Un Tour secundario con clasificaciones secundarias

Los hados han sido propicios y el fin de semana ha seguido insuflando aire a las velas del proyecto del nuevo #maillotciclismo2005. Estamos más cerca de llegar a las procelosas costas de los 600 maillots (y ya más de 400 camisetas), unas cifras de aupa que producen vértigo y vientos huracanados entre los muchos aborrecedores de este espacio, desarbolados y sin rumbo.

Ustedes ni se imaginan el gran fasto que tenemos ultimado para esa cifra redonda, nuevo objetivo de esta singladura a la que todavía le quedan 13 días más de travesía, con la tripulación a bordo en perfecto estado de revista. Con la cubierta reluciente, las alacenas llenas, y sin ningún motín a bordo, ya vemos en lontananza el Mundial y el Giro de Italia, donde arribaremos a toda máquina.

Enrólese ahora mismo en este navío, que deja al Perla Negra de Disney a la altura de un esquife. Juntos somos más, y habrá más recompensas para todos: aquel que formó parte de la primera tripulación ya ha visto multiplicarse su botín (con braga, manguitos, manta térmica y llavero), y sin aportar absolutamente nada más.… Leer más

Se mueve el escalafón (otra vez)

La historia del ciclismo no lleva a engaño, y menos la historia particular del Tour, si es posible deslindar ambas. Cuando hay una tiranía de un corredor, los aspirantes a derrotarlo se repiten año tras año: así pasó con todos los grandes, y así ha pasado con Froome.

Ahora vivimos en los turbulentos años que siguen antes de que se instale la nueva tiranía. Son los años post-Froome, aunque rara vez se presente así, cuando es lo más evidente por su edad, su lesión, y por el hecho de que ni siquiera está convocado por su equipo -del que se va, y que ha sido tan importante en su tiranía- para este Tour.

El heredero ya ha sido presentado y ha ganado un Tour, pero tiene un incoveniente: es escalador, y los escaladores sin otro tipo de habilidades es muy difícil que instauren una era por sí mismos, por mucho que les ayuden los organizadores al haber coincidido con una generación de franceses escaladores.… Leer más

Ciclismo real (IV): Operación Sangrado (ha continuado)

El post de hoy es la continuación, un año después, de otro escrito con motivo de los primeros compases de la Operación Sangrado. Como el nombre indicaba, la hemorragia no se ha detenido y todavía la semana pasada un ciclista confesaba que también se había dopado dentro de esa red encabezada por el heredero del negocio de Matschiner, de HumanPlasma.

Era algo que se daba por descontado, dado que en las primeras audiencias del jucio que se celebra en Austria -donde el dopaje es delito penado con la cárcel, al revés que en nuestra España de presos políticos o gente enjuiciada por cagarse en Dios- ya se han celebrado, y en ellas figuraba un misterioso ciclista que había prestado declaración, y que no aparecía en la lista de los ya conocidos.

Una lista compuesta por mediocridades, eslovenos y ciclistas retirados, y donde el anónimo Pirming Lang encaja de pleno.… Leer más

Una atención especial para….

Una atención especial para….

Que mejor manera de pasar los duros meses sin competición ciclista -y sin contenidos relevantes en un deporte incapaz de generarlos más allá de presentaciones de maillots y estupidas encuestas por Twitter- que lanzar ya la demoledora bola de fuego ardiente que supone esta sección fija del blog.

El momento más temido por el mundo ciclista profesional, allí donde quedan marcados por una ojeriza de la que no les libra ni el mejor amuleto comprado como souvenir en Estambul, ni el teléfono de Mario Zorzoli en la cartera. Es el momento de presentar a los ciclistas que, bien por juventud, bien por cambio de equipo, están ante una temporada rompeaguas en su carrera profesional.

Sam Bennet: ha sido el último corredor importante en anunciar su fichaje, y tampoco es tan importante. Así está el deporte, y el irlandés no tiene la culpa: simplemente ganaba carreras en un equipo que no lo lleva al Tour, porque esta Sagan.… Leer más

Una alternativa creíble a la tiranía del Sky

Ayer se presentó el mejor equipo del mundo, el mismo que en 2019 subió al podio en las tres grandes -ganando una de ellas-, el que ganó cuatro etapas del Tour con cuatro ganadores diferentes, el que usa la CRE para separarse de todos su rivales y el que tiene tres jóvenes escaladores que, además de hacer de gregarios, ganan carreras WT.

Solo por poner parte de lo más destacado del Jumbo, el equipo holandés que se ha convertido en un arco de tiempo muy breve -en 2015 ganaron únicamente seis carreras- en el mejor del pelotón, dado que el Quick Step sigue siendo inoperante para la general de grandes vueltas -ya ven con qué han reforzado a Alaphilippe para el 2020- y el Sky no comparece en el Giro ni la Vuelta, y como Kwiatkowski tenga la temporada cruzada, tampoco en las clásicas.

La propaganda que rodea al Jumbo es poderosa, especialmente en un país que ha vivido el escándalo del PDM -también llegó a ser el mejor equipo del mundo, y acabó con un escándalo de dopaje en el Tour 1991.… Leer más

Merckx en un libro. Y cabe.

