Otra mentira más de Pogacar

Al final, todo era un gran ensayo. Aquel movimiento en Strade Bianche a 80 km. de meta se interpretó –no ha pasado ni un año– como “una de sus grandes victorias cuando acabe su carrera”, magnificando la prueba y los rivales. Era simplemente un ensayo para lo vivido el domingo, en la Gran Carrera y ante los Grandes Rivales.

Y pasó exactamente lo mismo: la distancia Pogacar, esa que le lleva a ganar en grandes citas de verdad con ataques a 40 km. de meta, o a 25 km., o a la distancia necesaria para entrar en solitario y no tener que jugársela al sprint -como le pasó en Flandes 2022-, y esta vez usando el equipo, los sobres, y la estupidez de los equipos rivales.

A 100 km. de meta y subiendo la cuesta hacia Witikon, con la fuga a 1´, atacó Pogacar. Venía trabajando con denuedo su compañero-compatriota Domen Novak, prácticamente como nunca lo había hecho.… Leer más

Llega una fuga

La etapa estaba marcada como de cambio de liderato, dentro del gran esquema ideado para acabar con el espectáculo que suponían tres semanas de ciclismo, y así fue, pero no fue un cambio de liderato que vaya a dejar muchos días a un líder de paja, o una fuga bidone, o nada que vaya a ir más allá del orgullo personal de un par de ciclistas y un par de equipos.

Así es la realidad. Si la etapa hubiese tenido más de 200 km., como pasaba antes en esta carrera, hubiese sido muy diferente: la fuga, la diferencia, el líder, y sus opciones de cara a la general. Lo sucedido finalmente está bien, muy bien en el actual esquema del ciclismo de los hiperdominadores, y basta. 

Hubo ecos de lo sucedido en 2010 camino de L´ Aquila, pero solo eso: ecos. Se compartía el frío y la lluvia, y los 260 km.Leer más

Demostrada la superioridad de la montaña sobre el llano

Demostrada la superioridad de la montaña sobre el llano

¿En qué se diferencia la resolución de la etapa de hoy de la esas aborrecidas etapas llanas, prácticamente desaparecidas en este Tour de Francia? En nada. No hubo ni un solo ataque de escaladores -y se subieron cuatro puertos, de dificultad apreciable-, la escapada fue controlada en el entorno de los clásicos 4´, y la resolución al sprint fue entre 70 corredores.

Quizás así alguno empiece a darse cuenta que el problema no es un determinado tipo de etapas, sino la actitud general del pelotón ante la carrera, ante una primera semana que se da por descontado que es para evitar caídas -hoy no ha habido ninguna- y llegar indemne a la montaña, porque todos saben que nadie atacará, haya viento, subidas, bajadas o encerronas.

Uno que pasa de esos pactos es Wellens, que tras ver que no dejaban irse a su compañero (de habitación, incluso) De Gendt, formó la fuga con Würtz Schmidt -el Katusha cierra, de ahí su hiperactividad-, Simon Clarke y Skujins.… Leer más

La alergia al ciclismo tumba a Chaves

“Segundo día de descanso, y primera encerrona de la carrera: una etapa de 240 km. por las Marcas y Umbria, en gran parte por territorios muy poco transitados por la carrera, y espectaculares. En una muy similar se montó la fuga-bidón de 2010, la que casi da la carrera a David Arroyo, y de ese recuerdo vivimos todos los aficionados. De que pase algo. De que no se vaya siempre a rebufo del Sky. No pasará nada, como casi siempre en este deporte, pero al menos el organizador pone el escenario y, lo que es más importante, la distancia”

Esto aparecía en el blog allá por noviembre de 2017, con motivo de la presentación y posterior análisis del recorrido del Giro 2018. Se insiste mucho en este espacio en la necesidad de que, si se da la ocasión, los ciclistas tengan recorridos propicios para inventar algo diferente al clásico final en cuesta o en montaña, que últimamente viene a ser lo mismo.… Leer más