Pero fue Campeón del Mundo

Kelly, Criquelion y Kuiper en la Lieja 1981

Había sufrido un ictus a los 58 años, y desde el primer momento se anunció como “muy grave”. El campeón belga Claude Criquielion ha durado apenas un par de días más hasta el fatal desenlace, el tiempo suficiente para que las ratas de siempre -periodistas intentando adelantar su trabajo, un saludo a Juan XXXX y su escuela- ya tuviesen preparada la esquela, incluyendo las consabidas XXXXX en la fecha de la muerte.

Criquielion fue un campeón singular, un corredor heterodoxo y el mejor belga de los años 80, los de los difíciles post-merckxismo; a pesar de haber ganado un buen puñado de carreras, y haber estado en la brecha ininterrumpidamente desde 1979 hasta 1991, el hito más señero de su carrera -y así se ha podido comprobar en cómo ha sido recordado en el momento de su desaparición- fue el increíble desenlace del Mundial de 1988, sin lugar a ninguna duda uno de los cinco-diez sucesos más controvertidos de la historia centenaria del ciclismo.

Nacido en Lesinas -Valonia, pero la Valonia limítrofe con Flandes: de hecho, al igual que F. Vandenbroucke, era bilingüe- en 1957, el joven Criquelion pasó a profesionales en 1979 con 22 años, tras obtener resultados destacados tanto en el GP Guillermo Tell como en el Tour del Porvenir. Lo sorprendente es que lo hizo en el Kas, que en esos años era un equipo mixto vasco-belga, y no hizo nada mal: ganó la Semana Catalana, el primero de los muchos triunfos que obtuvo en nuestro país, y acabó noveno en el Tour.

¿Qué tipo de corredor era? Un brontolone, como se dice en Italia. Un cabezota que escalaba muy bien, muchas veces por pura testadurez, pero al que le faltaba algo de punta de velocidad para optar a mayores triunfos. Siempre estaba ahí. Acabó el Tour cinco veces entre los diez primeros, sin que fuese óbice para una temporada de clásicas muy repleta. Y subió al podio de la Vuelta de 1980, en su segundo año de profesional. No es que fuese una gran edición de la Vuelta -adiós al País Vasco, triunfo para el sputnik Faustino Rupérez, Pedro Torres segundo-, pero el podio no venía regalado. Y menos a un extranjero que ya por entonces militaba en el que iba a ser su equipo de toda la vida: el Splendor.

Ahí coincidió durante dos años con otro joven corredor nacido el mismo año, nada menos que Sean Kelly. Inmediatamente se cayeron bien -ambos eran de origen muy campesino, fuera de temporada tenían que ayudar en la granja familiar con las vacas y las labores propias del campo- y, aunque sus características como corredores les llevarían a enfrentarse una y otra vez, se intentaron ayudar en lo que pudieron. Es bien conocida la trayectoria de Kelly, por palmarés uno de los mejores corredores de clásicas de la historia, que sin embargo tiene un pequeño lunar: nunca fue campeón del mundo.

LeMond, Cassani y Criquelion, en La Redoute 1985

Criquielion sí, en lo que fue su mayor triunfo hasta la fecha: siempre es difícil construir un palmarés cuando se empieza por la guinda, pero aquella tarde en Montjuic, tras un 1984 en el Kelly había arrasado (2º en San Remo, campeón en P-N, PV, Roubaix, Lieja, 2º en Flandes, 5º en el Tour, ganador de la Volta) el valón fue simplemente el mejor. No fue un gran Mundial, de ninguna manera: se organizó a diez años vista del mejor mundial de la historia y sobre el mismo circuito, pero con un resultado completamente distinto. Los Maertens, Ocaña, Merckx y Gimondi fueron sustituidos por Criquielion -insisto, sin palmarés relevante en el momento de su triunfo-, el gregario italiano Corti y el exótico canadiense Bauer, que se volvería a cruzar en su vida. Las imágenes son de un näif que sobrecogen.

Si ya tenía mala suerte de por sí -jamás llegó a ganar una etapa en una gran vuelta-, el arcoiris lo remató. En el año de su entorchado sólo ganó una carrera de relieve, la Flecha Valona, pero fue segundo en su campeonato del mundo particular por su condición de valón: la Lieja-Bastogne-Lieja. Eran los años que se acababa en el Boulevard de la Sauvenière, totalmente llano, y le batió el que iba a ganar cuatro veces la prueba, el italiano Moreno Argentin. En 1991, el último año de nuestro protagonista, se volvieron a repetir las posiciones.

