Se mueve el escalafón (otra vez)
La historia del ciclismo no lleva a engaño, y menos la historia particular del Tour, si es posible deslindar ambas. Cuando hay una tiranía de un corredor, los aspirantes a derrotarlo se repiten año tras año: así pasó con todos los grandes, y así ha pasado con Froome.
Ahora vivimos en los turbulentos años que siguen antes de que se instale la nueva tiranía. Son los años post-Froome, aunque rara vez se presente así, cuando es lo más evidente por su edad, su lesión, y por el hecho de que ni siquiera está convocado por su equipo -del que se va, y que ha sido tan importante en su tiranía- para este Tour.
El heredero ya ha sido presentado y ha ganado un Tour, pero tiene un incoveniente: es escalador, y los escaladores sin otro tipo de habilidades es muy difícil que instauren una era por sí mismos, por mucho que les ayuden los organizadores al haber coincidido con una generación de franceses escaladores.… Leer más