Stuyven, a la hora justa

Coletillas: decir siempre, cuando se acerca el último fin de semana de febrero, “gran fin de semana de ciclismo con la disputa de Het Volk y K-B-K”. Después la realidad suele disponer a su antojo, y este año ha sido de tal manera que la carrera más famosa -esa que se disputa siempre con el cuchillo entre los dientes por las ganas de competir en carreras de verdad que tienen los ciclistas- ha palidecido ante el gigantesco espectáculo de Kuurne-Bruselas-Kuurne, una carrera de la que seguiremos hablando cuando se haga balance de este temporada.
Ambas pruebas, que suponen el debut del calendario belga, han sufrido leves retoques en su recorrido, pero sin afectar a su esencia. Simplemente comentar que desde que se pueden ver por Internet -allá por la segunda mitad de la pasada década- ambas han crecido y se han convertido en anticipos del Tour de Flandes: el gentío, las líneas de llegada con graderíos, el sucesivo paso por las mismas poblaciones de siempre.… Leer más