Esperpento tras esperpento en el Mundial de ciclismo

¡Venga, vamos a celebrar un Mundial en el norte de Inglaterra! ¡Pero llueve mucho a finales de septiembre! ¡Da igual! ¡Tira que libras! (o “sujetame el cubata” en su última variación). El Mundial de Yorkshire empezó muy mal con la espantosa crono mixta, y ha seguido en su línea con sucesos que, si bien podrían ser considerados sucesos aislados, juntos dejan un conjunto general de lo que es ciclismo, un deporte a medio camino entre el mayor sacrificio de todos los deportes, y también el mayor ridículo.

Empezando por lo estrictamente organizativo, los locales se quejan de la poca afluencia de público, y de que los precios en los sitios oficiales de la UCI son excesivos. Encima, que no les dejan publicitar el pequeño comercio local, muy activo porque Harrogate es una ciudad turística. Tanto, que muchos negocios han optado por cerrar porque el Mundial es un perjuicio y no un beneficio.… Leer más

 

Asturias intranscendente

Si hubiese que escoger un momento especialmente patético de la etapa de La Cubilla fue cuando, en unos tendidísimos kilómetros finales, J. Rodríguez estalló y dijo “decían que no estaba pasando nada, y mira si están pasando cosas, eh”. Fue asumir como cierto, después de horas de propaganda sobre la fatiga, lo duro que es esto, que la carrera era y es una mierda, y que nadie se pierde nada por no ver este tipo de etapas. Tres etapas en Asturias, las tres prescindibles, las tres con amargura.

Como era previsible, menos para los que viven de este cuento (vean esta entrevista a Carlos de Andrés, donde confiesa que “yo nunca me creí a  Armstrong”, pero se tiró más de una década cantando sus virtudes) la etapa fue una absoluta MIERDA. Una mierda típica de Guillén, que programó tres etapas en Asturias por la facilidad para el gasto de dinero público de esta región-soviet, completamente subvencionada, y que vive una perpetua decadencia que no sobrevivirá a la siguiente crisis.… Leer más

 

Un Tour sin montaña produce un líder como Alaphilippe

¿Sorpresa? Que llegue a ganar la única crono del Tour de Francia un corredor como Alaphilippe sin duda lo es, no tanto que lo hubiese hecho muy bien y que sea un holgado líder pasado el ecuador de la carrera. Son circunstancias que se producen cuando se dan los elementos adecuados, y en esta ocasión ha sido así: un recorrido ideado para sus características -y no es baladí que hubiese ido a reconocer la etapa en línea que ganó-, un equipo ideado para pasar el llano y la CRE, y una absoluta falta de terreno selectivo.

Un buen ejemplo de todo esto es la etapa de ayer, un paseo vergonzoso con final en Bagneres de Bigorre, una etapa ideada para la escapada y para descanso del pelotón, en su tercer día así. El Quick Step no empuja a los corredores fuera de la cuneta en días así, simplemente deja formar una escapada aberrantemente numerosa -cuarenta ciclista, una cuarta parte del pelotón- y donde ninguno es una amenaza para el liderato.… Leer más

 

Lo que venimos comentado de la superioridad del llano sobre la montaña

La etapa transcurría bajo los estándares que la propia Mafia del pelotón establece como norma. Tres días por el Macizo Central francés y sus aledaños, y tres días de fuga consentida, escasos segundos de renta en meta, y un margen que solo el domingo se dejó más al tuntún. Ya habrá tiempo de volver al pasado, hoy manda la realidad.

La realidad del ciclismo es que son los ciclistas los que hacen las carreras. Nadie preveía gran cosa de la etapa con final en Albi, por mucho que el Gran Mamporrero Arribas quiera hacer pasar ahora al Movistar como un gran demiurgo que ya anticipó ayer, en la previa, los abanicos a 40 km. de meta. Patrañas para maquillar lo impredecible, patrañas para dar siempre un discurso positivo del Movistar.

Si así fuese, ¿por qué estuvo ayer en fuga Soler -enlazando desde el pelotón, y con una buena paliza-? Pues por la clasificación por equipos, de la que el equipo español ahora es líder.… Leer más

 

Demostrada la superioridad de la montaña sobre el llano

Demostrada la superioridad de la montaña sobre el llano

¿En qué se diferencia la resolución de la etapa de hoy de la esas aborrecidas etapas llanas, prácticamente desaparecidas en este Tour de Francia? En nada. No hubo ni un solo ataque de escaladores -y se subieron cuatro puertos, de dificultad apreciable-, la escapada fue controlada en el entorno de los clásicos 4´, y la resolución al sprint fue entre 70 corredores.

Quizás así alguno empiece a darse cuenta que el problema no es un determinado tipo de etapas, sino la actitud general del pelotón ante la carrera, ante una primera semana que se da por descontado que es para evitar caídas -hoy no ha habido ninguna- y llegar indemne a la montaña, porque todos saben que nadie atacará, haya viento, subidas, bajadas o encerronas.

Uno que pasa de esos pactos es Wellens, que tras ver que no dejaban irse a su compañero (de habitación, incluso) De Gendt, formó la fuga con Würtz Schmidt -el Katusha cierra, de ahí su hiperactividad-, Simon Clarke y Skujins.… Leer más

 

El primer Tour de…

Dos días de carrera y los debutantes en el Tour de Francia ya se han hecho notar, como exige la carrera más mediática del calendario, y el sentido común de un deporte patrocinado por casas comerciales. Este año se estrenan en el Tour 31 corredores (el 18´18% del pelotón presente), y son un buen reflejo de lo variado que hay en el pelotón.

