El valor de una foto

El valor de una foto

Dos fotos de los últimos días muestran el estado real del ciclismo de manera directa. Las dos comparten muchas cosas, a pesar de ser de carreras tan distintas como la Itzulia y la París-Roubaix, separadas por galaxias y unidas por la chapuza, el ciclismo que cambia y, al final de todo, la nadería.

La carrera vasca, francamente venida a menos, se ha llevado el premio de un ganador final de la casa, algo siempre muy apreciado por esa zona. Hacía 15 años que no se veía algo así, y nadie ha aprovechado para recordar que ese Iban Mayo acabó su carrera antes de los 30 años con un positivo, y que en esa edición ganó tres etapas, como si fuese un sprinter, o un corredor talentoso como Schachmann.

El alemán consiguió el antepenúltimo día su tercera victoria (de cuatro posibles) en la carrera, también al sprint y esta vez en el llano, ante la sorpresa Pogacar, aunque el joven que mejor corrió ese día fue el increíble suizo Hirschi.… Leer más

 

Una Sanremo sin levantarse del sillín: metafóricamente y de verdad

Una Sanremo sin levantarse del sillín: metafóricamente y de verdad

Hace menos de un mes Julien Alaphilippe no tenía ninguna victoria en Italia. Ahora tiene cuatro, que son las mismas que las conseguidas en toda su vida deportiva por Valverde y Boonen (dos cada uno). El nuevo Bettini ha encontrado su nuevo paraíso particular y el mundo del ciclismo transalpino parece encantado con ese corredor de bolsillo, a tenor de las reacciones a su victoria en la Milan-Sanremo 2018.

¡Qué diferencia respecto a 2016 y el incontestable triunfo de Demaré! La primera vez en 20 años que un francés ganaba la carrera y todo fue encogimiento de hombros, críticas despediadas por parte del periodista estrella de Gazzetta, y altavoz contínuo a las invenciones de un par de ciclistas mediocres italianos sobre falsedades que ellos habrían hecho de haber tenido alguna vez opción de ganar la carrera.

Con Alaphilippe viene todo más rodado. Y viene así porque viene con el pack de un equipo muy conocido, de una nación histórica del ciclismo que ha vuelto -por qué había desaparecido saldrá veladamente en el post- y, la parte más importante, viene porque era el máximo favorito en la salida.… Leer más

 

Nadie se acordó de Duquennoy en Tours

Nadie se acordó de Duquennoy en Tours

No estaba previsto que corriese la París-Tours, pero su sombra estuvo en la carrera. Dos días antes de la disputa de la prueba que jamás decepciona falleció de paro cardíaco el joven belga de 23 años Jimmy Duquennoy, que había competido cuatro días antes en la Vuelta a Münster. Sin contrato para el próximo año, tenía pocas carreras para brillar y parece que había preparado especialmente una carrera donde el año pasado logró ser 14º, uno de sus mejores resultados como profesional.

Está el ciclismo del bling-bling (el WorldTour y las grandes carreras, con todas su miserias) y está el ciclismo de las clases bajas, ese continental con corredores que apenas pueden competir contra los grandes unos días al año, y a fe que los aprovechan al máximo. Uno de ellos, cuando eres belga y corres en un equipo belga, es la París-Roubaix, que suele invitar a no menos de 6 equipos para disputen la carrera.… Leer más

 

Terpstra gana el Gran Criterium Flamenco

La carrera quedó definitivamente muerta cuando Terpstra saltó a falta de 25 km. y consiguió su ventaja de 20″, la que puede sostener ante el mejor de los pelotones. Repitió la jugada de Harelbeke -de manera mucho menos memorable, empero- como si nadie hubiese visto o disputado la carrera, porque el circuito maligno con el que el Tour de Flandes se ha convertido en el Circo de Flandes favorece la fuerza bruta, y el holandés va sobradísimo de eso.

Antes de ese momento decisivo, que no fue respondido en primera instancia por ninguno de los favoritos (¡Terpstra! ¡Ganador de Roubaix y Harelbeke en solitario! ¡A 25 km. de meta!), la que para algunos es la mejor carrera del mundo dio muestras de lo que realmente es: una pesadilla distópica de lo que el ciclismo puede llegar a ser, al menos en las grandes citas.

Un circuito repetitivo y oclusivo que jamás dará espacio a ningún movimiento táctico, y que ahoga las escapadas y las persecuciones antes de la última vuelta de tuerca.… Leer más

 

Nicola Bagioli, Jacopo Mosca y la Milán-Sanremo (hacen falta valientes)

Nicola Bagioli, Jacopo Mosca y la Milán-Sanremo (hacen falta valientes)

La Milán-Sanremo ya solo se puede ganar de dos maneras: al sprint, o con un movimiento en el Poggio. La primera opción cuenta con una serie de favoritoas para el sábado, y en la segunda están todos los demás que no puede arriesgarse a llegar a un sprint en vía Roma contra corredores más veloces. La vía abierta por Sagan el año pasado -el hombre más temeroso de su sprint, excepto cuando lleva el maillot de Eslovaquia-, y a la que se sumaron Alaphillippe y Kwiatkowski debería ser explotada por Wellens, Van Avermaet y Gilbert, y francamente hay muy pocos más que lo puedan hacer en serio.

