía violeta- y después dijo, al ver su resultado, que “era una sorpresa”. Mejor reacción que Dumoulin, que cuando vio que no iba a ganar, profirió palabras malsonantes, sin dejar nunca esa sonrisa casi involuntaria que pone siempre.

Durante un tiempo el mejor tiempo fue para Jesús Herrada, cuarto final, que cedió su primacía al neozelandés de pasaporte y francés de todo lo demás, Patrick Bevin, otro de esos trotamundos que ficha Vaughters para su Cannondale. Según leo a Fran Reyes, “de los 24 días de competición UCI que registró en 2015, acabó 19 en el top10. En Corea fue top3 en todas las etapas salvo la primera”. De momento, parece que ha hecho una buena adaptacion del circuito asiático al World Tour: precisamente el circuito donde Matthews tenía sus únicos precedentes como contrarrelojista.

Entre los favoritos, Dumoulin perdio 1″, Thomas cedió 7″, Porte 10″, Majka 14″, su jefe de filas Contador 16″ -lo mismo que Gallopin-, Zakarin 19″ y Rosa 31″. Este año la carrera del Sol ha decidido, con buen criterio, prescindir de la cronoescalada final al Col d´Eze, que condicionaba de tal manera la prueba que todas las etapas previas eran un largo prólogo hasta la única etapa realmente decisiva.

Cauberg2015
¿Quien puede con el Cauberg feroz, y su cancerbero? El menda

Sin embargo, media un gran trecho como para que Matthews se permita afirmar que puede aspirar a ganar la carrera. Está reciente la edición que ganó Betancur, donde no había ni una subida de entidad, ni ninguna crono, que quizás si que hubiese desatado con más fundamento la fantasía del australiano, pero si el lo dice…además, parece que lo haya tenido como objetivo de antemano, y no que se haya encontrado en la circunstancia tras haber ganado el prólogo. No precisamente, como repararán, la misma circunstancia que se da tras una fuga-bidón, o el abandono de los favoritos.

Hoy por ejemplo se disputa la segunda etapa con final en Vendome, por donde se pasará tres tramos sin asfaltar y con un final complicado, mañana un previsible sprint, el miércoles una etapa de media montaña con final en subidita, otro sprint…con un poco de circunstancias a favor, Matthews se puede plantar en el fin de semana siendo líder.

Ahí tendrá que afrontar el viernes la etapa con final en Salon de Provence -la localidad equidistante de Aix, Marsella y Avignon, todo a 30 km- con la cacareada subida parcial a principio de la misma al Ventoux (hasta Chalet Reynard) y dos segundas a 30 km. de meta: sobre el papel, parece al alcance del talento australiano que en el Giro 2014 ganó de manera magistral en MonteCassino, pero lo del sábado y el domingo ya es demasiado.

El primer día 177 km. de dura montaña en los Alpes marítimos, y final en el primera inédito de Madone d´Utelle (15 km. al 6%), y el segundo día, final de la carrera, la tradicional vuelta a Niza de 130 km. (“para que haya ataques y espectáculo”), coronando Eze a 16 km. de meta, todos en vertiginoso descenso.

Las opciones del australiano serían mucho mayores si corredores como Contador o Dumoulin no hubiesen declarado en los días previos que vienen con ganas de ganar la carrera; en el caso del vegetariano sobrevenido sería la tercera vez, estableciendo un record de nueve años entre su primer triunfo en 2007, en el caso del holandés sería el espaldarazo definitivo para un corredor que, simplemente manteniendo el nivel mostrado en la Vuelta 2015, tiene al alcance el 95% de las pruebas por etapas del calendario.

Lo que hay que elogiar de Matthews es que no sea el típico sprinter que caza un prólogo y dice que aguantará el maillot: dice que quiere ganar la carrera. Que es una oportunidad única porque no hay cronoescalada a Eze. Que le da igual que una etapa acabe en un puerto de 15 km. de longitud, esto es: 40´subiendo. La misma actitud que mostró en Sanremo 2015 o en el Mundial de Richmond, donde tras obtener un puesto que satisfaría a casi todos los corredores, se mostraba cabreado porque había tenido la victoria muy cerca. Matthews será muy, muy bueno (campeón del mundo sub23, por ejemplo), pero lo que más encandila es su actitud en carrera. Fuera de ella, lo que ustedes quieran pensar de alguien que corre su primera carrera del año y gana en un terreno que no es el suyo, después de haber entrenado el último mes en Sudáfrica.
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Este sábado se disputó la novena edición de Strade Bianche, esa carrera que gusta tanto a los enemigos del ciclismo, que la llaman “clásica” y que este año ha tenido unos ridículos 175 km. de recorrido, y sólo 144 participantes. Lo que hace grande a esta carrera, además del entorno, es que los ciclistas se toman la carrera con una seriedad y profesionalidad que ya querrían para sí otras pruebas del calendario que merecen más honores

StradeBianche2016
Un deporte de motor

Brambilla estuvo al ataque todo el día, y cuando Sagan atacó en el mismo punto que todos los años para llevarse a su rueda a Stybar y Cancellara, todavía se pudo enganchar al grupo. De nada sirvió que Movistar llevase todo el peso de la carrera por la pintoresca Toscana: cuando llegó el momento decisivo, Valverde no estaba ahí.

