Tercer Mundial en Mendrisio

No es que las etapas pre-Alpes de la Vuelta a Suiza fuesen muy atractivas, y a fe que dos de ellas han sido así. Sin embargo, la etapa de hoy ha sido un gran día ciclista que compensa con creces todas las carencias anteriores, ha mostrado a los corredores de la general, y ha dejado bien claro quien puede ganar esta carrera. ¿La fórmula? Pues una vez más el recorrido, un poco de calor, y la actitud de los ciclistas.

Vamos, todo lo contrario de lo que se vio en el final en Greschen, una ciudad en el valle de los relojes, allí donde en un puñado de kilómetros pasas de la zona germanoparlante a la francófona. Fue tan fea la etapa, y tan poco disputada por el pelotón, que una vez que cazaron al último de la fuga (un gran Bisseger, qué manera de rodar en solitario) Schachmann y Thomas bromearon tras disputar una meta volante en medio de la planicie de Bielstrasse, tan rara que incluso hay un aeródromo.… Leer más

“Nos quedamos sin saber lo de Colbrelli”

La nueva Volta propicia etapas como la de hoy, con grandes nombres en batallas de interés, y una resolución digna de la gran carrera que es y debería ser siempre. Hubo promoción turística de todas las cosas buenas que hay por la Costa Brava, y hubo incluso emoción tras cruzar la línea de meta.

Lo normal sería empezar por esto último, pero para eso ya tienen los medios de propaganda, lo de “está todo bien”. No, nunca lo ha estado y este deporte está igual de jodido que siempre, pero siguen con el mito de el ciclismo que cambia. Hoy le ha dado un jamacuco a uno de los corredores más sospechosos del pelotón, y lo más noble es hablar de la carrera. Entenderán por qué.

Durante las dos primeras horas los ciclistas volaron, a una media de 45 km/h, y hubo múltiples cortes, quizás animados por el recuerdo de otras primeras etapas de la Volta, o quizás por el mal tiempo y la inminencia de una lluvia torrencial de esas que caen por la zona.… Leer más

Mohoric calla a todos

El notable viento de culo fue fundamental para el desarrollo de la 113º Milán-Sanremo. Es lo que explica que la fuga del día llegase tan lejos -hasta bien iniciado el Poggio, algo inaudito en las últimas décadas-, que los ataques en esa misma subida no llegasen a nada, y que se viviese una de las resoluciones más esperadas, y más infrecuentes, de la centenaria historia de la carrera.

Como viene siendo norma, pasó muy poco antes de la Cipressa. Una fuga consentida donde los dos únicos equipos WT representados eran el Astana -con dos kazajos raciales- y  el Lotto, el mismo equipo que fue descabezado pocas horas antes de la salida por la súbita indisposición de Ewan. Segundo en 2021, el corredor tasmano vive obsesionado con la carrera, la única cosa grande que puede aspirar a ganar.

Tendrá que cambiar de plan, porque últimamente la Sanremo se ha quitado el falso marchamo de clásica para sprinters, y tiende a resolverse de muchas maneras, todas ajenas al sprint masivo.… Leer más

Otra vez Alaphilippe en la primera semana

Tenían prisa en Televisión Española por acabar la retransmisión, y dos minutos después de que el ganador de la etapa hubiese superado la línea de meta, se acabó el ciclismo en el Ente Público. No continuó en Teledeporte, donde estaban retransmitiendo algo de tenis, o algo de baloncesto femenino, seguramente arrastrando una audiencia más fiel que la que puede llevar la única gran competición sobre la que tienen derechos de emisión.

Así comienza el Tour 2021. Era una etapa con interés por ver cómo iban entrando los diferentes grupos formados por las caídas, o por una cota que se hizo sorprendentemente dura. Al parecer, según el criterio de emisión, no tenía ningún interés para el espectador conocer eso, o ver la imagen del campeón del mundo poniéndose el maillot amarillo. Mucho mejor cerrar diciendo “Enric Mas ha entrado delante” -quedan tres semanas así, es el banderín de enganche patriótico-, y desprecios aún más evidentes a este deporte, como cuando inviten a la siesta.… Leer más

Roglic aumenta su “distancia Roglic” (sale mal)

Como la etapa de Tirreno-Adriático acabó solo dos minutos después de la de París-Niza, es casi mejor solventarla de entrada: hubo sprint, como siempre, y ganó Van Aert en su segunda carrera del año, lanzando la bici de manera descomunal por el centro y sin que nadie pudiese siquiera entrar a rebufo. Su equipo, por cierto, preparó el sprint como el mejor de los equipos de sprinters.

Un sprint sensacional -muy elegante, justo lo contrario que el nieto de Poulidor-, y del que da buena muestra de su contundencia que Ewan, segundo clasificado, haya ganado con amplio margen al resto de velocistas. Resulta que actualmente se combina en el mismo cuerpo a uno de los mejores contrarrelojistas con uno de los mejores sprinters, algo que no se veía en el ciclismo moderno, y no me vengan con Jalabert, que jamás combinó ambas actividades.

