Vingegaard por delante de Pogacar

Uno de los de los mayores acontecimientos deportivos del mundo sale de Bilbao entre el silencio del resto de España. Hoy ha sido la presentación de equipos, en un “marco incomparable”, y en El Parte de TVE ha ocupado el mismo espacio que la presentación de la sintonía para la Vuelta.

Contrasta esa actitud con el vuelco total en la prensa local, desde hace días poniendo su mancheta en amarillo, y otro tipo de detallitos para magnificar la transcendencia del evento, por el que han pagado 14 millones de cánon, más otros millones sin cuantificar en gastos de acondicionamiento, hasta niveles tan sangrantes como los 7000 euros que ha gastado un pequeño municipio por el que los ciclistas pasarán volando.

Todo sea por lo que se ha montado como una gran fiesta vasca, con reparto gratuito de ikurriñas incluido. Quizás, si no fuese un mal que ya se arrastra desde hace mucho tiempo, esa sea la razón por la que el resto del país le ha dado la espalda al principal acontecimiento deportivo que se hará este año en España, y un magnífico escaparate internacional.… Leer más

Laporte mejora el Dauphiné

En la previa del antiguamente conocido como miniTour de France se ha escrito poco sobre los velocistas. Es una carrera que siempre les ha dado la espalda, volcada como está en la montaña -llegando a celebrar ediciones con todos los finales en alto, afortunadamente no se ha vuelto a repetir- y donde gente como Cipollini,  Freire, Petacchi o Cavendish jamás han ganado una etapa.

Este año las tres primeras etapas se prestaban a una llegada al sprint, y así ha sido. Han sido tres llegadas magníficas, después de etapas más o menos reguleras -ninguna sorpresa aquí-, más bien pensadas para poner en el mapa desconocidas poblaciones francesas, monstrando sus encantos a la luz del helicóptero.

Y el sorprendente dominador en dos de las tres llegadas ha sido Laporte, que no es propiamente un sprinter de grandes llegadas, y menos en una carrera donde estaban Groenewegen o el cada vez más mediocre y estúpido Bennet.… Leer más

Dauphiné para Vingegaard

El domingo empieza una nueva edición de Dauphiné Libere, una carrera donde algunos de los favoritos para el Tour de Francia suelen mostrar su estado de forma, incluyendo al vigente campeón con (casi) todo su equipo de gala.

La carrera se moverá, en cuanto a recorrido, en los parámetros establecidos hace ya un tiempo: una crono larga –más larga que la del Tour, por ejemplo– y dos finales en alta montaña con distancias propias de una prueba cicloturista, y mirando más el impacto paisajístico que real. ¿El resto de etapas? Finales en pueblos que sirve de banco de pruebas para un posible final de una etapa del Tour, y recorridos quebrados.

Será así en las tres etapas que preceden a la crono del cuarto día, 31 km. con una cota de salida, y después ligeramente en subida hasta la meta. El recorrido gira como un reloj, por lo que habrá viento cambiante dado que es en el valle del Ródano.… Leer más

El campeón del mundo de CX gana en Roubaix

Habrá que empezar por el principio, que es el final: la Roubaix 2023 ha sido la más rápida de la Historia, con una media de 46´8 km/h. Ustedes podrán argumentar que la Sanremo 2023 ha sido la segunda más rápida de la Historia, y que Flandes 2023 también ha sido el más rápido. Es cierto, es una tendencia. Lo que conviene dejar por escrito es que el anterior record de Roubaix era del año anterior, unos 45´8 km/h que es un kilómetro menos durante las cinco horas y tres cuartos que dura(ba) la carrera.  

Es una salvajada. Es asumir que, con el tiempo de 2022, al ganador todavía le quedarían cinco kilómetros para llegar a meta. Es asumir el ciclismo que cambia con todos sus preceptos, porque todas estas marcas se logran en una época donde se ha derrotado a la gran lacra del ciclismo, que ya no aparece por ningún lado, aunque su presencia se intuye en algo tan básico como quien es el más rápido entre el punto de salida y el punto de llegada, que se ha recorrido a la mayor velocidad de la historia.… Leer más

Roglic repite Moncalvillo

Roglic repite Moncalvillo

En la Vuelta 2020 se vivió un recital entre Roglic y Carapaz. Se subía por primera vez en muchos años a Moncalvillo, una subida riojana olvidada por su pésimo asfalto que, una vez puesto en servicio, vio la llegada de la empresa de Guillén y su circo. No era una cuesta de cabras más: ni por porcentaje, que en absoluto era asesino, ni por el desenlace, pues su relativa longitud hizo que se viviese un día inolvidable.

Se veían de tu a tú los dos máximos aspirantes a ganar aquella Vuelta otoñal, dos ciclistas que rara vez dan por perdida una carrera, y que atacan hasta que tienen la última gota de adrenalina. Hoy ambos ciclistas estaban en la Volta, uno habiendo incrementado su palmarés notablemente, el otro no tanto.

Se ha vivido otro duelo de toma y daca entre dos corredores punteros del pelotón, de esos días en que -al margen del premio final, nada desdeñable-, nadie quiere dejar que el otro gane.… Leer más

Ganar una Tirreno a lo Pettachi, Bettini o Freire

¡Qué rápido se pasan las antorchas en el ciclismo! Si la Volta ostentó durante muchos años el título de peor carrera por etapas WT, ese honor lo ha dejado desde hace un tiempo, y ahora se lo disputan -dentro de las carreras tradicionales- Romandía, Tirreno e incluso el Giro.

