Exhibición mundial de Evenepoel

Exhibición mundial de Evenepoel

Estaba siendo una mierda de Mundial en todas las categorías y modalidades, y el auténtico Mundial -solo hay uno, el de fondo en carretera masculino- no iba a ser una excepción. Un circuito de esos típicos del Nuevo Mundo, con esos radios de curvas atípicos, esas calzadas gigantes, ese urbanismo disperso, que no favorece el espectáculo, y que trae recuerdos de la Vuelta a California. Nada muy evocador,como ven.

El resultado ha estado acorde a lo propuesto por la UCI y la organización. Al igual que en el Mundial de Utsominiya en 1990 o el de Australia en 2010 -las dos veces que la prueba ha ido al este de Asia y Oceanía- la prueba ha sido extremadamente decepcionante, con el pelotón entregando la carrera y desentendiéndose de sus mínimas funciones de control, o de aspiración a ganar.

La fuga del día ha sido más numerosa y con elementos de más calidad de lo acostumbrado; no ha sido por la inclusión del Monte Keira, porque ya se había formado antes de subir a esa zona fuera del circuito: iba gente como O´ Connor, Battistella, Plapp, Serry o Sivakov, entre otros.… Leer más

El ciclismo premia a los que atacan (a veces en demasía)

El ciclismo premia a los que atacan (a veces en demasía)

Se sabía que era el circuito más duro de los celebrados en los JJ.OO, y lo fue para los ciclistas -con matices- y para los espectadores, con nula toma paisajística y el horrible circuito de bólidos atravesado una y otra vez, empequeñeciendo a los gigantes de la ruta, sacados de escala y descontextualizados. Afortunadamente hubo espectáculo, un justo vencedor -con matices- y un podio digno de la mejor carrera.

No hubo otro guión diferente al previsto. Fuga de anónimos a los que se deja la friolera de 20´, al igual que en Innsbruck 2018. Aquel año iba el desconocido Asgreen, y la fuga llegó a la última vuelta con vida. Esta vez era imposible, entre los Juraj Sagan, el griego, el venezolano y otros corredores exóticos disfrutando la fiesta del olimpismo.

No pasó nada ni siquiera subiendo una de las faldas del Monte Fuji, donde se pensaba que las grandes selecciones moverían sus escasos recursos para no acudir al matadero de Mikuni con Pogacar.… Leer más

Un Giro pobrísimo

Un Giro pobrísimo

Después de un comienzo de temporada espectacular -con algunas de las mejores ediciones de la historia en Itzulia o Tirreno, por poner un par de ejemplos-, había muchas expectativas depositadas en un Giro de Italia que tenía una participación sensiblemente mejor a la de otros años. Con más de la mitad de la carrera disputada, el balance no puede ser peor.

Etapas fumadas continuamente, etapas con prestigio histórico o sobrevenido regaladas a la fuga, continuamente ganadores que jamás habían ganado en una gran vuelta y, lo que es peor que todo, el pelotón deseentiendose continuamente, lo que explica los anteriores puntos. No hay hambre de ganar, y uno se pregunta de qué hay hambre. No de ciclismo, desde luego.

El insulto de la Ravenna-Verona se cumplió punto por punto, con imágenes del líder de la carrera riéndose y de charleta a 30 km. de meta. La fuga fue para los estajanovistas designados como tales, que un día tras otro se escapan sabiendo que jamás van a llegar: parece como si la victoria de Van den Hoorn el segundo día hubiese exorcitado al pelotón, y ahora es todo cuestión de pasotismo total, o jugar al gato y al ratón con los fugados.… Leer más

El número uno del mundo

El número uno del mundo

Bastó con ver acabar la etapa del Giro -incluyendo la entrada del líder en meta- para poder pasar a la Vuelta. En esta semana no debería haber ningun solapamiento grave para los aficionados al ciclismo. En Italia seguirán acabando sobre las cuatro -hoy han llegado con retraso- y en España se acabará a partir de las cinco y pico.

Quedaban 30 km. para meta y el pelotón pasaba por primera vez por Eibar. En vez de encarar el conocidísimo giro entre un nudo de carreteras y autopistas para subir a Arrate, siguieron el curso del Deba por un paisaje apocalíptico mezcla de Mad Max, industrias abandonadas, y el horror vacui de los vascos con el terreno llano de las vegas de los ríos.

A la altura de Soraluze apareció sobreimpresionado en pantalla una propaganda que decía  Que las fronteras las pongan otros, que supongo se repetirá en las siguientes etapas.… Leer más