Tres semanas, ocho segundos, un libro

Tour 1989 etapa
LeMond gana en Aix-les-Bains, a dos días de París

Dentro de la inflación de libros ciclistas que inundan el limitadísimo mercado español se ha producido una de esas coincidencias que no son tales. Dos editoriales han publicado, con apenas una separación de un mes, dos libros sobre el mismo tema. Uno es de un autor español y está publicado por la editorial de libros de evasión Contra; otro es de autor anglosajón y corre a cargo de la editorial de libros de ciclismo Libros de Ruta. ¿Adivinan cual es mejor?

No hace falta ser muy sagaz. Con sus limitaciones Tres semanas, ochos segundos  de Nigel Tassell pasa por ser un libro de ciclismo bastante llevadero, a pesar de su estructura simplona en torno al Tour de 1989, aupado a la categoría de uno de los más grandes de la historia, especialmente por su resolución final en la famosa contrarreloj de París. Hacer un libro de ciclismo donde cada capítulo se corresponde con una de las semanas de la carrera, y cada subcapítulo con uno de los días de competición habla bien del producto editorial en cuestión, y el tipo de audiencia a la que se dirige.

Cada capítulo, quizás para remarcar su bajo vuelo, viene precedido por una cita entrecomillada de algún ciclista, del tipo de las que diría Conan de Cimmeria (“Si sangra, puede morir” o “Si perdemos, corremos el riesgo de fracasar”) y, en un alarde de pedantería, el conjunto del libro empieza y finaliza con citas de ¡Shakespeare!, y no se sabe si eso fue un punto a favor para ser nominado a mejor libro ciclista del año en los Sports Book Awards del Reino Unido. No ganó.

Dirigido a un público anglosajón, el libro abunda en testimonios en primera persona recabados por el propio autor, en su inmensa mayoría también anglosajones. Con la excepción de Delgado -al que el autor pone por las nubes, incluso tratando de manera mucho más correcta el positivo por Probenecid, cosa que en libro español se trata de manera vergonzosa- y Riis, las declaraciones son de la mujer de LeMond, de Kelly, de Hampsten, de Roche y hasta de Martin Earley. ¿Por qué? Pues a leer el principio de este párrafo.

ConReagan
Make America Great Again

Con este marco, el resto del libro no puede ofrecer sorpresa alguna. LeMond es presentado como un ser seráfico, y Fignon como un campéon arrogante, tramposo y trágico. Es tal el maniqueísmo que en un pasaje vergonzoso el autor se llega a reír de el mote de El Profesor y escribe que los padres de Hampsten sí que eran profesores universitarios, que no le podía dar ninguna lección. Increíble, pero cierto.

Es quizás el gran lastre del libro, y es común a todos los producidos en Reino Unido al calor del boom del ciclismo en las islas. Ese velado “nosotros eramos los buenos y los otros los malos”, bien patente cuando se pone la victoria de Martin Earley en una etapa por las nubes, y se desprecia lo mismo de Valerio Tebaldi, que encima ganó dos etapas en dos Tour seguidos. Eso, y el adanismo propio del que cree llegar por primera vez a algo.

Solo así se explica la machacona reiteración de que Lemond ganó ese Tour “sin equipo”, cuando precisamente gran parte de su éxito se debió al sorprendente rendimiento de su ADR en la CRE del segundo día. 30 años después y todavía se publican libros que se permiten el lujo de no elencar los integrantes del modesto equipo belga, donde había un tal Johan Museeuw que, por muy neoprofesional que fuese, no se puede dejar sin citar. Y si se hace, es porque rompe el relato épico de “sin equipo”.

La historia es bien conocida: un corredor desahuciado y con 37 perdigonazos en el cuerpo que no han podido ser extraídos se presenta en el Tour 1989 sin apenas resultados previos en las dos temporadas anteriores. Tres semanas después ha ganado tres etapas y la general final del Tour al corredor local, en la ocasión que el país organizador del Tour ha estado más cerca de ganar la carrera desde 1985.

Tour1989subiendo
Representación gráfica de las diferencias entre los dos favoritos durante el Tour 1989

El libro plantea otros escenarios posibles: qué hubiese pasado si Delgado no hubiese estado de parranda en el prólogo de Luxemburgo -una historia que da por cierta, sin verificar nada ni consultar cómo se preparaban los escaladores de la época antes de las cronos- , o qué hubiese pasado si Fignon hubiese atacado a ocho km. de la meta de Alpe D´Huez, cuando LeMond empezó a flaquear en el que fue su peor día en la montaña.

Fue una lucha de igual a igual, con diferencias durante toda la carrera que jamás superaban el minuto, y con una semana final trepidante donde un día ganaba Fignon con una encerrona, y al otro Lemond con un sprint entre los favoritos. El libro se recrea en detalles como las guerras psicológicas del francés, y de cómo celebró su victoria en el TGV que los llevaba a París para la crono final, donde también analiza pormenorizadamente la génesis, desarrollo y difusión del manillar de triatleta usado por el americano, según el autor “porque estaban más abiertos a las novedades que los europeos”.

Si el probable lector vivió ese Tour en su época, el libro es un instrumento magnífico para desempolvar recuerdos; si no lo hizo, pasa ampliamente el listón para conocer de manera parcial pero bastante completa lo que sucedió. Fue el Tour con el anticlimax perfecto, y para algunos el mejor de la Historia. Estoy seguro de que si hubiese ganado Fignon no opinarían lo mismo.
***
Agradezco a la editorial el envío de un ejemplar para hacer esta reseña.

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225 comentarios en “Tres semanas, ocho segundos, un libro

  1. Esperaba con ansias esta entrada y no ha defraudado. No he leído el libro de Tassell, aunque tengo muchas ganas, pero lo que me han comentado encaja bien con tus palabras. Por ejemplo, ese Hampsten diciendo que Fignon se remolcó de la moto de Graham Watson en el Tourmalet. Leí en verano el libro de Cuenca y bueno…sin más. Curiosamente también ahí hablan del apodo de Fignon, que no era un intelectual…También me hizo gracia que dijese que Fignon gano el Giro 89 con pocos rivales (detrás de él quedaron corredores que luego aparecen como favoritos al Tour en ese libro) y con una etapa de montaña suspendida por la nieve (5 años después de otras suspensiones italianas…). Cosas que me hacen gracia, como decir que Induráin era conservador con el material porque sus padres eran agricultores.

     
    • A mí me pareció el libro de un indigente, y encima con el tema principal copiado. El hecho de que el libro de Tassell sea de 2017 y el Contra editorial de 2019…ah ya, que estaban esperando al 30° aniversario…

       
      • Sí, esa es otra, parece un refrito aprovechando el tirón del 30 aniversario. Esos capítulos donde se habla de las diferencias durante la etapa y esas cosas… como me dijo un amigo, parecen crónicas malparidas. En mi opinión fracasa a la hora de hablar de ese Tour como cambio de era.

