Haz que parezca un accidente, Mikel

El Tour es mucho más que la lucha por la general, es la lucha continua por el maillot verde, por la fuga, por tener presencia en la carrera, por la mejora del contrato, por la visibilidad, por tantas y tantas cosas que se escamotearon durante la primera semana por un pacto mafioso en el pelotón, que hizo que las etapas llanas se convirtiesen en un carnaval de a ver quien pedaleaba menos, a ver quien hacía lo máximo para aborrecer un tipo de días que, bien planteados, son mucho más atractivos que una etapa de montaña.

Un buen ejemplo ha sido la etapa de hoy, una maravilla (antes hubiese sido otra etapa del Tour, pero empiezan a escasear tanto que hay que apreciarlas y valorarlas en su justa medida) a lo largo de tres horas y media de puro vértigo,  a unos irreales 45´3 km/h, especialmente considerando que es la tercera semana de carrera.… Leer más

 

Mollema por fin gana algo (una etapita)

Creo que el punto de inflexión fue la cronoescalada a Alpe d´Huez en 2004. Se calculó, y tenía visos de ser más cierto que en un manifestación partididista (“80k participantes para la Policía, 800k para los organizadores”), que había medio millón de personas en el recorrido. Era fin de semana y supuso un desafío para los organizadores y las autoridades. Desde entonces, el Tour de Francia tiende a programar las estapas de montaña entre semana, y dejar los fines de semana para unas etapas atractivas y de exaltación paisajista y turística. Siempre llenas de gente, porque el Tour es el Tour y ojalá siempre lo sea en este aspecto, pero ya no tan concentrada en esos atolladeros de puertos, con una única entrada y salida. Además, no hay que olvidar nunca el espectro del posible atentado terrorista en lo que es uno de los mayores símbolos de la identidad cultural francesa.… Leer más

 

Sagan deja un hueco irremplazable

Peter Sagan es un corredor único:  te puede rellenar las tres semanas de competición de una gran vuelta. Lo hace en las etapas llanas, lo hace en fugas, lo hace en sprints intermedios, y llega a la última semana con capacidad para seguir haciendo lo mismo, pero con montaña. También ayuda su faceta extradeportiva, quizás la más incómoda de un superciclista que al mismo tiempo es un personaje de sí mismo, quizás ya devorado por él.

Por eso mismo el genio de Zilina ha protagonizado las dos últimas etapas del Tour. Dos etapas auténticamente del Tour, con sus pros y sus contras: recorrido longilíneo evitando las grandes ciudades, fuga consentida, final programado. Ya nada se deja al azar, y precisamente Sagan es uno de esos pocos corredores que se saltan el guion, que improvisan cosas, que mejorar el nivel de cualquier carrera en la que participa, pero que ya no podrá hacerlo en el Tour.… Leer más

 

Un esloveno suizo

Un esloveno suizo

Tan mal lo deben de ver los propios organizadores que, apenas acabada la edición de 2017, ya están solicitando a la UCI adelantar una semana la prueba para que, en 2018, coincida en fechas con Dauphiné y tener así una mejor participación. Estamos hablando de la Vuelta a Suiza, durante mucho tiempo considerada -con razón- la cuarta grande, y que vive desde hace mucho tiempo en una zona de penumbra entre lo irrelevante y lo prescindible, que se deja ver en muchos aspectos.

El más evidente se supo en el momento en que se presentó el recorrido. Desde hacía muchos años había apostado por llevar la carrera a poblaciones pequeñas, algunas apenas aldeas, seguramente estafadas por el rimbombante y pasajero orgullo de tener un final de etapa. Acabada la gallina de los huevos de oro -y en Suiza saben de este metal-, la carrera ha dejado traslucir este año que no está muy boyante.… Leer más

 

Cuarto día de carrera y todavía se puede hacer una previa

Así de triste es la edición 2017 de la Vuelta al País Vasco, una carrera desnaturalizada -y el adjetivo adquiere ricos matices tratándose de la zona- por un recorrido ideado por un enemigo. Un enemigo tanto del ciclismo, como de la afición presente en la zona, y que ha conseguido que este año la carrera considerada por muchos profesionales como su preferida sea una sopa insulsa de agua y fideos, donde ni el buen tiempo general consigue quitar la impresión de tristeza.

El desastre se veía venir desde que, con solo tres semanas de antelación, se anunció el recorrido. Se intuye que las han debido pasar canutas para poder sacar adelante la carrera cuando han tenido que recurrir a finales en Bilbao, San Sebastián o ElCiego, un pueblo en la mejor tradición de la carrera, pero un pueblo donde se mueve mucha pasta, incluso dentro de los generosos estándares vascos. La carrera ya lo pasó muy mal en 2015, cuando solo salió adelante por el patrocinio a última hora del Banco Sabadell -habían comprado una caja de la zona y les debieron hacer la llave del ocho del “compromiso con el país”- y parece que vuelve a estar en el filo, ya cerca de que se acabe el compromiso plurianual arrancado a los catalanes.… Leer más

 

Todos quieren la Sanremo

Todos quieren la Sanremo

Poco dura la tradición en la Sanremo: parecía que en el año 2015, con el feliz retorno al final tradicional de Vía Roma, se encauzaban los desmanes cometidos por Zomegnan y Acquarone. En 2016 también se volvió a disputar en el tercer sábado de marzo, su fecha tradicional, y aunque la carrera salió de más de 300 km. por culpa de un corrimiento de tierras y su desvío, el recorrido siguió siendo el habitual de los 291 km. entre el Castello Sforzesco de Milán y la meta en Sanremo.