En 1986 se descubrió vueltómano, logrando el triunfo en el Midi-Libre, Romandía, y acabando 5º en el Tour, el mismo año en el que se supo que para 1988 los Mundiales de fondo en carretera se iban a celebrar en Ronse -Renaix en francés-, el municipio distante 5 km. de su Lesinas natal y cuyo criterium había ganado en repetidas ocasiones. Muy querido tanto por la afición flamenca como por la valona, le habían montado un Mundial a las puertas de su casa.

Así pasó la temporada 1987, con un brillante triunfo en Flandes (en sus memorias, Kelly dice que le ayudó al no salir a su ataque), un segundo puesto en F-V y un tercero en Lieja. Cumplía 30 años y en su maillot del Hitachi-Splendor lucían las bocamangas arcoiris, el último campeón del mundo en llevar la túnica sagrada del ciclismo en lana y no textil sintético. Parece un detalle baladí, pero Criquielion fue un corredor gozne entre el antiguo ciclismo y el ciclismo contemporáneo, caracterizado por los cables de freno ocultos, los pedales automáticos y, especialmente, por la EPO.

Criqueliondepie
Una foto-icono del ciclismo

Tras una buena temporada repitiendo triunfo en el Midi-Libre, y ganando el GP de Frankfurt, el campeón valón llevó la carrera del Mundial controlada hasta los últimos 100 metros, tras un fenomenal trabajo de su selección. Quedaban 120 metros para el final de una carrera que había sido preciosa, en un circuito magnífico, y sólo tres corredores para tres medallas: el experimentado, local y rápido en llegadas que picaban Criquielion, el canadiense Bauer -que jamás ganó nada en su vida- y el imberbe italiano Fondriest, 22 años.

De manera enojante, el canadiense empujó contra las vallas a Criquielion, que cayó derribado a 100 metros de un triunfo casi seguro. En su casa, ante su afición. El triunfo fue para Fondriest, que jamás llegó a confirmar todo lo que prometía -su concurso en el norte siempre fue una decepción tras otra decepción, nunca volvió a disputar un Mundial para ganarlo-, una victoria inesperada porque no era suya.

La afición belga invadió el circuito, indignada. Queda para la historia del ciclismo la imagen de Criquielion, todavía noqueado, pidiendo ayuda para su bici con la cadena caída, pero la ayuda nunca llega cuando quedan 100 metros a meta. El valón llevó a los tribunales ordinarios a Bauer, pidiendo una indemnización económica. Se contrataron peritos para estudiar la trayectoria de cada uno, como si hubiese algo que estudiar. Tras tres años de procesos judiciales, Bauer fue absuelto. Los tribunales están para otras cosas.

El poso que dejó la carrera fue muy amargo. De hecho, desde entonces Bélgica ha organizado un único Mundial, el de 2002 en Zolder -y mejor que no lo hubiesen hecho-. Estamos hablando de Bélgica, el Brasil del ciclismo. El criterium de Ronse se dejó de celebrar pocos años después. Criquielion continuó como profesional tres años más, hasta los 34, y con muy buen nivel, pero siempre con la estela negra de ese segundo Mundial que podía haber ganado, la única manera de entrar en la historia grande de este deporte. Porque dos Mundiales solo los ganan los campeonísimos.

En el 89 volvió a ganar la Flecha, 2º en Amstel, 7º en el Giro; en el 90, campeón nacional y luciendo la bandera belga en el Tour, donde estuvo como siempre en las etapas de montaña, en esa posición de que lo ven todos, pero nadie lo ve nunca cuando quedan dos km. para el final; en 1991, tras hacer como un meteoro 2º en Flecha y Lieja, deja el ciclismo antes del Tour, la carrera que había disputado ininterrumpidamente en los últimos diez años.

