Valverde vuela a 44,27 km/h de media (el ciclismo que cambia)

Esta vez no hubo un blancazo que amenizase los primeros compases del día después del descanso, pero tampoco nadie tuvo tiempo para extrañar al Van Garderen o al Mikel Landa de turno. Fueron apenas 139 km. de recorrido por el Trentino, disputados a un ritmo que casa muy mal con el ciclismo que cambia: 44´27 km/h. No era una etapa llana, al contrario: más de 25 km. de subida, repartida en tres puertos. En la tercera semana. Peor aún casa con el ciclismo que cambia el vencedor final, que se ha dado un homenaje diez años después de que una bolsa de sangre suya fuese incautada, y de que su pastora alemana se hiciese conocida.

La media de la etapa es fabulosa, casi tanto como la etapa. Los ciclistas volaron en el llano hasta el Passo della Mendola (50 km. recorridos en la primera hora), una subida de 14 km. al 7% que, según la organización del Giro, era un segunda, y que en cualquier otra carrera sería un señor primera, con cifras muy similares a Saisies (14´8 km al 6´5%).… Leer más

Contador, otra vez vencedor moral

Contador, otra vez vencedor moral

Se esperaba mucho de la etapa de montaña de París-Niza, especialmente después de la cancelación por nieve del final previsto en Mount Broudy. La etapa fue vertiginosa, disputada a un ritmo que es para restregárselo en la cara a todos los apóstoles del ciclismo limpio (41´6 km/h de media, con más de 4000 metros de desnivel) y con muchas chispas y fogonazos en la subida final, realmente magnífica, a Madone d´Utelle.

A la base del puerto llegó el último de los fugados del día, el modesto francés Duchesne, que prácticamente se aseguraba la clasificación de la montaña. Quien ya no llegó con los favoritos fue Matthews, atufado tras todo un día a las carreras, y que en meta cedió 20´ -el tiempo de un sprinter- con los mejores corredores. Quizás no sea el nuevo Jalabert, y sí el nuevo Freire. O quizás simplemente Matthews.

Dumoulin pasaba a ser el líder virtual, pero jamás ejerció como tal.… Leer más

A temporada pasada

¡Están de enhorabuena! Aunque apenas hay noticias de ámbito ciclista, llega el momento de repasar que ha sido de la temporada de los pobres ciclistas señalados en el lejano enero, entre los que lamentablemente no estaban ni Landa ni Zakarin. Porque uno afina todo lo que puede, pero nunca es suficiente.

König: confieso que he tenido que ir al cqranking.com para recordar su temporada. Si, recordaba su Giro, donde acabó sexto tras subir en el escalafón del Sky a mitad de carrera por el petardazo de Porte, pero no que también había estado en el Tour, donde se arrastró de manera más o menos pública. Su actuación más sorprendente fue el 13º en la crono de 60 km. en Italia, demostrando que ha asimilado bien la fórmula Sky, y que volveremos a saber de él.

Sicard: se ha mantenido más o menos en los mismos niveles que en su resurreción de 2014.… Leer más

Un Lombardía de todos contra Astana

Un Lombardía de todos contra Astana

Confieso que no sabía muy bien quien era Diego Rosa cuando, esta primavera, realizó una soberbia actuación en Strade Bianche, atacando y tirando del grupo. Corría en el Astana y era un joven italiano fichado esta temporada, tras dos años en el Androni. Ahora, tras su sensacional triunfo en la Milán-Turín, se puede decir que ha sido una de las sensaciones de la temporada, rindiendo a un nivel muy alto.

En la carrera de Siena fue quinto, 23º en el Giro haciendo de gregario abnegado todos los días -incluso décimo en la exigente etapa de Sestriere, la penúltima- y en la Vuelta 20º, con un décimo puesto en Andorra. No está nada mal para un corredor del 89, y del que se podía decir bien poco: dos grandes vueltas a gran nivel, porque su trabajo siempre ha sido el de gregario…

A eso se había dedicado el día anterior, en la muy venida a menos Tre Valli Varesini, donde hizo de secante en el grupo tras el fulgurante ataque de su jefe de filas Nibali que, siguiendo la gran tradición italiana, lame sus heridas de la temporada ganando pruebas de menor nivel en su país.… Leer más

La generación del 90 domina la Vuelta

Hace menos de un año dediqué un post entero al asunto de las generaciones en el ciclismo, centrándome en la ya por entonces exitosa generación de 1990. “Rara vez se concentra una precocidad tan fecunda en un año clave para el presente del ciclismo”, escribí, y la recién finalizada Vuelta a España ha vuelto a ser un refrendo de esa añada: Aru, Quintana,Dumoulin y Chaves son todos de ese, parece, año mágico para el alumbramiento de ciclistas.

Sobre el ganador de la carrera se pueden decir muchas cosas, y ninguna especialmente positiva. No es muy normal que un corredor haya hecho esta sucesión de puestos en grandes vueltas por etapas en los dos últimos años, y siempre Giro-Vuelta: 3º (una etapa)-5º (dos etapas)-2º (dos etapas) y 1º. Con 24 y 25 años, lo que le convierte en el ganador más joven de la Vuelta desde Melchor Mauri. Sorprende todavía más que Aru no haya ganado nunca, y siquiera haya estado cerca, una vuelta por etapas.… Leer más

El último día cuenta. Y el penúltimo más.

