Contador El Patriota, catalizador de los demás

Siguiendo el esquema de “un Tour para atacantes” con el que se presentó el recorrido de la edición 2017 los organizadores, los mismos que son incapaces de azuzar a los equipos para que las etapas llanas no sean una filfa pactada de antemano, había puesto para hoy una etapa de 100 km. para estimular que pasase algo, siquiera un ataque entre favoritos: algo. Bien, pues no ha pasado nada, simplemente ataques de corredores que quieren subir en la general y segundos espadas, y absolutamente nada entre los que lideran la clasificación.

Baste decir que el ataque de donde salió la fuga que llegaría a la meta se produjo a dos kilómetros de coronar el primero de los tres puertos del día, un extremadamente arbolado Col de Latrape. El protagonista era Alberto Contador, el siete veces ganador de grandes vueltas, y que está prolongando artificialmente su carrera deportiva. Especialista en este tipo de recorridos con distancia de juvenil, en donde jamás logra lo que se había propuesto en la salida, no ceja en su empeño, y cada vez adopta un nuevo ropaje para justificarse.… Leer más

 

Con Landa llegó la discordia

La etapa, la única digna de considerarse así en los Pirineos, la podría haber ganado Francisco Mancebo. Es el nivel del presente Tour, donde no hubo ningún ataque entre favoritos, tras 212 km y 5h 50´en la bicicleta, y todos llegaron juntos a la última rampa, impropia del ciclismo de alto nivel. Ahí simplemente actuó la gravedad, en un escenario donde hay que estar más preocupado en agarrar fuerte el manillar que en pedalear, y lo que pasó fue un sprint en cuesta, como aquella vez que Mancebo ganó su única etapa en una gran vuelta, en la Vuelta 2005.

El Tour es la nueva Vuelta. En las etapas llanas no pasa nada, y en las de montaña todo se decide en la última rampa ¿Las cronos? Eso es cosas del pasado, como mucho ponemos una en Tarazona o Logroño, para que no digan nada. El resultado será, al igual que en la carrera de la Península Ibérica, que todos los favoritos irán agrupados hasta los últimos días de la tercera semana, provocando emoción en la lucha por la general, mientras el resto de las emociones del ciclismo se mueren.… Leer más

 

“Los organizadores tienen lo que querían”

Zas. Zas. Zas. Tres caídas han dejado fuera del Tour al segundo, al quinto y al décimo de la general. ¿Ataques? Si, decenas. Incluso cienes. De un equipo local hasta la cejas, en la más pura tradición del ciclismo francés en la carrera de Francia (¡un saludo al Europcar y al inolvidable Christopher Kern!), y del Astana, un equipo que no necesita presentación, incluso en sus acciones más traicioneras. Pero al final del día, lo realmente significativo ha sido la eliminación de favoritos por caídas.

Que las caídas forman parte del ciclismo es un mantra que se repite una y otra vez para justificar a los bienpensantes, el problema es cuando las caídas están buscadas por el organizador. De la etapa entre Nantua -por cierto, menudo sitio más bonito- y Chambery se había dicho que sería “la etapa reina del Tour” (¿¿¿el noveno día???), y que los descensos serían tan decisivos como las subidas: se buscaba lo que pasó, y ahora los organizadores tienen el papelón de un Tour que sigue dominado por el tirano del último lustro, acosado por corredores de tanta valía como Aru, Fuglsang, Uran o Bardet.… Leer más

 

Desde La Planche des Belles Filles se ve París

25 años sin que el Tour programase, en una fase tan temprana de la carrera, un puerto de primera. En aquella ocasión fue por pura circunstancia. Dentro de los fastos de 1992, San Sebastián también quiso tener su gran pira pública de dinero público con la salida del Tour, con el consiguiente problema para la organización de la carrera por eso de tener los Pirineos al lado.

Al tercer día había que salir del atolladero, y metieron la carrera nada menos que por el Marie-Blanque y final en Pau, con la victoria en fuga de Murguialday. Hubo fuegos pirotécnicos en la subida corta y dura, hasta el punto que se quedaron en cabeza los cuatro primeros del Tour de 1991: Indurain, Bugno, Chiappucci y Mottet. En el tercer día de carrera. El asunto no llegó a más, salvo para dejar apuntado el podio de París.

En esta ocasión el primera ha venido en el quinto día de carrera, y como final de etapa.… Leer más

 

Feo inicio del Tour de Francia

Dusseldorf 1956 tourism poster designed by Harald GutschowNo era un prólogo, no. Cuando la otra contrarreloj del Tour está puesta el penúltimo día y solo tiene 23 km., que el primer día de carrera tenga 14 km. de lucha individual tiene la importancia que cada uno le quiera conceder, pero jamás será un prólogo. Era la primera etapa del Tour, y se pudieron sacar bastantes conclusiones: Froome es el corredor más fuerte, y los demás solo son aspirantes.

El poderío de Froome, ya visto en la carrera desde 2012 de manera ininterrumpida salvo por una caída, se asienta en su increíble capacidad propia o motorizada, y en su equipo, que coló a otros tres corredores entre los diez primeros, algo que no pasaba desde la crono inaugural de Mónaco, en el Tour 2009. El famoso Astana de Armstrong y Bruyneel, una cueva de Alí-Babá bien conocida, por si alguno quiere establecer paralelismos.

