Van Avermaet convierte el ozono en adoquín

Van Avermaet convierte el ozono en adoquín

Ahora ya está claro. El domingo pasado, de no mediar la caída de Sagan que se lo llevó por delante junto a Naesen, Van Avermaet hubiese ganado el Tour de Flandes. Lo ha dejado muy claro hoy mismo, al imponerse de manera sobrehumana en la París-Roubaix, completando una primavera muy similar a la de Boonen en 2012: donde uno ganó la Het Volk el otro ganó Flandes, y los dos Harelbeke, Gante-Wevelgem y la joya de la corona llamada por algunos Infierno del Norte.

El Infierno del Norte ha sido Van Avermaet, para sus rivales y para el ciclismo. En una edición de Paris-Roubaix realmente prescindible por el circo montado en torno al adiós de Boonen, su compatriota belga ha hecho una aportación realmente importante al ciclismo que cambia: incluso yendo parado en la vuelta final al velódromo -cosas del drama-, ha conseguido batir el record de velocidad de la carrera, disputada a una increíble media de 45´204 km/h.… Leer más

 

Una atención especial para…

Como cada año llega el momento de señalar con el Dedo Justiciero a corredores que, por diferentes motivos, afrontan una temporada de encrucijada en sus carreras. De su rendimiento en 2017 dependerá su futuro, además de por la astrología, los chakras y los chem trails.

Lobato: el corredor gaditano recala en el Jumbo tras no alcanzar las expectativas desatadas en su hype de principios de 2015. Será el único español de la plantilla, y en principio parece tener un calendario de líder salvo cuando tenga que lanzar a Groenewegen, pero ¿líder en donde? ¿En las Ardenas? Pues entonces logrará lo mismo que ha logrado el alemán Martens en estos años.

Gaviria: tras su sensacional debut en profesionales, solo al alcance de muy pocos escogidos, se puede permitir el lujo de pasar un 2017 más resguardado. Se supone que Quick Step lo llevará a debutar en alguna grande -dicen que el Giro-, pero a ver como llega tras las clásicas, esas que se le dieron tan bien sin conocer el pavés.… Leer más

 

Stuyven, a la hora justa

Stuyven, a la hora justa

Coletillas: decir siempre, cuando se acerca el último fin de semana de febrero, “gran fin de semana de ciclismo con la disputa de Het Volk y K-B-K”. Después la realidad suele disponer a su antojo, y este año ha sido de tal manera que la carrera más famosa -esa que se disputa siempre con el cuchillo entre los dientes por las ganas de competir en carreras de verdad que tienen los ciclistas- ha palidecido ante el gigantesco espectáculo de Kuurne-Bruselas-Kuurne, una carrera de la que seguiremos hablando cuando se haga balance de este temporada.

Ambas pruebas, que suponen el debut del calendario belga, han sufrido leves retoques en su recorrido, pero sin afectar a su esencia. Simplemente comentar que desde que se pueden ver por Internet -allá por la segunda mitad de la pasada década- ambas han crecido y se han convertido en anticipos del Tour de Flandes: el gentío, las líneas de llegada con graderíos, el sucesivo paso por las mismas poblaciones de siempre.… Leer más