Horner ha ganado la Vuelta a España

CongratulationsMás de mes y medio después del final de la Vuelta a España, la organización anunció el pasado 11 de noviembre que no había habido ningún positivo durante la disputa de la prueba. Como a la cabeza de la misma -es un decir- está Javier Guillén, hombre no muy dado a la habilidad de ningún tipo, la noticia en sí misma deja entrever bastantes más cosas de las que el propio interesado quería apuntar.

Por ejemplo, si los positivos de los gallegos profundos Mosquera y García Dapena se conocieron al poco de concluir la Vuelta 2010 -y son los últimos positivos conocidos de la carrera- y una vez que habían dado lo que tenían que dar en aras del espectáculo y la disputa, la organización se ha demorado nada menos que mes y medio en hacer el balance final de la edición 2013; eso sí, tras no haber hecho nada el lunes siguiente a la victoria de Horner para cortar la especie difundida por el diario As de Horner huyendo de los inspectores. Ni una sola nota de la organización en esas confusas 24 horas de columnas de Juan Mora, comunicados de RadioShack, de la USADA y del vuelo Alicante-Oregón, que no existe.

Lo que da a entender ese amplísimo plazo es que han buscado y rebuscado en la muestras conservadas de Horner, y al final no han encontrado nada, certificando una vez el fracaso del antidopaje. No en el sentido que apuntaba Contador cuando descubrieron clembuterol en su cuerpo, sino en el más vasto y complejo de que el antidopaje sólo sirve para detectar una mínima parte del dopaje que existe, ese que permite que un corredor pueda estar seis meses sin competir en Europa, coger un avión y, durante tres semanas de competición y con casi 42 años, ser mejor que todos sus rivales, incluyendo los históricos en cuestión de fecha de nacimiento.

La Vuelta a España recogió un total de 598 muestras, incluyendo 200 antes de la competición, se supone que una por cada corredor. Es una curiosa forma de aumentar el número total de muestras, pero así han difundido la propaganda. Por supuesto, cuando algún corredor que estaba disputando la Vuelta a España ha tenido que abandonar la misma por un positivo producido antes del inicio de la ronda (como en el caso del italiano Bernucci), ese positivo jamás se ha considerado como positivo de la Vuelta, sino de antes; ahora, por la magia de la propaganda, los 200 controles realizados antes de la carrera son parte de la misma.

¿Y que pasa con esos otros 398 controles? No se dan más datos. Son una combinación de “orina y sangre”, sin más precisión. Se supone que el líder -y Nibali lo fue durante 14 días, pero Horner también lo fue en la primera semana- pasa esos controles. Las restricciones presupuestarias llegan a todas partes, y quizás al antidopaje antes que a ningún otro sitio: recuerden que, por ejemplo, nuestra gloriosa Agencia Antidopaje destina el 80% de su gasto corriente a nóminas. Esas 398 muestras tomadas durante la competición no fueron sometidas en su totalidad a un escrutinio buscando EPO. De hecho, la propia AMA da por bueno que sólo el 25% del total de las muestras pasen ese cribado, y esa suele ser la media de las diferentes agencias antidopaje nacionales que hay repartidas por el mundo.

Ya había dicho la indolente Muñoz Merino que, bajo su hégira, la AEA haría controles “dirigidos” -no dejen de observar la ambivalencia de esta afirmación, especialmente consideradas sus responsabilidades- a corredores marcados, y no tanto de esos aleatorios. Como se ha pirado del convento -una vez más, defecando dentro-, no se puede preguntar nada sobre si esos controles “dirigidos” tenían como objetivo un corredor de 41 años.

Guillén, a lo suyo. En esta crónica empalagosa de propaganda -deténganse en los primeros párrafos- habla de lo positivo que sería trasladar al ciclismo la rivalidad de la mierda del fútbol -¿se imaginan peleas en las cunetas entre adeptos de esas sectas?- y que el ciclismo “necesita un Marc Márquez”, en referencia al piloto de motos.

