Asturias ya no decide nada

El tríptico astur-leonés (o los “tres esfuerzos consecutivos” que decían en el Trío Cómico de TVE) no ha servido para nada. Hay un momento que define lo vivido en estas tres últimas etapas: a 12 km. del final en los Lagos de Covadonga, el líder de la carrera iba a cola del pelotón, un pelotón de no menos de 70 unidades, el reflejo de la dureza y selección de un recorrido lastimoso en donde el esfuerzo se concentra en unas rampas de garaje como final de etapa. No hay terreno para ataques, ni estrategias, ni nada. Consiste en aguantar, y picar segundos arriba, segundos abajo. Día sí, y día también.

Los bostezos que genera La Camperona son bien conocidos. Desde su descubrimiento en 2014 se ha subido ya tres veces, con estos prestigiosos vencedores: Hesjedal, Lagutin y Óscar Rodríguez. En las tres ocasiones ha llegado la fuga, a pesar de tener que afrontar no menos de 60 km.… Leer más

 

Etapas muy de transición, con la colaboración de Movistar

El Tour de Francia dejó de programar etapas de montaña los fines de semana por razones que ahora mismo está sufriendo Vincenzo Nibali. Desde entonces, el menú de la carrera más aburrida del mundo deja para las etapas con más seguimiento potencial -tanto por televisión como en vivo, y todo por el calendario- unas jornadas propensas a la fuga, y que pasan por parajes muy atractivos para el turismo y la realización audiovisual.

Así fue la etapa del viernes, un recorrido este-oeste atravesando el Ródano, esquivando Grenoble y el macizo de Vercours tan explotado en Dauphiné, para una llegada tristísima en la también triste Valence, una ciudad referencia para los camioneros por su importante función de nudo de comunicaciones. En consonancia, la fuga volvió a ser tristísima y sin ningún interés al margen de De Gendt, que poco puede hacer con 4´ sobre el pelotón.

Tras la gran sangría de sprinters en los Alpes -se fueron a casa los prometedores Gaviria y Groenewegen, ya con el Tour cumplido, y los carcamales Cavendish, Kittel y Greipel, a recuperar en septiembre- solo quedaba un auténtico hombre rápido en el Tour, al menos a tenor de los resultados de las etapas ya disputadas.… Leer más

 

Westra, otro corredor multiherramienta dopado

Primero fue Karsten Kroon, pero el no quería hacerlo, y ahora ha sido Liewe Westra el que ha confesado haberse dopado durante toda su carrera deportiva. Ambos corredores comparten nacionalidad, y nunca fueron compañeros de equipo. Aparentemente, son dos casos aislados, si es que todavía hoy existe alguien que siga el ciclismo y se pueda creer algo así.

Kroon, que ahora es comentarista Eurosport NL, le contó hace un año a un amigo periodista que sí, que se había dopado, y que lo iba a contar en breve para quitarse un peso de encima, siguiendo la tradición de tantos y tantos corredores de los Países Bajos que han hecho una maniobra similar. El problema es que no lo hizo -se está muy agusto en la Tele del Cinismo, un hervidero de dopados&flipados-, y el periodista lo ha contado ahora.

Por supuesto, el asunto recibió atención durante un día, uno solo: Kroon dijo que sí, “pero solo durante un breve periodo”.… Leer más

 

“Ser consistente” en un danés

“Ser consistente” en un danés

Otro domingo de Amstel Gold Race, la carrera que ha ido endureciéndose -este año 265 km, y más de 30 cotas- y cambiando de recorrido para ser básicamente una prueba de especialistas -los tres del podio ya habían subido al cajón en ediciones anteriores- a lo que luego ni se les ve en otras pruebas, y con una resolución de carrera que sí, ha conseguido alargar el minuto y medio de emoción que daba el final en el Cauberg por aproximadamente los 20´actuales: ni el crescendo de la Sanremo, ni nada parecido. La prueba holandesa tiene unos fans que se cuentan con los dedos de la mano, y uno de ellos ha sido el vencedor.

Valgren pasó a profesionales en 2014, uno más de la hornada de corredores que periódicamente propone el País de la Hipocresía, el mismo que produjo el primer cadáver por dopaje de la historia del ciclismo (Knut Jensen) y todo lo que vino después, incluyendo que todos y cada uno de los campeones han estado hasta las zarpas de dopaje.… Leer más

 

Vinokourov dice que hay que ganar, y se gana

Se esperaba mucho de la Het Volk 2018 -todos los años es así- y fue una carrera bonita, pero ni por asomo equiparable a las últimas ediciones. Tanto en la resolución final, como en los corredores implicados, hubo un cierto tufo a etapa del ENECO Tour o la Vuelta a Bélgica, como de prueba menor y con poca carne para poner a las brasas. Quizás el Kappelmuur y el Bosberg son decisivos tras 250 km. de carrera, y no tras 180 km.