CriquelionHitachi
Cri-Cri, siempre al ataque

Fue un gran corredor, muy constante, y con toda probabilidad familiarizado con el pote belga y otras prácticas de la época. Lo dejó a la edad normal de entonces, cuando la EPO ya corría por el pelotón. De esa época de mutación y cambio han dejado sabrosos testimonios Van Hooydonck (ganador en Flandes en 89 y 91) y Maaseen, de como de ganar las carreras más importantes pasaban a no poder seguir el pelotón, y no habían cumplido los 30 años. De esa época no ha dejado testimonio Moreno Argentin, que a partir de 1993 experimentó una segunda juventud de la mano de la sustancia milagrosa, Michele Ferrari y el ciclismo que cambia.

Criquielion fue el último de los hombres del norte libres de la sustancia de la sigla de tres letras. Probablemente porque le pilló muy viejo. En aquella época era relativamente normal (Argentin acabó 3º el Giro de 1984, Kelly 4º en un Tour) que esa poderosa raza pudiese hacer el calendario de abril y después brillar en grandes vueltas. Después vino la hiperespecialización, los burros voladores, la decadencia. Criquielion se fue con un Mundial, dos Flecha-Valona, un Flandes y el recuerdo amarguísimo de un Mundial robado, pero con la certidumbre de haber sido un ciclista auténtico. Y campeón del mundo.
***
Las albricias que nos prometíamos con TeleDeporte han durado bien poco; al igual que hubiese hecho un malhechor, han cambiado la prolija noticia donde elencaban todas las carreras del calendario, como si aquí no hubiese pasado nada. Sin ir más lejos, ayer tenían que haber emitido la Vuelta a Andalucía pero en su lugar había….tenis.

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70 comentarios en “Pero fue Campeón del Mundo

  1. Qué buen post.
    Como leí una vez, mientras haya dos personas hablando sobre una tercera, ésta no habrá muerto.
    Qué mejor forma de recordar a un tío con un par bien plantado.

     
  2. Enhorabuena por el artículo. Detalle friki: es Boulevard de la Sauvenière. ¡Ese Erasmus 2006-2007 en Lieja!

     
  3. Enorme entrada y elegante recuerdo a Criquelion.
    Como dices, era otro ciclismo y en este caso, cualquier tiempo pasado fue mejor, con prendas de lana, sin pedales automáticos y con los cables por fuera.

     
  4. Buena semblanza de un buenísimo corredor y de una época que ya no volverá. Muy recordado su triunfo en la “Ronde” y mucho más sus denodados intentos para ganar en Lieja con especial mención a la inmensa cagada del año 87 con Roche de co-protagonísta, y como no, Argentin.
    Recuerdo la pancarta de sus fans en la cuneta durante las carreras valonas de ese año 87: “Claudy, Rey de Flandes, Emperador de Valonia”.

    Por cierto es “Criquielion”.

     
  5. El “fatal desenlace “??… Menos mal que no fue “tras una larga enfermedad “. Gran post, aunque no me creo que los ciclistas de la época anterior a la EPO, fuesen espíritus puros e inmaculados.

     
  6. Flipo, este post solo lo podía escribir Sergio! Fantástico y maravilloso.
    Esto es amor a un deporte y no gastarse miles de euros en camisetas, entradas y mercadotecnica.

     
  7. Para alguien como yo, nacido en 1983, y que sólo tiene recuerdos ciclistas a partir de 1990, es todo un placer leer este tipo de entradas. Muchas gracias.

     
  8. Buenas Sergio.

    Como siempre que desempolvas la bellísima historia del ciclismo una entrada superlativa (enhorabuena). Ya sabes que algunos echamos de menos una sección de análisis “retro” en este referencial blog.

    Criquelion era de esos ciclistas que deseabas, profundamente, que tuviera mejor suerte, sobre todo a raíz de aquella tropelía de Bauer (que, como daño colateral, trajo un bronce para Juan Fernández en un demarraje en los metros finales también histórico, mientras el pobre belga iba andando con la mano levantado, sufriente y doliente).

    Abrazo.

    Tomelloso.

     
    • La penúltima frase del obituario también es para quitarse la boina:

      …actualmente, es consejero municipal de Deportes en la ciudad belga de Lessinnes (oeste).

       
  9. Gracias por dejarnos estos pasajes de la historia para uso y disfrute de los que ni le vimos ni sabiamos de su existencia.

    Con esto y un poquito de youtube para verlo se siente uno un poco mas realizado como aficionado al ciclismo.