¿Qué lleva a una carrera a caer en esa desazón? Pues una combinación de baja participación, recorrido poco atractivo, escasa disputa, o ganadores mediocres, factores que no se suelen dar todos juntos, pero donde solo uno de ellos puede hacer decantar la balanza hacia esa clara conclusión, nada infrecuente en un ciclismo de fugas pactadas o emoción concentrada en los últimos metros: “menuda mierda”.

Por supuesto, a la Tirreno-Adriático no le falla la participación: estamos todavía al inicio de la temporada, y es muy raro el corredor de nivel que no sale en esta carrera o en París-Niza, que desde hace muchos años tiene peor participación, y eso también lleva a que no haya habitualmente ganadores mediocres; falla en todo lo demás, y la edición de este año lo ha demostrado de manera palpable.… Leer más

Poca carrera, solo puede mejorar

Las grandes expectativas que había sobre la París-Niza entre Pogacar y Vingegaard no se han cumplido en lo que llevamos de carrera. Seguramente todo cambie hoy, con el primer final en alto -exigente, rampas constantes al 8% y un descansillo en medio-, pero hasta el momento está resultando una carrera soporífera.

De manera imprevista, Pogacar ha usado las dos primeras etapas en línea para sumar bonificaciones en pasos intermedios. Ya conocen el adagio de que, el que lucha por la bonificaciones, no está para luchar en los tu a tú directos, pero quizás no aplique al corredor de grandes vueltas más rápido desde Gianni Bugno (y quedan dudas de que este fuese un corredor de grandes vueltas), porque no es lo mismo ver a Carapaz, Carlos Sastre o Evenepoel luchando por unos segunditos debajo de una pancarta que a Pogacar.

El primer día, en una carrera controlada por el pelotón a modo Tour de Francia -todos en bloque ocupando el ancho de la carretera, elevado ritmo, sopor infinito- un pequeño repecho en las cercanías de la línea de meta hizo que Pogacar forzase el ritmo en pos de un entonado Powless, todo un anticipo de cómo se llevaría la bonificación de 6″ con Trentin de lanzador.… Leer más

No se puede competir contra un miniTour de Francia

Es tan tradicional el solapamiento entre París-Niza y Tirreno-Adriático que ya se da por normal. Llegará un día, no muy lejano, en que ambas carreras empiecen y acaben el mismo día; este año, sin ir más lejos, la prueba francesa empieza en su domingo tradicional, y la prueba italiana el lunes.

Hace años se quejaban amargamente desde RCS Sport sobre este calendario, de muy difícil cambio dado que ellos mismo idean su carrera como un prólogo de siete días antes de la Sanremo, y los franceses siempre han tenido esa ventana de principios de marzo en su calendario, y es su fecha tradicional.

Así, año tras año, se produce la paradoja de que el pelotón y todas sus grandes figuras se dividen entre una y otra carrera. En cuanto al número total de corredores destacados, suele ganar la Tirreno-Adriático, otra cosa es que se impliquen en la carrera; en cuanto a espectáculo, emoción, y corredores auténticamente top, suele ganar París-Niza.… Leer más

Uno de los mejores corredores del mundo, en el mejor equipo del mundo

Uno de los mejores corredores del mundo, en el mejor equipo del mundo

Fue el traspaso de la temporada, aunque no apareciese así reflejado en los medios especializados. El subcampeón del mundo y del Tour de Flandes, el ganador de Roubaix con unos últimos kilómetros a 47 km/h de media, dejaba el Ineos y se iba, ya con treinta años, al equipo-bandera de su país, el Jumbo.

Hoy ha demostrado, una vez más, todo lo que vale. En una Het Volk algo descafeinada en su participación, y apoyándose en un gran equipo -qué lejos queda cuando era el líder inadvertido del Cannondale-, Dylan Van Baarle ha añadido otra pieza a su reducida nómina de victorias profesionales, mucho más selecta que extensa.

El guión de la carrera fue algo ya visto. Una fuga del día con corredores de equipos inoperantes -iba el Canino Nordsgaard, pero esto no es el Golfo Pérsico- y un Jumbo que ejerció de padre padrone desde las primeras subidas, infiltrando numerosos corredores en los grupos que se iban formando, y dando tiempo y protagonismo a Tratnik -otro de sus fichajes de invierno- y Affini, algo más que un contrarrelojista.… Leer más

El astro rey, en la Ruta del Sol

El cambio en la preparación y objetivos de los ciclistas ha hecho que las carreras de febrero ya sean disputadas por los mejores corredores del pelotón. Ya no existe esa Vuelta a Andalucía que iba a parar a Paco Cabello, para solaz del aficionado local. En este caso concreto, el cambio se verificó en 2015, cuando Froome metió un rapapolvo tremendo a Contador. Se pierden cosas, pero se ganan muchas más con el cambio.

Ayer fue un buen ejemplo. La Vuelta a Andalucía se ha convertido en una carrera atractiva que atrae a buen plantel, y encima ofrece un recorrido diferente e innovador que incluye poner la etapa reina el primer día. ¿Qué etapa hubiese sido de no estar Pogacar? Pues una buena etapa, muy buena considerando la altura de la temporada, y el objetivo en sí mismo ¿Qué etapa ha sido con el concurso del esloveno? Una maravilla, digna de recordarse.… Leer más