Ewan se impone en el Criterium de Nimes

Una vez más han sido los ciclistas y los equipos los que mejor han sabido interpretar el recorrido. Si a una etapa de descanso le sucede una etapa en línea sin ningún tipo de dificultad, los ciclistas se la tomarán como una segunda jornada de descanso: 44 km/h de media, 35º grados y todo lo que quieran, pero el mismo esquema de siempre de fuga consentida de 4 o como mucho 5 corredores, con los que juegan durante toda la etapa para cazarlos en los últimos kilómetros.

El criterium de Nimes fue para el especialista en criteriums que era Caleb Ewan, propulsado al estrellato de los sprinters -el primero que repite en esa edición- en el Tour de su debut. El año pasado se tomó muy a pecho que el Mitchelton lo excluyese de la carrera y se fue del equipo, repitiendo lo que ya le había sucedido a Matthews. No se puede decir que lo extrañen mucho: el equipo australiano lleva tres etapas en la carrera, y no ha tenido que llevar un bloque de sprinters para apoyar a ningún velocista.… Leer más

 

El Tour será lo que quiera el Ineos

¿Todavía no han digerido el Giro? Viene bien recordar la última grande disputada porque la amnesia en el ciclismo es rapídisima. Se presentaba la edición 2019 de la carrera italiana como muy abierta, con muchos favoritos y con etapas espectaculares para muchos vuelcos en la general, como si las ediciones de 2015, 2016 o 2017 fuesen fácilmente replicables.

No pasó nada. Fue una edición aburrida, insulsa y dominada a su antojo por el Movistar, que incluso se permitió rondar el liderato con un gregario en la primera semana, de lo sobradísimos que iban. Se vendía como una edición única lo que acabó siendo una edición muy mala del Giro, y apenas un mes después vuelven las mismas fanfarrias a sonar para el Tour.

Es cierto que no participan ni el segundo, ni el tercero, ni el cuarto del año pasado, por lo que habrá alternativas y nuevos nombres por simple movimiento del escalafón.… Leer más

 

Guillén se apodera del Dauphiné

Estaban suficientemente avisados que el recorrido de este Dauphiné 2019 era una mierda pinchada con un palo, y así lo han confirmado las etapas y la general final. Es increíble como el guillenismo ha arraigado en ASO, que se va a tener que comer enterito un mojón de prueba que ha provocado bostezos y que, en la última etapa y de solo 113 km. (“las etapas cortas favorecen los ataques”), no ha visto ni un solo desafío al líder, a pesar del escaso margen en la general.

Poels, que ya había ganado el sprint del grupo el viernes, ganó el sábado la única etapa con final en alto, demostrando una vez más que es uno de los mejores corredores del pelotón cuando A) los porcentajes están por encima del 12% B) cuando hace un tiempo de perros. En el final de Pipay únicamente se verificó el punto B), porque era un puerto tendidísimo compensando por su longitud cercana a los 20 km.… Leer más

 

Abrupto fin a la era Froome

Abrupto fin a la era Froome

Chris Froome, el dominador de las grandes vueltas durante toda esta década, no disputará a día de hoy el inminente Tour de Francia. Ya en 2008, y corriendo con la selección de Kenia, arrolló a un comisario al salir de una crono, y el año pasado se cayó violentamente en el prólogo del Giro. Esta vez no hay testimonio audiovisual de su caída -¡una pena para los Josué Elena y becarios del #putoAs!-, simplemente la información de que se estampó contra un muro reconociendo la crono disputada hoy en Dauphiné.

Unos dicen que soltó el manillar para sonarse los mocos, y otros que tiene el fémur roto, un aspecto todavía no confirmado en el momento de escribir esto. Puede ser que le pase como en la famosa meseta tibial de Contador -aquella fractura que no le impidió subir un puerto de primera en los Vosgos- o, más recientemente, como la clavícula de Bernal, fracturada poco antes del Giro, y con la que pudo subir y marcar el mejor tiempo en La Gallina andorrana apenas unos días después de empezar la carrera a la que rehusó ir.… Leer más

 

En la mejor tradición danesa

En la mejor tradición danesa

¡Era todo ilusión! En el ciclismo, siempre es así. El cambio de recorrido de la Lieja había desatado un sinfín de pasiones sobre una carrera que vivía encadenada al final de Ans y su desarrollo telegrafiado en el 90% de las veces que se había subido a la maldita cuesta final desde su introducción en 1992.

Aquella victoria de Dirk De Wolf -un don nadie, y aún así la mejor victoria del Gatorade ese año y el siguiente- fue todo un anticipo de lo que acabó siendo un hazmerreir donde un corredor como Valverde ha ganado cuatro ediciones, con once años de diferencia entre la primera y la segunda. O donde Vinokourov pudo comprar un gregario de un equipo rival por 150.000 euros para ganar la edición de 2010 y satisfacer su ego.

Esa era la Lieja, la carrera más entronizada por los aficionados que sólo ven ciclismo de grandes vueltas, porque era dura.… Leer más

 

Si ni él mismo se lo cree, ¿por qué deberíamos los demás?

Si ni él mismo se lo cree, ¿por qué deberíamos los demás?

Entró en meta e inmediatamente se llevó las manos al casco en un gesto interpretado universalmente como de incredulidad. Después siguió con su zambomba de niñato y se fue a desplomar al suelo -de manera medida, como los malos actores- mientras era agasajado por la nube de fotógrafos. 18 años después un holandés volvía a ganar la carrera nacional por excelencia, y lo hacía vestido con el maillot de campeón nacional.

