Todos quieren la Sanremo

Todos quieren la Sanremo

Poco dura la tradición en la Sanremo: parecía que en el año 2015, con el feliz retorno al final tradicional de Vía Roma, se encauzaban los desmanes cometidos por Zomegnan y Acquarone. En 2016 también se volvió a disputar en el tercer sábado de marzo, su fecha tradicional, y aunque la carrera salió de más de 300 km. por culpa de un corrimiento de tierras y su desvío, el recorrido siguió siendo el habitual de los 291 km. entre el Castello Sforzesco de Milán y la meta en Sanremo.

Como si tuviesen un demonio interior o una mala conciencia, los organizadores de la carrera de un día más importante del calendario ciclista han vuelto a meter la pata soberanamente, y en un detalle aparentemente sin importancia. Sin que nadie lo demandase, sin que hubiese ninguna necesidad, han cambiado el trofeo del ángel alado -que apenas llevaba unos años- por una nueva cosa insulsa, contrahecha y profundamente desagradable, muy parecida a la boñiga esa que hizo Agata Ruiz de la Prada para el juguetito de Guillén.… Leer más

 

Una atención especial para…

Como cada año llega el momento de señalar con el Dedo Justiciero a corredores que, por diferentes motivos, afrontan una temporada de encrucijada en sus carreras. De su rendimiento en 2017 dependerá su futuro, además de por la astrología, los chakras y los chem trails.

Lobato: el corredor gaditano recala en el Jumbo tras no alcanzar las expectativas desatadas en su hype de principios de 2015. Será el único español de la plantilla, y en principio parece tener un calendario de líder salvo cuando tenga que lanzar a Groenewegen, pero ¿líder en donde? ¿En las Ardenas? Pues entonces logrará lo mismo que ha logrado el alemán Martens en estos años.

Gaviria: tras su sensacional debut en profesionales, solo al alcance de muy pocos escogidos, se puede permitir el lujo de pasar un 2017 más resguardado. Se supone que Quick Step lo llevará a debutar en alguna grande -dicen que el Giro-, pero a ver como llega tras las clásicas, esas que se le dieron tan bien sin conocer el pavés.… Leer más

 

De repente, una París-Tours. De repente, ciclismo.

Salió una gran etapa, sin ninguna duda la mejor de lo que llevamos de Tour, con un montón de intrahistorias y situaciones de carreras mucho más interesantes que las cacareadas etapas de montaña. Un perfil vertiginoso, un media de película de terror (45 km/h, ¡el ciclismo que cambia!) y una fuga compuesta por una parte muy importante de la crema de las carreras de un día. Sin quererlo, en el Tour apareció una clásica, quizás la más auténtica que queda.

Para salir de Andorra, donde estuvieron disfrutando de la jornada de descanso, los ciclistas tenían que afrontar Envalira, único paso directo con Francia y que, merced a este Tour donde se escamotean los colosos alpinos, era la cima Henri Desgrange de 2016. Un coloso de salida, y despues más de 140 km. rapídisimos hasta la meta en Revel, un lugar de cuento de hadas.

Recientes sucesos tras la jornada de descanso, como los que sufrieron trágicamente Van Garderen o Landa, hacían prever que a más de uno se le atragantaría un plato así tras el desayuno, y solo tenemos testimonio de Kelderman y de Rolland.… Leer más

 

Gasparotto gana a lo Gilbert

Gasparotto gana a lo Gilbert

La sensación al acabar la carrera era de inmensa estafa pero, ya más relajados con el paso del tiempo -en Eurosport UK cerraron la retransmisión sin poner el podio, de tan cutre que parecía todo- tampoco fue para tanto. Simplemente fue la Amstel Gold Race de siempre, pero con unos protagonistas relativamente inesperados para una carrera que goza de ese nivel, merecido o no.

Gasparotto ya había ganado la carrera en 2012, cuando finalizaba en el Cauberg -la primavera prodigiosa del Astana, que una semana después ganaba Lieja con Iglinski el dopado con EPO- y había sido 8º el año pasado, cuando ya militaba en el modesto Wanty, un equipo continental cuyos éxitos se cuentan con los dedos de la mano de un artificiero, y donde recaló hace ya años porque era un corredor de vuelta de todo, incluyendo la noción pública de haber sido cliente de Michele Ferrari cuando era un joven prometedor.… Leer más

 

Esperando el Cauberg

El miércoles se disputó la Flecha de Brabante, una carrera que siempre ha tenido una participación discreta, pero siempre mejor que esta última edición. Solo tomó la salida una superestrella, después que Gilbert no saliese por tener un dedo fracturado tras una discusión de tráfico que seguro que no fue amigable -y el valón ha dado muestras de su agresividad en bastantes ocasiones-, y donde llegó a usar un spray de pimienta…

Así pues, Matthews era el gran favorito, en parte porque había sido segundo los dos años anteriores. Como suele pasar en estos casos, y en un circuito tan difícil de controlar como el de Brabante, esta vez se volvió a casa con un quinto puesto. Su equipo trabajó muy mal, y Hayman -que salió con las mismas zapatillas que en Roubaix, ni siquiera las había lavado- se retiró a 50 km. de meta, dejando prácticamente solo a Impey.… Leer más

 

Como Bobet, Van Looy, Merckx y Boonen

Como Bobet, Van Looy, Merckx y Boonen

Cuando se produjo el ataque que iba a decidir la carrera, Cancellara dudó. O lo tuvo muy claro, nunca lo sabremos porque pertenece (encarna como pocos) a esa estirpe de los que nunca pierden, siempre hay algo que les hacer perder. Por no ser muy extensos con su carrera deportiva, que se tenía que haber finalizado el 22 de mayo de 2006, baste decir que en la reciente Sanremo estuvo 24 horas seguidas lanzando insidias sobre la resolución de la carrera y lo que podía haber pasado.