Milagros de el ciclismo que cambia, tanto que proviene del Teide.… Leer más

Otra carrera de Alaphilippe-Van Aert-Van der Poel

Otra carrera de Alaphilippe-Van Aert-Van der Poel

La epidemia del Covid-19 no se nota en Strade Bianche porque nunca ha habido público en los tramos sin pavimentar que caracterizan la prueba. Nadie, salvo los ciclistas, quiere tragar el polvo que levanta el trajín de la carrera, y es por eso que da lo mismo que la prueba se haya vuelto a disputar a principios de marzo, porque el resultado, el efecto visual, y su transcendencia son siempre lo mismo.

Un entretenimiento hecho carrera, y aupado a lo más noble del calendario por obra y gracia de los ciclistas, que al final son los que engrandecen una prueba. Todo se volvió a romper en el mismo punto que año tras año: a 50 km. de meta, en el tramo de Santa María, y otra vez por obra de Alaphilippe, empeñado en empresas que no hacen falta.

Tampoco le sirvió de mucho. Formó un grupo muy selecto con Van Aert, Alaphilippe, Van der Poel, Bernal y su compañero neoprofesional Pidcock, Simmons -que venía de la fuga-, Gogl, la revelación Geniets, y el merckxiano Pogacar.… Leer más

Un día por la SuperStrada

Qué pena que un Giro que se está desarrollando de una manera atractiva para el espectáculo deportivo y la competitivad haya tirado todo por la borda con una etapa mal diseñada desde el inicio, y que se ha visto durante todo el día.

El interior de la region de la Basilicata no da para mucho, y mucho menos cuando toda la parte final de la etapa ha ido por una SuperStrada -realmente, por una SSV strada a scorrimento veloce, porque solo tenía un carril por sentido- precisamente para evitar el penoso paso por el abrupto interior de la zona, entre el abandono y la desidia.

Los ciclistas iban por una autovía, y una autovía a la italiana. Como la zona es de notable actividad sísmica, cuando se construye una carretera tiene muchas más medidas de seguridad que una normal, y que en la aplicación real se traduce en una carretera fea, con contrafuertes, con muros antiavalancha, e incluso los pilones de los puentes están protegidos con un murete.… Leer más

El túnel del tiempo

El túnel del tiempo

De aquí a una semana habrá empezado el Giro de Italia, con esa crono en bajada en Sicilia, ideada para que Ganna estrene su maillot de campeón del mundo. Ese día será el penúltimo de promoción del #maillotciclismo2005, la prenda que está revolucionando el sector, y despertando las más encendidas envidias. Estamos en España, en definitiva.

Y si es envidiada ahora, ni se imaginan cómo lo será cuando sus afortunados patrocinadores la luzcan por las carreteras y los caminos de trotones -en su versión camiseta técnica, otro éxito soslayado-, especialmente por los que se han quedado fuera por indecisión, o por aborrecimiento.

A lo largo de estos cinco años largos desde el anterior maillot he recopilado múltiples testimonios de quejas y hayes varios de todos aquellos que entonces no pudieron patrocinar el maillot de puntos azules. Avistamientos furtivos en carreteras que se traducían en pena infinita al llegar a casa, tras varias horas dándole vueltas a la cabeza.… Leer más

Estas etapas son el auténtico ciclismo existente

Hoy los ciclistas han llegado con un cuarto de hora sobre el horario previsto. Tercer día de carrera, tercer día de tomadura de pelo ante los ojos de los organizadores, de los patrocinadores -los de los equipos, y los tontos que han pagado por un final de etapa- y de los espectadores, porque ya todo da igual.

Fíjense que todo da igual que, desde hace un tiempo, el tiempo del Tour -la mayor carrera del ciclismo, su mayor escaparate- se ha impuesto la moda de que periodistas ajados cuenten batallitas de la Antigüedad en paralelo con la crónica de la etapa, en la que a veces ni se cita el vencedor. Por un lado está el texto desganado de lo que ha pasado durante el día, y al lado un cuento (y es cuento, o “periodismo literario” según los afectados) sobre gente en blanco y negro, o de cuando no había televisión, o de cualquier otra cosa.… Leer más

Se mueve el escalafón (otra vez)

La historia del ciclismo no lleva a engaño, y menos la historia particular del Tour, si es posible deslindar ambas. Cuando hay una tiranía de un corredor, los aspirantes a derrotarlo se repiten año tras año: así pasó con todos los grandes, y así ha pasado con Froome.

Ahora vivimos en los turbulentos años que siguen antes de que se instale la nueva tiranía. Son los años post-Froome, aunque rara vez se presente así, cuando es lo más evidente por su edad, su lesión, y por el hecho de que ni siquiera está convocado por su equipo -del que se va, y que ha sido tan importante en su tiranía- para este Tour.

El heredero ya ha sido presentado y ha ganado un Tour, pero tiene un incoveniente: es escalador, y los escaladores sin otro tipo de habilidades es muy difícil que instauren una era por sí mismos, por mucho que les ayuden los organizadores al haber coincidido con una generación de franceses escaladores.… Leer más