Sagan se rescata en París-Roubaix

Sagan se rescata en París-Roubaix

Por mucho que sus fans anden ahora henchidos, Sagan llegaba a la Roubaix 2018 no muy diferente de cómo llegó al Mundial 2015: en busca de un rescate tras una serie de prestaciones muy decepcionantes, porque a un corredor así solo le vale la victoria. De hecho, la victoria de ayer es solo la segunda de este temporada en el circuito europeo, muy lejos de sus cifras habituales, reflejo de su pérdida de confianza en el sprint, y de tácticas más que discutibles en Sanremo o Flandes.

Ganó Sagan, y lo hizo con un movimiento brillante a 53 km. de meta, riéndose del poderío del Quick Step, que previamente había mandado al ataque a Gilbert -al paso de Aremberg, en compañía del talento Teunissen- y también a Stybar, ambos incapaces de enlazar con la poderosa y esperanzadora fuga del día, en uno de los pocos días en que el ciclismo se libra de mafias y pactos y decreta el sálvase quien pueda desde la línea de salida.… Leer más

¿Qué harías TUE (IV)?: Cummings se sigue riendo

Verdad es que los campeonatos nacionales son siempre lo mismo: se disputan realmente el belga, el italiano y el francés, y el resto son pruebas con más o menos nivel, llegando incluso al choteo del español, un pierde-paga entre los Movistar, que sume a la prueba en la más burda irrelevancia, rayana en la personalidad del presidente federativo.

En España esta vez le tocó el palito largo a Jesús Herrada, el bueno y más joven de los hermanos conquenses, del que se espera mucho en el próximo Tour, y donde podrá lucir en pequeñito la bandera de su país, con lo grande que le gustaría llevarla. Ganó en Soria, la lógica continuación de su anterior nacional ganado en Bembibre, y poco más se puede decir de una prueba que no se emitió en directo, siguiendo la gran tradición de la RFEC.

Mucho más interés tuvo la prueba belga, con un precioso circuito por Amberes donde el talento Naesen consiguió ganar en un apretado sprint a Van Marcke, el Flecha local.… Leer más

Un Giro que no termina de arrancar

Habia tantas expectativas generadas en torno la edición número 100 del Giro de Italia que todo lo sucedido hasta ahora -seis etapas, siete días desde que comenzó la carrera- saben a poco o muy poco. En gran parte ya se sabía que algo así iba a pasar con las tres etapas sardas, no muy diferentes de cuando hacen salir la carrera de Holanda, Irlanda o cualquier otro sitio exótico: un prólogo de tres días, y después un día de descanso que nadie necesita, simplemente unos organizadores que tienen que mover la caravana.

El problema es que este Giro ha tenido dos prólogos alargados, porque tras Cerdeña y un día de descanso, ha habido dos días en Sicilia de muy poca cosa también, y el tránsito posterior a la península, que hoy ha vivido su primer día, tiene pinta de que va a ser igual, contando los días hasta el domingo y lo que se espera vaya a ser una subida pantagruélica al Blockhaus, el puerto más duro como final de etapa de este Giro que ha empezado al tran-tran.… Leer más