         
    • Yo creo que con el giro del 89 tiene razón. Creo que lo corrieron Lemond y Hampsten pero no estaban para mucha broma. Breukink fue líder varios días y quizá era un rival duro pero no aguantó los puertos altos -o quizá el frio- y se hundió (luego en el tour tampoco estuvo al nivel que se esperaba de el). Total, que segundo quedó este tal Flavio Giupponi (el tercero no recuerdo), a quien el bicisport de la época apellidaba de caballero por esperar a Fignon en una caída el penúltimo día en que el resto atacaron. Fignon se ha encargado de desmentirlo en su libro indicando que la jugada nació precisamente de Giupponi. Cosas de la refracción de las noticias…
      Yo creo que realmente no tuvo rivales de entidad al margen de su nombre: Zimmerman algún top 10 y para de contar, Chioccoli tuvo su año bueno en el 91 y Lejarreta carrerón pero tampoco para rivalizar ..

       
    • Gracias. No saldrá ningún nombre, como cuando “pasaron a declarar” todos los de piragüismo. Le dedique un post. A saber dónde pillaban la mandanga para que haya sido una orden de Interpol.

      Menos mal que los chavales del club ahora se pueden unir al de Samuel Sánchez y Benjamín Noval. No todo está perdido.

       
          • Juas, nacer naciste en Lugones, que el cambio bilingüe/boinista no ocurrió hasta creo que 2013. El día menos pensado dirán que tiene que ser “Asturies” y entonces sí que va a ser la paletada máxima

             
            • Por lo menos “Asturies” se ha dicho toda la vida y no como muchos topónimos que directamente son inventados por cuatro listos.

               
              • Este es uno de los mejores ejemplos de la cara de mármol de algunos

                https://www.lne.es/centro/2009/06/12/guimaran-o-quimaran-mire/767482.html

                Recientemente, y a raíz del paso de la Vuelta por las Mujeres Muertes, se dijeron auténticas barbaridades, y siempre por los mismos: los que quieren un puestín a cargo de una lengua que existe y debe ser potenciada, pero no inventada. Y si la lengua no da para más (dar de comer, de vivir), que se jodan.

                 
                • Efectivamente, el fin último de todo esto de la “llingua” es el puestín para los cuatro que son, algo totalmente inútil porque aquí nadie habla en “asturiano” (las cuatro palabra de siempre y eso está muy lejos de hablar un “idioma” y mucho menos el inventado por estos flipaos) salvo en pueblos y aldeas remotos en los que se habla el bable, influenciado por la zona en que se encuentre (próxima a Galicia, Cantabria, León…).

                   
                • Efectivamente. De hecho, la lengua autóctona más hablada de Asturias es la Fala, que tiene más de gallego que de asturiano.

                   
                • En estas cosas funciona siempre el mismo mecanismo (a parte de lo del puestín): ser distinto a los demás. Y si para ello hace falta inventar, se inventa. El ejemplo que pones de Guimarán es paradigmático

                   
                • Es el mejor, y es de hace diez años. Tuvieron que dar marcha atrás, pero ahí queda el razonamiento: la Q de los cojones por un rey asturiano. La fantasía boba del etnonacionalismo.

                   
                • No, no, es al revés, completamente al revés. El topónimo que derivó del nombre de un hermano de Fruela fue Guimarán, según el cronista. Y ese nombre es el que se ha mantenido en los registros escritos hasta la actualidad, Guimarán, que es la razón de ser del uso los topónimos, que se hayan usado a lo largo del tiempo y se mantengan.

                  Pero, claro, para ser distintos hay que inventarse el “Quimarán” porque, al parecer, hay alguna gente que lo usa y eso ya es razón suficiente… Y lo más tronchante es que “Asume el estudio, además, que la utilización de la «Q» es más reciente que la de la «G», y más popular, lo que chocaría con la postura de los vecinos, que según sostienen, se decantan por la «G».” Eso es como si ahora quisieran llamar Cazres a Cáceres sólo porque mucha gente en la provincia de Badajoz lo pronuncie mal.

                  En fin, que en este caso el boinismo no es por ningún origen mítico ni pertenencia a un linaje remoto, sino simple y llanamente por ser distinto de los demás

                   
                • Sin saber nada de su origen toponímico pienso que que puede tener una relación con Guimarães (en crónicas medievales castellanas Guimaranes).

                   
      • Lo gracioso es como rajaban de Samuel cuando sacó la escuela porque les iba a quitar los chavales a ellos… de la sarten al fuego.

         
        • Normal que rajen de Samuel y de la escuela,vete a preguntar al resto de equipos ciclistas de base que opinan de la escuela de Samuel y de como se dedican a robar chavales.

           
            • Casi… el primer año les quitaron muchos chavales a otras escuelas de la zona no con demasiadas buenas artes. Pero no es la escuela de Samuel, sino de una conocida marca de chinas.

              Este año por lo que me han dicho pasan muchos niños a la siguiente categoría y la de los más pequeños, creo que alevines, casi se han quedado sin niños.

               
  2. aprovechando que el tema en su libro y que voy a intentar comprar algo de amazon por el enlace del blog (a ver si no me olvido, jeje), voy a hacer una pregunta: desde principios de año me lleva rondando la cabeza leer por fin Guerra y paz (no es un propósito de año nuevo ni pijadas de esas), pero dudo bastante con qué edición comprar. Tras mucho leer por ahí, he descartado casi todas. Dicen que la mejor es la de El Aleph, pero está descatalogadísima. Luego estaría entre la de Alianza y la de Austral, con la traducción supervisada por Laín Entralgo, ya que dicen que son las únicas que traducen la versión completa directamente del ruso. La verdad es que por mis experiencias con la literatura rusa, creo que las traducciones más antiguas, si bien utilizan un lenguaje un poco artificioso e igual adaptan en exceso, consiguen introducirme mejor en la lectura que traducciones recientes, que igual son más exactas en vocabulario, pero a veces la lectura es más farragosa, como si pasajes no tuviesen sentido (precisamente tuve esa sensación con la traducción de Acantilado de Felicidad conyugal).

    Dicho esto, parece claro elegir la de Austral, pero al ser más de mil páginas en un tomo único de bolsillo me da un poco de repelús. Además dicen que la hoja es muy fina y la impresión no de muy buena calidad, así que si hay algún experto en la sala, agradecería la ayuda.

    Alguno dirá que mire en una biblioteca, pero vivo en un decrépita, ruinosa y analfabeta ciudad gallega (valga la redundancia) y ninguna tiene una versión decente de la novela, además de unos periodos de préstamo inasumibles para una novela como esta (y para mi capacidad lectora).