Como si tuviesen un demonio interior o una mala conciencia, los organizadores de la carrera de un día más importante del calendario ciclista han vuelto a meter la pata soberanamente, y en un detalle aparentemente sin importancia. Sin que nadie lo demandase, sin que hubiese ninguna necesidad, han cambiado el trofeo del ángel alado -que apenas llevaba unos años- por una nueva cosa insulsa, contrahecha y profundamente desagradable, muy parecida a la boñiga esa que hizo Agata Ruiz de la Prada para el juguetito de Guillén.… Leer más

 

Una atención especial para…

Como cada año llega el momento de señalar con el Dedo Justiciero a corredores que, por diferentes motivos, afrontan una temporada de encrucijada en sus carreras. De su rendimiento en 2017 dependerá su futuro, además de por la astrología, los chakras y los chem trails.

Lobato: el corredor gaditano recala en el Jumbo tras no alcanzar las expectativas desatadas en su hype de principios de 2015. Será el único español de la plantilla, y en principio parece tener un calendario de líder salvo cuando tenga que lanzar a Groenewegen, pero ¿líder en donde? ¿En las Ardenas? Pues entonces logrará lo mismo que ha logrado el alemán Martens en estos años.

Gaviria: tras su sensacional debut en profesionales, solo al alcance de muy pocos escogidos, se puede permitir el lujo de pasar un 2017 más resguardado. Se supone que Quick Step lo llevará a debutar en alguna grande -dicen que el Giro-, pero a ver como llega tras las clásicas, esas que se le dieron tan bien sin conocer el pavés.… Leer más

 

De repente, una París-Tours. De repente, ciclismo.

Salió una gran etapa, sin ninguna duda la mejor de lo que llevamos de Tour, con un montón de intrahistorias y situaciones de carreras mucho más interesantes que las cacareadas etapas de montaña. Un perfil vertiginoso, un media de película de terror (45 km/h, ¡el ciclismo que cambia!) y una fuga compuesta por una parte muy importante de la crema de las carreras de un día. Sin quererlo, en el Tour apareció una clásica, quizás la más auténtica que queda.

Para salir de Andorra, donde estuvieron disfrutando de la jornada de descanso, los ciclistas tenían que afrontar Envalira, único paso directo con Francia y que, merced a este Tour donde se escamotean los colosos alpinos, era la cima Henri Desgrange de 2016. Un coloso de salida, y despues más de 140 km. rapídisimos hasta la meta en Revel, un lugar de cuento de hadas.

Recientes sucesos tras la jornada de descanso, como los que sufrieron trágicamente Van Garderen o Landa, hacían prever que a más de uno se le atragantaría un plato así tras el desayuno, y solo tenemos testimonio de Kelderman y de Rolland.… Leer más

 

Gasparotto gana a lo Gilbert

Gasparotto gana a lo Gilbert

La sensación al acabar la carrera era de inmensa estafa pero, ya más relajados con el paso del tiempo -en Eurosport UK cerraron la retransmisión sin poner el podio, de tan cutre que parecía todo- tampoco fue para tanto. Simplemente fue la Amstel Gold Race de siempre, pero con unos protagonistas relativamente inesperados para una carrera que goza de ese nivel, merecido o no.

Gasparotto ya había ganado la carrera en 2012, cuando finalizaba en el Cauberg -la primavera prodigiosa del Astana, que una semana después ganaba Lieja con Iglinski el dopado con EPO- y había sido 8º el año pasado, cuando ya militaba en el modesto Wanty, un equipo continental cuyos éxitos se cuentan con los dedos de la mano de un artificiero, y donde recaló hace ya años porque era un corredor de vuelta de todo, incluyendo la noción pública de haber sido cliente de Michele Ferrari cuando era un joven prometedor.… Leer más

 

Esperando el Cauberg

El miércoles se disputó la Flecha de Brabante, una carrera que siempre ha tenido una participación discreta, pero siempre mejor que esta última edición. Solo tomó la salida una superestrella, después que Gilbert no saliese por tener un dedo fracturado tras una discusión de tráfico que seguro que no fue amigable -y el valón ha dado muestras de su agresividad en bastantes ocasiones-, y donde llegó a usar un spray de pimienta…

Así pues, Matthews era el gran favorito, en parte porque había sido segundo los dos años anteriores. Como suele pasar en estos casos, y en un circuito tan difícil de controlar como el de Brabante, esta vez se volvió a casa con un quinto puesto. Su equipo trabajó muy mal, y Hayman -que salió con las mismas zapatillas que en Roubaix, ni siquiera las había lavado- se retiró a 50 km. de meta, dejando prácticamente solo a Impey.… Leer más