    Un saludo

     
  10. Genial Sergio!
    Post como este hacen disfrutar del ciclismo, que diferente a todo lo leido en la prensa oficial.
    Enhorabuena!!!

     
  11. Contaba yo 14 años, y ya pedaleaba, que fui a ver el mundial a Montjuïc. Mi referencia periodística por entonces era “la bici”…, del Mirroir aún no sabía nada. Por lo que cuando vi pasar a este corredor me pregunté…, y este quién es? Fue una pequeña desilusión. Yo esperaba ver ganar a Lemond o Fignon que ya había visto en directo en la Escalada de 1983.
    El tiempo le dio la razón y demostró que no fue la flor de un día. DEP.

     
  12. Muy buena esta entrada, gracias.
    Estaría bien que de vez en cuando les dedicaras una entrada a los grandes ciclistas de la historia, creo que te lo agradeceríamos unos cuantos.

     
  13. Me encanta la foto de Criquielion entrando a pie en la meta, en el 88. Paradójicamente representa la épica de este deporte, aunque el protagonista vaya andando y no en bici.
    Recuerdo perfectamente ese mundial. No me gustó el bronce de Juan Fernández por como le llegó de rebote. Al contrario del fútbol, aquí no vale ganar de cualquier manera (penalti injusto en el descuento…, o gol en el minuto 93) hay que ganar bien, por que si no, te queda ese sabor agridulce de la medalla de Fernández.

     
  14. Por pBrutal Sergio!

    Es una maravilla poder leer estas entradas sobre el ciclismo ‘retro’ , que no pudimos disfrutar en su momento los que empezamos a seguir el ciclismo en los 90′s.

    Por pedir, a ver si nos deleitas con más frecuencias con entradas de este tipo

     
  15. Jo, qué maravilla. Esta entrada merece ser dedicada a todos esos que dicen que a Sergio no le gusta el ciclismo. Por edad, no he tenido la oportunidad de ver ni el final de Ronse ni esa Lieja que Argentin les birla a él y a Roche “por la espalda”, pero gracias al youtube los he podido revisar muchas veces. Aunque no venga mucho al caso, mis primeros recuerdos ciclistas coinciden con el último año de Criquielion, con el trofeo Luis Puig, que se disputaba por estas fechas. Añoro mucho ese ambientillo raro, como de espectáculo ambulante, de las salidas: el olor penetrante a linimento al deambular entre los coches, los acentos extranjeros de los masajistas y corredores, los maillots coloridos, nuevos a cada temporada, e incluso también añoro la naturalidad con la que los ciclistas del Collstrop buscaban desesperadamente un lugar donde mear antes de que se diese la salida, y acababan haciéndolo en cualquier seto o mediana. Quizá son esas las sensaciones que busco cada vez que voy a ver ciclismo en directo, e incluso me sabe mal no haber podido vivir de pleno ese ciclismo de jerseys de lana, calapiés y cables de freno a la vista, del que Criquielion y Kelly fueron sus últimos exponentes, ese ciclismo “auténtico”, tan diferente de la estúpida resurrección actual del ciclismo “vintage”.

    En relación con el suelto, un buen subtítulo sería “el Teledeporte que cambia”.

     
  16. Me ha emocionado Sergio, además yo vi ese campeonato Mundial en Directo, con 15 añitos, tengo cierta melancolía al recordarlo, pero no sé si es por lo primero, o por lo segundo!

    Enhorabuena!

     
  17. Felicidades por este precioso post y por los enlaces para los que somos “menos viejunos”.

    PD: El ’93 de Fondriest es una de las mayores marcianadas del ciclismo…

     
    • Le sentó muy bien el tratamiento: comparar como ganó la Copa del Mundo en el 91 -racaneando puntos, sin una gran victoria- con como la consiguió en 1993…pfffffffffffff

       
  18. Gran post, además de uno de mis primeros ídolos del ciclismo, en la segunda parte de los años 80 yo era un chaval y no se porqué empezó a gustarme este deporte. Ahora veo esos años, del 85-90, como los mejores años de este deporte. Será nostalgia?

     
    • Sin duda. Nostalgia grado sumo, pero hay que reconocer que la época post-Hinault fue muy buena: no había un dominador claro, había mucha alternancia en todos las carreras y bueno, después llegó la EPO y….