    Disculpa el off-topic y por supuesto entendería perfectamente que no lo publicases. Un abrazo y gracias por el blog.

     
    • No sabría decirte. Si que en los últimos tiempos ha habido un esfuerzo de publicar las obras traducidas directamente del ruso y no del francés, al menos en otros autores. Yo no recuerdo en qué edición lo leí, con seguridad una barata. Si que te recomiendo que busques después por ahí un postfacio que hizo Böll, donde compara las situaciones de “Guerra y Paz” ¡al Telón de Acero!

       
        • Es un libro capaz de aburrir a las pirámides. Afortunadamente la gente piensa lo mismo y es un clásico de las librerías de segunda mano, donde se pueden encontrar sus múltiples ediciones -una de ellas muy reciente, incluso han reeditado a Zilahy y similares- por cuatro duros.

           
          • A mi me parece un novelón, y al comité que entregó el Nobel también. Seré una pirámide, porque engullí los cuatro tomos rápidamente : – )

             
        • la verdad es que no soy suficientemente buen lector para meterme en una lectura así. Imagino que se debe a la cinefilia y a los malos hábitos que crea. Primero leeré los novelones de Tostoi y Dostoyevski.

          Sobre Laín Entralgo, siempre he conectado muy bien con sus traducciones. En general con todas las antiguas, aunque muchas veces les acusen de no ser fieles. A veces leo alguna traducción moderna y me parece que también se suben mucho a la parra con la “adecuación”. Hace poco compré la nueva edición que han sacado de Los diálogos con Leucò, uno de mis libros favoritos y joder, aparte de la edición, que es horripilante, la traducción está infinitamente peor que la fantástica edición de Anagrama, que se consigue más barata de segunda mano y encima viene con El bello verano, una fantástica narración breve de Pavese. Además el traductor se monta una película explicando el proceso de traducción que, vamos a ver, no hay por dónde cogerlo, hinchado de cosas banales como para rellenar un texto justificativo del trabajo.

           
          • cuidado con los novelones de Dostoievsky, que alguno que otro no esta a la altura de Crimen y castigo o Los hermanos Karamazov.

             
            • Buf, todo el mundo está a la altura…cada cual después lo interpreta como quiere, y esa es la magia de la lectura y, en general, la creación artística. Te pongo un ejemplo más claro: leer un cuento clásico a un grupo de niño/as y después preguntar individualmente a cada uno qué crees que quería decir el cuento, qué lección enseña. O, si lo prefieres, hacer lo mismo con un cuadro de De Koonig, una sinfonía de Satie o una obra de Frayn.

               
              • Cierto. Yo me referia a la calidad de la escritura, mas que a la tematica. Comparamos a Tolstoi con Dostoyevski porque son russos, pero tienen muy poco en comun. Tolstoi escribia porque le apetecia, no lo necesitaba para vivir y por tanto sus obras son casi perfectas. Podriamos decir que pasaba el mismo tiempo escribiendolas que corrigiendolas, todo lo contrario que Dostoyevski, el cual si no escribia no comia. Incluso publicaba por fasciculos en periodicos, lo que implicaba que en algunos capitulos tuviera que recordar al lector algo o alguien del que ya habia hablado unos numeros antes. Esto es muy obvio en Memorias de la casa muerta. Dostoyevski llego a estar enfermo, cerca del delirio y se percibe en algunas de sus obras (gracias a dios!), en otras no tanto y en mi opinion, sus obras cortas estan mejor estructuradas que las grandes, mas compactas y quizas mejores que algunas de sus grandes obras. Pero esto va a gustos. EL doble o Memorias del Subsuelo me impactaron mas que el Idiota por ejemplo.

                 
                • La diferencia que estableces la hacía también Stefan Zweig, pues decía que Dostoyevski, junto a Dickens y Balzac, eran los representantes máximos de la literatura, los escritores definitivos, porque creaban un mundo autorreferente y que se completaba entre todas las obras. Lo de escribir por necesidad suele funcionar bien en los genios. Precisamente Balzac era extremadamente prolífico, también Chéjov. Ambos escribían para mantener a su familia (especialmente grave en el caso del segundo), pero precisamente a base de escribir, escribir y escribir, encontraron cierta verdad en los aspectos más sencillos de las novelas, y al final no importan tanto los temas como la habilidad con la que se narran los actos banales que se presentan. En Balzac esto es asombroso, y de no ser por esa escritura de supervivencia, esa acumulación de obras, yo creo que nunca habría alcanzado esa maestría.

                  No sé si es el caso de Dostoyevski porque no lo conozco bien, pero de Zweig siempre me fío en estos casos, jaja.

                   
      • Hace unos años la editorial de Mario Muchnik sacó una nueva traducción directamente del ruso, en un único tomo que obliga a leer sobre una mesa.

         
        • Tengo esa en casa, en su dia lei la historia de la traduccion y me acabo convenciendo, la tengo por cosa.
          Un poco farragoso lo de tener que buscar las citas en frances al final del libro, quitando de eso bien.
          A mi me parece un novelon.

           
    • En Galicia hay un servicio de envios de libros entre bibiotecas, si quieres una en concreto que no está en la que tienes a mano, la solicitas y en unos días pasas a recogerla, independientemente de la biblioteca en la que esté (siempre que el ejemplar esté en la sección de préstamo). yo lo he usado y funciona muy bien. Lo uso poco para no abusar del servicio que es lógicamente gratuito.

       
      • Gracias, dice mucho de ti. En Madrid lo han puesto hace dos años. No lo entiendo, y me da igual que se use mucho o poco: coges el metro y vas a por el libro.

         
      • Es una opción, pero precisamente Guerra y paz no es un libro para leer en los plazos que te da una biblioteca… que sé que se puede ir renovando indefinidamente, al menos en la de mi ciudad, pero yo soy un lector bastante lento y con libros así me gusta pararme bastante, incluso releer algunos capítulos dos veces, como hacía Julien Sorel.

        Pero bueno, es una buena opción para comparar ediciones, aunque un poco egoísta sí que es

         
        • está basada en una edición incompleta y es una de las que no recomiendan en absoluto. No es que yo sea filólogo, pero puestos a leer algo que sea lo más fiel posible

           
          • Exacto. Los de Random House se dieron cuenta de que en el mercado español no estaban los clásicos permanentemente en oferta, cosa que si pasa en Italia, Francia, Alemania o UK, donde comparten mesa con las novedades. Especifidades de nuestro país, me temo.

            Vieron el nicho, creo que de manera acertada, y sacaron la colección a precios populares, rara vez más de 10€. El problema es que es material viejo, apenas revisado y decepcionante, supongo que para mantener ese precio. Les debe ir bien, porque ya lleva años y siguen ahí.