Solo hay tres equipos que no llevan a un debutante, y dos de ellos son franceses (Arkea y FdJ), además del Orica. Esto se debe a la presencia constante de equipos del país organizador, lo que hace que corredores con palmarés mediocre y escasos resultados acumulen cuatro o cinco participaciones en el Tour, carrera donde supuestamente están los mejores del pelotón. No es así, y no lo es por el factor étnico.

Entre los debutantes, como siempre, abundan las historias. Las personales -como la ya indicada de Rosseto, y cuyo perfil no voy a repetir- y las sorprendentes, tanto de equipo como de perfil de corredor.… Leer más

 

Abrupto fin a la era Froome

Abrupto fin a la era Froome

Chris Froome, el dominador de las grandes vueltas durante toda esta década, no disputará a día de hoy el inminente Tour de Francia. Ya en 2008, y corriendo con la selección de Kenia, arrolló a un comisario al salir de una crono, y el año pasado se cayó violentamente en el prólogo del Giro. Esta vez no hay testimonio audiovisual de su caída -¡una pena para los Josué Elena y becarios del #putoAs!-, simplemente la información de que se estampó contra un muro reconociendo la crono disputada hoy en Dauphiné.

Unos dicen que soltó el manillar para sonarse los mocos, y otros que tiene el fémur roto, un aspecto todavía no confirmado en el momento de escribir esto. Puede ser que le pase como en la famosa meseta tibial de Contador -aquella fractura que no le impidió subir un puerto de primera en los Vosgos- o, más recientemente, como la clavícula de Bernal, fracturada poco antes del Giro, y con la que pudo subir y marcar el mejor tiempo en La Gallina andorrana apenas unos días después de empezar la carrera a la que rehusó ir.… Leer más

 

Schachmann a lo De Gendt

Al final está resultado una magnífica Volta a Cataluña, y una vez más lo es por la calidad de los corredores. Hoy, en una etapa que no ofrecía mayor atractivo sobre el papel, ha salido uno de los momentos ciclistas del año: la fuga del día ha llegado a meta y en los últimos 10 km. un corredor en solitario ha ganado la partida al pelotón. La maravilla ha venido a cargo de Schachmann, que ya fue al ataque en la primera etapa y también la segunda, y que todavía tenía fuerzas para la machada de hoy tras los dos días de montaña.

Se salía de la muy bonita Puigcerda y los organizadores hicieron pasar la carrera por Toses, para favorecer la formación de una fuga como la que se formó: cuatro corredores, los cuatro de nivel medio alto,  una jornada muy entretenida con final con gran premio, lo que no estaba en absoluto garantizado.… Leer más

 

Una Sanremo sin levantarse del sillín: metafóricamente y de verdad

Una Sanremo sin levantarse del sillín: metafóricamente y de verdad

Hace menos de un mes Julien Alaphilippe no tenía ninguna victoria en Italia. Ahora tiene cuatro, que son las mismas que las conseguidas en toda su vida deportiva por Valverde y Boonen (dos cada uno). El nuevo Bettini ha encontrado su nuevo paraíso particular y el mundo del ciclismo transalpino parece encantado con ese corredor de bolsillo, a tenor de las reacciones a su victoria en la Milan-Sanremo 2018.

¡Qué diferencia respecto a 2016 y el incontestable triunfo de Demaré! La primera vez en 20 años que un francés ganaba la carrera y todo fue encogimiento de hombros, críticas despediadas por parte del periodista estrella de Gazzetta, y altavoz contínuo a las invenciones de un par de ciclistas mediocres italianos sobre falsedades que ellos habrían hecho de haber tenido alguna vez opción de ganar la carrera.

Con Alaphilippe viene todo más rodado. Y viene así porque viene con el pack de un equipo muy conocido, de una nación histórica del ciclismo que ha vuelto -por qué había desaparecido saldrá veladamente en el post- y, la parte más importante, viene porque era el máximo favorito en la salida.… Leer más

 

Más ciclismo y menos sterrato

Más ciclismo y menos sterrato

No es la primera vez que pasa en el ciclismo, y lamentablemente es una tendencia que va a ir más. Las pruebas nuevas, que venden falsa antigüedad, se imponen a las antiguas que proponen el ciclismo de siempre, y que suelen ser en el 90% de los casos mucho mejores. Las pruebas nuevas, por interés del mercado y de la masa zombificada de fans reciben toda la atención mediática, mientras las antiguas palidecen.

De ahí denominar clásica a una carrera de un día nacida en 2007 por copia de una marcha cicloturista, y cuya primera edición fue ganada en justicia por alguien tan perdurable como Kolobnev. O Lovkvist. Después ya vino la passione, il vero, y l´autentico, que son las necedades con las que los italianos adornan, desde que el mundo es mundo, sus inventos.

Strade Bianche es una carrera vulgar, tanto que ni la misma organización considera interesante retransmitir más allá de los últimos 60 km., por lo que el espectador se pierde más de la mitad de su supuesto gran atractivo, esos tramos sin pavimentar -y sin público- cuyo atractivo se incrementa cuando llueve, afortunadamente una única vez desde que se disputa la prueba.… Leer más