Dos días para el final, y seis corredores para ganar un Giro

Aunque parezca increíble, quedan dos etapas para el final de la edición número cien del Giro de Italia y seis corredores tiene opciones de ganar la carrera. No se recuerda una gran carrera por etapas que haya llegado tan abierta a una fase tan avanzada de la carrera, por mucho que quede una etapa de montaña diseñada maravillosamente -como se avanzó en la presentación del recorrido- y una crono final de 30 km. Será, por tercer año consecutivo, una edición del Giro para recordar, una resurreción en toda regla de la carrera.

¿Y cómo se ha llegado a esta situación? Principalmente por un recorrido que está suponiendo una carrera de exterminio por vía de la extenuación, lo que tiene que ser el ciclismo, básicamente un deporte de resistencia. Cuatro días seguidos de alta montaña, disputados a una media salvaje -todas las etapas han llegado con adelanto- por la que los que viven de este circo pasan de puntillas, y también una serie de movimientos tácticos, polémicas y valentía.… Leer más

 

La mejor subida a Oropa

La mejor subida a Oropa

Pocas cosas se pueden asegurar de una etapa de 130 km. y apenas tres horas de duración, y mucho menos extrapolar para los maratones alpinos que esperan en la tercera semana del Giro. Ahora está todo el mundo muy eufórico con el líder, que ha logrado en Oropa -una cima aupada la categoría de mítica, y eso que solo se ha subido seis veces- ganar una etapa de una manera portentosa, uniéndose a la particular leyenda de la subida.

En 1963, y dentro de las novedades que introdujo Carmine Castellano en aquella época, se subió por primera vez al Santuario que domina la industriosa ciudad de Biella. Ganó el irascible corredor de los Abruzzos Vito Taccone, el mejor corredor de la zona hasta la irrupción de Di Luca y Scarponi. No se volvió a subir hasta 1993, con la victoria en la fuga para Ghirotto, y la escabechina montada por el germen del Gewiss a Indurain.… Leer más

 

Un Giro que no termina de arrancar

Habia tantas expectativas generadas en torno la edición número 100 del Giro de Italia que todo lo sucedido hasta ahora -seis etapas, siete días desde que comenzó la carrera- saben a poco o muy poco. En gran parte ya se sabía que algo así iba a pasar con las tres etapas sardas, no muy diferentes de cuando hacen salir la carrera de Holanda, Irlanda o cualquier otro sitio exótico: un prólogo de tres días, y después un día de descanso que nadie necesita, simplemente unos organizadores que tienen que mover la caravana.

El problema es que este Giro ha tenido dos prólogos alargados, porque tras Cerdeña y un día de descanso, ha habido dos días en Sicilia de muy poca cosa también, y el tránsito posterior a la península, que hoy ha vivido su primer día, tiene pinta de que va a ser igual, contando los días hasta el domingo y lo que se espera vaya a ser una subida pantagruélica al Blockhaus, el puerto más duro como final de etapa de este Giro que ha empezado al tran-tran.… Leer más

 

El camino hacia el Giro (y III): Quintana como máximo favorito

El camino hacia el Giro (y III): Quintana como máximo favorito

El ciclismo ha cambiado tanto, tanto, que los dos máximos favoritos para el Giro han preparado la carrera en 1) en casa y 2) compitiendo en carreras a cada cual más mierdera. Antes, no hace mucho, los favoritos a una Gran Vuelta corrían y se medían en las mejores carreras previas, pero ahora ni siquiera eso. Y no olviden que el WT se hizo para que “los mejores corredores corran las mejores carreras”.

De Nairo Quintana ya no sorprende nada. Sin dudar de que tenga “el don”, ese que alumbra a uno o dos ciclistas en cada generación, sus técnicas de preparación remiten a lo más oscuro del ciclismo: recluído en las montañas de Colombia, un país que ni siquiera tiene laboratorio antidopaje homologado, y preparando el Giro en la Vuelta a Asturias, carrera que en el pasado reciente Movistar reservaba para esos grandes corredores como Igor Antón o Betancur.

Se llevó una de las tres etapas, y la general se le escapó por la formidable irrupción de un personaje que se creía desaparecido, como todos (t-o-d-o-s, menos Ventoso) de aquellos jóvenes que incubó bajo su ala de buitre Matxín.… Leer más

 

A temporada pasada

cocodriloLlega uno de los momentos más esperados de la temporada, el del repaso a los señalados con mirada aviesa en el pasado mes de enero (conviene leer el post de entonces antes que este), cuando no se sabía nada de la temporada, pero ya se podían intuir los derroteros de cada uno. Tengo que decir que esta temporada, salvo Stybar, lo he clavado. El ciclista que no se quiera ver señalado de cara a 2017 puede enviarme un jamón, a modo de extorsión, a una dirección que le facilitaría en caso de estar interesado en no ser gafado.

Intxausti: un desastre sin paliativos. Un virus de esos de naturaleza intrínsecamente pérfida ha dejado en blanco todo su temporada. Apenas salió en la Vuelta a Polonia, para cerrar el pelotón un día sí y otro también. Son cosas que pasan, el problema es que le ha pasado lo mismo a otras incorporaciones del Sky.… Leer más

 

El Tour ya ha terminado

Ahora que es verano, prueben a quedarse mirando unos momentos a las hormigas. Al cabo de unos minutos, la sensación de que están recorriendo tu cuerpo está ahí, y se queda un tiempo. Es una sugestión, porque las hormigas están a sus labores y tienen mejores cosas de las que ocuparse. Yo, de tanto ver este Tour de Francia, he llegado a ver a Quintana atacando: tantas horas a rueda de Froome, tantos puertos subidos sin que pasase nada, y casi tengo la imagen latente del colombiano escorándose a un lado y lanzando un latigazo.

