Cinco etapas del Giro para Ecuador en tres años

Y con tres corredores diferentes. Hace una década que las viejas locas del periodismo ciclismo nos viene advirtiendo de los peligros imaginarios de los “nuevos países”, y ninguno metía en ese truño a Ecuador. Queda menos atractivo que Etiopía, Eritrea o el sempiterno desembarco estadounidense.

La etapa en sí no fue gran cosa: una vez más por el nivel bajísimo de los participantes en el Giro, y también por la lluvia inclemente y las bajas temperaturas, esos 8º que obligaron a muchos ciclistas a ir vestidos de invierno. Algunos, como Simon Clarke, igual que entrenaban Rasmussen o Michael Rogers.

El triunfo vino desde la fuga, una con 14 corredores sin mayor relevancia ni palmarés, a la que se unió cuando ya tenía 1´30″ de ventaja el español Carretero. ¿Cómo consiguió recuperar la diferencia este escalador de raza manchega? Pues con uno de los más vergonzosos remolques de coche que se recuerdan.… Leer más

Si ni él mismo se lo cree, ¿por qué deberíamos los demás?

Si ni él mismo se lo cree, ¿por qué deberíamos los demás?

Entró en meta e inmediatamente se llevó las manos al casco en un gesto interpretado universalmente como de incredulidad. Después siguió con su zambomba de niñato y se fue a desplomar al suelo -de manera medida, como los malos actores- mientras era agasajado por la nube de fotógrafos. 18 años después un holandés volvía a ganar la carrera nacional por excelencia, y lo hacía vestido con el maillot de campeón nacional.

Allí donde el Rabobank había fracasado repetidas veces con Thomas Dekker, Freire, Mollema, Gesink y Karsten Kroon iba a triunfar un corredor que no milita en el equipo-enseña holandés que siempre ha habido y que siempre habrá, porque el ciclismo es un deporte muy querido y practicado en Holanda, a pesar de que llevan 40 años buscando al sucesor de Zoetemelk.

Quizás sonrió por eso. Al revés que en sus triunfos en Waregem o en la Flecha de Brabante, celebrados con alaridos y gestos adustos, el fenómeno Mathieu Van der Poel sonrió al entrar en meta, una sonrisa teñida por ese gesto de incredulidad que resume perfectamente el ciclismo de hoy en día, ya rendido sin remisión al nuevo ídolo que lo va a curar de todos los males.… Leer más

Unzué y Valverde cantan después de asados

Enseñando a Piti como poner el brazo para la nº 19

Vaya por delante que fue en el Giro 2009 donde se introdujo la novedad de dos finales en alto dentro de los cinco primeros días de carrera, y fue una novedad muy buena: quita paja de la general, demuestra quien ha venido a pasearse y engancha al seguidor desde el primer instante.

En la Vuelta, tras el final de ayer en Arrate, hoy se llegaba a Valdezcaray. Ninguna de las dos cimas iba a producir mucha diferencia, y así ha sido, pero la general ha quedado despejada en gran medida y la gente que vive de esto ha tenido historias para comentar, al menos muchas más que en el tradicional final al sprint de las primeras semanas de grandes vueltas.

Unzué, el afamado director navarro que vivió su Éxtasis particular en la CRE de Pamplona, iba parloteando con Juan Carlos García (el entusiasta locutor deportivo de TVE) desde el coche de equipo.… Leer más