El último día cuenta. Y el penúltimo más.

A Dumoulin, que salió de la crono de Burgos con escasos 3″ de ventaja, no le inquietó nadie por la pintoresca etapa por la frontera entre Guadalajara y Madrid, concebida como encerrona y afrontada como de costumbre: numerosísima fuga que cobra una gran ventaja -en este caso, un poco menos- y que llega a meta, malbaratando las opciones de bonificación. J. Rodríguez intentó un ataque en compañía de Vicioso a 30 km. de meta, pero ni las características del terreno, ni las suyas propias, daban para mucho.

Dumoulin aguantó La Quesera, mientras por delante Roche ganaba a Zubeldia, en la primera vez en su vida profesional en la que llegaba a disputar una victoria al sprint. Como premio, su equipo anunciaba al día siguiente su renovación por un año más, a ver si logra el record ese de Tour de Francia disputados, aunque en el caso del corredor de Usurbil habría que inventar un nuevo adjetivo (¿concursados?… Leer más

Si la montaña no sirve para decidir, que tampoco lo haga la crono

Si la montaña no sirve para decidir, que tampoco lo haga la crono

El término decisivo es para el deporte como honestidad para la política, uno al que hay que referirse siempre, aunque pocas veces se pueda usar con propiedad. Ahí sigue, como un ideal inalcanzable. Hasta cuatro etapas decisivas ha tenido la Vuelta en los últimos cinco días -uno de descanso-, y ninguna ha decidido nada. A base de recorridos de risa y huelgas tácitas de los corredores, la Vuelta de Guillén ha conseguido, un año más, estar en un puñado de segundos a falta de cuatro etapas para el final. Y esa es la mayor emoción que aporta.

Tres etapas por la Cordillera Cantábrica, tres, y con ganadores a cada cual más bochornoso. En Alto Campoo, que no se subía desde 1993, se volvió a repetir el aburrimiento y la niebla de aquella ocasión, cuando ganó el murciano eufemianizado Jesús Montoya. Una fuga donde De Marchi, un corredor con una trayectoria murciana y marciana, hizo y deshizo a su antojo, hasta que consiguió la victoria por puro descarte: porque también para eso funciona la osteopatía que le ha ayudado a superar el dolor de muelas por el que se ha perdido casi toda la temporada.… Leer más

El MoviSky acaba con el Tour

Acaba la etapa, Movistar tenía en el podio a Quintana y Valverde, por lo que en la mentalidad de la estructura navarra es un éxito. Sin embargo, nadie lo ha visto así. El equipo español tenía una oportunidad muy buena de intentar algo diferente e incluso novedoso en su historia, como es un ataque táctico, o usar la increíble ventaja de tener dos corredores tan bien situados en la general para intentar el asalto al liderato. No ha pasado nada, como no pasó nunca nada en otras bicefalías históricas del equipo (Indurain/Delgado, Olano/Jiménez, Valverde/Pereiro), y es muy difícil que pase nada hasta París. Quedan tres etapas de competición, la mayor parte con una distancia impropia del ciclismo profesional, y todo el mundo a defender su posición.

El que ya no podrá, pero dejó abundantes testimonios en la jornada de descanso de que iba a hacer algo similar, es TJ Van Garderen.… Leer más

El ciclismo que vemos y el que nos cuentan

¿Por qué vemos ciclismo? Al final hay que ir a las preguntas básicas ¿Por qué vemos un deporte que sabemos que es falso, adulterado, objeto de compraventa, lleno de estrellas de un día y transformaciones subitas? Hoy no vale contestar “por los paisajes”, porque por ahí hay gente distribuyendo certificados desde sus púlpitos de pago con cosas como “sobras como espectador de ciclismo”. Simplemente porque no nos creemos lo que vemos. Eso es lo que les gustaría: seguir en su mundo autoreferencial, no viendo ingestas de pastillas en directo, y asistiendo sin inmutarse al horror de rodadores subiendo como escaladores, porque es algo normal.

Las dos etapas que quedaban de los Pirineos tras la hecatombre de la Pierre St. Martin fueron extremadamente decepcionantes para el espectador, y también para el organizador. No pasó nada, absolutamente nada. Eran etapas relativamente largas, con puertos duros y exigentes, y no hubo ningún movimiento ni acción que pudiese inquietar al líder.… Leer más

Una atención especial para…

Que mejor manera de reengancharse a la escritura del blog -tres post en los últimos dos meses, vaya nivel Maribel- que con una de las secciones fijas del blog: terror de los profesionales, sibilla de la temporada por venir, no es más que un mero entretenimiento -todo lo es- sobre ciclistas variados que tienen en el 2015 una temporada decisiva para sus aspiraciones futuras en el pelotón.

Konig: el checo ya salió en esta sección en 2012, cuando no lo conocían ni en su país. Tras debutar con un top-ten en el Tour -y alguna exhibición sin explicación-, el corredor salta nada menos que al Sky. En principio formará parte del tran-tran para la montaña, en un rol parecido al de Nieve. También puede ser que acabe como Tiernan-Locke, porque su evolución y prestaciones -además de su activismo de pandereta contra el dopaje- siempre son garantía de lo mejor y de lo peor en el ciclismo.… Leer más