No se por qué. Considerando que ha ganado la Vuelta un corredor en plena edad de renuncia a todo, su producto comercial lo tiene todo para enganchar al aficionado medio del ciclismo, que ronda esa edad tras los gloriosos episodios de haber vivido en directo la Edad de Oro de la aficción al ciclismo en este país, la que marcan Pedro Delgado y Miguel Indurain. Es un sino de nuestro deporte: siempre envidiando a los demás, incluso cuando no es deporte como en el caso de las carreras de motos.

“El dopaje mata el negocio”, llegó a decir Guillén, antes de meterse en excursos muy tardíos sobre que este mal es mucho peor para el ciclismo que la crisis económica. Ah, y para rematar la frase entrecomillada, un sonoro “mientras se gane sin evidencia de dopaje no hay por qué sospechar de nadie”, tan sonoro como el sangrante recuerdo de Chris Horner ganando la Vuelta a España 2013. En fin, nada mejor que el twitter oficial de la carrera, que hizo la gracia días antes de esta manera:

 

¡Y todos a pasarlo bien, que aquí no ha pasado nada!
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El Tour 2015 saldrá de Utrech. Curiosamente, la Vuelta 2015 iba a salir de Holanda, pero todo saltó por los aires de forma imprevista. Ahora se sabe lo del Tour, empresa que organiza la Vuelta.
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Contador viaja a Brasil para usar un túnel del viento. A Brasil.
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Cavendish publica su segunda biografía, y todavía no ha llegado a la treintena. Se regalará mucho entre las council houses esta Navidad. Habla mal de su año en el Sky, y dice que se ha saltado dos controles antidopaje (en 2005, cuando no era profesional, y en 2011). Pues muy bien.
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Ponferrada 2014 ya tiene su segundo patrocinador. Tras la cadena gallega de supermercados Gadis, ahora es el turno de una agencia de viajes surgida tras una quiebra: de momento les ha ido mejor que a Orizonia, pero no parece que tengan muy buen ojo para poner su dinero. No se que significa pagar un millón de euros a cambio de “la cesión de las plazas hoteleras de más de tres estrellas, manutención y transporte de los ciclistas”, pero no tiene muy buena pinta para la empresa.

Aún peor pinta tiene la comisión de nosequé que se han montado, con la poetisa y valverdiana fanática Lora Schyns, cuyo mayor mérito es…es…bueno, lean el enlace. Y después traten de imaginar su poesía.
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Hamburguer, uno de los mayores politóxicomanos del pelotón, aprovecha el rebufo del libro de Rasmussen y recupera súbitamente la memoria: a su ya pasada confesión de doping (entre 1995 y 1997) le añade unos cuantos añitos (1995-2003). “Riis esperaba que nos dopasemos”. Ya, igual que esperaba -y acertó- que en su primera confesión no le implicase.
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Interesantes declaraciones de enero pasado a cargo de O´Grady sobre la confesión de dopaje de Armstrong. Es hipocresía pura. Poco después se supo que el australiano también se había dopado. Un gran tipo, ya lo ven.
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Chris Froome pasará todo el invierno en Kenia, ese país donde nació, pero del que reniega porque “soy británico a todos los efectos”. Ese maldito país que le inoculó hace unos años la bilharzia. Me lo imagino buscando charcas palúdicas y con un cartel “¡Mosquito, ven a picarme que necesito el certificado médico para el Tour 2014!”.
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Entrevista en The Economist al tío que está haciendo un documental -con declaraciones exclusivas- de Lance Armstrong. Al parecer, tiene fama de buen profesional en el mundo del documental -que particularmente detesto y me parece un producto para iletrados-, pero leyendo la entrevista sólo se puede llegar a una conclusión: será un publireportaje sobre el dopado de Texas. Otro más, claro.
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Sergio Sánchez, el atleta de rendimiento africano natural de León, dice que su organismo generó de manera una proteína que ha podido ser confundida con EPO….
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Mike Tyson reconoce ahora que en la mayor parte de sus combates iba dopado -por sí había alguna duda después de su mordisco orejil- y que usaba un pene falso para burlar las pruebas de orina, a la manera de Pollentier. En fin: su mejor actuación fue Resacón en Las Vegas…