Brambilla, siguiendo el manual del ciclismo, volvió a atacar para que así Stybar fuese reservando, y llegó a entrar en el último km. con bastante ventaja. Sin embargo, en la rampa que lleva desde Porta Roma hasta Piazza del Campo le dieron alcance Cancellara y Stybar. El suizo jamás dejó que el checo le tomase la delantera en las decisivas curvas -esta es vuestra clásica: las curvas son más importantes que el sterrato- y se impuso por tercera vez en la prueba, donde gana a intervalos de cuatro años.

Lejos de estar agotado, se puso a botar, subir y arrojar su bici nada mas cruzar la meta, cumpliendo su papel de folklórica. Etixx, merced al quinto puesto de Vakoc, coló a tres corredores entre los cinco primeros, y no de los punteros. Lo hizo todo bien a nivel táctico, pero la vedette suiza se había encaprichado con la carrera, y ahí estaba su club de fans con pancartas. Dicen que nombrarán uno de los tramos sin asfaltar con su nombre, aunque deberían bautizar una curva de Imola, por eso del mundo del motor.
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Al día siguiente se disputó el GP de Larciano, con victoria para Simon Clarke ante el campeón del Laigueglia Fedi, Visconti en la única carrera en la que será jefe de filas, un sorprendente Urán y Navardauskas. El australiano, pasado este año a Cannondale, se lleva un recuerdo imborrable de su victoria.
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Últimas noticias de Mikel Landa.
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Cuando ustedes lean esto, Betancur llevará unos días afincado en Pamplona con su familia. Pamplona, con su tapeo, sus chuletones y sus ricas viandas de la huerta, regadas con generoso aceite de oliva. Menudo gol, Eusebio. Otro más.
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RCS, que organiza las principales carreras de Italia y posee El Mundo, Marca y Expansión, sigue con sus dificultades empresariales. A una deuda que crece y crece por culpa de su división española -caracterizada por la idiotez y la baja calidad de sus contenidos- se suma ahora esta inusual despedida que han hecho a uno de sus accionistas de referencia: “No siempre son los mejores aquellos que se van”.
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El representante de la #MarcaEspaña: “El fútbol es más importante que el Sol en nuestro país”.
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(relacionado con lo anterior) Este verano hay Eurocopa de balompié, y ya están con la propaganda habitual. Noten que no ha habido ninguna objeción. ¿Cómo va a haberla en un deporte en que ni siquiera hay positivos por drogas recreativas? ¡Paolini, quéjate un poco!

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19 comentarios en “¿Puede Matthews ganar la París-Niza?

  1. Al final del párrafo empezando por “Brambilla estuvo al ataque todo el día…”, te has comido algunas palabras.

     
  2. No estoy de acuerdo en absoluto en tu referencia a Strade. El nivel es espectacular, la entrega de los corredores también, además se vio guerra a muchos kilometros de meta,

    Respeto a la PN, considero máximo favorito a Don Chuletón por el perfil de las etapas que queda.

     
  3. A mí la Strade me gustó, si le metieran más kilometraje podría optar a dentro de muchos años tener mucho prestigio. Creo que tiene de todo, terreno, paisaje, final bonito… pero los kilómetros que hacen son de “risa” si quieren venderal como clásica, o como la han nombrado otros, años, heróica.

    Sobre París Niza, yo creo que mojará Contador. Su rival debería ser Dumoulin y por terreno no le veo aguantando los segundillos del prólogo.

     
  4. Soy el único que considera una cosa “excesivamente curiosa” el que Betancur debute en la carrera más larga del año? Para mí sería extraño hasta que terminara, y una falta de respeto hacia el resto de compañeros, tanto por los que se quedan fuera cómo por los que podrían tener a su lado a un compañero en mejor estado…

     
  5. A mí la Strade Bianche me parece una carrera muy bonita. Es cierto que es corta de kilometraje, debería tener al menos 200 km; pero tiene gente de primera fila disputándola, parece tener dureza y lo de llamarla clásica, es una cuestión de tiempo solamente. Creo que el nivel de participación es muy alto, y ninguno de los de delante parecía ir entrenando con dorsal. Además tiene unos parajes bellísimos.
    En cuanto al último kilómetro, la habilidad de entrada en la curva se debe contabilizar también como un “plus” para ganar. ¿Por qué elogiamos si no a Sagan, y con razón, en su domino de la bici cuando ganó el Mundial sacando aquellos metros? Primero hay que estar ahí, y luego el factor de jugártelo con la técnica y dominio que te quede después del enorme desgaste que se ha llevado la carrera. La Amsteld se pierde si entras mal en el Cauberg; luego, por supuesto, hay que subirlo más rápido que nadie.
    (Por favor, que nadie se escandalice, no he comparado la Amsteld con la Strade).
    Saludos