En cuanto al sprint, hay bajas excelsas de última hora (Gaviria y los dos sprinters del Trek, Degenkolb y Nizzolo), e incorporados que no han competido ni en Tirreno-Adriático ni en París-Niza, como Cavendish o el sospechosísimo y obsesionado con la carrera Matthews. El australiano se dañó algo en la Het Volk, y lo que parecía una grave lesión se ha trocado en una preparación stealth que encima contará con el apoyo sobre el terreno de Dumoulin, el hombre que tenía que haber saltado, hace un año, subiendo el Poggio.… Leer más

 

Otra carrera única sacrificada en aras del “espectáculo”

Otra carrera única sacrificada en aras del “espectáculo”

El sábado comienza la temporada 2018 con la disputa de la Het Volk, la primera gran carrera de un día en el calendario ciclista, un deporte que pasa prácticamente cinco meses sin competiciones relevantes. El ciclismo que representa la carrera que abre el circuito belga está en auge, porque en un deporte cada vez más mecanizado e irrelevante, este tipo de pruebas sigue ofreciendo cierto margen a la incertidumbre, al espectáculo a bastantes kms. de meta, y a las alternativas.

En la última década casi todas las carreras de un día que se disputan en el norte de Europa se han ido endureciendo, animadas por el creciente interés, y por una discutible concepción de lo que tiene que ser una carrera ciclista. La Gante-Wevelgem ha aumentando su distancia hasta los 240 km. e incluso ha incluído tramos sin pavimentar, A través de Flandes ha aumentado los tramos de pavés y, al rebufo, pequeñas pruebas francesas también han querido experimentar poniendo tramos en tierra, o directamente a través de caminos de animales de tiro.… Leer más

 

El estado real del ciclismo (I): Gilbert quiere ganar con 35 años

¡Y lo que quiere ganar! Nada menos que Sanremo y Roubaix. Y con 35 años y para cumplir 36 en julio: este es el auténtico termómetro del estado real del ciclismo, y no las habituales propagandas que rodean este deporte, que se resumen en el ciclismo que cambia: ya no se drogan tanto, ya no hacen tantas animaladas, es todo más transparente, todo eso es “pasado”.

Por eso mismo el ganador de Amstel Gold Race con un riñón supurando sangre, el ganador del Tour de Flandes con un ataque a 80 km. de meta (los últimos 55 en solitario) es capaz de empezar la temporada de su decrepitud proclamando que quiere lograr los dos Monumentos que le faltan (el 40%, porque en porcentaje se ve mejor) y que nadie se espante o se lleve las manos a la cabeza. Porque sabemos que es posible. Y tanto.

¿La edad? Eso es una patraña.… Leer más

 

Proclamado con firmeza el III Premio Zakarin™

Proclamado con firmeza el III Premio Zakarin™

En sus tres años de existencia el Premio Zakarin™ -que sobrevivirá a este blog- ha destacacado, a lo largo de una temporada ciclista, al corredor que mejor haya encarnado los valores de el ciclismo que cambia. Aquí no vale ni ser famoso, ni ganar una gran carrera, simplemente ese único requisito, fácilmente interpretable para el interés de cada uno, y que sin embargo arroja poca duda una vez que se conquista el prestigio premio.

Aunque la capacidad del ciclismo para humillarse a sí mismo es prácticamente infinita, es díficil imaginar un Premio Zakarin™ que vaya a ser más merecido que el de la temporada 2017, porque viene corroborado por la sangre, el líquido vital de este deporte, y que tantos éxitos conquista. Es cierto que ha habido un simulacro de referendum con forma de votación, y la masa informe de lectores ha preferido otro corredor -sin duda por estar manipulados y no conocer el sentido de su voto-, pero una vez más pesa más el voto del Jurado y se puede afirmar que “el referendum para el Premio Zakarin™ no ha existido”.… Leer más

 

Hay Mundial

bergen2017-2-rr-v4Cuando en 1993 Noruega organizó el Mundial de Oslo, en el país apenas había tradición ciclista y la Federación nacional apenas contaba con 7 mil licencias. Al margen del exótico Dag Otto Lauritzen -que llegó a ganar en Luz Ardiden en el Tour 1987-, había poco más en el país. 24 años después el Mundial vuelve a Noruega, un país que ha adoptado el ciclismo como una religión, y por la vía más fácil: como hay compatriotas que ganan, todos se hacen aficionados al deporte. Sea el que sea.

Baste decir que el Tour de Francia no se empezó a retransmitir en directo hasta una fecha tan cercana como 1998, justo cuando una hornada de jóvenes noruegos (Kurt Asle Arvesen en ruta en 1997, y Hushvod en crono en 1998) ganaron sus Mundiales sub-23. Poco a poco, y enlazando después con los actuales Boasson Hagen y Kristoff, el ciclismo se ha consolidado como uno de los deporte favoritos de un país de cuatro millones de habitantes, y con muy poca representación internacional fuera de los deportes de invierno.… Leer más

 

Desde La Planche des Belles Filles se ve París

25 años sin que el Tour programase, en una fase tan temprana de la carrera, un puerto de primera. En aquella ocasión fue por pura circunstancia. Dentro de los fastos de 1992, San Sebastián también quiso tener su gran pira pública de dinero público con la salida del Tour, con el consiguiente problema para la organización de la carrera por eso de tener los Pirineos al lado.

Al tercer día había que salir del atolladero, y metieron la carrera nada menos que por el Marie-Blanque y final en Pau, con la victoria en fuga de Murguialday. Hubo fuegos pirotécnicos en la subida corta y dura, hasta el punto que se quedaron en cabeza los cuatro primeros del Tour de 1991: Indurain, Bugno, Chiappucci y Mottet. En el tercer día de carrera. El asunto no llegó a más, salvo para dejar apuntado el podio de París.

En esta ocasión el primera ha venido en el quinto día de carrera, y como final de etapa.… Leer más