Chauvinismo d´Or

Chauvinismo d´Or

La ocasión es propicia para hablar del Velo d´Or, el galardón a mejor ciclista de la temporada que otorga la revista francesa Velo Magazine. De nula relevancia -de ahí que jamás haya sido tratado en este espacio-, el galardón tiene una curiosa historia que explica y contiene en sí misma su auténtica irrelevancia: solo lo había ganado una vez un francés.

La revista existe desde 1968 y es una de las más veteranas del grupo Amaury, que con el tiempo acabaría montando ASO y poseyendo de manera directa gran parte de las carreras más importantes del calendario. Es, por tanto, más que una revista, aunque sus contenidos sean igual de roñosos, complacientes y alcanforados que sus equivalentes en otros países.

El Velo d´Or existe desde 1992, y no es casualidad. En esos años la UCI intentaba implantar la “clasificación UCI”, que junto con la Copa del Mundo eran parte de las innovaciones de Verbrugghen para subir el pedigrí y el caché del ciclismo.… Leer más

 

La última derrota de Valverde

La última derrota de Valverde

Cuando hace cinco meses el Giro de Italia calcó el recorrido final del Giro de Lombardía, triunfó la escapada y en el grupo delantero entraron un montón de corredores apenas separados por segundos. Hace unos días, cuando se ha disputado la prueba, desde 20 km. a meta solo quedaban los jefes de fila -un elemento importante en la resolución de la carrera- y entraron todos desperdigados.

Sirva esto para poner en su justa medida esas etapas homenaje que incluyen las grandes vueltas -menos la de España, porque aquí no hay clásicas- y donde la gente ávida de emociones pone “es como la Roubaix”, “es como una mini-Lieja” o “es el mismo final que la Amstel”. Se podrá parece el continente, pero no el contenido, ni siquiera en la clásica que más ha cambiado a lo largo del tiempo, como es la que cierra la temporada.

En contra de lo esperado, la fuga del día tuvo a corredores muy en forma como el letón Skujins, no por casualidad compañero del ganador final.… Leer más

 

Solo se tiene 20 años una vez en la vida

Solo se tiene 20 años una vez en la vida

¿Cómo se puede retransmitir una etapa de ciclismo cuando has pactado no hablar de ciertos temas? Pues con la cara de mármol que lucen día tras día Probenecid, Carlos de Andrés y Joaquím Rodríguez. Como ya saben, el dopaje no existe. Cuando hay un caso, se dice rápidamente para dar cumplido servicio, y contar chistes o que una cuadra convertida en iglesia tiene tres naves -visto ayer en las montañas de Ávila-, no vaya a ser que la gente piense que esto es un deporte de trampas y engañifas continuas.

Como quizás no sabían, en el ciclismo todo es seda y “una gran familia”, de ahí que la declaración de M.A López sobre el ataque de ratas navarras apenas fuese mencionado durante las cinco largas horas de excursión por Gredos. Esa autocensura provocó momentos divertídisimos, como que se estuviesen viendo acciones de carrera que solo se explicaban por ese motivo olvidado conscientemente, y que los tres que se ponen al frente de los micrófonos no podían narrar como eran.… Leer más

 

Asturias intranscendente

Si hubiese que escoger un momento especialmente patético de la etapa de La Cubilla fue cuando, en unos tendidísimos kilómetros finales, J. Rodríguez estalló y dijo “decían que no estaba pasando nada, y mira si están pasando cosas, eh”. Fue asumir como cierto, después de horas de propaganda sobre la fatiga, lo duro que es esto, que la carrera era y es una mierda, y que nadie se pierde nada por no ver este tipo de etapas. Tres etapas en Asturias, las tres prescindibles, las tres con amargura.

Como era previsible, menos para los que viven de este cuento (vean esta entrevista a Carlos de Andrés, donde confiesa que “yo nunca me creí a  Armstrong”, pero se tiró más de una década cantando sus virtudes) la etapa fue una absoluta MIERDA. Una mierda típica de Guillén, que programó tres etapas en Asturias por la facilidad para el gasto de dinero público de esta región-soviet, completamente subvencionada, y que vive una perpetua decadencia que no sobrevivirá a la siguiente crisis.… Leer más

 

Ewan se impone en el Criterium de Nimes

Una vez más han sido los ciclistas y los equipos los que mejor han sabido interpretar el recorrido. Si a una etapa de descanso le sucede una etapa en línea sin ningún tipo de dificultad, los ciclistas se la tomarán como una segunda jornada de descanso: 44 km/h de media, 35º grados y todo lo que quieran, pero el mismo esquema de siempre de fuga consentida de 4 o como mucho 5 corredores, con los que juegan durante toda la etapa para cazarlos en los últimos kilómetros.

El criterium de Nimes fue para el especialista en criteriums que era Caleb Ewan, propulsado al estrellato de los sprinters -el primero que repite en esa edición- en el Tour de su debut. El año pasado se tomó muy a pecho que el Mitchelton lo excluyese de la carrera y se fue del equipo, repitiendo lo que ya le había sucedido a Matthews. No se puede decir que lo extrañen mucho: el equipo australiano lleva tres etapas en la carrera, y no ha tenido que llevar un bloque de sprinters para apoyar a ningún velocista.… Leer más

 

El Tour será lo que quiera el Ineos

¿Todavía no han digerido el Giro? Viene bien recordar la última grande disputada porque la amnesia en el ciclismo es rapídisima. Se presentaba la edición 2019 de la carrera italiana como muy abierta, con muchos favoritos y con etapas espectaculares para muchos vuelcos en la general, como si las ediciones de 2015, 2016 o 2017 fuesen fácilmente replicables.