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53 comentarios en “Horner ha ganado la Vuelta a España

  1. El documental de Alex Gibney ya está terminado. Se pasó en el festival de Cannes. Creo que no se pasó en el de San Sebastián (y teniendo en cuenta la supuesta afición al ciclismo de la ciudad, podrían haberlo programado), pero acabará estrenándose comercialmente por el tema morboso. Gibney es un mal documentalista, aunque de mucho éxito, por su estilo publicitario, demagógico y arquetípico. No llega al nivel de un Michael Moore, pero tampoco tiene el humor ni la violencia (en ocasiones) de este. Es para espectadores cuya visión del mundo se reduce a las tertulias televisivas. Yo he visto un par de documentales suyos y realmente utiliza el tema de la película como excusa para trazar una metáfora sobre América y sentenciar sobre su población. Así que este tiene pinta que versará sobre la mentira, la creación de ídolos, etc… manipulando todo lo que haga falta sobre la historia real.

    Yo creo que en el documental hay de todo. Efectivamente, la fórmula actual (Michael Moore, Morgan Spurlock, Gibney o infames intentos españoles como La pelota vasca y sucedáneos) son detestables, pero hay de todo. Te recomiendo dos clásicos norteamericanos como Albert Maysles o, sobre todo, Errol Morris (su documental sobre cementerios de mascotas, Gates of Heaven, es una maravilla). Y en Europa es básico Raymond Depardon, especialmente su saga sobre una comunidad campesina de Francia, Profils Paysans.

    Para mi el principal problema del documental en la actualidad es que se ha convertido en un objeto de mercado que hace cualquier cosa para venderse a una audiencia masiva. Pero hay excepciones, claro.

     
    • Muchas gracias por la información. Yo odio los documentales: como entretenimiento pueden tener un pase, como fuente de información -y gente citándolos- me parecen peor que la nicotina y la heroína. Muy de acuerdo en el boom actual, propiciado por el abaratamiento tecnológico de cámaras de calidad. También por cazar subvenciones, claro. Hace unas semanas vi en el periódico que en la noche temática iba a ir de “la arena”. Pasaron unos días y tenían los documentales en la web: intenté ver dos a ver porque había una noche temática de “la arena”, y no pude pasar de los diez minutos es ambos. Uno era un publireportaje de Cabo Verde para sacar paisajes, otro ni decían de que iba…Lo dicho: un sucedáneo de cultura para iletrados, mostrencos y aficionados al cine. Sólo valen de entretenimiento, como Transformers III

       
      • Ya lo dice el trailer: “no es una historia sobre dopaje, es una historia sobre el poder” http://youtu.be/vx3KJn8r8y0

        Pues yo creo que sí es una historia sobre dopaje… pero imagino que eso a Gibney no le importa. De hecho, se ve que el resto de los entrevistados son dopados o periodistas estrella, o gente como Frankie Andreu que tiene un equipo en el que corre Mancebo. El trailer es malísimo y ya deja claro que lo que menos importa es el ciclismo y el dopaje, y sí los titulares, para que su protagonista y el circo montado alrededor de él pueda seguir manteniéndose.

        El director tiene un Oscar, así que como estos premios son muy endogámicos, seguramente va a ser nominado por esta y quizás tendremos a Armstrong en la alfombra roja, soltando lagrimones de arrepentimiento…

         
      • Jaja, desde luego Sergio, lo tuyo no es el audiovisual, ya lo has comentado muchas veces. Hay de todo, como en botica. La famosa serie documental sobre la II Guerra Mundial “Apocalipsis” me parece un ejemplo de divulgación histórica que cumple su cometido de manera excepcional, dadas las inevitables limitaciones de espacio: concisa exposición de los hechos más relevantes y explicación clara y directa. Su hermano pequeño, “La ascensión de Hitler”, también es del mismo corte con similar resultado.

