Por fin una etapa del Giro

El Giro de Italia no llegó al Gargano hasta 1979, una fecha relativamente reciente en una carrera que empezó en los albores del siglo pasado. Hay muchas razones que lo explican: la relativa pobreza de la zona, su incontrovertible aislamiento, y el poco arraigo del ciclismo en la zona. Desde entonces, ha vuelto en otras seis ocasiones y, al menos en todas las veces que hay memoria reciente, ha sido una buena etapa.

En el año 2000 ganó un joven Di Luca, que sin embargo reconoce en su muy estimable libro que iba ya hasta las trancas. En el 2006, en una maravillosa etapa-maratón, hubo una fuga muy peligrosa y triunfo final de Pellizotti; en 2008, última ocasión hasta la fecha, el ganador fue Matteo Priamo, un corredor que entonces tenía 26 años: dio positivo por la misma CERA que su compañero Sella, y dejó el ciclismo. Bruno Reverberi, su director, sigue en carrera con el Bardiani de los positivos de Pirazzi y Ruffoni, pero nadie dice nada de los acueductos comunicantes.… Leer más

 

Ulissi inhala la victoria

Ulissi inhala la victoria

Se esperaba mucho de la primera etapa en suelo italiano del Giro de Italia, y ha colmado en gran medida la expectativas. Disputada a casi 42 km/h de media durante 200 km., hubiese sido un espectáculo mayor de no ser por la realmente horrenda retransmisión de la RAI, que impidió ver los momentos decisivos por una sencilla razón, que hunde sus razones en las mismas características del evento.

Se salió de Catanzaro, la ciudad en la que en 1996 el ultradopado Pascal Herve (y después con pisos francos para dopar a ciclistas) obtuvo la etapa y la maglia rosa, y por la que rara vez para el Giro, puesto que está en el profundo sur. Hasta el indecible Cancellara, cuyos padres son de la cercana Basilicata, decía que nunca había estado tan al sur de Italia…

El día anterior los ciclistas habían aterrizado en el aeropuerto de Lamezia Terme, ideado para atraer turismo a Calabria, y que básicamente se nutre de la diáspora calabresa por el mundo.… Leer más