       
      • ¿Ha habido más y hay dominadores en la etapa postnoventera y actual? No sabría qué decir: Induráin, Amstrong, podríamos meter a sprinters como Cavendish o Cipollini, y alguno como Cancellara (y me refiero al pavés) y ni siquiera. En general, los años posteriores al texano (que nunca dominó más allá de sus siete Tours) parecen bastante abiertos.

         
  19. Mis primeros recuerdos de ciclismo datan de la Vuelta 82. De ahí que algunos de mis corredores favoritos fuera Criquielion, Eddy Planckaert (otro grande del ciclismo belga) y José Luis Laguía.

    Saludos

     
  20. Yo tengo que confesar que para mi, Criquielon es uno de esos ciclistas “victimas” del enfoque Vuelta Tour que siempre ha tenido la prensa española, yo que era un tierno infante en los ’80 (soy del 76) sólo prestaba atención a lo que pasaba en la Vuelta y el Tour y bastante de refilón al calendario de vueltas nacionales, por lo que todos los clásicomanos pasaban de lo mas inadvertido. Además el hecho de que Criquielon tampoco tuviese un palmares brutal, tampoco me hizo fijarme más tarde en sus hazañas, cuando a partir de los 90 comencé a seguir todo el calendario con más interés. Gracias por la labor ilustrativa sobre el personaje, que eso si, ya estaba fijado en la memoria por ese final del campeonato del mundo que cualquier aficionado ha visto unas cuantas veces.

     
    • El enfoque Vuelta Tour de los medios es otro de los muchos lastres del ciclismo. Solo mundial y un Giro con españoles puede aparecer también. Suerte que hoy en día, siempre tienes toda la información que quieras a mano. Yo cada vez puedo ver menos retransmisiones en directo…una pena.

      Me gustan estos posts históricos, no conozco casi nada anterior a 2000 aproximadamente, y eso que aprendo. Es jodido que mis primeros recuerdos sean de Armstrong, Ullrich, Pantani, Virenque…No creo que Sergio dedique posts biográficos amables para esta generación…

       
  21. Excelente post, Sergio.
    Como muchos de los cuarentones que rondamos por aquí, Criquelión forma parte de mis primeros recuerdos ciclistas. Conocemos sus hazañas, sus batallas con Roche, Argentin, por las revistas de la época, los artículos de Ciclismo a Fondo y las fotos del amigo que compraba el Mirroir. Era ese tipo de ciclista luchador y correoso, de gesto duro, que tanto nos gusta a los aficionados.
    Lo del Mundial de Ronse es absolutamente inolvidable.

    Que descanse en paz.

     
  22. Muy emotivo y nostálgico el artículo. Sin embargo me ha llamado la atención que haya pasado desapercibido o que nadie haya aprovechado para comentar algo que parece evidente: la relación entre las enfermedades cerebrovasculares que sufren personas relativamente jóvenes y el consumo de sustancias digamos “poco saludables” tan habituales en el mundo de la alta competición.
    Cambiando de tema, en la página de TVE, enlazada en el artículo sobre Teledeporte ( http://www.rtve.es/deportes/20150212/citas-ciclistas-inundan-calendario-del-2015/1097100.shtml) queda claro cuáles son las carreras que va a emitir Teledeporte y cuáles no. Y la Vuelta a Andalucía es de las que no.

     
    • La realidad es que el ictus es una de las principales causas de muerte. La gente se muere, y más a esas edades y con manifiesto sobrepeso como el que lucía Criquielion. Con cáncer de páncreas -que es una enfermedad considerada rara- de Fignon no tuve ninguna duda, porque no tenía antecedentes familiares. Esa página que citas ha sido modificada desde la primera versión a partir de la cual escribí el post, lo puedes comprobar recurriendo a google caché.

       
      • En cualquier caso la última linea de la noticia deja bien claro lo que nos podemos fiar sobre las retransmisiones en directo.

        “Nota: Las retransmisiones en directo anunciadas para Teledeporte están sujetas a posibles cambios.”

         
  23. Por edad tampoco recuerdo haberlo visto correr, pero sí me llamó la atención su nombre en una bajara de cartas que tenía, “ases del ciclismo”, donde aparecían corredores con datos como peso, altura, pulso, etc.