        Michael Moore es un perfecto imbécil y lo peor es que quiera tomar por imbéciles a los demás. “Bowling for Columbine” está bastante bien pero “Farenheit 9/11″ es una auténtica basura demagógica, esa entrevista con la madre de un soldado caído en combate…¿cuántas tuvo que hacer para que le saliera el lagrimeo? Haría una buena pareja con Évole en “Salvados”…

         
        • Esos documentales de la II Guerra Mundial que comentas, ¿son los que también se subtitulan “El mundo en guerra”? Y siguiendo con las guerras hay unos sobre la Gran Guerra llamados “La I Guerra Mundial en color”, en los cuales no sé qué técnica habrán utilizado para colorear los negativos, pero les quedó muy bien. De esos me gusta el dedicado a la marina, en el que se muestran secuencias de los primeros aviones embarcados y sus dificultades en los despegues y aterrizajes

           
          • Comenzaron por la II Guerra mundial y lo han hecho con la I GM, con la Revolución Rusa e incluso con el Tour de Francia en el documental que se estrenó este verano. Aunque esto me suena que se hizo en Bélgica.

            La técnica se llama film colorization y es una mezcla entre manual y automatizada (software). Al principio se hacía todo a mano.

             
          • No. “El mundo en guerra” fue una serie británica sobre la IIGM que estaba narrada por el mítico Laurence Olivier, si mal no recuerdo. Esta que digo es francesa y de hace unos cuatro o cinco años, ya emitida por varios canales en abierto: “Apocalipsis: la Segunda Guerra Mundial”, que insisto me parece fantástica como síntesis y primera aproximación al conflicto. También con imágenes coloreadas, por cierto.

            “La Primera Guerra Mundial en color” me pareció tan sumamente aburrida y maniquea que no pasé del primer capítulo (¡pobrecitos británicos qué santos eran!). Se sustenta sobre el libro de Hew Strachan, lo que me auyentó para leerlo.

             
      • Mira por donde, tenía pendiente esos documentales de la noche temática relativos a la arena. ¿Me los puedo ahorrar entonces, no?

        Justamente ese tipo de documentales, y muchos en general de Documentos TV o la Noche Temática (fundamentalmente franceses y alemanes) son muy sensacionalistas y orientados a un público demasiado amplio. Muchos tratan de tergiversar la realidad para validar conclusiones preconcebidas. Pero el género es muy amplio y hay de todo, lo mismito que en el género escrito. Idéntico. Y dentro del genero hay verdaderas maravillas, aún y cuando muchos cumplan una función primaria de entretenimiento. Como los libros, vaya. O como los museos, las exposiciones o cualquier elemento cultural.

        Y sus valores y utilidades son relativos, como todo, y tienen un coste de oportunidad:

        - Noche temática (de la arena, por ejemplo) vs. Debate Sexta Noche vs. La Noria vs. Sálvame
        - Noche temática vs. Transformers XX
        - Noche temática vs. Libro de Talegón (o de Aznar, o de Felipe)

        Por no hablar de otras opciones no culturales.

        Yo también desprecio muchas formas de “cultura”. Pero me guardo mucho, muchísimo, de hacerlo público. Ni siquiera en un blog anónimo. Siempre que lo hago, me recuerdan lo mismo:

        “Castilla miserable, ayer dominadora, envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora”.

         
        • Puf, menudas dicotomías. Te las replanteo

          -Apagar la tele
          -No encender la tele
          -No tener tele

          En cuanto a otras opciones no culturales, hasta me parecen respetables si consideramos un puto documental para iletrados algo “cultural”. ¿La llamada “cultura de bares” era irse de putas, no?

           
          • No sé si la cultura de bares será eso o sólo eso. En cualquier caso, para mi no lo es. Irse de putas es algo tan serio que no hace falta disfrazarlo con otro nombre. Los bares son bares y los bares de putas tienen otro nombre.

            En cualquier caso sería Cultura popular, de acuerdo a la definición de la RAE.

             
            • Ok, gracias por tu sosegada respuesta. Me cortocircuito completamente con los temas audiovisuales o de la televisión, con lo fácil que es apagarla. O no tenerla, directamente.

