La triste costumbre de alegrarse por el final del Tour

La triste costumbre de alegrarse por el final del Tour

Se cerró una de las ediciones más tristes que se recuerdan del Tour de Francia, y un suspiro de alivio resonó clamorosamente entre los aficionados que quedan a este deporte. Seguimos instalados en la era Froome-Sky, apenas diferente a la de Armstrong-UsPostal, y el tedio y el aburrimiento son las notas predominantes a lo largo de las tres semanas de competición adulterada, con etapas pactadas, montañas sin ataques y cronos jibarizadas.

Froome lleva siete años seguidos siendo primero o segundo de grandes vueltas por etapas, al menos una vez cada año. Empezó en aquella Vuelta de 2011, y acaba de cerrar su tercer Tour consecutivo. Es completamente indiferente que no haya logrado ninguna etapa y que sea su primera victoria del año: LeMond ganó así en 1990, y lo único importante es la victoria. Para eso ha trabajado todo el equipo, capaz de colar a un gregario a un solo segundo del podio, y de tener el liderato de la carrera durante 19 de los 21 días de la misma.… Leer más

 

Contador El Patriota, catalizador de los demás

Siguiendo el esquema de “un Tour para atacantes” con el que se presentó el recorrido de la edición 2017 los organizadores, los mismos que son incapaces de azuzar a los equipos para que las etapas llanas no sean una filfa pactada de antemano, había puesto para hoy una etapa de 100 km. para estimular que pasase algo, siquiera un ataque entre favoritos: algo. Bien, pues no ha pasado nada, simplemente ataques de corredores que quieren subir en la general y segundos espadas, y absolutamente nada entre los que lideran la clasificación.

Baste decir que el ataque de donde salió la fuga que llegaría a la meta se produjo a dos kilómetros de coronar el primero de los tres puertos del día, un extremadamente arbolado Col de Latrape. El protagonista era Alberto Contador, el siete veces ganador de grandes vueltas, y que está prolongando artificialmente su carrera deportiva. Especialista en este tipo de recorridos con distancia de juvenil, en donde jamás logra lo que se había propuesto en la salida, no ceja en su empeño, y cada vez adopta un nuevo ropaje para justificarse.… Leer más

 

Contador vuelve a perder la París-Niza por segundos, pero da “espectáculo”

Contador vuelve a perder la París-Niza por segundos, pero da “espectáculo”

Alaphilippe supo, supimos todos, que no iba a ganar la París-Niza cuando, en la etapa del viernes con final en Fayence, se dejó 12″ con Henao en un final supuestamente adecuado a sus características, y eso que Daniel Martin le ayudó a no perder más tiempo, en un ejemplo de compañerismo muy encomiable, porque el irlandés también tenía intereses en la general.

La carrera francesa volvía a Fayence por primera vez desde 2014, cuando ganó Betancur en aquella extraña edición sin crono y sin montañas de verdad, y el colombiano se hartó de dominar a sus rivales en finales adaptados a sus cualidades. Nunca más ha vuelto a ese nivel, y la carrera fue muy diferente a aquella ocasión, donde las bonificaciones eran fundamentales.

Simon Yates atacó a 19 km. de meta y consiguió mantener el pulso al pelotón con una buena exhibición dado su cuerpecito, aunque su auténtica exhibición es que precisamente hace un año, y en esta misma carrera, dio positivo por una sustancia que solo se puede calificar de droga pura: Terbutalina, una sustancia para los muy enfermos de asma.… Leer más

 

Zakarin alza los brazos, Quintana suma la victoria

Zakarin alza los brazos, Quintana suma la victoria

Los organizadores de la Itzulia deberían dar un vistazo al Tour de Romandía: no solo por los bellos paisajes de la primavera en los valles y la nieve en las cumbres, sino por como está estructurada una prueba equivalente -seis días, WT- y lo que consigue una buena disposición de las etapas. La estupenda participación de este año también ayuda, pero el recorrido siempre es la parte fundamental.

Estamos en una prueba Sky, otra que como Paris-Niza o Dauphiné lleva sufriendo un lustro de tiranía del equipo científico. En 2012 ganó Wiggins, los dos años siguientes Froome (uno de ellos con un TUE expedido por Mario Zorzoli) y el año pasado el espigado británico de formación ciclista africana quedó tercero, lo que viene a decir que lleva cuatro años en la pomada de la victoria en la prueba, de la que ha hecho su coto particular.

Su debut no fue muy esperanzador: una crono por la Chaux-de-Fons que incluía una corta y exigente subida, además de un peligro descenso, relegó al vigente campeón del Tour al increíble puesto 55º, prácticamente las clasificaciones que obtenía antes de su súbita y balística transformación en agosto de 2011.… Leer más