Maravillas del día a día en el Giro

Poco se ha hablado -por lo de siempre- que la etapa de ayer en el Giro se disputase a la vertiginosa media de 47,17 km/h, convirtiéndose así en la etapa por encima de 200 km más rápida de toda la historia de la carrera. Y no era llana completamente, ojo.

La primera parte de la etapa, hasta el km.90, iba por los Apeninos, para después ir al lado del mar durante los últimos 100 km, en una especie de Milán-Sanremo en sentido norte, y al borde del Adriático. Ahí soplaba el viento predominante de la zona, pero al parecer nunca había soplado tan fuerte al paso de los ciclistas: ni en la multitud de ocasiones que pasan por ahí en la Tirreno-Adriático, ni en el Giro. Nunca.

Otro récord para el año de los récords -batido el de Sanremo, el de Flandes, el de Roche Aux Façons,  el de no se que más-, que solo será recordado en este espacio y por poco tiempo, me temo.… Leer más

El Giro de las fugas

El Giro de las fugas

No hay día en que no llegue la fuga en el Giro. Si llega en una etapa como la del Mortirolo, si llega en la etapa reina de Lago Serrú, ¿cómo no va a llegar en la insulsa tercera semana de puertos tendidos y etapas de 220 km. en descenso? ¿Cómo no va a llegar con un equipo extradominador y unos equipos de sprinters diezmados, o que ni siquiera confían en los escasos hombres rápidos que quedan en carrera?

De lo que han servido estas dos etapas es para demostrar, por si alguien no le queda claro tras las citas del mes de abril, la superioridad del terreno llano sobre la montaña a la hora de dar espectáculo. La etapa de ayer vio una fuga numerosísima de 18 corredores, muchos de ellos buenos o muy buenos: De Gendt, Chaves, Jungels, Neilandts, Formolo -el mejor situado en la general, un corredor tipo Nardello que ata top-ten en generales yendo en fuga- y dos nombres en los que nadie repararía.… Leer más