               
  2. No ha comentado usted el positivo de la tenista Llagostera ni lo que es mejor, su excusa diciendo que había bebido agua de una botella que se habían dejado. Es raro que en el tenis no haya colado porque ya pasó con alguno con excusas ridículas como Gasquet que dijo que su positivo por cocaína se debía a que había besado a una mujer que la había consumido.
    http://deportes.elpais.com/deportes/2013/11/11/actualidad/1384188839_471112.html

     
  3. La frase “El dopaje mata el negocio”, resume muy bien en que se ha convertido el deporte. El deporte de elite es un negocio, y como tal mueve mucho dinero. Es rentable doparse porque se consiguen mejores premios y patrocinadores. Yo más bien diría que “El negocio incentiva el dopaje”

    Hace poco leí que la AMA no hacía controles a los maratonianos kenianos porque las muestras se degradaban en el transporte de Kenia a los laboratorios europeos. No me extraña que Froome haya visto el filón.

    Sergio Sánchez, otro hipócrita que acusaba a otros corredores de dopaje cuando el iba hasta las trancas.

     
    • Sergio Sanchez es una de las mayores farsas del deporte español en los últimos tiempos. Qué asco de tío. Ojalá le pongan la multa máxima

       
  4. Buen post, buen trabajo como siempre. Pero como a menudo, meteduras de pata léxicas: en este caso hégira por égida.

     
  5. Buenas tardes, Sergio.

    Como es habitual, una entrada brillante (le echábamos en falta).

    Respecto del asunto de Horner echo en falta dos aspectos (a mi juicio, necesariamente interrelacionados): a) que el vencedor de la VaE13 se encuentra, a las alturas en que nos encontramos sin equipo para la temporada 2014 y b) la publicación de los resultados de sus controles (que evidenciaban los males modernos de los vencedores de las grandes vueltas, posteriormente desposeídos: (i) el incremento de hematocrito durante las competiciones de tres semanas y (ii) los desajustes de hemoglobina.

    Abrazo y ánimo.

    Tomelloso

     
  6. Segio Sánchez, justicia poética… No era capaz de bajar de 3 minutos el kilómetro en la carrera de mi pueblo (estoy hablando en sentido literal), de 8 kilómetros… ¿¡y al año siguiente le disputa el mundial a Bekele!? Fue mi definitiva caída del caballo, después de ver a Alejandro Gómez y a Alberto Juzdado hacer series y series entre fábricas, balsas de ácidos y un pinar quemado por la contaminación. El único kilómetro llano y recto en las proximidades de Avilés, dicho sea de paso.

     
  7. yo creo que nos toca vivir unos años de paz en cuanto a temas de dopaje o mejor dicho de antidopaje. Sencillamente porque, cómo se demostró en los tortuosos años del “proyecto UCI Pro Tour”, los positivos se usaron como arma para machacar a las carreras: Landis, Pérez, Heras, Hamilton, etc… Ahora tenemos eso que llaman, paz social, y eso supone que a nadie le interesa remover el árbol. En el ciclismo (imagino que en el resto de deportes pasa igual) es la misma mano quien controla el negocio y el antidopaje. ¿Quién va a ser el capullo que va a echar mierda sobre su propio negocio? Eso pasó en los primeros años del siglo XX, porque estaban en guerra la UCI, los equipos y las carreras. Por eso salieron tantos y tan numerosos casos de dopaje. En los próximos años, creo que habrán positivos pero a cuenta gotas y de menor repercusión… Esa es, al menos, mi teoría.

    saludos!

     
  8. Estudio, efecto de los anabolizantes.

    http://www.aworkoutroutine.com/steroids-vs-natural/ http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJM199607043350101
    “•Group 1 (no exercise, natural) experienced no significant changes. No surprise there.
    •Group 2 (no exercise, drug use) was able to build about 7 pounds of muscle. That’s not a typo. The group receiving testosterone injections and NOT working out at all gained 7 pounds of muscle.
    •Group 3 (exercise, natural) was able to build about 4 pounds of muscle.
    •Group 4 (exercise, drug use) was able to build about 13 pounds of muscle.”