             
    • Yo me leído este año la de Alianza, dividida en dos tomos. Me parece más cómodo para un libro que te va a acompañar bastante tiempo y del que seguro vas a disfrutar. Creo que está traducido directamente del ruso, a diferencia como dice Sergio de otras ediciones que lo hacían del francés, algo recurrente en los clásicos rusos

       
  3. Como diría su protagonista Fignon: Entonces nosotros también éramos jóvenes e inocentes, y costó horrores asumir y superar el schock de las dos cronos iniciales del pájaro segoviano, la individual y la colectiva, cuando dábamos por hecho que aquel tour era suyo, y nunca de un recién resucitado LeMond, que venía de arrastrarse del Giro, el mismo Giro en el que Fignon resucitaba para las grandes.

    Me queda el recuerdo de la explosión de Induráin como hombre tour, y su etapón en Cauterets, y Marino cerrando el grupo de los 5 magníficos sobre su TVT camuflada de Orbea aún en los colores del Caja Rural.

    Un tour inolvidable.

     
  4. Gracias por la entrada. Reseñas como la presente son oro puro , y se agradece la imparcialidad sobre el contenido.
    Respecto a lo comentado, nada que añadir, solamente incidir en ese insoportable complejo de superioridad anglosajón, especialmente británico, con toda su pompa y soberbia, muy elevado tras los JJOO de 2012… Cuando escribirán un libro sobre las sombras de Mo Farah, Wiggings, Radcliffe…etc…etc?

     
    • Hacer la pelota a tus cercanos está extendido por el globo, cierto es que los anglosajones tienen más medios y mejor prensa para que se les crea más que a los demás, son los que mejor han sabido vender su “progreso”.

       
  5. Necesito recomendaciones de libros de ciclismo (aparte de este). Nunca he acertado eligiendo y apenas llego a la mitad porque me aburren.

     
  6. Estoy a punto de terminar el libro y me está gustando bastante. Si se lee consciente de que no le cae bien Fignon, el libro es ameno, entretenido, está bien escrito y cuenta con bastante detalle lo sucedido en carrera. Es más, se agradece que sea por etapas y que los vencedores y protagonistas diarios aparezcan.
    No he leído el otro libro, pero este me ha gustado. Para ha sido un acierto su publicación.
    Solo le pondré un pero, como editor que soy, Libros de Ruta hace libros preciosos y con una maqueta muy leíble. Este también es muy bueno, pero la cubierta es, en mi opinión, de las peores de la editorial.
    Un saludo

     
    • Sí, no he comentado nada de esas cosas porque parezco un fetichista (y lo soy). La portada es mala, y la calidad de la impresión de las guardas también. Parece que hayan cambiado. En el libro el traductor no parece entender un chiste de Hampsten y Fignon en torno a la palabra “terrific”, y si lo entiende no lo explica bien. Al final del libro hay al menos un par de errores sintácticos que no se ven antes, típico de vuestro sector. Será que tres semanas de carreras también han agotado al libro.

       
  7. No he leído muchos libros de ciclismo pero todos me provocan una sensación agridulce, similar a las que me provocan las retransmisiones televisivas de ciclismo.

    Por un lado, disfruto de las descripciones de las situaciones, de las épicas, de las anécdotas y de las curiosidades.

    Por otro, me provoca rechazo el nulo o vago tratamiento del dopaje y la sistemática del mismo, cuando realmente en la vida de un ciclista ocupa un lugar recurrente en su quehacer diario.

    Veo los libros como cuentos y no como relatos de la vida real de ciclistas y todas sus pericipecias.

     
    • Meter una bala en el tambor del revólver, darle una vuelta, y apuntar a la sien. Ya en serio, si quieres leer un buen libro, prueba con Retrato de una dama, de Henry James. Clásico, imperecedero, y del que se pueden sacar muchas cosas para el ciclismo.

       
      • ¿La joven idealista (ciclista juvenil) engañada por un advenedizo, y su amante, que se sabe todas las triquiñuelas (manager o director) y que le quiere chupar toda su fortuna para su disfrute personal y que se ve incapaz de escapar de la trampa en la que ha caído?

         
            • Uf, tocais temas que me apasionan demasiado.
              Empezando por Genesis (en mi opinión, la mejor banda que existió jamás) y la auto bio de Collins, que es ultra decepcionante por lo corta que es. Despacha cada disco histórico con unos parrafitos y en cambio dedica excesivo tiempo a sus divorcios y movidas mentales. Pero la devoré… 400 páginas que se me hicieron un folleto.

              Sobre 3 semanas ocho segundos: lo leí este verano también en el iPad. No tengo un juicio justo porque me encabronó cuando llamó a ETA “grupo independentista”… encontré a Tassell en twitter y estuve por dejarle un mensaje ciscándome en sus muelas.
              Por lo demás, un entretenimiento agradable para leer este verano, aunque disfruté mucho más la auto bio de Stephen Roche, pese a que no hace la más mínima alusión al dopping, salvo que la EPO le retiró ya que esa medicina “convertía a los chicos en hombres”, si no recuerdo mal.

              Por cierto, el libro de Kimmage es muy bueno, aunque es una pena que su carrera fuera tan corta y siendo tan flojo como ciclista el arma de “tira de la manta porque era un mediocre” es obvia.
              Siempre me quedan las dos dudas:
              - ¿Hubo algún ciclista limpio en los últimos 30 años? (y admitiría incluso como limpio algún episodio concreto de chutes, sólo para recuperarse).
              - ¿Quiénes serían de verdad los campeones en un entorno de limpieza total? Yo creo que Indurain seguro, pero ¿habria habido sorpresas? ¿Caritoux? ¿Cubino?

              Sin embargo, creo que los de Tyler Hamilton y David Millar son mucho más impactantes, al narrar en primera persona los chutes, los “programas”, los médicos tóxicos, la compra de mandanga, los efectos que tenía la EPO, el acojone con la UCI, la policía etc etc.

              El de Fignon me gustó mucho, pero es que tengo debilidad por él.

               
              • Jaja, se me pasó por encima eso de ETA…en fin…Génesis ni fu ni fa, yo de esa época como banda prefiero a Roxy Músic…

                Cubino era pupilo de Minguez y cliente de Eufemiano Fuentes. Caritoux no se…Indurain más lleno de mierda que la radio de un pintor: Conconi y Padilla

                 
                • Hombreeee, Roxy…
                  He podido ver a Bryan Ferry dos veces. Brutal.

                  Lo de banda independentista me parece increíble en el S XXI.

                  Si me desmontas a Cubino, ya no sé entonces a qué agarrarme.
                  ¿Y Fabio Parra?

