Esperando que llegue la montaña

Esperando que llegue la montaña

¡Y qué rápido subían todos! ¡Pero todos, todos, según la calculadora finlandesa! Hombre, es más fácil cuando la subida es una cosita de 20´de esfuerzo, vendida indefectible como “terrible”, porque la vueltización del Tour está llevando a estos resultados.

Como hasta el más advenidizo del ciclismo podría suponer, la cuarta subida en ocho años a La Planche des Belles Filles no produjo ningún gran descalabro entre favoritos, que entraron agrupados con las diferencias esperables tras una rampa de garaje final, y que se basan más en mantener el equilibrio que en el esfuerzo prolongado y de fondo que caracterizan a este deporte.

Con solo seis etapas disputadas, ¿qué diferencias se pueden esperar en una carrera que basa su ser en ser de tres semanas? Ninguna, y menos viendo que corredores como Caleb Ewan aguantaban en el pelotón principal hasta el penúltimo puerto. Por triste que parezca, la realidad es así: el sprinter australiano subió el Grand Ballon y el Ballon de Alsacia con el pelotón, al igual que no menos de 90 corredores.… Leer más

 

El primer Tour de…

Dos días de carrera y los debutantes en el Tour de Francia ya se han hecho notar, como exige la carrera más mediática del calendario, y el sentido común de un deporte patrocinado por casas comerciales. Este año se estrenan en el Tour 31 corredores (el 18´18% del pelotón presente), y son un buen reflejo de lo variado que hay en el pelotón.

Solo hay tres equipos que no llevan a un debutante, y dos de ellos son franceses (Arkea y FdJ), además del Orica. Esto se debe a la presencia constante de equipos del país organizador, lo que hace que corredores con palmarés mediocre y escasos resultados acumulen cuatro o cinco participaciones en el Tour, carrera donde supuestamente están los mejores del pelotón. No es así, y no lo es por el factor étnico.

Entre los debutantes, como siempre, abundan las historias. Las personales -como la ya indicada de Rosseto, y cuyo perfil no voy a repetir- y las sorprendentes, tanto de equipo como de perfil de corredor.… Leer más

 

Landa queda cuarto del Giro y dice que puede ganar el Tour

En el subconsciente patrio se ha quedado retenida la frase de S.Yates antes del empezar el Giro: “si fuese mis rivales, estaría cagado”. Al final el extraño corredor inglés ha acabado 8º, una posición deshonrosa para el vigente campeón de la Vuelta, pero en línea con su trayectoria hasta 2018. Ya saben: eso de que la carrera pone a cada uno en su sitio.

Lo que no ha calado tanto en el subconsciente es lo que dijo Paolo Slongo, el manager de Vincenzo Nibali más o menos por las mismas fechas: “está en la mejor forma de su vida”. Curiosa afirmación para alguien que ganó un Tour de Francia de manera imperial -dejemos al margen los rivales- y que tiene 34 años. El caso es que tenía razón.

Al final, poco más de un minuto ha separado a Nibali de lo que debería haber sido su tercer Giro, igualando a Gimondi.… Leer más

 

Desde el Mortirolo se ve Verona

La etapa del Mortirolo no ha sido la mejor del Giro, e incluso tendrá que esperar al final de la carrera para saber si está entre las tres mejores. Ni ha sido buena, ni ha sido decisiva, ni ha tenido ningún tipo de aliciente para algo tan cacareado y, hasta cierto punto, esperado por los aficionados, incluso después de la supresión del Gavia.

De salida se montó otra fuga de ventitantos corredores a la que el Movistar tuvo siempre a la distancia exacta de 4´40″, para después dejarla ir hasta los 6´ a las faldas del Mortirolo. De manera increíble, acabó llegando a meta, después de únicamente perder 2´ en la mítica subida, que por primera vez desde 2003 se ha afrontado con lluvia y frío.

Una fuga donde el equipo del líder había metido a Amador, el Astana a tres corredores (Bilbao, Villella y Hirt), el Bahrein al fratello y Caruso -felizmente recuperado de su cagalera, y tanto-, el Mitchelton a Nieve con un gregario, Roglic a su valioso Bouwman, y el líder de la montaña, el italiano Ciccone.… Leer más

 

Blancazo de Landa cuando buscaba el rosa

Tony Rominger se planteó la temporada 1994 como la del asalto definitivo al Tour de Francia. El año anterior había sido segundo, ganando tres etapas: dos por la magnificencia de Indurain, y otra, la que le dio más alas, la crono final. Se presentó en la línea de salida con ese aval, y el de tres Vueltas a España consecutivas, además de una preparación específica de dos meses en Colorado (EE.UU). Pasada la primera crono, el suizo preparado y evolucionado por Michele Ferrari, se quedó en una etapa de llano, abandonando antes de la montaña.

De ese momento queda una de esas grandes frases que produce este deporte de vez en cuando: “Rominger Colorado, Indurain Amarillo”.  25 años después, incluyendo caso Festina, fiambre de Pantani, Operación Puerto, T-Mobile, UsPostal, Phonak y lo que quieran añadir, seguimos exactamente igual, hablando de colores: Landa iba a por el rosa del Giro, y se ha quedado blanco.… Leer más