Si ni él mismo se lo cree, ¿por qué deberíamos los demás?

Si ni él mismo se lo cree, ¿por qué deberíamos los demás?

Entró en meta e inmediatamente se llevó las manos al casco en un gesto interpretado universalmente como de incredulidad. Después siguió con su zambomba de niñato y se fue a desplomar al suelo -de manera medida, como los malos actores- mientras era agasajado por la nube de fotógrafos. 18 años después un holandés volvía a ganar la carrera nacional por excelencia, y lo hacía vestido con el maillot de campeón nacional.

Allí donde el Rabobank había fracasado repetidas veces con Thomas Dekker, Freire, Mollema, Gesink y Karsten Kroon iba a triunfar un corredor que no milita en el equipo-enseña holandés que siempre ha habido y que siempre habrá, porque el ciclismo es un deporte muy querido y practicado en Holanda, a pesar de que llevan 40 años buscando al sucesor de Zoetemelk.

Quizás sonrió por eso. Al revés que en sus triunfos en Waregem o en la Flecha de Brabante, celebrados con alaridos y gestos adustos, el fenómeno Mathieu Van der Poel sonrió al entrar en meta, una sonrisa teñida por ese gesto de incredulidad que resume perfectamente el ciclismo de hoy en día, ya rendido sin remisión al nuevo ídolo que lo va a curar de todos los males.… Leer más

 

El valor de una foto

El valor de una foto

Dos fotos de los últimos días muestran el estado real del ciclismo de manera directa. Las dos comparten muchas cosas, a pesar de ser de carreras tan distintas como la Itzulia y la París-Roubaix, separadas por galaxias y unidas por la chapuza, el ciclismo que cambia y, al final de todo, la nadería.

La carrera vasca, francamente venida a menos, se ha llevado el premio de un ganador final de la casa, algo siempre muy apreciado por esa zona. Hacía 15 años que no se veía algo así, y nadie ha aprovechado para recordar que ese Iban Mayo acabó su carrera antes de los 30 años con un positivo, y que en esa edición ganó tres etapas, como si fuese un sprinter, o un corredor talentoso como Schachmann.

El alemán consiguió el antepenúltimo día su tercera victoria (de cuatro posibles) en la carrera, también al sprint y esta vez en el llano, ante la sorpresa Pogacar, aunque el joven que mejor corrió ese día fue el increíble suizo Hirschi.… Leer más

 

Flandes nunca decepciona: gana Bettiol

Flandes nunca decepciona: gana Bettiol

Era la una del mediodía y, por primera vez en su historia, RTVE ofrecía el Tour de Flandes en abierto desde tan pronto. Por el canal de deporte Teledeporte, con continuas interrupciones por carreras de bólidos, pero algo realmente destacable. Tanto, tanto, que en El Parte del primer canal cerraron la información deportiva con una referencia a la cita flamenca, y sin mencionar especialmente la presencia de Valverde. Parecía que les interesase la carrera.

Nada de esto hubiese pasado sin el concurso del murciano, al final completamente irrelevante en el desarrollo de la carrera, y que como mal menor habrá llevado a algún nuevo aficionado a conocer las carreras del norte. Otra cosa es que le haya gustado, porque el Tour de Flandes es una carrera ahogada en sí misma y por la propia organización, cuyo recorrido favorece esperpentos como el vivido hoy, y no es una excepción: desde que existe este blog ha habido un buen puñado de ediciones bochornosas que fueron a parar a corredores a la par, como la de Wessemann, la de Ballan, las dos de Devolder y al menos dos de Cancellara (incluyendo la de Van Marcke haciendo de gregario), y eso haciendo una lista corta.… Leer más

 

El mejor Van der Poel sigue siendo Adrie

El mejor Van der Poel sigue siendo Adrie

En la Gante-Wevelgem del domingo debutó en una carrera WT Matthieu Van der Poel, otro de esos talentinos que llegan por simple sucesión de generaciones al ciclismo. Tiene 24 años y jamás había salido en una prueba de nivel, porque estaba ocupado en el ciclocross, el deporte de una hora de duración y donde mantiene un duopolio perfecto desde hace un lustro con Van Aert.

Fue un debut nada anónimo: cuarto al sprint. A un mundo de Kristoff y Degenkolb, pero un puesto muy meritorio para un corredor debutante en ese tipo de carreras y en esa distancia, además de un día especialmente movido. Van Aert lleva haciendo cosas parecidas -cuarto, quinto, a veces tercero- desde el año pasado, y ya no resulta tan sorprendente que estos dos tiranos de su especialidad consigan lo que están consiguiendo.

El corredor belga ha encontrado acomodo en el Jumbo -donde se ha convertido en el líder para las clásicas-, mientras que el holandés compite con el desconocido Corendon, un equipo de esos que solo aparecen en los titulares cuando uno de sus corredores muere de paro cardíaco, y es algo relativamente frecuente.… Leer más