Un Tour convencional, otro más

Un Tour convencional, otro más

Si el Tour 2021 dio la espalda a todos los grandes puertos históricos de la carrera -incluyendo el Ventoux como puerto de paso, irrelevante para la general-, el Tour 2022 se abalanza sobre todos ellos con lujuria y perversidad, porque estarán todos o casi todos. El problema es que será en etapas jibarizadas, en una edición donde la única etapa por encima de los 200 km. será el sexto día.

Es el sino de este nuevo ciclismo de espectáculo y de la generación atacante, como titula la web oficial de la carrera al presentar el recorrido. Ya se vio en la primera semana de la edición de este año, para los mamadores “la mejor en mucho tiempo”, y que básicamente fue ir todos juntitos hasta el patapúm p´´  arriba de los finales, unos días para El Nietísimo, otros para Alaphilippe. Ese espectáculo, secundado durante las tres semanas con llevar una clasificación general apretada y colar el penúltimo día la única crono larga de toda la prueba, buscando el petardazo de 2020.… Leer más

Como Coppi y como Merckx

Como Coppi y como Merckx

La última vez que el Giro de Lombardía llegó a Bérgamo fue en 2016. En la edición de aquel año se subía el Selvino antes del tradicional paso por la ciudad alta, una cima que se coronaba a 27 km. de meta; este año, en el regreso de la competición a la ciudad lombarda, el puerto era Ganda, cuya carretera confluye en el Selvino.

En contra de lo sucedido hace cinco años, hubo un ataque de lejos aprovechando la última subida significativa. Se corría el serio riesgo de una edición como la de 2014, donde un grupo grande corredores llegó a las calles de Bérgamo, y al final Daniel Martin robó la cartera a todos con un ataque en el último kilómetro.

Había muchos favoritos, y había dos superequipos para controlar la carrera. Si el guión ha saltado por los aires ha sido por el concurso del fenómeno Pogacar, del que en ocasión de su primera gran victoria ya se dijo que había que ponerlo en su auténtico contexto: compite con la Historia de este deporte, con los mejores nombres que ha dado este deporte.… Leer más

Un Mundial a 45 km/h de media

Un Mundial a 45 km/h de media

Había dudas en el pelotón ante el afamado Mundial de Flandes-Lovaina. Las pruebas de categorías inferiores y de mujeres habían arrojado la sensación de recorrido poco selectivo, con muchos corredores en la parte final, e incluso resoluciones al sprint. Además, la presencia de superselecciones (Bélgica, Dinamarca) y supercorredores no hacía presagiar una situación de carrera como la que finalmente se produjo.

La clave, una vez más, estuvo en la fórmula mágica del ciclismo: distancia, y velocidad. Si me fuerzan, la superioridad del llano sobre la montaña, porque el desnivel acumulado en los 268 km. (más siete de neutralizada) apenas sobrepasaba los 2500 metros. De manera alocada, y quizás intencionada en el caso francés, la carrera se disputó al ritmo vertiginoso indicado en el titular, que es más o menos la media de la París-Roubaix.

Hubo intentos de selecciones importantes ya a 200 km. de meta, lo que es algo raras veces visto en un Mundial, acostumbrado al guión de escapada consentida con selecciones exóticas, y neutralización una vez en el circuito.… Leer más

Hay Mundial

Y en Flandes, nada menos. La primera consecuencia ya se vio el domingo con la disputa de la CRI: desde que se implantó la disciplina en 1994, ha sido el Mundial con mayor afluencia de público. Salvo en un pequeño tramo, todas las cunetas eran una muralla de gente variopinta gritando, agitando banderas, y apoyando a sus ídolos locales.

No pudieron ganar porque en un recorrido con grandes rectas y sin apenas curvas se impuso Ganna. Algunos no lo consideraban para el triunfo final porque diez días antes había quedado segundo en el campeonato de Europa disputado en Italia, batido por Kung, y porque nunca se había impuesto en una distancia tan larga. Rodando a la mayor velocidad jamás registrada en un Mundial (más de 54 km/h) y aprovechando el regalo de la organización, se impuso por pocos segundos a Van Aert (Vanplatanaert) y a Evenepoel, que desciende un escalón respecto a sus prestaciones en Harrogate 2019.… Leer más

Otra triste historia de ciclismo y ciclistas

Otra triste historia de ciclismo y ciclistas

Es de esos sucesos que nunca se olvidan en una ciudad pequeña. Era mitad de abril de 2009 y un choque frontal en una vía urbana muy peligrosa -se llega a una rotonda después de un descenso prolongado-, una mujer de 19 años y todavía en el instituto moría en el acto.

Iba sentada en el asiento del medio, y sin cinturón de seguridad. Los que vieron el accidente afirman que su cuerpo se quedó inmovil, en medio de la calzada, mientras la multitud se agolpaba y empezaba el doloroso ritual de los lamentos y la culpas; de hecho, no tardó mucho: algunos fueron al hospital a tomarse la justicia por su mano, destrozaron mobiliario urbano, y fueron reprimidos por la policía a golpe de manganello.