                   
              • Me leí el libro de Hamilton este verano. Pese a qué todo lo que contaba ya lo había leído en este nuestro blog es una lectura obligada para entender lo que ha sido el ciclismo (y el deporte en general).

                 
        • De Génesis personalmente me agrada más la carrera posterior de Gabriel que la de Collins, pero puestos a tirar de aquella época, coincido con nuestro anfitrión: los Roxy de Ferry y añado a los Talking Heads de Byrne.

           
            • Hay un directo de los Talking Heads grabado en vídeo que es alucinante. Byrne palpita y se retuerce como una boa constrictor. Ríanse vds de las anfetas ciclistas de la época.

              Collins nunca debería haber dejado la batería, calladito estaba mucho más guapo y nunca nos hubiese regalado su lado hortera y ñoño. Aunque para mi gusto, copmo mínimo a su altura estaba Mason el de Pink Floyd, a pesar de que nunca se le dio tanta fama, verle en el directo de Pompeya aporreando el doble bombo transmite una fuerza bestial. Claro que el batería que rompió la pana fue Copeland con Police. A los reyes carmesí los tengo menos escuchados…

               
              • Mucha gente me arquea la ceja cuando digo que quien define el sonido de Police es el señor Copeland…

                Siguiendo con las baquetas, Bruford, otro de los grandes, en los King Crimson 80eros define un sonido tribal y con un punto esquizofrénico que lo hace muy especial. Curiosa esa etapa del Rey Carmesí, tan influenciada por Talking Heads, ¿O fue al revés? ¿Qué fue antes, Discipline o Remain in Light?

                 
              • Mason en Pompeya está en lo más alto de la historia aporreando una batería,y de Copeland,me quedo con lo del FUCK YOU pintado en los timbales orientados siempre directamente a Sting.

                 
          • Gabriel tiene 5 discos en solitario soberbios, experimentando y rodeándose de músicos muy buenos.

            Collins, por su parte, tiene una colección de muy buenas canciones, pero al mismo tiempo que otras olvidables. Eso sí, estamos hablando de uno de los grandes baterías de todos los tiempos, en los 70 y en los 80 (década que los otros no alcanzaron)

             
            • Aprovecho para constatar como cambia el panorama de los comentarios de los lectores del blog de una entrada como esta (calidad A+), comparado con los lerdos que asoman el morro durante el tour y la vuelta.

               
            • Todas las opiniones son respetables pero la Santísima Trinidad de la música es Génesis-Rush-Yes.
              En serio.

              Y Steely Dan el profeta.

               
                • Lo que se puede dudar es si Roxy Music mejor con ENO o sin él, lo que está claro es que mejor Talking Heads con Eno como coproductor. Por otro lado, esos baterístas que se comentan no son nada comparados con Topper Headon de The Clash o Jimmy Chamberlin de The Smashing Pumpkins.

                   
                • “Eres demasiado honrado para ser creyente. Arderás en la hoguera, Bandi” del libro Felices en el infierno.

                   
  8. Creo que casi prefiero quedarme con el vago recuerdo del primer Tour que seguí con cierta atención. Recuerdo a Lemond como un corredor casi invencible y en mi tierna infancia comenzar a sentir el patetismo del sensacionalismo periodístico con la imagen que se proyectaba de Fignon en los telediarios.

    ¿Se comentó por aquí algo sobre el libro “EL CICLISTA SECRETO”? Tiene pinta de ser un buen bluff pero ese halo misterioso lo hace interesante. (Me parece imposible que en el pelotón no se sepa quien es, por eso no debe ser gran cosa).

     
  9. Hola Sergio.

    No he tenido la oportunidad de leer elnlibro de Nigel Tasell, el de Cuenca si.

    Y absolutamente es un libro prescindible.
    Me resulta una enumeración de datos sin demasiado valor y una serie valoraciones (la de catalogar a Indurain de cateto por no querer usar pedales automaticos, es una mas) que ademas de ser sonrojantes por verguenza ajena, no aportan nada.

    Almenos la tapa es bonita y vestirá bien mi estanteria de libros de ciclismo.

     
  10. Hola a todos,

    Al hilo de su post, no creo ser el único seguidor del blog al que Lefevere le cae como el culo.

    No creo ser el único al que la superioridad del Deceuninck QS le desespera.

    Ni el único al que Alaphilippe le parece medio payaso.

    Pero todos los que compartimos esas fobias, este verano apretamos con todas nuestras fuerzas para que el nuevo Valverde ganase el Tour. Y era, simplemente, porque estamos hartos de ese producto british llamado Sky/Ineos, de todo lo que le rodea, y de ese aura de semidioses.

    Y no creo ser el único seguidor del blog tampoco en esto.

    Un saludo a todos.

     
      • Lo de Alaphilippe este año es otra más de las digievoluciones a manos de Lefevere. Un chico con punch y potencial para carreras de un día con tramos duros y recorrido medio-corto que gana a una pata las Strade Bianche, esprinta con un pie en la M-S, no hace triplete de Ardenas porque se creció con VDP y Fulgsang estaba más fino y que casi gana el Tour arrasando en su terreno y en el de los otros. Sí, un Voeckler se ha comentado por aquí, pero no nos engañemos: el ciclista retirado estuvo cerca del podio por las fugas bidón, no fulminando a todo quisqui.

         
    • En 2016 coincidí rodando en carretera con un corredor de Quick-Step (centroeuropeo, corredor de primer nivel) y le pregunté específicamente por las expectativas del equipo en Alaphilippe para disputar grandes vueltas. Negó rotundamente con la cabeza y verbalmente que tuvieran intención alguna de convertirlo en un corredor para disputar generales.

      Con este precedente, y a pesar de no soportar otra victoria de Sky/Ineos, me habría irritado especialmente una victoria de Julian.

       
  11. Si en ese Tour hay algo por descifrar es la actuación de Pedro Delgado. Tras un prólogo en el que pierde 3m en extrañas circunstancias (a pesar de ser de los más rápidos), luego la debacle de la CRE, y a continuación la mejor CRI de su vida. El resto ya fue ir a remolque cada día y llegar fundido a París. Ese Tour habría sido sin duda para él, sobretodo, pq contaba con el mejor gregario.

     
    • En la cri larga hace segundo por que sale 3 horas que antes que el resto y durante la cri cambian las condiciones climatologicas beneficiándose, algo parecido le pasó en la del 90 que por lo mismo le metió tiempo hasta a Lemond

       
    • Dicen las malas lenguas que la actuación del primer día estuvo pactada a cambio del favor del año anterior con el positivo. Ya sabéis quién era el presidente de la UCI en aquellos años.-
      Pero es una teoría leída propia de un programa de Iker Jiménez.