Es tal el poderío del Sky en el Tour de Francia, que el gran Geraint Thomas ha ganado la crono con una ventaja asombrosa para solo 14 km., y se ha permitido decir que “podía haber ido más rápido”.… Leer más

 

Otro Tour de Quintana contra Froome

A Quintana le ha salido mal su plan de lograr el doblete Giro-Tour. Por 31″, pero mal. Nadie se atreve a descartarlo para la victoria de un Tour que tiene el penúltimo día una crono-chiste de 24 km, y donde como mucho perdería 50″, pero ya no es tan favorito como en 2015, con aquel Tour sin crono y en donde no pudo ganar a Froome, su rival histórico y en su carrera preferida, la que les ha visto a ambos tres veces en el podio.

Por lo menos este año el anunciado duelo entre británico y colombiano tiene una pega en ese duopolio perfecto establecido en 2013, y es el cada vez más consistente Richie Porte. El corredor del BMC ha hecho una temporada calcada a la que realizaron en su momento tanto Evans como Wiggins: ganar o hacer podio en todas las carreras de aproximación a su objetivo de temporada.… Leer más

 

¿Qué harias TUE? (III): Fuglsang por fin gana algo

¿Qué harias TUE? (III): Fuglsang por fin gana algo

Hay muchos casos de ciclistas a los que su palmarés jamás hace la corte a su ego, por ser este desmedido y de tamaño galáctico: Samuel Sánchez es un ejemplo muy conocido y cercano, pero cualquier seguidor del pelotón ciclista estará al tanto del danés Jakob Fuglsang, un corredor que siempre ha dicho que aspiraba a podio en el Giro o Tour, y que lo más alto que había llegado a sus 32 años era a ser sexto en un Tour.

De hecho, su última victoria hasta este Dauphine databa de 2012, en la prestigiosa Vuelta a Austria a la que fue relegado tras tarifar con Bruyneel y quedarse fuera del Tour por bobo. Cinco años, cinco, sin ganar ni siquiera una carrera de pueblo, y enrolado siempre en el Astana de Iglinski y Vinokourov, un equipo fuera de toda tacha y que, al revés que otros compañeros como Nibali, jamás le envió carta alguna amenazando con despido por su escaso rendimiento.… Leer más

 

El pequeño Tour, más pequeño que nunca

Huele ya a Tour de Francia con la disputa del Dauphiné Libere, una prueba que este año pasa oficialmente a llamarse únicamente Dauphiné, todo un largo camino recorrido desde el Criterium de Dauphine Libere: con la perdida de palabras en el nombres, también se ha ido perdiendo un poco de calidad y relevancia. De ser conocido como el pequeño Tour, la prueba ha ido cayendo en rutinas y esquemas en los que ese apelativo cariñoso son su propia condena.

Sabido es que, en los últimos años, el Tour de Francia ha sido una filfa: etapas maniatadas, y general también condenada de partida por el concurso del equipo Sky, que ha ganado cuatro de los últimos cinco Tours disputados. El Dauphiné es, también en este sentido, otro Tour de Francia: el Sky ha ganado cinco de las últimas seis ediciones disputadas, y es una prueba marcada por el aburrimiento y lo previsible.… Leer más

 

Valverde no deja ni las raspas

Después de la tremenda ascensión a Mont Caro, a la que nos referiremos muchas veces en el futuro (la posiblemente mejor victoria de Valverde, la eclosión de Marc Soler, los buenos que son los puertos sub1000metros, una de las mejores ediciones de la Volta), parecía que la carrera catalana estaba cerrada y finiquitada, tal era como nos tenían acostumbrados en las últimas ediciones.

Ni de lejos fue así. Durante la noche cayó una impresionante nevada en la montaña de Tarragona, algo ciertamente infrecuente por las fechas, la altura y su cercanía al Mar Mediterráneo. La carrera ya había esquivado las inclemencias meteorológicas -la expresión empieza a ser un simbiote, como “pertinaz sequía”- en La Molina, y esta vez alteró notablemente la carrera.

Chris Froome iba camino de lograr su mejor clasificación de siempre en la Volta -otra carrera española que se le resiste uno y otro año- cuando sobrevino su peor enemigo: el frío.… Leer más

 

¿Quien teme a Valverde feroz?

Aunque Valverde sea un corredor que siempre está de buen humor y jamás deja traslucir otra sensación, se notaba que estaba incómodo con la situación producida tras la justa sanción a su equipo por la CRE. En su mentalidad, considera que es una injusticia. Jamás haría un tweet rastrero y de gitano como el de su compatriota Rojas, uno al que la misma incomodidad le deja mayores secuelas, quizás por la diferencia que existe entre ambos.

Me explico. Si Rojas quisiese evidenciar “lo que tiene dentro”, no podría hacerlo con una victoria, un grito al aire, un puño de “¡toma!”. No podría, porque no da para más, ni siquiera con el aceite fortificado de Michele Ferrari y otras cositas del tratamiento sirvió para que ganase un sprint de los competidos. Así pasó que en la reciente llegada a Igualada quedó décimo, batido en primer lugar por Bouhanni, y en el resto de lugares por muchos otros corredores.… Leer más