    Leer la entrada de hoy me ha evocado muchos recuerdos, y además pertenece al subjetivo conjunto de posts de más calidad de éste blog. Tanto es así que me he animado a escribir un comentario (como muchos otros, solo leo), para felicitarte expresamente.

    Saludos.

     
    • Muy buena la entrada Sergio.
      Demuestras a tus detractores que amas el ciclismo de verdad y hablas en profundidad de lo bueno y lo malo.
      No he participado nunca pero llevo 4 o 5 años siguiéndote
      Me has abierto los ojos de la realidad del ciclismo.
      Me inicié en el ciclismo como espectador a la vez que empezaban las victorias de Miguel y cada vez me fui enganchando mas y mas.
      Antes lo mío era el basket, para al entrar en la treintena empezar en eso de jugar a ciclista en las carreras Master.
      Al no venir del mundillo era un poco ingenuo pero entre lo q me fueron contando compañeros de pelotón q venían desde abajo y tu blog he ido abriendo los ojos y descubriendo la verdad, sintiéndome defraudado.
      Si hasta los corredores se dopan para una ciclo turista q va a hacer sino un Pro?
      Tu blog es mi cita obligada todas la mañanas
      Es la primera web q abro ansioso esperando una nueva entrada
      A veces no estoy de acuerdo con el tono de tus comentarios pero es tu blog y tienes todo el derecho del mundo.
      Yo personalmente no entraría al trapo con los que entran a descalificarte. No merece la pena
      Muchas gracias por tu labor de PE RIO DIS MO que diría Pepu
      Sigue así. Y si algún día consideras q hay que pagar yo seré el primero en hacerlo
      La calidad de tus entradas no tiene precio.

       
    • Yo también tuve esa baraja. En la foto, Criquelion aparecía con el maillot de la clasificación combinada en el Tour (por la foto, puede que sea el del 88) subiendo un puerto.

      Ese es el recuerdo que tenía de Criquelion.

      DEP.

      Un saludo.

       
    • Yo también tenía esa bajara!!! Estaba siempre con ella en la mano. Que tiempos…Aún recuerdo las fotos. Nostalgia pura.

       
  24. Yo no tengo recuerdos suyos por edad. Sí que le conocía de revistas de ciclismo de mi padre. Además era un ciclista que le gustaba mucho a mí padre, porque decía que tenía una habilidad increíble para estar siempre en la pomada, aunque no rematara mucho para todo lo que enredaba (más o menos como lo describe Sergio en el artículo). Lo que no sabía era que Bauer ya había sido tercero en el mundial que ganó Criquielion.

    Me ha gustado el post, una excusa perfecta para dar una vuelta por youtube para ver ciclismo de los 80.

     
  25. Gracias por el post. Yo también disfruto de los recuerdos agradables.

    El tema nos lleva a lo años 80, que dispararon la afición al ciclismo en españa en general y entre los lectores de este blog en particular.

    Alguno igual recuerda el cartel de P-V en 1985.En una foto del tour del 84 mostraban las figuras que traian a la carrera vasca. Allí estaban Criquelion, Kelly, LeMond, Hinault y el brazo de Celestino Prieto si no recuerdo mal. No gano ninguno de ellos, sino cabestany, que también estuvo en el mundial de Barcelona 84, pero participo en persecución en pista y creo que no paso una ronda.

    Si me enrollo con estas cuestiones es porque veo que nos gustaba mucho aquel ciclismo, pero no se si porque eramos mas jóvenes o por mas inocentes.

    Un corredor de entonces que me llamaba la atención era Van der Poel y claro, los triunfos del hijo me llevan también a aquellos recuerdos. Ya me duele cuando Sergio califica al padre de toxicómano al nivel de Kim Andersen. Igual me perdí algo.

    Saludos.

     
  26. Al hilo del material y de la transición del material antiguo al nuevo (calapie frente a pedal automático) tambien se observa como cambia la postura de la bicicleta.
    La segunda foto es un buen ejemplo: nada que ver la postura de Lemond con la de Massi, el primero parece un ciclista de los de ahora.

     
    • Cuenta Lemond en su libro como Guimard le corrigió la postura cuando llegó a Europa. La verdad es que me sorprende bastante ya que el corredor era de los elegidos de la selección USA amateur tanto en pista como en ruta. Cierto es que cuando ves las fotos de Renault y de la Vie Claire hay una clara revolución postural.