       
      • Hola.

        Discrepo.

        Con Delgado se alinearon en el 89 para “defender” su limpieza, el aparato de estado español, Luis Puig (presidente de la UCI si no recuerdo mal por aquel entonces) ademas de miembros del pelotón presente en aquel Tdf. .

        Antes que aceptar eso, no habrian ido.
        Lo que comentas, lo escribe Cuenca en su libro, antes comentado.

        A Delgado, se le intentó sancionar por dar positivo en una sustancia no prohibida por la UCI y si por el COI…no tendria sentido…

        Saludos.

         
      • Yo también había oído esa teoría. A Delgado le dijeron que no removían lo del año anterior, pero que en esa edición no podía ganar. Delgado perdió tiempo a propósito en las dos primeras etapas, para luego competir a tope.

        Ojalá alguna vez nos cuente Pedro la verdad sobre todo aquello, y ya de paso el motivo de tomar Probenecid, porque es cierto que no estaba aún prohibido por la UCI, pero también es cierto que el único motivo razonable para tomarlo es su uso diurético para eliminar alguna sustancia prohibida. Me temo que nunca sabremos la verdad.

        Saludos

         
        • Hombre, si depende de Probenecid seguro que no. Según el, y lo dijo durante bastante tiempo, el Probenecid pudo venir de algún bote que cogió de un espectador…tiene la cara más dura que las piedras del acueducto.

           
              • Segùn recuerdo yo, la pista del probenecid empezó en los Juegos Pan-Americanos de 1987 en Indianápolis, donde se detectó en los controles a gran cantidad del equipo de atletismo de USA.
                A partir de ahí, tiraron del hilo y comprobaron que se estaba usando como enmascarador para distorsionar los resultados de dichos tests.

                Un saludo.

                 
        • Ostras, pero se me ocurren formas más dignas de perder tiempo que esas, no?

          Porque ambas fueron un despropósito, pareciendo memo y no pudiendo aguantar una rueda en una CRE…

          Se simula un pinchazo o avería y listos… No?

          ;-)

           
        • El Probenecid compite con la testosterona en la filtración glomerular. Esto es, impide que tú elimines tu propia testosterona, aumentando sus niveles en sangre.

          Así a grosso modo. Aún recuerdo la clase de química farmaceútica y el profesor sirio descojonándose del tal Perico…

           
  12. Gracias por la reseña, fue el primer tour del que tengo recuerdos en directo y me.sigue pareciendo el tour más entretenido de los que he visto, no lo mencionas y me ha parecido raro que no lo comenten en el libro el tema de los continuos conflictos entre PDM y Reynolds los cuales le hicieron la carrera tanto a Lemond como a Fignon que tampoco es que fuese sobrado de equipo para ese Tour.
    Por cierto ahora que está.muy.de moda el debate, este fue el primer Tour que decidió hacer recorridos juveniles (etapas de montaña de menos de 150km)y salieron bastante bie…
    Una lastima en lo que ha derivado ese experimento

     
  13. “… una cita entrecomillada de algún ciclista, del tipo de las que diría Conan de Cimmeria (“Si sangra, puede morir” o “Si perdemos, corremos el riesgo de fracasar”)… ”

    ¡Oiga! Ese será en todo caso el Conan de Austria (luego de California), con cara de ladrillo neandertaloide y músculos de evidente adicto a los esteroides. El Conan original de Robert E. Howard es bastante más elocuente.

     
  14. Lo que es infumable hasta el título es el libro “cuando fuimos los mejores” sobre el mundial de Valverde. Ya con ese título en alusión a una canción de Loquillo que te puedes esperar? Me lo regalaron y he leído 2 hojas…

     
    • Y esas fotos pixeladas, simplemente para el “tú también estuviste”. Incultura Ciclista es una vergüenza, parece que cotice escribir como el culo. Si quitas el libro de Coppi y el de Fignon (foráneos) quemas todo su catálogo y la Humanidad suspira de alivio.

       
  15. Acabo de terminar el libro y me parece entretenido, más que nada porque te refresca la memoria de todo lo ocurrido en aquel Tour. Me sorprendió lo bien que trata a Probenecid; debía ser fan suyo. A Fignon lo pone peor, y tampoco me extraña; por lo que recuerdo, cuando competia todo lo que tenía de clase encima de la bici, lo tenia de mala leche. Me alegré de que perdiera, y más como fue.

    Mención aparte es el trato a los ciclistas angloparlantes. Según se deduce, si no fuera por ellos y las innovaciones que han ido introduciendo a todos los niveles, aún se llevarían bicis con cambios en el cuadro y cosas por el estilo. Vienen a representar lo nuevo frente a la anticuada forma de hacer las cosas en los paises con tradición ciclista, reacios a los cambios. Plantea la relación entre los protagonistas en esos términos: Lemond el innovador, la alegria, el buen trato, y Fignon el tradicional, el cabreado, el maleducado. El bueno y el malo.

    Eso si, ellos no toman sustancias prohibidas para mejorar su rendimiento, poniéndose siempre en una postura de superioridad frente a los demás. Es extraño sabiendo las conexiones de algunos de estos ciclistas algún hemodruida.

    Dicho esto, y según mi opinión, Lemond habría podido ganar uno o dos Tour más, y lo Probenecid en Luxemburgo no tiene una explicación lógica.

     
    • La imagen de Fignon en España estaba muy mediatizada por el secular odio/complejo de inferioridad/envidia hispánicos hacia todo lo que oliese a francés. Los que en 1989 detestaban a Fignon son los mismos que hoy minusvaloran a Quintana, es un racismo que funciona en dos sentidos.

       
      • Fignon en su llibro cuenta que se confundió con la Tele5 española, ya que con quien estaba cabreado era con Canale 5.
        Que les pidio disculpas pero nunca las rebotaron.

        Peio cuenta que era un tipo muy majo.

        Aquí se puede ver entrevistado en TVE amable, hablando en español… (min 23:25)
        https://www.youtube.com/watch?v=fp4ONJHH7I8&t=1527s

        En su libro, eso sí, dice que los hoteles de España eran jenosos en aquellos años.

         
      • Grandísimo Fignon! Recuerdo su explosión en el 83-84 como uno de los episodios más impactantes de mi memoria deportiva.

         
  16. Y en el 91 el famoso caso de intoxicación alimenticia que mandó a todo el equipo a su casa estando Breuking a segundos de Lemond

     
    • Está bien, tuvo también reseña en el blog. El libro tuvo una edición española a cargo de Planeta, al calor del caso Armstrong. Fue de tirada muy corta, y actualmente tiene un precio muy elevado en el mercado de segunda mano.