La vedette de Berna estaba de gira de despedida, y se despide con un segundo puesto y el enésimo podio en una carrera-monumento. Tantas veces corriendo, y la mayor parte de las veces metiendo la pata en aspectos básicos del manual ciclista. Ha perdido de manera neta y clara, ante un rival superior y que jugó a ganar la carrera con sus propias fuerzas, sin esperar a las fuerzas de los demás.… Leer más

 

La Sanremo, dov´era e com´era

La Sanremo, dov´era e com´era

Mañana acaba la temporada ciclista. Se disputa la mejor prueba ciclista de un día del calendario, la más larga y la más legendaria, porque cuando los niños empiezan a andar en bici lo que más destacan es lo lejos que han ido, y solo con posterioridad la dureza del recorrido, las cuestas u otros detalles. Ir lo más lejos posible está en la esencia misma del ciclismo, y la Milán-Sanremo es la carrera de las carreras, una prueba que no necesita de ninguna innovación para ganar atractivo.

Por fortuna, atrás quedan los tiempos en que un iluminado llamado Michele Acquarone pervirtió la esencia de la prueba metiendo nuevas subidas, autorizando la disputa de una edición que se tuvo que anular, y llegando a estar a un tris de aprobar la criminal subida a Pompeiana, que hubiese acabado con la prueba tal y como la conocemos. Su última fechoría, de la que nunca pagará lo suficiente, se acaba mañana.… Leer más

 

Una Tirreno-Adriático sin figuras

Una Tirreno-Adriático sin figuras

Invirtiendo la tendencia, la Tirreno-Adriático que hoy comienza no tiene una participación abrumadoramente mejor que la París-Niza. La competencia francesa tiene este año un fenomenal plantel de sprinters y hombres de clásicas, además de un duelo por la general muy atractivo entre Contador y Dumoulin. Por alguna razón muchos corredores fieles de la carrera de los dos mares se han ido a la carrera que busca el sol, y probablemente esa razón sea la extraña CRE con la que empieza la carrera.

No es muy habitual que una carrera de una semana, por muy prestigiosa que sea, empiece con una CRE de 22 km., que será decisiva para el desarrollo de la carrera. El año pasado no se pudo disputar íntegramente una etapa similar por el temporal de viento que derribó un montón de árboles en el Lido de Camaiore, en un paisaje de ciudad de vacaciones completamente vacía en estas fechas, y muy similar al del final tradicional de la carrera en San Benedetto del Tronto.… Leer más

 

¿Puede Matthews ganar la París-Niza?

¿Puede Matthews ganar la París-Niza?

No es muy normal que un corredor gane su primera carrera de la temporada, especialmente cuando esta ya es en marzo y en una prueba tan importante como la Paris-Niza. Menos aún que lo haga un corredor con marchamo de sprinter -aunque apunta a mucho, mucho más- como Michael Matthews, el fenómeno australiano de 25 años que debutó el año pasado en Sanremo con un fenomenal tercer puesto, igual que hizo su ídolo Freire en el año 2000.

Matthews ganó ayer el prólogo de París-Niza, casi 7 km. Es algo que jamás hizo el campeón de Torrelavega, igual que tampoco logró jamás domar el Cauberg de la manera que lo hizo el australiano el año pasado, capaz de aguantar a un Gilbert desatado en su terreno. Veremos donde acaba Matthews, pero su evolución apunta más a un Jalabert que a un Freire, con lo que eso supone.

No se puede decir otra cosa de alguien que ha ganado en su terreno a Dumoulin, y que ha metido considerable ventaja al resto de competidores no especialistas.… Leer más

 

A temporada pasada

¡Están de enhorabuena! Aunque apenas hay noticias de ámbito ciclista, llega el momento de repasar que ha sido de la temporada de los pobres ciclistas señalados en el lejano enero, entre los que lamentablemente no estaban ni Landa ni Zakarin. Porque uno afina todo lo que puede, pero nunca es suficiente.

König: confieso que he tenido que ir al cqranking.com para recordar su temporada. Si, recordaba su Giro, donde acabó sexto tras subir en el escalafón del Sky a mitad de carrera por el petardazo de Porte, pero no que también había estado en el Tour, donde se arrastró de manera más o menos pública. Su actuación más sorprendente fue el 13º en la crono de 60 km. en Italia, demostrando que ha asimilado bien la fórmula Sky, y que volveremos a saber de él.

Sicard: se ha mantenido más o menos en los mismos niveles que en su resurreción de 2014.… Leer más