Lo llaman Milán-Sanremo, pero no lo es

A lo largo de todo este parón propiciado por el Covid-19 ha habido muchos cambios en el calendario, tantos y tan previsibles que no iban a ser definitivos que, de haber hecho un seguimiento específico, no habría servido de nada. Todo es susceptible de cambio, y nada se puede dar por seguro.

El Giro de Lombardía ha cambiado cuatro veces de fecha, hasta poder agradar a la Mafia de RCS, que cree que tiene un activo en la carrera, y que no ha dudado en pasarla de octubre a agosto. Es el ejemplo más claro, ya citado en este espacio, pero que apenas esconde el principal problema: no es ya tanto el cambio de fechas -que hará que todas estas pruebas queden desnaturalizadas y haya que poner un asterisco en esta edición-, es que lleva aparejado el cambio de recorrido.

Así es. tanto Flandes como Roubaix verán recortada su longitud en 20 km, y eso si se llegan a celebrar.… Leer más

Esperpento tras esperpento en el Mundial de ciclismo

¡Venga, vamos a celebrar un Mundial en el norte de Inglaterra! ¡Pero llueve mucho a finales de septiembre! ¡Da igual! ¡Tira que libras! (o “sujetame el cubata” en su última variación). El Mundial de Yorkshire empezó muy mal con la espantosa crono mixta, y ha seguido en su línea con sucesos que, si bien podrían ser considerados sucesos aislados, juntos dejan un conjunto general de lo que es ciclismo, un deporte a medio camino entre el mayor sacrificio de todos los deportes, y también el mayor ridículo.

Empezando por lo estrictamente organizativo, los locales se quejan de la poca afluencia de público, y de que los precios en los sitios oficiales de la UCI son excesivos. Encima, que no les dejan publicitar el pequeño comercio local, muy activo porque Harrogate es una ciudad turística. Tanto, que muchos negocios han optado por cerrar porque el Mundial es un perjuicio y no un beneficio.… Leer más

Una única etapa de montaña, los tres primeros en un minuto

El Día de la Rata en la Vuelta del y tú, ¿qué opinas? cumplió las expectativas con creces. A unos les gustó, a otros no, unos creen que hace frío, otros que hace calor. Así vamos, sin que una etapa de montaña a 30 km/h de media (la media más baja de una etapa de la Vuelta desde 1992, cuando el final en Luz-Ardiden) y que acabó 40 minutos más tarde del horario previsto haga merma alguna en los argumentos de los optimistas, y que el espectáculo se vivió en el único segunda de la jornada, el ochentero Comella, ya bien cerca de meta en una etapa donde la meta nunca estuvo muy lejos.

Froome se cayó en la salida, y fue por su propio control deficiente de la bici. Llegó a perder más de un minuto, pero consiguió volver a entrar en el grupo, no si antes lanzar un sonoro Porco Dio!!!!Leer más