       
        • Creo que hicieron una tirada de únicamente 1000 ejemplares, a ver si había tirón por el “caso Armstrong”. Es una tirada bajísima para un grupo como Planeta. Yo, por ejemplo, no lo tengo, porque ya tenía la versión yanki.

          Por el tipo de libro que es, y al haber comprado los derechos un gigante, no habrá nunca reedición.

           
        • Si no te importa leerlo en formato electrónico, lo tienes en Amazon por 9,99€.
          Me parece un libro imprescindible para entender como funcionaba el ciclismo (y el dopaje) a finales de los 90 y principios de los 2000. Y de paso, cómo y por qué gano Armstrong 7 tours…

           
        • Prueba en alguna biblioteca. Asi leí el de Hamilton y el de Kimmage.

          Este verano me llegó de regalo con la suscripción a Volata el de Contra. Todavía no lo he abierto, y ya me está dando pereza según leo esta entrada…

           
      • He leído el libro de Tyler, y en una de las descripciones del estado de los corredores en la tercera semana de las grandes, me ha recordado al rendimiento de Tadej Pogačar y la tirita en su brazo, me da pena pero todo sigue igual. Nadie va a “paniagua”

        Un apunte añadido, si hay algo que odie de los “comentaristas” de TVE, es que ves que esta pasando algo reseñable en la carrera, sobre todo entre los corredores, y ellos a su puta bola, pasando. Y así años y años.

        Enhorabuena por el blog y aunque a veces me despista de que va la cosa, aprecio tu esfuerzo y el de los participantes. Un saludo.

         
    • Està interesante , aunque siempre con reservas de lo que se guardan todos según interese…
      En Amazon creo lo comprè yo a buen precio, versi9n kindle.

       
  17. Yo de ese tour recuerdo cómo el relato del ente de aquel entonces retrataba a Lemond como un caballero, que se había recuperado de un grave accidente de caza gracias al tesón y al esfuerzo que todos los demás que corrían con él en el pelotón no tenían. En cambio Fignon era el francés malo, el que tiraba las hortalizas a los campesinos españoles en la frontera, el empollón del cole al que era hasta gracioso si le hacías putadas. Y hoy, con el tiempo, al ver los costurones de esos relatos hoy en día, intentando colar a Valverde como el defensor del ciclismo a ultranza, de las emboscadas de antaño (que no son más que puñaladas traperas), me doy cuenta de lo fácil que es manipular la mente de un niño, de camuflar el nacionalismo, las banderas en mitad de una simple rivalidad deportiva. Me recuerdo saltando con el triunfo de Lemond, abrazándonos los colegas del pueblo, con nuestros 8 o 10 años, y no puedo dejar de sentir una cierta tristeza.

    En cualquier caso, hasta Houellebecq reconoce que no puede dejar de ver el tour de Francia, a pesar de que cada año sea más aburrido y predecible (esto último lo añado yo). Qué deporte más magnífico es el ciclismo.

     
  18. Tour absolutamente inolvidable una montaña rusa para el seguidor teenager de Perico que era entonces: querer asesinarlo el primer día, la recuperación en la CRI de Delgado en seco con los favoritos en mojado, la etapa de Indurain en Cauterets con escapada en solitario, Mottet y Fignon (o fue Lemond?) escapados 40 o 50 km en una etapa llana contra todo el pelotón, y de postre la crono de París. Supongo que el tiempo deforma los recuerdos pero los Tours del 89 y 87 tienen la culpa de que siga enganchado a esto. Una pena como decís el tratamiento maniqueo que se le dió a Fignon (DEP) en la prensa en aquellos años, si hubiera hoy un par de ciclistas con la décima parte del coraje que tenía ese hombre!

    Por cierto Sergio o alguien del blog ha leído “Mes maillots jaunes” de un periodista llamado Eric Fottorino? Dedica cada capítulo a un líder (Hinault, Fignon y Merckx entre otros) Lo hojeé en una librería este verano y tenía muy buena pinta pero leerme este tipo de libro en francés me echó para atrás

     
    • Se cita tanto en el autobiografía de Fignon, como en este libro. Es injustificable. Corrió como la pólvora ese día, me acuerdo que incluso abrió El Parte…

       
  19. Mis primeros recuerdos (distorsionados) como aficionado a este deporte corresponden al Tour del 89, y personalmente ya entonces con cierta fascinación por el aspecto y las maneras de Fignon. Ese rollo agresivo y también de feo desagradable… sobre todo si lo comparabas con Lemond, Mister Nice Guy, el yerno perfecto.

    A partir de la escapada salvaje que se cascó en el Tour del 92, Fignon siempre en mi equipo.

    La foto que adjuntas de Reagan y Lemond corresponde supongo a cuando este último le ganó el Tour a Hinault. En cualquier caso, la instantánea es cojonuda y le viene al pelo al artículo.

    Al hilo del Tour del 86 y de pseudo-literatura ciclista, leí en su día “Slaying the Badger”, que versa sobre lo ocurrido ese verano y toca de manera tangencial las biografías de Lemond e Hinault. Yo lo encontré entretenido e interesante (como puto fanático con ganas de rebuscar en el pasado, y pegándole una buena patada voluntaria al listón literario), pero también pecaba de pro-anglosajón, como no….

     
  20. Yo se que no va sobre el tema, pero me preguntaba si va a hablar sobre el caso de dopaje del compañero de Dumoulin en el giro 2017, Georg Preidler. Me quedan preguntas como si es posible que solo se dope un ciclista y el equipo y el mismo Dumoulin no se entere de nada, siendo tan cercanos los corredores. Sale Dumo publicando un texto donde habla sobre el corredor, no se, me parece innecesario. Es de fabula que diga que en el 2017 veía que su compañero se había vuelto amargado, inseguro y reservado. Yo veo que saca ese comunicado en parte para lavarse las manos. No se que opinan ustedes.

     
      • No sólo de gran comer. La zona cero de la Vuelta a los Valles Mineros. Muchos de los de allí nacimos con el ciclismo en nuestras calles y nuestros ídolos no eran Pirri, Cruyff o Santillana. Eran Ocaña, Fuente, López Carril, Perurena o Paco Galdós…Estos tipos eran de carne y hueso, nos firmaban autógrafos, y si teníamos suerte una gorra o el bidón. Inigualable

         
  21. Ya que estamos hablando de libros, siempre he pensado que me gustaría leer uno del mundillo ciclista pero de lo que no nos dejan ver a los de afuera. Me refiero a cómo tratan a los recién llegados al equipo, cómo se relacionan con sus jefes, que se reprochan etc. Sé que es una utopía,pero recuerdo que cuando leí “La casa de Dios” de Samuel Shem relatando los entresijos de un hospital y su fauna médica era como estar oyendo las miserias que contaba cada noche mi madre luego de soportar largas jornadas de médica obstetra en un hospital de provincias. Las envidias y malas praxis estaban a la orden del día, pero la hermandad es sagrada. En fin, creo que nunca nadie tendrá la valentía de explicarlo, incluyo a mi madre dentro de su profesión. Of course.

