Cuarto día de carrera y todavía se puede hacer una previa

Así de triste es la edición 2017 de la Vuelta al País Vasco, una carrera desnaturalizada -y el adjetivo adquiere ricos matices tratándose de la zona- por un recorrido ideado por un enemigo. Un enemigo tanto del ciclismo, como de la afición presente en la zona, y que ha conseguido que este año la carrera considerada por muchos profesionales como su preferida sea una sopa insulsa de agua y fideos, donde ni el buen tiempo general consigue quitar la impresión de tristeza.

El desastre se veía venir desde que, con solo tres semanas de antelación, se anunció el recorrido. Se intuye que las han debido pasar canutas para poder sacar adelante la carrera cuando han tenido que recurrir a finales en Bilbao, San Sebastián o ElCiego, un pueblo en la mejor tradición de la carrera, pero un pueblo donde se mueve mucha pasta, incluso dentro de los generosos estándares vascos. La carrera ya lo pasó muy mal en 2015, cuando solo salió adelante por el patrocinio a última hora del Banco Sabadell -habían comprado una caja de la zona y les debieron hacer la llave del ocho del “compromiso con el país”- y parece que vuelve a estar en el filo, ya cerca de que se acabe el compromiso plurianual arrancado a los catalanes.… Leer más

 

Contador vuelve a perder la París-Niza por segundos, pero da “espectáculo”

Contador vuelve a perder la París-Niza por segundos, pero da “espectáculo”

Alaphilippe supo, supimos todos, que no iba a ganar la París-Niza cuando, en la etapa del viernes con final en Fayence, se dejó 12″ con Henao en un final supuestamente adecuado a sus características, y eso que Daniel Martin le ayudó a no perder más tiempo, en un ejemplo de compañerismo muy encomiable, porque el irlandés también tenía intereses en la general.

La carrera francesa volvía a Fayence por primera vez desde 2014, cuando ganó Betancur en aquella extraña edición sin crono y sin montañas de verdad, y el colombiano se hartó de dominar a sus rivales en finales adaptados a sus cualidades. Nunca más ha vuelto a ese nivel, y la carrera fue muy diferente a aquella ocasión, donde las bonificaciones eran fundamentales.

Simon Yates atacó a 19 km. de meta y consiguió mantener el pulso al pelotón con una buena exhibición dado su cuerpecito, aunque su auténtica exhibición es que precisamente hace un año, y en esta misma carrera, dio positivo por una sustancia que solo se puede calificar de droga pura: Terbutalina, una sustancia para los muy enfermos de asma.… Leer más

 

Una Vuelta en la que el líder es De la Cruz

Una Vuelta en la que el líder es De la Cruz

La inmundicia que es está Vuelta a España -fruto de Guillén y su corte de palmeros- se ha cobrado hoy una nueva víctima. Antes de la irrupción de este personaje las etapas en Asturias eran sinónimo de emboscada, emoción, puertos de paso casi más decisivos que el final y las cumbres más decisivas de la carrera. Ahora es solo otro trámite más en la ghymkana de etapas entregadas por el pelotón, de perfiles aburridos y de la nada por la nada, hasta la traca final apiñados en pocos segundos: lo que quieren los organizadores, y por eso ponen estos recorridos.

Los puertos de la Cordillera Cantábrica son duros si se suben desde el mar hacia la Meseta, pero apenas una tachuela en sentido inverso, seguidos de un larguísimo descenso que ya pone al pelotón en ritmo de ignición, y ahí da igual lo que pongas. Será por eso que el lamentable recorrido de la Vuelta, perpetrado por Escartín y Giner, y refrendado por Guillén, tenía hoy una salida desde un pueblo de León y el descenso hacia la parte central de Asturias por el interminable San Isidro, una carretera convertida en una semiautovía para que hubiese una alternativa al aislamiento en caso del cierre de Pajares, la vía tradicional de comunicación con la Meseta desde Asturias.… Leer más

 

Otro asturiano en Orio

Otro asturiano en Orio

El 21 de marzo de 2002 la banda terrorista ETA asesinaba en Orio al concejal socialista, único de la corporación municipal compuesta exclusivamente por PNV, EA y la marca electoral que tuviese entonces el brazo político de la organización armada. Se llamaba Juan Priede y, como su apellido delata, era un asturiano del remoto concejo de Ponga que, por los azares de la vida, había recalado en la preciosa localidad guipuzcoana. Estaba a la hora de comer apurando la última en el Gure-Txoko, uno de los pocos bares que salpicaban la reducida ruta de poteo del pueblo

Fue un asesinato evitable desde un punto de vista policial, y también desde cualquier otro: era un objetivo fácil (¡69 años! ¡estaba jubilado!) en un pueblo apacible no caracterizado por esos brochazos gordos con los que vendían la realidad de entonces. Lo mataron porque no era de ahí, porque así de elucubrada era la estrategia armada de ese primitivismo de origen racial adornado con pistolas.… Leer más