El conductor del vehículo siniestrado, novato, iba drogado. Todo el mundo lo sabía: no eran buenas compañías. En esas ciudades pequeñas todos conocen a todos.… Leer más

Cobo rumia su resentimiento

Cobo rumia su resentimiento

¿A quien le importa ahora Juan José Cobo? ¿A qué responde que el extraordinariamente limitado corredor cántabro hable ahora, dos años después de conocerse que perdía la Vuelta 2011 por dopaje? A pocos días del inicio de la Vuelta, el friegasuelos Iñigo Zubeldia considera conveniente hacerle una entrevista, en la misma línea que la que perpetró con el delincuente Juanmi Mercado.

Cadáveres del ciclismo y de la sociedad, ambos dos. Por supuesto, que sea el mismo perrodista, y en el mismo medio, no tiene nada que ver. Recibirá elogios y parabienes, y por preguntas dignas de Corín Tellado o Nativel Preciado. Quizás para otro día lleguen las preguntas incisivas, hoy toca jabón.

Cobo, un personaje esquivo, del que también deslizaron que no estaba bien de la azotea (como J. I Gutiérrez, como Sanz: hay un patrón de quesada y anchoas etiquetadas en origen), tiene un indudable potencial en una entrevista seria, mucho más que este gurruño que no ha sido transcrito, y que parece vertido a versión escrita por un procesador automático.… Leer más

Siguió pedaleando tras la meta

Las cronos son una de las disciplinas ciclistas más aburridas. Baste remitirse al Mundial de la especialidad, donde más o menos cada lustro hay una competición emocionante, y donde suele dominar un corredor como no pasa en la ruta, y el resto están a un mundo.

De todo eso ha habido en la palpitante prueba de los JJ.OO de Tokyo. Emocionante porque, a diferencia de los Mundiales, la participación era muy cualificada y en forma, y también porque un puñado de corredores buscaban en el oro olímpico enderezar sus carreras, su año, o a su equipo olímpico.

Todo se decidió en la última tanda. Las anteriores sirvieron para bien poco, y el mejor clasificado fue el encomiable Uran, un octavo puesto que en España sería calificado como diploma olímpico. Evenepoel, citado por muchos, se quedó en la novena posición: un mes entrenando en altura, el primero que llegó a Japón, su especialidad -subcampeón del mundo en Harrogate-, y el talentino belga empieza a tener cara de Tom Cordes.… Leer más

Tres etapas seguidas para Eslovenia

Tres etapas seguidas para Eslovenia

El Tour se acabó en la octava etapa -y tampoco estaba siendo gran cosa hasta entonces-, y desde entonces vive en un calendario forzado que hay que cumplir. Los Pirineos han sido aplanados por el mismo corredor, y la etapa de transición por las Landas y final en las cercanías de Burdeos a un compatriota. Entre estos y Cavendish se han repartido la mitad de las etapas del Tour, y es probable que las dos últimas también vayan a su haber.

Se mire como se mire, es un Tour bochornoso. La competitividad en la montaña final ha sido nula, y los cambios en la general a la altura: solo ha visto caer como fruta madura a Uran -exactamente igual que en 2020, cuando llegó en tercera posición a la tercera semana-, y de su descalabro se han beneficiado el pelotón de Zubeldias que hay a partir del segundo puesto.

El final en Portet fue eso, un final.… Leer más

En el nombre de Mühlberger

En el nombre de Mühlberger

Como el ciclismo en julio es un deporte muerto, ayer tocó el turno para una nueva exhibición de un corredor que había demostrado pocas aptitudes para ganar, y que se saca de la manga un día de campeón para recordar. Ya había sido segundo hace dos etapas, persiguiendo a Mollema, y el día de descanso le ha venido fenomenal.

El día de descanso que, por arte de magia y la ayuda del organizador, se ha transformado (¡nadie podía saberlo!) en doble día de descanso. Es lo que tiene organizar la salida desde Pas de la Casa y un descenso continuo de 19 km., en vez de salir de Andorra por Envalira. Hay que evitar los blancazos y que se vuelvan a ver imágenes como la de Van Garderen -se jugaba el podio y perdió toda su carrera deportiva- o las más reciente de Mühlberger, tan olvidada conscientemente por todos los actores de este circo.… Leer más

Que acabe ya este Tour de Francia

Es un clamor. No había ninguna duda al respecto. Bastó ver la primera semana, con la general sentenciada, para clamar de nuevo esta constante en las recientes vueltas de tres semanas. Especialmente el Tour, un carrera carente de vida desde hace años, y que sobrevive por su propia inercia. El arraigo, la costumbre -aunque es fácil quitarse-, el mes de julio. Todo lo demás.

Dos etapas de fin de semana, las dos entregadas a la fuga de la manera más miserable. Fugas de esas de cuarenta corredores, o más, con equipos representados dos y tres veces. Suave tran-tran para el líder y eso que se llama favoritos (al podio, o al top-ten). Simulacros de competición con corredores que suben (¡un saludo al filósofo!), cuando todos saben que al día siguiente caerán. Sopor. Sensación de haber perdido el tiempo, salvo que ya se vea la etapa desde la piscina o la playa, ayudado por el tráfico ilimitado de datos.Leer más