     
  22. estaria bien un ranking…. o votacion sobre mejores libros…

    Personalmente recomiendo el de Tyler pq no se deja cosas a la libre interpretación de lector, el de Fignon, relata bien su multiples luchas y como se og el ciclismo en los 80 pero ni entra a revelar la verdad ni dice todo lo que sabe.

    Si alguien se siente comodo con la lengua francesa, recomiendo mirar el catalogo siguiente :
    http://www.cyclisme-dopage.com/bibliographie.htm

     
    • Bug, ahí hay de todo. Está hasta el de Chiotti, uno que se unió a la moda de 1998-2001…Lastima que el de Fuente no les conste, porque es un libro que no escatima en decir que todo se debía a la droga…y más en un corredor como ese…

       
    • Disculpas por la precipitación de no leer los comentarios antes de lanzar la cuestión, veo (ahora) que ha sido tratado por los lectores anteriormente. Lo siento.

       
  23. Sobre Greg Lemond, tuvimos la suerte de verlo en Asturias en ese equipo ADR en la Vuelta a los Valles Mineros, justo antes de la hazaña del Tour. Allí lo tengo en la retina tomándose un refresco en la llegada de Oviedo, cuando su ruido mediático como ciclista había decaído notablemente tras su famoso accidente de caza. Todo un campeón del Tour en horas bajas. Eso sí, esa 2a posición en la crono del Giro 89 indicaba que lo mejor estaba por venir…Qué grandes momentos nos daba los Valles Mineros a los lugareños. Incluso descubrimos que Miguelón podía ser humano.

     
  24. Aquél Tour fue excepcional porque tres ganadores de la carrera en años anteriores se presentaron en la salida y se jugaron la carrera a cara de perro,allí solo habría faltado un Stephen Roche en tan buena forma y tan bien dopado como el del 87 para haber culminado algo único.
    Mi recuerdo más fresco de la carrera,que seguí al milímetro con trece años y pico de edad,fue el de ver ganador del Tour a Perico(así lo llamaba entonces)después de la etapa de Superbagnéres,así de fanático e inocente era entonces…”Si aquí ha recortado tres minutos en una sola etapa,el resto está hecho”….Luego Lemond y Fignon ya lo ataron en corto y se acabó la fiesta paravel segoviano.
    Es curioso como cambian las cosas con el tiempo,en su momento pegué botes de alegría en casa cuando Lemond le birló el Tour en el último momento y en su casa a Laurent Fignon,años más tarde,aún con Fignon vivo,me avergonzaba de aquello cada vez que lo recordaba,el americano fue una jodida garrapata durante toda la prueba,chupa-chupa ruedas todos los días,Fignon todo lo contrario,atacaba y atacaba todos los días,con aquella famosa fuga de los”bleus”en la etapa de la Fiesta Nacional Francesa incluida.
    Otros recuerdos fueron el de la primera victoria importante de verdad de un corredor que siempre me gustó,el cabrón de Pascal Richard,un zorro con un final del copón cuya cabeza en el cuello de Valverde habría arrasado con todo…Y luego algo que entonces no me sorprendió pero que hoy me alucína…No estábamos aún en la EPOca Golden Age,pero lo de Theunisse en aquél Tour fue algo tan fuerte como lo de Berzin en el 94…En el caso del holandés,de como de un rodador mediocre la droga podría crear al mejor escalador de todo un Tour de France,algo que visto hoy sorprende que no sorprendiera entonces…En fin,aquellos Tours de la infancia.
    Nada más,un saludo muy grande y gracias por tu línea de posts durante la Vuelta…Y hablando de libros ciclistas,decir que el primero que leí fue el famoso de Tim Krabbé,que sé que detestas(a mi me hizo gracia),y el último Riding in the Dark del mamarracho de David Millar,que me hizo aún más gracia,éste por poder comprobar como puede haber alguien tan estúpido,mentiroso,narcisista y egocéntrico,como para no darse cuenta del nivel de gilipollísmo que demostraba escribiendo alguno de los pasajes de su panfleto de”autoayuda”……Ayer ya encargué en la librería Una Dura Carrera,éste seguro que será mejor.

     
    • Gracias por tu comentario. Como sería el PDM que hizo de un rodador como Rooks un escalador…todo droga…Theunisse dio positivo en 1988, y llego a pegar a un comisario ..

       
    • Fignon era arrogante, LeMond una garrapata y Perico valiente…, TVE?

      Cuanta más clase menos hay que exponer.
      Parece que el que ataca se lo merece más pero lo hace pq, en caso contrario, ya ha perdido.

      Lo del 89 y la EPO…, Bugno llega con los buenos a la última vuelta de Chambery.

       
        • Aquella etapa de Prato era durísima y larga,y la última de montaña de aquél Giro,con el debut en carrera del puerto más duro de Italia fuera de la zona alpina,San Pellegrino in Alpe,y además hubo zurra de la buena ya bien lejos de meta,había que ser muy bueno para ganar en esas circunstancias.
          De lo que no me acordaba sobre el Mundial de Chambery,es de algo que leí el otro día en Twitter sobre Thierry Claveyrolat,según un tuitero francés aquél Mundial lo tuvo ganado el Águila de Vizille,pero el ego de algún otro compañero de selección arruinó aquella acción….Fignon tal vez??

           
  25. Se empieza por Tolstoi y se da la vuelta al mundo en 80 libros. Hay días en que este pelotón y el director de carrera rompen moldes!

     
  26. Terpstra: desastroso año, desaparecido totalmente, sin el wolfpack y Lefevére se queda en nada. Pero finalmente en la lista de Holanda, dejando fuera a otros contra pronóstico. ¿Acabará la carrera en el hospital con un problema gástrico u optando al podium?

     
    • Terpstra está en forma en esta época del año. Respecto a su año, ha tenido dos caídas graves en momentos clave. Y en cuanto al Mundial, su objetivo es la Paris-Tours

       
  27. La historia del héroe-villano es muy del mundo anglosajón, el Tour del 89 fue una carrera abierta, una expresión muy usada ahora cuando hay diferencias muy cortas por mucho que el recorrido no abarque la posibilidad de recortar dichas diferencias.

    Por lo demás, tengo mucha curiosidad por ver la reacción británica cuando dejen de triunfar en el ciclismo, si pasarán del tema, si acusaran de dopaje a los rivales, si empezaran a vender como logro algo de lo que se burlan ahora…

     

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