Una gran Vuelta a España

Solo 24″ han separado a Roglic de Carapaz en la clasificación final de la Vuelta. Es un diferencia que no es justa con el dominio que ha tenido el esloveno durante toda la carrera, desde el primer día: mientras el númeno uno del mundo ha ganado cuatro etapas, el gregario del Ineos -como tal fue fichado, y salvo lesiones de sus compañeros jamas será líder en el Tour- ninguna.

Las razones de por qué tan estrecho margen hay que encontrarlas en la peculiar forma de correr de Roglic, que cuando gana en línea lo hace siempre dentro de su distancia, y que en esta Vuelta ha ido a menos, incluso más de lo que acostumbra. No estuvo super en la crono, y el resto de su ventaja se debe a los segunditos que ha arañado en montaña, y a las bonificaciones.

Sus muchos detractores -ninguno abiertamente- no han tardado en incidir que ha ganado por esos segundos extra que se dan a los que cruzan la línea de meta en las primeras posiciones; bueno, esto último no lo han dicho, porque son tan lerdos que pretenden hacer creer que Roglic ha ganado la Vuelta sprintando en los puntos intermedios, como Contador en 2008 en Almodóvar del Campo.Leer más

Galicia a 44´3 km/h

Hoy ha quedado de nuevo muy claro la importancia de la clase media en una carrera como la Vuelta. La segunda etapa más larga de la carrera se ha disputado a la velocidad de vértigo indicada en el titular, y lo ha sido en gran parte por el impulso de los siete fugados, de los que seis eran potenciales vencedores de la etapa. Tres de ellos, incluso llegando en el pelotón.

Uno de los tópicos del ciclismo, además de usar el alcanforado término tierras gallegas, es asociar el recorrido de sube y baja típico de la zona con etapas complicadas. La realidad es que, debido al caladero de dinero público que ha encontrado Guillén en Galicia, esta última década ha habido sobredosis de etapas por la zona, y ninguna ha salido como desean los amantes de ese ciclismo.

Al contrario: han salido más etapas veloces como la de hoy, y ya nadie debería extrañarse.… Leer más

Más Orduña y menos Arrate

Más Orduña y menos Arrate

Como la victoria de Ion Izagirre fue tan incontestable y merecida dentro de una acción colectiva, el día de Formigal se pasó por alto que el segundo clasificado fue Michael Woods. Se tragó el mismo aguacero, el mismo frío, y la misma fuga y persecución que todos los demás, pero solo le sirvió para ser el mejor de los derrotados.

El caso del canadiense es otra de esas historias que gustan en el ciclismo, porque pasó a profesionales con 30 años y, desde ese 2016, ha conseguido magníficos resultados en pruebas con final en alto corto pero exigente, y un palmarés con podios en Lieja, Flecha y Mundial.

Por mucho que hubiese ofuscación con otros corredores con mejor palmarés en la fuga de hoy -o nacionalidad-, era el favorito número uno. Y más que una fuga era medio pelotón por delante: 36 corredores con abundante presencia de gregarios.

Ha sido una etapa asombrosa.… Leer más

Otro gregario del Sky para ganar el Giro

Entre los múltiples lamentos que puede dejar este Giro (los que se han quedado en casa cuando se ha celebrado la grande más barata en décadas o el plante mafioso del pelotón, por ejemplo) el principal siempre será que no se haya podido celebrar la etapa prevista para hoy.

El apaño provocado por el cierre francés ha dejado una etapa muy pobre, donde sin duda han pasado cosas, pero muchas menos de las que cabría esperar con Agnello e Izoard. Bueno, al menos hubo hubiese pasado exactamente igual: el Ineos controlando con un corredor -ponga aquí el nombre que quiera-, para que después se lleva la general otro.

Antes de la primera subida a Sestriere -la más fácil, desde Pinerolo y pasando al lado de la maravilla de Fenestrelle- el ritmo lo llevaba el Astana, pensando en una remotísimas opciones de que Fuglsang pudiese hacer algo, o directamente porque siempre hay alguien que le hace la carrera a los demás.… Leer más