     
        • Tumbado en el sofá y tomando la sustancia correcta se puede aumentar la masa muscular, al menos en peso y visualmente. Procedo de una familia de ganaderos y recuerdo perfectamente cuando el clembuterol y derivados eran legales (o al menos no eran ilegales) para el engorde de ganado en los 80. De verdad que a los terneros que criábamos en mi casa no tenían gimnasio, pero después de los pinchazos oportunos se ponían que daba gusto verlo. Otra cosa será si cuando freías un filete de esos se te llenaba la sartén de agua como una piscina. Igualmente cómo jugador de rugby que soy prefiero salir al campo a placar, percutir y limpiar abiertas con las tres pounds de músculo conseguidas en limpiamente en el gimansio que con las siete de ¿músculos? conseguidas con pinchazos

           
          • Por lo que he leído. El músculo es músculo, no hay diferencias físicas entre uno conseguido con ejercicio que otro con hormonas. Es el mismo resultado por caminos distintos.

             
  9. Hay tantos temas que a ver si no me pierdo.
    Los documentales: es una tendencia irreprimible el afán de aparentar y clasificar. En el caso del cine parece que está de moda desde hace algún tiempo alabar los documentales por el mero hecho de serlos; una vulgar muestra de pedantería y esnobismo que daría a entender que son un forma cinematográfica superior a la simple ficción por su realismo y, se supone, su capacidad de informar. Por lo tanto, si digo que me gustan los documentales dejo caer que estoy por encima de los que solo ven películas. La reacción a esa superchería sería caer en lo contrario: decir que son una mierda. Esto se produce en casi todos los ámbitos de la cultura y es un círculo vicioso que se puede retorcer indefinidamente. Yo pienso que, como han dicho Nick y Antonio, en todo hay de todo y lo que abunda es lo malo, y uno tiene que tratar de encontrar su sitio sin presumir ni acomplejarse demasiado.
    Cultura: el gran Gustavo Bueno ya habló en su día del abuso absurdo, ridículo y malintencionado que se hace de esta palabra en la actualidad; como se utiliza para justificar cualquier mamarrachada y vestir la nada, o simplemente para intentar recibir una subvención.
    Évole o la perniciosa televisión: yo, lo confieso, soy de los que necesito mi dosis alienante casi cada día. Pues el tal Jordi es verdad que es un pícaro de cuidado, pero hay que reconocerle que ha dado grandes momentos de humor: ha propiciado ridículos espantosos y bochornos inolvidables entre nuestra variopinta y jugosa clase política; lo cual no es poco comparándolo con el resto.
    Deporte y doping: el ciclismo se ha estado autodestruyendo desde el Tour 98; ha pagado crudamente su excesiva y corrupta “sinceridad”. Hay que cambiar de táctica y copiar al deporte rey. La fórmula es sencilla: los positivos en el deporte-espectáculo-negocio deben ser la excepción sorprendente y purificadora que confirma la regla, nunca al revés. Un positivo de vez en cuando para disimular y todos contentos.
    Messi: es divertidísimo, como apunta Wonchus, escuchar a los periodistas hablar horas sin fin; oírles especular con denuedo e infinita sutileza sobre las millones de posibilidades( la alimentación, el descanso, las malas vacaciones, la falta de Guardiola, los illuminati…) que han causado la caída del dios argentino, y ninguna es la innombrable.

     
  10. Heras. Roberto.
    Tras ser fichado por los bikers, se pasa a correr por el monte. ¿Será el tan extraño etiquetado del trail-running (o sea, correr por el campo) el nuevo deporte-lavadora?

     
    • ya tenemos un eximio integrante de la familia Heras en las carreras de montaña. Miguel.

      No quiero prejuzgar pero me reservo el derecho de ser escéptico.
      En una carrera de más de 100km a pata cositas como la EPO marcan diferencias abismales.

       
  11. Digresión: intuyo que no has montado en moto en circuito jamás, de lo contrario no osarías decir que no es un deporte. Te puedo asegurar que es muy exigente, y el físico forma parte muy considerable de los elementos que decantan las carreras. De verdad, los pilotos están (porque tienen que estar) realmente muy en forma. Gracias por tus posts, se nota que el ciclismo te gusta ‘un poco’, jejeje.

