“Es la vez que menos me ha costado ganar”

“Es la vez que menos me ha costado ganar”

La frase la pronunció Alejandro Valverde Belmonte, nacido en 1980, hace unos días. Acababa de ganar por cuarta vez consecutiva -quinta en total- la Flecha Valona, carrera en la que ya ostentaba el record de victorias. Sencillamente, lo había ampliado de nuevo. La primera vez que conquistó la carrera, en el lejanísimo 2006, fue a ganar días después Lieja-Bastogne-Lieja.

Un mes después se supo, o al menos lo supieron los agentes al cargo del trabajo sucio, que Valverde recurría al dopaje con bolsas de sangre para lograr sus éxitos deportivos. Después, cada uno y en la medida de sus posibilidades o entendederas, lo fue sabiendo. El propio Valverde pareció darse cuenta cuando en abril de 2010, días después de ser 3º en Lieja (su cuarto podio en las últimas cinco ediciones disputadas) recibió una sanción por dopaje consistente en dos años sin competir, y pérdida de ese podio, entre otras carreras disputadas desde el 1 de enero de ese año.… Leer más

 

Cómo late el corazón del ciclismo

Cómo late el corazón del ciclismo

Esta semana se ha disputado Le Samyn, la prueba que abre el calendario valón de carreras y que, merced al hypsterismo actual con las clásicas belgas, cada año recibe mayor atención. Tiene una situación muy buena en el calendario -es la única prueba que se ha celebrado en Europa entre semana- y en los últimos años ha ido introduciendo más y más tramos de pavés, hasta el punto que -un poco pasados de vino- en Sporza la califican de mini-Roubaix.

Y tan mini. Los dos únicos corredores de nivel alto que tomaron la salida fueron Terpstra y Gilbert, dos que siempre están en este tipo de carreras secundarias, y que no están para figurar, sino que muchas veces salen con la intención de ganar o de exhibirse. No fue el día del valón, que desde el principio se lo tomó como un entrenamiento -dicen que antes de salir había hecho 50 km.… Leer más

 

Le pudo la razón

Le pudo la razón

Se conoce bien la querencia que tienen los isleños de cualquier parte por volver a su espacio de tierra limitado en todas parte por el mar. Esos canarios recluidos en colegios mayores que se quedan mirando por la ventana, sicilianos glosando su clima y sus naranjas de otoño, o mallorquines hablando de su mar, por citar algunos de los más cercanos. Al final la tierra atrapa, y muchos acaban volviendo a su lugar de origen, del que nunca se han separado.

Desconozco totalmente la ideosincracia de Tasmania, pero no debe ser muy diferente. La remota isla, que es dos veces más grande que Cataluña aunque la distancia y el oceáno no permitan ver su escala, es donde nació hace 23 años Campbell Flakemore, un ciclista con nombre de marino de novela de aventuras. Al fin y al cabo, es de Hobart, la capital de su isla, allí donde vive la mitad de la población de la misma, y que unicamente sale en las noticias mundiales cuando hay alguna regata de muertos y tempestades.… Leer más