Rodríguez acorta plazos en el mejor escenario posible

Tras la notable decepción el día anterior -no pasó nada en el Grand Colombier, la etapa fue para la fuga- había grandes expectativas con las que objetivamente podía ser la etapa reina de este Tour de Francia, una con 4200 metros de desnivel y pasando el Joux Plane antes de caer [tópico: a tumba abierta] a Morzine.
La etapa ha estado a la altura. A pesar de su escasa longitud, ha dejado una diferencia abrumadora entre los dos primeros de la general y todos los demás, aunque el gran triunfador no haya sido ni el danés ni el esloveno que monopolizan por tercer Tour consecutivo la general de la carrera.
¿Y cómo es posible eso? Pues porque han pasado cosas que se ven poco en el ciclismo, incluyendo valentía, arrojo y determinación. La etapa empezó mal, con la primera montonera del Tour. A punto de acabar la segunda semana y en una etapa de montaña, pero así funcionan también -como efecto colateral- estas etapas cortas que vende como “nerviosas”, y donde tanto corredor al que no dejan fugarse en el llano se intenta meter.… Leer más