     
    • Entonces, ¿Arnold Terminator también es deportista? Menudo razonamiento. Las carreras de motos son eso, unas carreras de motos. Una competición. El deporte es otra cosa.

       
      • Bueno, incluso a nivel aficionado las exigencias son altas. Y desde luego, Arnold Teminator es un deportista, y de élite. Otra cosa es que sea un mal deportista, o que su deporte esté corrompido (o que no lo entienda yo, vamos). Pero deporte es, según la RAE, “Actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas”. Y reitero que montar en moto, o a caballo (por poner dos ejemplos de deporte que conozco muy de cerca, y en los que la gente piensa que “lo hace todo el de abajo”) son deportes de mucha exigencia físca (en todos los campos, a nivel de reflejos, habilidad, técnica, táctica…). E induablemente, está fuera de cuestion el hecho de que sí son deportes.

         
  12. Sergio, ya que ha salido el tema del documental, y una vez comentado lo lógico (que es como en botica…), te dejo una recomendación, aunque casi case mejor con las temáticas de tu otro blog: Adam Curtis. Cualquiera de sus series. No creo que te decepcione, ni mucho menos que te parezca material para iletrados.

     
  13. Gran post, como siempre.

    Lo de Jorner se veía venir como se vio venir lo del Bisonte: aquí no ha pasado nada, circulen, circulen y no se me amontonen. Es la viva imagen de un deporte muerto: drogas en la competición y hipsters en sus fixis surcando las ciudades. Muchas veces creemos que más bajo no se puede llegar, pero hete aquí un dinosaurio que viene, ve y vence ni más ni menos que una carrera de bicicletas de tres semanas.
    Sería increíble si no fuese ciclismo.
    ·············
    Sobre las motos, muy de acuerdo contigo: es una competición, los pilotos tienen que estar en una forma extraordinaria, pero no es un deporte. A mi lo de “deporte del motor” me suena como lo de “arquitecto de interiores”… no puedo con el no llamar a las cosas por su nombre.

     
    • Yo los considero “deportes de habilidad”, pues el fisico se usa para dirigir con destreza una maquina: motociclismo, automovilismo, tiro con arco (deporte olímpico, ojo), parapente, etc.

      El Golf… Pufff… Solamente hay que recordar los míticos puracos que fuma Miguel Ángel Jiménez.

      Pero sin duda alguna, el “deporte” que se lleva la palma es el Ajedrez… “deporte mental” le llaman… por ese razonamiento, cada vez que te preparas para estudiar una oposición también debería considerarse un deporte, no? Me parece ridículo que lo sea porque enfrente tuyo esta sentado un señor con bigote de 70 años al que le tienes que ganar…

      En esta tesitura, ¿el toreo debería considerarse un deporte? Sin duda, el despliegue físico necesario para lidiar con un toro es mucho mayor…

       
      • Yo fui ajedrecista “semipro” , nunca lo considere deporte, sino más bien competición, no obstante después de una partida de torneo dura,acababa igual de cansado que después de una quebrantahuesos, y si perdía, encima la noche era un infierno con la posición en la cabeza,sin dormir,…, también pasaba si ganaba, pero era más agradable,jeje.

         
        • Jopé, conozco varios casos como el tuyo. Espero que salieses a tiempo del ambiente. No lo digo por tí, pero alguno ha acabado completamente chiflado.

           
  14. Horner ganó la Vuelta a España a lo gran campeón–pese a quien pese por su edad– y esto hay que valorarlo. Venció a otro campeón como Níbali porque uno de los dos tenía que ganar. Lo que no es admisible que cuando un ciclista gana una prueba sea cuestionado por algún maléfico. Como comparación, hace años España ganó el mundial de fútbol y a nadíe se le ha oído hablar de nada anormal. El ciclismo es el “pobre” de los deportes y yo, dentro de mi insignificante poder, voy a defender a los ciclistas por que sé lo que sufren.

     

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