Allí donde el Rabobank había fracasado repetidas veces con Thomas Dekker, Freire, Mollema, Gesink y Karsten Kroon iba a triunfar un corredor que no milita en el equipo-enseña holandés que siempre ha habido y que siempre habrá, porque el ciclismo es un deporte muy querido y practicado en Holanda, a pesar de que llevan 40 años buscando al sucesor de Zoetemelk.

Quizás sonrió por eso. Al revés que en sus triunfos en Waregem o en la Flecha de Brabante, celebrados con alaridos y gestos adustos, el fenómeno Mathieu Van der Poel sonrió al entrar en meta, una sonrisa teñida por ese gesto de incredulidad que resume perfectamente el ciclismo de hoy en día, ya rendido sin remisión al nuevo ídolo que lo va a curar de todos los males.… Leer más

 

Zibaldone de la Tirreno-Adriático

Zibaldone de la Tirreno-Adriático

Adam Yates pretendía ganar la Tirreno-Adriático sin hacer ni un solo ataque, y al final ha perdido la carrera por un mísero segundo. Este tipo de emoción ha llevado a pensar a los Sénecas de este deporte que hemos estado ante una buena edición de la carrera, cuando simplemente ha abundado en su decadencia: al menos Quintana o Contador necesitaron un ataque -uno, no más- para ganar la carrera, esta vez ni eso. La diferencia de la CRE y los pocos segunditos rascados en las etapas de montaña (circuitos urbanos de carreras de juveniles) eran el bagaje del inglés.

La mayor plasmación de esta Decadencia-Adriático, además de la total ausencia de público en el 80% de las etapas, o el recorrido de la crono final por unas calles parcheadas a nivel africano -al menos el Giro consigue un reasfaltado-, es que el periódico del organizador no tenía en portada ni una mención a la carrera en el momento de escribir esto, y las razones habría que encontrarlas en el simulacro de crónica que hay en la sección específica de ciclismo: por primera vez en la historia de la carrera no hay ningún italiano entre los diez primeros.… Leer más

 

Más ciclismo y menos sterrato

Más ciclismo y menos sterrato

No es la primera vez que pasa en el ciclismo, y lamentablemente es una tendencia que va a ir más. Las pruebas nuevas, que venden falsa antigüedad, se imponen a las antiguas que proponen el ciclismo de siempre, y que suelen ser en el 90% de los casos mucho mejores. Las pruebas nuevas, por interés del mercado y de la masa zombificada de fans reciben toda la atención mediática, mientras las antiguas palidecen.

De ahí denominar clásica a una carrera de un día nacida en 2007 por copia de una marcha cicloturista, y cuya primera edición fue ganada en justicia por alguien tan perdurable como Kolobnev. O Lovkvist. Después ya vino la passione, il vero, y l´autentico, que son las necedades con las que los italianos adornan, desde que el mundo es mundo, sus inventos.

Strade Bianche es una carrera vulgar, tanto que ni la misma organización considera interesante retransmitir más allá de los últimos 60 km., por lo que el espectador se pierde más de la mitad de su supuesto gran atractivo, esos tramos sin pavimentar -y sin público- cuyo atractivo se incrementa cuando llueve, afortunadamente una única vez desde que se disputa la prueba.… Leer más

 

El ciclismo de hoy en día (II): “una nación de ciclistas (dopados)”

El ciclismo de hoy en día (II): “una nación de ciclistas (dopados)”

Así se define Dinamarca en una página de propaganda institucional: “una nación de ciclistas”. Y una nación con ciclistas profesionales, nada menos que 18 en esta temporada, algo muy destacable en un país de 5´7 millones de habitantes y que no tiene un equipo WT, que siempre ayuda a incrementar la cuota racial. Y no es solo el número, es también la calidad. En 2018 los daneses obtuvieron 20 victorias, 7 de ellas WT con cinco ciclistas diferentes, además de otros resultados extraordinarios como el segundo puesto de Mads Pedersen en el Tour de Flandes.

Lo cierto es que Dinamarca lleva arrasando en categorías inferiores desde hace algunos años. En juniors, Mads Pedersen fue plata en el Mundial de 2013, Rasmus Pedersen bronce en 2015, al año siguiente el oro fue para Jakob Egholm y doce meses después Julius Johansen repetía metal. En crono han ido cayendo medallas con la misma frecuencia, quizás algo más espaciada.… Leer más

 

Westra, otro corredor multiherramienta dopado

Primero fue Karsten Kroon, pero el no quería hacerlo, y ahora ha sido Liewe Westra el que ha confesado haberse dopado durante toda su carrera deportiva. Ambos corredores comparten nacionalidad, y nunca fueron compañeros de equipo. Aparentemente, son dos casos aislados, si es que todavía hoy existe alguien que siga el ciclismo y se pueda creer algo así.

Kroon, que ahora es comentarista Eurosport NL, le contó hace un año a un amigo periodista que sí, que se había dopado, y que lo iba a contar en breve para quitarse un peso de encima, siguiendo la tradición de tantos y tantos corredores de los Países Bajos que han hecho una maniobra similar. El problema es que no lo hizo -se está muy agusto en la Tele del Cinismo, un hervidero de dopados&flipados-, y el periodista lo ha contado ahora.

Por supuesto, el asunto recibió atención durante un día, uno solo: Kroon dijo que sí, “pero solo durante un breve periodo”.… Leer más