       
  27. Me uno a las felicitaciones por el artículo.

    El mayor recuerdo que tengo de este corredor es su foto de las chapas jeje. Sin duda un corredor de la última edad de oro del ciclismo.

    Un saludo a todos.

     
  28. Aquellos maravillosos años. Los de los colombianos superescaladores, los hijos revoltosos de Hinault (Lemond y Fignon, por supuesto), Arroyo, Alberto Fernández y la irrupción fabulosa de Perico; la época de los Saroni, los Moser y los purasangre como Criquielion, ciclistas toscos y rudos, ni demasiado escaladores ni demasiado rodadores ni demasiado contrarrelojistas, pero siempre en lucha, constantes, orgullosos e inteligentes. Cuando el ciclismo todavía era inocente y las mentiras posibles.
    PD: yo también soy de los malpensados que se pone un poco triste y se imagina consecuencias de pasados poco recomendables cuando ve morir a tantos mitos de su niñez tan jóvenes, de forma tan absurda y prematura, sin motivo aparente.

     
  29. Lo recuerdo con cariño porque era de los que aparecía en aquellas pegatinas que los chavales de los 80 pegábamos en las chapas. Vi en directo el mundial del 88 y con doce añitos ya me pareció un robo con mayúsculas. Un post de altura para otro mito que se nos ha ido.

     
  30. Creo que te equivocas con Bauer al denominarlo como “un ciclista que no ganó nunca nada”. Tenía condiciones para haber sido uno de los mejores corredores de su generación, pero se topó con “imponderables”, ciclistas que jugaban con las cartas marcadas y que le impidieron tener el palmarés que merecía.

    En 1984 fue subcampeón olímpico en Los Ángeles por detrás de Alexi Grewal, cuya capacidad como ciclista estaba muy lejos de la del canadiense. Y Grewal sí que no volvió a ser noticia hasta que se publicaron sus escarceos con el dopaje. Y ese mismo año, Bauer volvió a demostrar su talento en Montjuich con la medalla de bronce por detrás de Criquielion y Corti.

    Pero su mayor virtud fue la versatilidad. Perdió por milímetros la París-Roubaix de 1990 con un ciclista tan “fiable” en asuntos turbios como Eddy Planckaert. Y fue cuarto en el Tour de 1988 por detrás de Delgado, Rooks y Parra, y décimo en el de su debut (1985) vistiendo el maillot blanco de mejor joven. También formó parte de la escapada de Futuroscope en el Tour de 1990 junto a Maasen, Pensec y Chiappucci y llevó diez días el maillot amarillo. No es fácil obtener esos resultados en carreras tan diferentes, sobre todo compitiendo con la gran desventaja de ir “limpio”, si nos atenemos a lo que dicen de él aquellos que lo conocieron muy de cerca.

    Además de esos resultados, dos etapas del Tour, otras dos en la Dauphiné, otra en la Vuelta a Suiza o un Campeonato de Zurich no parecen gran cosa, pero pueden serlo si se tiene en cuenta la inferioridad en la que competía Steve con respecto a sus rivales, algo que también le ocurrió a Hampsten. Y fue justo a partir de esa París-Roubaix y ese Tour de 1990 cuando sus resultados fueron decayendo de forma brusca, coincidiendo con el uso desmesurado de la EPO en el pelotón.

    Y aún sigue en forma a sus 55 años. El año pasado fue campéon de Canadá en la categoría Master C en pista tanto en persecución individual como en scratch.

     
    • Puede ser cierto lo que dices, pero no es menos cierto que lo que le hizo a Criquielion fué lo que ahora llamaríamos “hacerse un Cavendish” o una guarrada cómo un templo.

       
    • En el fondo, todo lo que dices abunda en mi frase: nunca ganó nada. No se si iría limpio, pero en los últimos años en el Motorola coincidió con Armstrong, Livingstone e Hincapie.