De hormiga. Ya estamos en la última semana del Tour y la carrera está acabada: murió en algún momento entre los Pirineos y los Alpes, y quedó rematada con la contrarreloj. Ahora está enterrada cerca de los 2000 metros de altitud de la impresionante subida a Emesson, un puerto al que tardará en volver el Tour porque está en Suiza, y porque ofrece unos problemas logísticos tremendos.… Leer más

 

Una caída aparta a Kruijswijk de la gloria

En un Giro inesperadamente intenso -hoy un nuevo cambio de líder, a dos días del final-, donde prácticamente todas las etapas tienen múltiples acontecimientos, la etapa del Agnello fue una ópera wagneriana, con casi todos los elementos del ciclismo: ataques, hundimientos, rencillas, heroismo, escenarios que recuerdan que es el deporte más duro y con mucha diferencia, resurreciones, caídas lamentables que sin embargo forman parte de este deporte, gregarios abnegados y todo vivo para la etapa de mañana, que promete contar con muchos de estos elementos.

Un Giro para recordar, a la altura de los de 2002 o 2009, y seguramente mucho mejor, porque todavía no ha acabado y ya es equiparable. Y un elemento nada baladí: está siendo el Giro más rápido de la historia, con todas la etapas de la última semana disputadas a velocidades ultrahumanas, que casan muy, muy mal con el ciclismo que, dicen algunos, ha cambiado.

Difícil de creer cuando en la etapa de Agnello-Risoul, con salida de Pinerolo -la localidad tiene un imán para las etapas épicas, incluyendo la cronoescalada más dura de la historia, la de 1993, 55 km.… Leer más

 

Valverde vuela a 44,27 km/h de media (el ciclismo que cambia)

Esta vez no hubo un blancazo que amenizase los primeros compases del día después del descanso, pero tampoco nadie tuvo tiempo para extrañar al Van Garderen o al Mikel Landa de turno. Fueron apenas 139 km. de recorrido por el Trentino, disputados a un ritmo que casa muy mal con el ciclismo que cambia: 44´27 km/h. No era una etapa llana, al contrario: más de 25 km. de subida, repartida en tres puertos. En la tercera semana. Peor aún casa con el ciclismo que cambia el vencedor final, que se ha dado un homenaje diez años después de que una bolsa de sangre suya fuese incautada, y de que su pastora alemana se hiciese conocida.

La media de la etapa es fabulosa, casi tanto como la etapa. Los ciclistas volaron en el llano hasta el Passo della Mendola (50 km. recorridos en la primera hora), una subida de 14 km. al 7% que, según la organización del Giro, era un segunda, y que en cualquier otra carrera sería un señor primera, con cifras muy similares a Saisies (14´8 km al 6´5%).… Leer más

 

La crono decisiva no decide nada

Como es casi una norma en el ciclismo, se esperaba mucho de la crono decisiva en Chianti, y no pasó nada. Los favoritos y la sorpresa de cada Giro han salido agrupados en un ramillete de segundos de la primera parte de la carrera (segunda, si alguien considerada la excursión en Holanda), tras una crono de 40 km (2/3 partes del total de crono de la carrera) en la que era imposible coger el ritmo, y azotada además por una lluvia que era en muchos casos torrencial.

El día anterior se había vivido una bellísima etapa-encerrona, que como siempre lo fue porque el puerto estaba antes meta. Es inútil interpelar a Guillén o los responsables del ciclismo en España, porque no cambiarán, pero en el ciclismo actual la parte del león de las etapas de montaña tienen que ser así. Además, se movieron los favoritos y sorpresa, sorpresa, el Movistar jugó con estrategia: colocó en la fuga del día a Jasha Sutterlin y José Joaquín Rojas -que no hubiesen hecho nada de ir en el grupo-, que trabajaron dentro de sus posibilidades cuando llegó la ocasión.… Leer más

 

El ciclismo empieza a devolver a Wellens parte de lo que le debe

El ciclismo empieza a devolver a Wellens parte de lo que le debe

Hubo un momento en que pareció que el pelotón se iba a fumar la etapa, nada menos que el primer final en alto de la carrera. La fuga del día circulaba con 3´de ventaja y el pelotón se había parado de manera alarmante, luego de una tormenta, bastante más suave de las que se auspiciaban en la salida de Ponte, hacía 90 km. Quedaban todavía otros 60 km. de etapa cuando atacó la pareja del Lotto conformada por Pim Ligthart y Tim Wellens.

Así es el Lotto, un equipo admirable por muchos motivos (hace contratos mayores de dos años, mantiene en plantilla a corredores que nunca ganan y son anónimos), pero especialmente porque trabaja en equipo y siempre busca atacar. El día anterior fueron Roelandts y Greipel, ayer Ligthart y Wellens. Además, tienen de largo el mejor maillot del World Tour, una casaca con aire retro que ya se ha convertido en un clásico del pelotón, casi tanto como la propia estructura del equipo, que existe desde 1991.… Leer más