El Quick Step, gran animador de la pretemporada ciclista en muchos frentes, fue el encargado de llevar el peso de la carrera, con Gilbert haciendo de Boonen a 77 km. de meta, ya en el Leberg. Lo intentaría otras veces más, pero al que correspondía el papel de líder en el sábado flamenco era el checo Stybar. En pelotón se perdió en refriegas varias hasta que primero Wellens y luego Benoot dieron sucesión a 20 años de fracasos del Lotto en las grandes citas del norte, sin que el patrocinador se resienta.… Leer más

 

El estado real del ciclismo (II): otro año con la momia murciana

Este post no iba a ir en esta posición en el serial sobre el ciclismo realmente existente, ese que siempre nos dicen que ha cambiado. Sin embargo, hay que atenerse a la actualidad, que pasa porque Alejandro Valverde Belmonte ha obtenido su primera victoria de la temporada, a 1 de febrero, en su quinto día de competición tras la grave caída del 1 de julio del año pasado.

Hasta aquí, prácticamente nada relevante. Ni que Valverde gane a estas alturas del año, ni que gane etapitas en sus carreras preferidas, que siempre han sido Mallorca, Valencia, Murcia y Andalucía. Algunos de sus desaforados fans, que han inundado los sitios donde pueden expresarse de espantosas muestras de pleitesía, destacan sobremanera que haya superado la lesión, que su rodilla esté bien, que es “único”, y que ha ganado con perneras.

 

Andalucía recibe a la Vuelta como mejor sabe

Allá por agosto la estúpida cuenta de Twitter de @lavuelta decía que la carrera se decidiría en Andalucía, una pretensión algo boba y cateta considerando que no hay ninguna crono y que este año, a diferencia de otros más recientes con hasta ocho etapas en la regional meridional, solo había cuatro. Disputadas dos de las mismas, se puede decir que ninguna Vuelta se decidirá jamás en Andalucía, salvo aquella que dieron a un gallego en una crono final en Jerez de la Frontera, usando el helicóptero de la organización para molestar a Robert Millar, el legítimo vencedor no drogado de esa carrera.

Treinta años de aquel 1986, y nada ha cambiado ni en la zona, ni en la carrera. La organización sigue teniendo un favorito, y le ayudan con la moto y con lo que sea, y la zona sigue siendo un sitio de frontera entre Europa y África, donde suceden cosas que no se ven en todo el año de carreras ciclistas.… Leer más

 

“Los organizadores tienen lo que querían”

Zas. Zas. Zas. Tres caídas han dejado fuera del Tour al segundo, al quinto y al décimo de la general. ¿Ataques? Si, decenas. Incluso cienes. De un equipo local hasta la cejas, en la más pura tradición del ciclismo francés en la carrera de Francia (¡un saludo al Europcar y al inolvidable Christopher Kern!), y del Astana, un equipo que no necesita presentación, incluso en sus acciones más traicioneras. Pero al final del día, lo realmente significativo ha sido la eliminación de favoritos por caídas.

Que las caídas forman parte del ciclismo es un mantra que se repite una y otra vez para justificar a los bienpensantes, el problema es cuando las caídas están buscadas por el organizador. De la etapa entre Nantua -por cierto, menudo sitio más bonito- y Chambery se había dicho que sería “la etapa reina del Tour” (¿¿¿el noveno día???), y que los descensos serían tan decisivos como las subidas: se buscaba lo que pasó, y ahora los organizadores tienen el papelón de un Tour que sigue dominado por el tirano del último lustro, acosado por corredores de tanta valía como Aru, Fuglsang, Uran o Bardet.… Leer más

 

¿Qué harias TUE? (III): Fuglsang por fin gana algo

¿Qué harias TUE? (III): Fuglsang por fin gana algo

Hay muchos casos de ciclistas a los que su palmarés jamás hace la corte a su ego, por ser este desmedido y de tamaño galáctico: Samuel Sánchez es un ejemplo muy conocido y cercano, pero cualquier seguidor del pelotón ciclista estará al tanto del danés Jakob Fuglsang, un corredor que siempre ha dicho que aspiraba a podio en el Giro o Tour, y que lo más alto que había llegado a sus 32 años era a ser sexto en un Tour.

De hecho, su última victoria hasta este Dauphine databa de 2012, en la prestigiosa Vuelta a Austria a la que fue relegado tras tarifar con Bruyneel y quedarse fuera del Tour por bobo. Cinco años, cinco, sin ganar ni siquiera una carrera de pueblo, y enrolado siempre en el Astana de Iglinski y Vinokourov, un equipo fuera de toda tacha y que, al revés que otros compañeros como Nibali, jamás le envió carta alguna amenazando con despido por su escaso rendimiento.… Leer más

 

El camino hacia el Giro (II): Scarponi no llega tras ser asesinado

El camino hacia el Giro (II): Scarponi no llega tras ser asesinado

El lugar sería para hablar del Giro del Trentino, la otra carrera de preparación para el Giro, y que este año ha superado por amplio margen a Romandía. El problema es que todo lo que hubiese podido pasar en carrera palidece ante lo que pasó el día siguiente a su conclusión, en el primer año en que duraba cinco días y se llamaba pomposamente Tour de los Alpes.

Scarponi, un veterano de mil batallas y de mil procesos de dopaje -con el reglamento en la mano, tendría que haber dejado de ser ciclista profesional en 2012, cuando incurrió en su segunda sanción- había ganado la primera etapa del Trentino, después de imponerse de manera muy solvente en un sprint en cuesta nada menos que a G. Thomas, Pinot, Formolo, Pozzovivo y su compañero Cataldo.

Era su primera victoria en cuatro años, porque así es la vida del escalador puro.… Leer más