¿Son suficientes 1´15″ de ventaja? No

Ya ha pasado la mitad del Tour de Francia, y la diferencia a favor del aspirante sobre el vigente campeón es de 1´15″. Habrá quien considere que es apreciable, significativa o suficiente, y lo hará porque es Pogacar el favorecido, otro cuento sería si la diferencia fuese a favor de Vingegaard.

Pogacar es el que ataca. Me gusta hasta como definición, la verdad. Sus numerosos ataques, de los que hay un buen resumen en los dos últimos Tour perdidos o, sin ir más lejos, ayer mismo, raras veces producen algo en el Tour, salvo el entusiasmo de los comentaristas, exactamente igual que pasaba con el Clembutador post-sanción por dopaje.

Ataques que no van a ninguna parte, pero que lo intenta. Ajá. La actitud que se espera de los ciclistas, y que Pogacar interpreta de manera admirable y excesiva. A los hechos recientes me remito. Mitad del Tour consumido, únicamente un gran puerto subido, y la ventaja de Pogacar es de 1´15″.… Leer más

Pogacar tiene equipo (sic)

A relevos en el Galibier; si, la vertiente fácil (sic), pero a relevos para incrementar el ritmo, como un equipo de gimnasia perfectamente sincronizada. Así fue la etapa -un regalo de los organizadores al ciclismo, y ojalá vengan más así- de montaña ubicada en el cuarto día de competición, y así fue el resultado.

En meta Matxín, el ideólogo de la estrategia de hoy, decía que como había viento de cara, había pensando que la mejor táctica era esa: sin desgastar a ninguno de su equipo, que se fueran relevando en cabeza del exiguo pelotón, preparando el ataque del líder Pogacar….bien, ciclismo de CyclingManager, llevado a la práctica por un director que ya en el pasado ha ido al copo con varios corredores cuando precisamente lo necesitaba.

Esa es la situación ideal, plasmada parcialmente. Sin embargo, como siempre en este deporte, no fue todo así. En absoluto. La etapa salió a la perfección para todos los que viven de este deporte -una gran tiempo, una impresionante escenografía en el siempre vistoso Lautaret, un gran ritmo de salida-, y desde el inicio se vio que había elementos para un gran día.… Leer más

La envidiable buena salud del ciclismo

Se ve con cierta condescendencia a todos aquellos buenos aficionados del ciclismo que esperaban que, por el simple hecho de que el Tour saliese de Italia, el Grand Depart iba a ser diferente del danés o el vasco, por citar únicamente dos ejemplos recientes.

“Que la primera etapa es muy dura, que van a pasar cosas“, “que nunca antes había habido ocho puertos puntuables en la primera etapa”, y demás sandeces pseudoestadísticas que no aportan nada, porque las generan los mismos que viven de este circo. Son los mismos argumentos oídos sobre el viento danés, o las temibles rampas de garaje vascas, si las hubiera o hubiese.

Las grandes salidas solo sirven para promoción turística, nunca para la general, y en Italia no iba a ser diferente. Que la primera etapa fuese entretenida, la segunda mucho menos, y la tercera haya sido una auténtica montaña de mierda por parte de la Mafia del pelotón es algo que pocos pueden objetar.… Leer más

Mañana empieza el Tour

Dentro de las paradojas del ciclismo, es una burla que por cuarto año consecutivo el Tour de Francia se presente como un duelo entre Vingegaard y Pogacar. Ya no hay precedentes de tres Tour seguidos donde el primero y el segundo hayan sido los mismos corredores -con alternancia entre ellos-, como para tener que asumir un cuarto año con el mismo panorama.

Y, sin embargo, es así. Pogacar se presenta en la salida de Florencia como máximo favorito (incluyendo declaraciones fuera de tono sobre su estado de forma, matizadas al día siguiente con un Covid que nadie se cree), impulsado por sus propios números, y también por la legión de fans, atraídos por su indudable talento y por su carisma.

Pocos se acuerdan las opciones reales de Vingegaard, que ya fue el mejor en montaña en el Tour 2021, y ha derrotado claramente a Pogacar en el Tour 2022 (en montaña) y en el Tour 2023 (en montaña y crono).… Leer más

Roglic porque lo merecía

Ayer acabó un Dauphine pésimo, horrible en gran parte de los valores evaluables, y rescatado en el último momento por un final emocionante, en gran parte inesperado, pero que no compensa ocho días de competición especialmente descafeinados.

La carrera francesa, a veces bautizada como miniTour de Francia, tradicionalmente servía de prueba sobre los estados de forma de los aspirantes a la gran cita de julio; de aquí salieron burbujas como la de Iban Mayo, por ejemplo, y también trayectorias telegrafiadas como la de Wiggins y su trenecito, por poner únicamente dos ejemplos.

Este año poco se puede decir al respecto, dado que ni Vingegaard ni Pogacar han salido en la prueba, y que el resto de meritorios para el Tour de Francia han mostrado un nivel que únicamente arroja dudas sobre sus posibilidades reales, si las hubiera o hubiese.

Y después está lo otro, lo de siempre en el ciclismo.… Leer más

“¿Cuánto te va a costar este Giro?”