No pasó nada. Fue una edición aburrida, insulsa y dominada a su antojo por el Movistar, que incluso se permitió rondar el liderato con un gregario en la primera semana, de lo sobradísimos que iban. Se vendía como una edición única lo que acabó siendo una edición muy mala del Giro, y apenas un mes después vuelven las mismas fanfarrias a sonar para el Tour.

Es cierto que no participan ni el segundo, ni el tercero, ni el cuarto del año pasado, por lo que habrá alternativas y nuevos nombres por simple movimiento del escalafón.… Leer más

 

Guillén se apodera del Dauphiné

Estaban suficientemente avisados que el recorrido de este Dauphiné 2019 era una mierda pinchada con un palo, y así lo han confirmado las etapas y la general final. Es increíble como el guillenismo ha arraigado en ASO, que se va a tener que comer enterito un mojón de prueba que ha provocado bostezos y que, en la última etapa y de solo 113 km. (“las etapas cortas favorecen los ataques”), no ha visto ni un solo desafío al líder, a pesar del escaso margen en la general.

Poels, que ya había ganado el sprint del grupo el viernes, ganó el sábado la única etapa con final en alto, demostrando una vez más que es uno de los mejores corredores del pelotón cuando A) los porcentajes están por encima del 12% B) cuando hace un tiempo de perros. En el final de Pipay únicamente se verificó el punto B), porque era un puerto tendidísimo compensando por su longitud cercana a los 20 km.… Leer más

 

Abrupto fin a la era Froome

Abrupto fin a la era Froome

Chris Froome, el dominador de las grandes vueltas durante toda esta década, no disputará a día de hoy el inminente Tour de Francia. Ya en 2008, y corriendo con la selección de Kenia, arrolló a un comisario al salir de una crono, y el año pasado se cayó violentamente en el prólogo del Giro. Esta vez no hay testimonio audiovisual de su caída -¡una pena para los Josué Elena y becarios del #putoAs!-, simplemente la información de que se estampó contra un muro reconociendo la crono disputada hoy en Dauphiné.

Unos dicen que soltó el manillar para sonarse los mocos, y otros que tiene el fémur roto, un aspecto todavía no confirmado en el momento de escribir esto. Puede ser que le pase como en la famosa meseta tibial de Contador -aquella fractura que no le impidió subir un puerto de primera en los Vosgos- o, más recientemente, como la clavícula de Bernal, fracturada poco antes del Giro, y con la que pudo subir y marcar el mejor tiempo en La Gallina andorrana apenas unos días después de empezar la carrera a la que rehusó ir.… Leer más

 

En la mejor tradición danesa

En la mejor tradición danesa

¡Era todo ilusión! En el ciclismo, siempre es así. El cambio de recorrido de la Lieja había desatado un sinfín de pasiones sobre una carrera que vivía encadenada al final de Ans y su desarrollo telegrafiado en el 90% de las veces que se había subido a la maldita cuesta final desde su introducción en 1992.

Aquella victoria de Dirk De Wolf -un don nadie, y aún así la mejor victoria del Gatorade ese año y el siguiente- fue todo un anticipo de lo que acabó siendo un hazmerreir donde un corredor como Valverde ha ganado cuatro ediciones, con once años de diferencia entre la primera y la segunda. O donde Vinokourov pudo comprar un gregario de un equipo rival por 150.000 euros para ganar la edición de 2010 y satisfacer su ego.

Esa era la Lieja, la carrera más entronizada por los aficionados que sólo ven ciclismo de grandes vueltas, porque era dura.… Leer más

 

Si ni él mismo se lo cree, ¿por qué deberíamos los demás?

Si ni él mismo se lo cree, ¿por qué deberíamos los demás?

Entró en meta e inmediatamente se llevó las manos al casco en un gesto interpretado universalmente como de incredulidad. Después siguió con su zambomba de niñato y se fue a desplomar al suelo -de manera medida, como los malos actores- mientras era agasajado por la nube de fotógrafos. 18 años después un holandés volvía a ganar la carrera nacional por excelencia, y lo hacía vestido con el maillot de campeón nacional.

Allí donde el Rabobank había fracasado repetidas veces con Thomas Dekker, Freire, Mollema, Gesink y Karsten Kroon iba a triunfar un corredor que no milita en el equipo-enseña holandés que siempre ha habido y que siempre habrá, porque el ciclismo es un deporte muy querido y practicado en Holanda, a pesar de que llevan 40 años buscando al sucesor de Zoetemelk.

Quizás sonrió por eso. Al revés que en sus triunfos en Waregem o en la Flecha de Brabante, celebrados con alaridos y gestos adustos, el fenómeno Mathieu Van der Poel sonrió al entrar en meta, una sonrisa teñida por ese gesto de incredulidad que resume perfectamente el ciclismo de hoy en día, ya rendido sin remisión al nuevo ídolo que lo va a curar de todos los males.… Leer más