     
  6. La Strade fue una carrera muy interesante, llena de movimientos técnicos de ciclismo de verdad…El Etixx lanzando a Brambilla una y otra vez, Stybar reservando, Sagan siendo valiente y haciendo el corte decisivo y tu vedette con la sangre fría de calcular su ataque hasta el muro final…y la disputa entre 3 grandes: Sagan, Stybar y Cancellara…la verdad que fue emocionante…que igual con 200 km la haces épica…de acuerdo, pero a veces más vale calidad e intensidad. Cumplió con creces con sus expectativas.

    Pocas carreras han ganado tanta popularidad en tan poco tiempo.

     
  7. Pues a mí me encantó la reacción de Dumoulin. En este mundillo con tanta impostura y tanto bobo, me pareció muy natural el chaval.

     
  8. Como dices a Strade le faltan unos 50 kms. A pesar de ello por simple edad no puede tener el heritage de cualquier clásica del calendario, pero por algo se empieza.

    Debía pegar bien el aire pues a pesar de que por detrás eran bastante mas unidades que el cuarteto de cabeza nunca me dió la sensación de que pudieran neutralizarlos, y eso que Sagan como siempre pasó demasiado al relevo.-

    Lo de Etixx lo comenté con un compañero de trabajo. Sospechoso, llamativo e inútil.

     
  9. Creo que alguna vez lo explicaste Sergio,pero ya no recuerdo porque le tienes mania a una de las carreras mas bonitas del calendario.Ataques lejanos,bonitos parajes,muchos ciclistas importantes implicados…y ultimamente mucho mas espectacular que alguna clásica ilustre como tu admirada Milan San Remo

     
  10. Me uno al club de los defensores de la Strade Bianche. No soy muy amigo de artificios y extras en los recorridos ciclistas, pero me parece que esta carrera tiene el picante en su justa medida. Aparte de las secciones de sterrato y el duro final (que para nada bloquea la carrera) a mí me parece que otra de las claves del recorrido son los innumerables repechos y curveos, invitan al ataque e incordian la persecución. Además, es de las pocas carreras donde se juntan flandrien, ardeneros y hasta algún vueltómano con opciones reales de victoria y los ciclistas, como bien apuntas, se lo toman muy en serio.

    Brambilla se fajó como un jabato y según subía el repecho final hubo un momento en el que le ví ganador. Fobias aparte, creo que se lo mereció. Pero a Cancellara también hay que darle lo suyo, jugó zorro y tuvo piernas. Por cierto, viendo a los Etix en cabeza de carrera, ¿nadie se acordó de la Purito-Valverada de Florencia?

     
  11. Ami me gustó la carrera. Me pareció que quien falló fue Stybar. No ganó el que tuvo mejores piernas sino el que metió la bici primero en la serie de curvas finales. Después era imposible adelantar.

    De ahí que diga que Stybar falló, porque siendo un superespecialista en CX, está acostumbrado a este tipo de situaciones y, en este caso, no la leyó bien.

     
    • Yo creo que si Stybar ataca en la base del repecho gana, pero contemporizo porque llevaba por delante a Bambrilla. Yo creo que Sagan y Cancellara fueron inteligentes manteniendo a Bambrilla cerca sin llegar a cazarle para tener a Stybar atado de pies y manos.

       
  12. En un deporte como el ciclismo la tradición es algo muy importante y una carrera con 10 años de vida no pude ser considerada una “clásica”. Dicho esto, a mi la Strade Bianche me gusta, es una carrera donde vemos a capos pedrusqueros, ardeneros y vueltómanos luchando entre si, hay pocas carreras que reúnan estos requisitos. Además, a mi lo que me gusta es ver carreras disputadas, con alternativas y con combatividad, y la Strade Bianche me lo ofrece, como lo hizo Le Samyn el otro día.

    Desde luego la Strade Bianche me resulta más interesante que las últimas Liejas decididas en el repecho de Ans, por no hablar de la Flecha Valona…

     
  13. Por supuesto, admirable el trabajo del australiano Miguel Mateo tanto en el prólogo como el día siguiente, cuando Nacer I el moro le hizo su particular regalito.
    Dicho esto… puede llegar líder al sábado: mañana como le gusta, pasado queda el puerto demasiado lejos.
    Pero del sábado no pasa.

    Aún así, su objetivo está en MSR (aunque no sé si habrá acumulado km de sobra…) y sobre todo en Árdenas

     

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