Los aficionados al ciclismo, fuera del grupo de los del unga-unga, sabemos perfectamente que hay un realidad que nos cuentan, y que se ve por la pantalla, y otra realidad subyacente, de la que se intuyen partes, y que no tiene ningún secreto una vez asumidos los preceptos de el ciclismo que cambia.

De eso va el Giro en concreto, una carrera que se vende como competida y emocionante, cuando de partida no lo es. Tomemos por ejemplo la etapa de ayer, cogida por los del unga-unga como de “gran espectáculo”, cuando la realidad indiscutible es que fue fumada por el pelotón a unos niveles vergonzosos, por mucho que el final -dos km- fuese emocionante.

No hubo ni fuga, e incluso un corredor como Ballerini -hoy quinto- fue animado por la organización para escaparse y hacer el paripé desde más allá de Novara. Cuando se cansó de hacer es rol encargado por la organización, dejó de pedalear para que el pelotón lo cogiese.… Leer más

Una carrera muerta buscando a sus muertos

Que la Vuelta al País Vasco es una de las peores competiciones del WT era algo bien sabido. Una prueba sin identidad, más allá de los caminos estrechos, el público en las cuneta, y la obsesión maniaca con Eibar y esa subida final que no decide nada, como no deciden nada las etapas previas.

Este año el recorrido era aún peor de lo acostumbrado, y únicamente salvaba la prueba una muy buena participación en cuanto a aspirantes al triunfo final; después de lo sucedido ayer, es muy probable que ninguna estrella del pelotón de la actual generación se acerque por las carreras de Euskadi en muchos años, ante el grave riesgo de una caída o de perder la vida.

Les sobran los motivos. La carrera y la organización local ya tenía precedentes espantosos, como esa moto que derribó a Van Avermaet en una Clásica de San Sebastián cuando iba solo a por la victoria, la casi muerte de Milan Vader hace dos años, o las graves secuelas físicas para Sergio Pardilla en una caída de 2015 atribuible a la organización; esto, por citar únicamente los casos más llamativos.… Leer más

Un gregario de Vingegaard gana París-Niza

Un gregario de Vingegaard gana París-Niza

Que la París-Niza es año tras año una de las mejores citas del calendario, y que haya alcanzado una fórmula mágica donde todo queda por decidir para el último día, habiendo habido alternativas y alternancias durante todos los días previos, merece todo el reconocimiento.

Tras el auténtico arrasazo de Pogacar el año pasado -entonces y ahora una excepción en la carrera-, la edición 2024 ha vuelto a ser memorable, incluyendo vuelco en la general el último día. Lo de menos es el ganador final, uno que encaja perfectamente en la tradición de la carrera -que ha visto ganar a gente como Jaksche o Julich, passista-scalatore-, y que probablemente haya obtenido lo que será la mejor victoria de su polivalente carrera.

Ha pasado de todo, y todo bueno y en la tradición de la carrera. No ha pasado nada raro, porque Jorgenson era un corredor que ya había apuntado para este tipo de pruebas, y tampoco es tanto el salto efectuado desde lo visto en Patrulla Canina.… Leer más

Un Tour esperando el final

Un Tour esperando el final

A ver, que un titular así se puede malinterpretar. Ayer se presentó el recorrido de la edición 2024 del Tour de Francia, una vuelta de tuerca más a las teorías actuales sobre el espectáculo y lo que tiene que ser una carrera: negocio -la salida desde Italia-, etapas cortas, y montaña difícil de calificar.

Da igual lo que haya, incluyendo muchas etapas diseñadas a la manera de carreras de un día: la carrera irá condicionada por la crono final de 35 km. en Niza, la primera vez desde 1989 que el Tour se atreve a cerrar la carrera de esta manera.

Se sabía desde hace tiempo, y sorprende que no se destaque como es debido en los análisis de la carrera. Más teniendo en cuenta que el Tour 2023 se decidió en la increíble crono ganada por Vingegaard, donde sacó más diferencias que en una etapa de montaña.… Leer más

El mejor ciclista del año otro año más

Parecía que era el año en que se presentaba con más dudas, y Pogacar ha vuelto a cumplir con su cita anual en Lombardía. Tres participaciones, tres victorias. Además, la victoria del pasado sábado ha sido aún más incontestable que las dos precedentes.

La carrera no tuvo mucha historia. Es el Lombardía, una carrera para especialistas donde es habitual encontrar a gente que repite victoria, incluso entre gente no especialmente ganadora: vienen a la cabeza los ejemplos de Cunego, J. Rodríguez o Nibali. Que gane un corredor como Mollema -curiosamente, tampoco un gran ganador- o Pinot -ídem- es la excepción.

Pogacar ha encontrado en la carrera un coto particular donde incluso se ha permitido ganar en solitario, atacando a 32 km. de meta. Si en 2021 le había acompañado hasta meta Masnada -jamás se ha vuelto a ver en una así- y en 2022 Mas -jamás se ha vuelto ni volverá a ver en una así-, esta vez el campeón esloveno quiso despejar todas las dudas de una manera concreta y voraz.… Leer más