Merckx en un libro. Y cabe.

Siete años después de su aparición en inglés se publica en castellano Merckx. Mitad hombre, mitad máquina, la biografía realizada por William Fotheringham sobre el mayor mito del ciclismo. El tópico de la espera ha merecido la pena no tiene cabida aquí, porque entremedias se han publicado auténticas bazofias a cargo de las diferentes editoriales de ciclismo, con un criterio comercial francamente cuestionable.

El libro de Fotheringham está por encima de la media del sector. De hecho, es un muy buen libro de ciclismo, una biografía muy completa que va desde los orígenes familiares de la familia Merckx -realmente truculento que la rama paterna fuese colaboracionista de los nazis- hasta su vida posterior tras colgar la bicicleta.

Con un orden cronológico, el autor usa de manera muy hábil los testimonios, que casi nunca son banales, hasta el punto que lo que queda en  rídiculo son las citas de encabezado en cada capítulo, cuando lo que viene después es mucho mejor.… Leer más

Mi favorito para el Tour: Alejandro Valverde Belmonte

Alejandro Valverde iba supuestamente a correr el Giro -con una importante gratificación de la organización- cuando una súbita lesión (calificada de “grave” por los pelotillas) hizo que renunciase a tres días de la salida, tras haber completado su peor primavera desde el año 2002: una única victoria, y conseguida en el Golfo Pérsico.

Era un “edema óseo en el sacro”, procurado mientras entrenaba para la Lieja-Bastogne-Lieja, donde se retiró a 100 km. de meta, y que curiosamente también vivió un tiempo de perros, de esos que siempre han gustado al dueño de Piti. Incapaz de ganar una mísera carrera en Europa y lesionado, el murciano reorientó su temporada, donde inicialmente no iba a ir al Tour, de una manera bastante esperable.

Volvió a la competición en la Ruta del Sur, una carrera con una participación de serie Z, y donde ya había triunfado en 2018. Llegó, ganó la primera etapa -ante grandes rivales como Dumbar, de 22 años- y también la general, aguantando a rueda.… Leer más

Mucho Giro para poco Landa

Mucho Giro para poco Landa

“Si fuera mis rivales estaría cagado”. De esta manera tan explícita se ha referido Simon Yates a la edición apenas comenzada del Giro de Italia. Como ya apuntado, su decisión de salir el último de los favoritos en la crono del primer día ya indicaba mucho de su estado de euforia actual, pero verbalizarlo de esa manera…en fin, supongo que será un efecto secundario del tratamiento recibido para ganar el Giro de Italia.

Unas declaraciones de ese tipo, en un deporte tradicionalmente pacato como el ciclismo -y ojalá sea así siempre- tienen que traer consecuencias, como en su día las padecieron Wiggins o Armstrong. Quizás no en el mismo momento en que eyaculan verbalmente los restos de la droga que llevan en el organismo, pero con el tiempo, inevitable juez en este deporte .

Como pronto, a Simon Yates no le llovió en el recorrido. Su apuesta, en todo caso, queda ahí.… Leer más

Meno male che il Giro c´è

Meno male che il Giro c´è

Son tan, tan altas las expectivas con el Giro 2019 que es imposible sustraerse a la marea de aficionados que ven en la carrera la mejor cita del calendario, una edición mítica antes de disputarse y la posibilidad de ver una carrera abierta, habida cuenta de que Sky sale sin un lider claro, tras la decisiva baja por una caída de Bernal cuando estaba entrenando. Una caída de esas que nadie ve, en un corredor que se ha caido cuatro veces de manera grave en los últimos 14 meses.

Bernal, en todo caso, habría tenido que superar una fenomenal montaña antes de ganar este Giro: se pierde en la noche de los tiempos el último corredor que ganó la gran ronda italiana habiendo ganando previamente la París-Niza, especialmente la de este año con una etapa de montaña de verdad, y un puerto final de 40´subido a 6 w/kg. No tengo ninguna duda de que Bernal -y su equipo- hubiesen hecho mucho en el Giro, pero ganar…

Eso ya queda en el territorio de la especulación.… Leer más

Alaphilippe y el bloqueo del ciclista

Alaphilippe y el bloqueo del ciclista

Si en la fuga del día va Markel Irizar (un corredor de 40 años) ya se sabe que no va a ninguna parte, y que estará rodeado de continentales y corredores conocidos en su casa y a la hora de comer. Es el panorama de la Tirreno-Adriático año tras año, y más con esos finales con encerrona que hacen que todo el mundo vaya junto hasta el final, donde una apoteosis de ciclismo para clips de vídeo satisface a las televisiones y a los organizadores. Los highlights, en italiano.

La fuga era tan inconsistente, tan de Irizar, que el Orica puso a tirar al líder de paja Hepburn, agraciado por el puestómetro tras la CRE. Ahí está en las fotos, con su bigotito de hipster y su maillot azul de los dos mares atraversando la Toscana más desconocida e ignota, en una de las pocas jornadas de gloria que va a tener, y que simplemente ha consistido en un traspaso de líder hacía Adam Yates.… Leer más