Una atención especial para…

Esta sección fija del blog no se ha visto condicionada por la cancelación para 2022 de las carreras australianas, sencillamente porque jamás han sido tenidas en cuenta en el inicio de la temporada. Dado que el próximo domingo empieza el circuito europeo con la celebración del Luig Puig -o como se llame-, es el momento propicio para lanzar los vaticinios sobre los corredores a seguir.

Una mezcla de nigromancia, tino y desatino, y no poca aventura, que se ve complementada a final de temporada con el análisis de lo que finalmente ha pasado. ¡Quedan avisados!

Einer Rubio: el colombiano, fichado por la Patrulla Canina cuando no podía acceder a nadie en el mercado, ha demostrado bien poco en sus dos primeros años en el equipo.  Será la famosa maduración lenta de la casa navarra, o será que es otro corredor fallido de ese mismo país, y de ese mismo equipo. Apuesto por eso último.… Leer más

Un pico de forma de cinco meses

En dos de las tres últimas ediciones de París-Roubaix la fuga inicial ha llegado a meta para disputar la victoria. Este debería ser el mensaje para todos aquellos rodadores, aventureros, corredores fuera del radar o del disco duro de Tim Declerq, y ciclistas que quieran ser ciclistas de cara al futuro de la carrera.

El espec´táculo del llano, su superioridad mafiesta sobre la montaña, en uno de sus escenarios predilectos. No fue la lluvia y el barro lo que propició que una fuga formada a 211 km. de meta acabase llegando al velódromo en primera posición, porque en la edición de 2018 no hubo nada de eso, y Dillier lo logró.

Esta vez el último representante de los valientes del día ha sido el semidesconocido Florian Vermeesch, neoprofesional de 22 años que diez días antes habia sido bronce sub23 CRI en el Mundial de su país. Ha estado a un paso de ganar, porque en contra del tópico la Roubaix es una carrera para especialistas, sí, pero también para predestinados.… Leer más

Una vuelta pequeña con los ganadores de las tres grandes

Tras un año de ausencia que nadie ha extrañado, el lunes regresa la Vuelta al País Vasco. Con el Covid-19 ni se plantearon un aplazamiento: bajaron el portón, y hasta 2021. Es una carrera con serios problemas presupuestarios -de ahí el lamentable espectáculo de mendigar el dinero del Banco Sabadell hace unos años- y que vivía desde hace muchos años en un bucle de aburrimiento.

Cualquiera que haya visto la prueba lo puede corroborar. Un recorrido previsible, insulso, y la insistencia mezquina en situar la contrarreloj el último día, ahogando cualquier otra situación de carrera que no fuese aguantar entre segunditos hasta el último día. La propaganda local vendía, como no podía ser menos, lo de “se subirán 40 puertos” (cuestas, en su mayor parte) y la “altísima calidad de los participantes”.

Algo ha cambiado. Y para mejor, porque peor no se podía estar. En un giro copernicano, la crono pasa a disputarse el primer día y, aunque el último será la manoseada y soporífera subida a Arrate (un sitio donde el que mejor entra situado en la curva final gana, o se pega una ostia como El Babayu), por el medio queda lo que llamaríamos la carrera, que forzosamente será mejor porque habrá que recuperar el tiempo perdido del primer día.… Leer más

Un señor y un niñato

El juego de calendario que la UCI permite y ampara desde hace años al solapar la disputa de la París-Niza con la Tirreno-Adriático permite una comparación evidente y necesaria entre ambas carreras, especialmente porque este año los kilómetros finales de las diferentes etapas estaban coincidiendo. Hasta hoy.

Mientras en la prueba francesa el nivel es bajísimo, en la italiana es todo lo contrario. Eso se nota en el nivel de las fugas -cuando las hay-, en la disputa por la etapa, o en lo abierto que pueda estar la general. Parecen dos ciclismos diferentes, o dos realidades paralelas de lo que puede ser este deporte según se comporten sus principales protagonistas, los ciclistas.

Es lo que ha pasado hoy, y todos los días precedentes. En París-Niza, una prueba que por segundo año consecutivo verá cercenada su última etapa, los corredores volaron durante todo el día, llegando a meta con gran adelanto.… Leer más

“Ser consistente” en un danés

“Ser consistente” en un danés

Otro domingo de Amstel Gold Race, la carrera que ha ido endureciéndose -este año 265 km, y más de 30 cotas- y cambiando de recorrido para ser básicamente una prueba de especialistas -los tres del podio ya habían subido al cajón en ediciones anteriores- a lo que luego ni se les ve en otras pruebas, y con una resolución de carrera que sí, ha conseguido alargar el minuto y medio de emoción que daba el final en el Cauberg por aproximadamente los 20´actuales: ni el crescendo de la Sanremo, ni nada parecido. La prueba holandesa tiene unos fans que se cuentan con los dedos de la mano, y uno de ellos ha sido el vencedor.

Valgren pasó a profesionales en 2014, uno más de la hornada de corredores que periódicamente propone el País de la Hipocresía, el mismo que produjo el primer cadáver por dopaje de la historia del ciclismo (Knut Jensen) y todo lo que vino después, incluyendo que todos y cada uno de los campeones han estado hasta las zarpas de dopaje.… Leer más