El Ventoux, otro hito de Nairo Quintana

El Ventoux, otro hito de Nairo Quintana

El Tour de la Provenza es una carrera menor que ha ido ganando espacio en el calendario de febrero al estar amparada por ASO y ante la conveniente desaparición de carreras coétaneas como el Tour del Mediterráneo. En vez de exóticas excursiones pérsicas, el ciclismo europeo se reafirma con una carrera tradicional de inicios titubeantes y un presente mucho más halagüeño.

Su pequeño recorrido desde el inicio en 2016 no ofrece lugar a dudas: victoria inaugural para el decadente Voeckler, en 2017 victoria para un Dennis fresco de Australia -y sin crono, ojo-, para en 2018 volver a un ganador local como Geniez y en 2019 triunfo de Gorka Izagirre. Era una carrera normal, con mucha presentación turística de la región, una subidita normal, y mucho puestómetro.

Hasta este año, en que de manera sorprendente los organizadores han incluído una etapa con final en el Mont Ventoux, a la altura de Chalet Reynard, esto es: a cota inferior a los dos mil metros, y al abrigo de los vientos que azotan constantemente la cumbre, y que en esta época del año pueden ser particularmente insidiosos.… Leer más

Abran paso a Rémi Cavagna

La lluvia deslució la primera parte de una etapa elevada a la categoría de obra maestra por su vencedor, y es una pena porque discurría por una zona muy escénica para el ciclismo: salida de Ávila, y rumbo a Toledo pasando por la N-403, para después desviarse a la altura de San Martín de Valdeiglesias esquivando Gredos hacia Sotillo de la Adrada, y volver a la Comunidad de Madrid por Cenicientos.

El pelotón iba enfilado y con abundantes chubasqueros: imposible fijarse en los estragos del incendio forestal de este verano, que ha dejado arrasado el monte de la zona. Quedaban 80 km. a meta y la fuga estaba en el orden de los 2´, compuesta por los corredores en forma de esta Vuelta (Craddock, Arndt, Cavagna) y una resolución que parecía descontada al sprint.

A 25 km. de meta, cuando la lluvia ya había desaparecido y el asfalto estaba seco, cuando los fugados ya iban a la vera del Tajo desecado para llevar agua a los campos de golf de Murcia, atacó Cavagna.… Leer más

Gilbert remata un día inolvidable

EEMp_E2WwAIfddyTiene que haber otro nombre para lo vivido hoy. Si se escapan 47 corredores en el primer compás de una inusual etapa de 220 km. no puede ser una abanico. Como dijo el vencedor después de 4 horas de frenético espectáculo por el llano “nunca había vivido una jornada así”, y lo decía uno que durante años ha sido el corredor que más kilómetros realizaba en una temporada.

Es tendencia, y sólo un ciego se niega a verlo. La superioridad del llano sobre la montaña, el terreno que hoy por hoy ofrece mayores diferencias y mayor espectáculo, baste ver todos los años la París-Roubaix y, si me insisten que ahí el factor diferencial son las piedras, pues la París-Tours. No hay nada que supere al espectáculo de una etapa de llano con todos exprimiéndose.

Lo vivido hoy camino de Guadalajara y pasando por la zona menos poblada de Europa -una Siberia demográfica, y que en gran parte nos hemos perdido porque la etapa ha acabado con una hora y cuarto de adelanto- será recordado durante mucho tiempo porque, a diferencia de los abanicos que se ven en el Tour o en otras carreras, esta vez fue a 220 km.… Leer más

El pelotón rebaja un cuarto de hora su récord de Urdax

El pelotón rebaja un cuarto de hora su récord de Urdax

Guillén tenía una cuenta pendiente con Urdax, donde en 2016 se vivió una etapa muy recordada por ser la segunda mayor diferencia lograda en toda la historia de las grandes vueltas entre una fuga y el pelotón: nada menos que 34´, mientras los favoritos iban silbando entre los preciosos paisajes del Bearn e Iparralde. Tres años después, han vuelto a hacer lo mismo, esta vez con 18´30″ a una fuga llena -al igual que entonces- de gente inane e inoperante, como el director de la Vuelta.

Es una nueva vergüenza para Javier Guillén, y también otra buena mierda para el Ayuntamiento que ha vuelto a picar en la trampa de este mercachifle; si a Baltar le vendió lo de mostrar las bellezas imaginadas de la Ribeira Sacra y el Orense Termal para que después ese día el helicóptero no funcionase, ¿cómo no va a estafar a esos pueblos llenos de pasta y de gente próspera?… Leer más

A Roglic le basta con seguir la rueda

Hoy Guillén se va a la cama sollozando. Su juguete ha vivido una de las jornadas más ilustrativas de lo que es su mandato, basado en el cartón piedra y la plastilina. Una crono en Pau para sablear un poco de dinero foráneo -aplicando la tarifa más elevada-, saldada con un balance netamente guilleniano: solo había público en la meta, y la carrera he quedado semisentenciada, a falta de diez etapas para el final.

Hace falta ser un genio para lograr algo así. Roglic había anunciado en la pretemporada que iría a por el Giro, y así lo hizo. Sin embargo, ya mediada la carrera italiana, anunció que no iría al Tour y que preparía la Vuelta, donde brillaba esta crono de 36 kilómetros que no son nada en la historia del ciclismo, pero que en el ciclismo actual donde el Tour ha hecho una crono en la misma ciudad de solo 25 km, pues es un potosí.… Leer más