       
    • Precisamente Grewal y el dopaje sistemático del equipo USA en esos JJOO obligan a desechar esa idea naif de que el dopaje empieza en 1990 con las 3 letras. Bauer brilla entre el 84 y el 90 en un ciclismo que ya está podrido hasta las trancas: Moser ya ha hecho el milagro de batir el record de la hora, los chicos del Doctor Mabuse (Hinault, Fignon, Lemond) se exhiben de manera insultante, a Roche le explotan las articulaciones, Probenecid y Theunisse…
      Como soy persona crédula estoy dispuesto a exonerar a aquellos que han sido exculpados por los que han roto la omertà (casos como Bassons, Delion, Mottet…). Incluso si alguno de ellos ha corrido en equipos nauseabundos.
      Pero lo de tratar de identificar declive en los 90 con limpieza no lo compro. Los neófitos brillantes que luego quedaron estancados son un clásico en cualquier faceta de la vida, más aún en el deporte.
      Steve Bauer corrió en varias de las cloacas del ciclismo mundial. ¿Sin mancharse siquiera?

       
  31. Cada vez que se muere alguien que forma parte de tu infancia no se puede evitar sentir algo de melancolía. Criquielion no me caía bien, no sé por qué. Es de esos ciclistas, o deportistas, o personas en general, que solo conoces por los medios de comunicación, y de los que tu opinión se forma muy bien no se sabe cómo. Seguramente, porque era el enemigo número 1 del Teka en la Vuelta 82, y yo era del Teka a muerte. Se escapó en El Escudo con tres tekas, en una etapa que acababa en Reinosa, y ganó Antonio Coll. Los otros dos tekas eran Alberto Fernández y Marino Lejarreta, ganador de la carrera al final por la descalificación de Arroyo. Eddy Planckaert pasó el primero por el Portillo de la Sía, primer puerto de la jornada. Ah, recuerdos.
    Pero coincido en que formaba parte de una estirpe de ciclistas finiquitada hace tiempo. El ciclismo es memoria, es algo fundamental de este deporte, y Claude forma parte de ella. No de los más presentes, pero está ahí. La desilusión que supuso el ciclismo de los 90, y posteriores, que en España no queremos revivir a menudo por la presencia amenazadora de Induráin, ¡no se puede destruir al héroe!, no fue un sentimiento tan fuerte como el que suponía recordar y recordar las gestas que por casi desconocidas eran más fuertes. Cuando no había Youtube, ni tele, y todo te llegaba a través de la radio y los periódicos, la imaginación tenía que cubrir a lo que estos medios no llegaban. Y entonces, la magia era única. Imaginar cómo podían ser las cotas flamencas, los muros, los puertos alpinos, los pirenaicos, el pavés, era más emocionante que verlos. Supongo que estoy demasiado mayor. Pero el post me ha llevado por estos caminos.

     
    • Es que el antes y el después en el ciclismo, la caída del caballo en la realidad del deporte profesional no se encuentra en una frontera temporal definida, pongamos en el inicio de los 90; sino cuando uno deja de ver este deporte de una manera sentimental y lo analiza con mayor frialdad.
      Los que crecimos admirando a los héroes de los 80, los veíamos como gigantes y superhéroes, sin pararnos a analizar si no lo eran tanto éticamente. Al llegar la madurez de espectador, con mayor motivo en esta era de todo a un click de distancia, los detalladísimos análisis no soportan una revisión en profundidad de cualquier época. Se acabó el sentimentalismo. Empieza la caza del tramposo (y si lo son todos, si lo han sido siempre todos, ¿existe el concepto de tramposo?)
      Creo que Pedro Delgado (por poner un ejemplo), hizo mucho por este deporte al ser un fenómeno de masas, por sentimentalismo quizá, que es como se mueve el fútbol por otra parte (ser del atleti es un sentimiento, bla, bla bla…). Años después Delgado no soporta un análisis detallado sobre su carrera, y lo fácil es llamarle Probenecid. Pero esa época fue mágica para la visión de un deporte como la bici que, con “ayuda” o no, es durísimo.
      Luego viene Indurain, de momento intocable. Quizá porque no pretende hacerse pasar por periodista como el insufrible locutor segoviano. Pero ¿vale la pena revisar la época de los cinco tours navarros? ¿Nos arriesgamos a tener 12 tours sin ganador? Yo no lo tengo claro.
      Saludos.

       
  32. Si puedes acéptame la solicitud de seguirte en twitter, que borré mi antigua cuenta, y ahora no te puedo leer, porque parece que no me aceptas. Mi cuenta de twitter es alexnickprovisi. Gracias.

     

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