De Marchi agotó su gasolina

De Marchi agotó su gasolina

Más o menos hace un año que De Marchi empezó su generosa racha en forma. Fue en el Dauphiné 2014, donde ganó la clasificación de la montaña en base a lo que siempre ha sido su característica como corredor: meterse en fugas. En muchas fugas. En todas las fugas. Y cuando no está fugado, tiende a cerrar el pelotón, entrando en las posiciones de sprinters. Fue al Tour así, y ganó merecidísimamente el premio de la combatividad,  y después a la Vuelta, donde ganó la bonita etapa de Alcaudete. Entre una y otra carrera tuvo tiempo para fichar por el BMC ante la desaparición del Cannondale. Después, tuvo aún más tiempo para ser el corredor que marcase el ritmo en la última vuelta del Mundial de Ponferrada (nada menos) y ser 15º en Lombardía.

Cqranking.com no engaña: en 2014 De Marchi fue el noveno corredor del pelotón con más días de competición y el séptimo por km.Leer más

 

Una italianada a partir de un tweet

Una italianada a partir de un tweet

 

¿Alguien se acuerda de Santambrogio? Era aquel corredor con papos que asoló el pelotón en la Tirreno-Adriático, y también en los dos primeros tercios del Giro de este año -etapa incluída-, para después ir desinflándose y acabar dando positivo por EPO, al igual que su compañero de equipo Di Luca, fichado pocos días antes de la carrera por el director de ambos, Luca Scinto. Lo último que supimos de este mofletudo fue, con plena agostidad, que la muestra B de su antidopaje positivo era ilegible. O algo así, porque el caso era otra italianada más.

Este post va un poco de legibilidad. De los mensajes y del fondo de los problemas. Hace unos días, el corredor con gran parecido físico con Jaimito (Alvaro Vitali) dejo en twitter esto:

 

Pudiera ser que se tratase un homenaje al recientemente desaparecido Jimmy Fontana, autor del himno de los cincuenta Il Mondo, pero en la cicloesfera italiana -la única a la que le interesa la suerte del único corredor profesional con tejido adiposo sobrante en las quijadas- hiperreacionaron hasta tal punto que parecía que el corredor se iba a suicidar, significativamente a cargo de Enzo Vicennati -un retrasado mental que admira a Pantani- y Alessandra de Stefano, la competente y bastante verdulera periodista de la RAI.… Leer más

 

Vini fantini, vini dopati

SantambrogioEl procedimiento ha sido el mismo que con Di Luca: Pier Bergonzi, el periodista apesebrado de la Gazzetta, anunció justo después de que acabase la segunda etapa del Dauphiné que Mauro Santambrogio había dado positivo en el pasado Giro de Italia.

Rápidamente secundado por el comunicado oficial de la UCI,  la exclusiva(¡ejem!) del periodista que trabaja en el periódico que organiza la carrera le reportó importantes beneficios en términos de popularidad, como se puede ver aquí.

Santambrogio dio positivo por EPO en la primera etapa de la carrera, aquella Nápoles-Nápoles para lucimiento turístico y pasto de sprinters, cuando el era escalador. Esta claro que iban tras él, seguramente por su increíble rendimiento en lo que iba de temporada -incluyendo un Trentino con tres segundos puestos, también en la general-, pero lo que es interesante es por qué se ha sabido ahora, con la carrera acabada.

Porque desde la primera etapa hasta ayer pasan más de cuatro semanas: a Di Luca, su compañero de equipo, apenas le dieron tres semanas entre su control positivo en el Giro de Toscana y su sanción.… Leer más

 

Con Intxausti basta

IntxaustiIvreaElementos del ciclismo: distancia, recorrido quebrado, una subida poco antes de meta, valentía y ataques. Una fórmula antigua y que admite variaciones, pero que nunca falla: simplemente hay que mezclar los ingredientes en la proporción justa.

Ayer fue día de descanso en el Giro y la caravana afrontaba una espectacular etapa de 238 km. bajando el Telegraphe de salida, subida al Mont Cenis para que se formase una fuga, 100 km. de llano y subida complicada antes del final en Ivrea.

No es una zona por donde pase el ciclismo habitualmente: frontera con Francia en noroeste del Piamonte, llegada a una ciudad que vivío una especie de fiebre del oro en los 50 y en los 60 con Olivetti, y que desde entonces vive una espléndida decadencia. La escapada se formó como previsto, y fue muy numerosa: 22 ciclistas.

El problema es que entre ellos se había colado Damiano Caruso, el italiano llamado a última hora para sustituir a Basso en el Cannondale y que quería aprovechar el despiste propio del día después de la jornada de descanso, pero la jugada le salió mal.… Leer más

 

Humillación al Galibier

Otros ciclistas suelen alzar los brazosSe volvió a cumplir la predicción. No era muy difícil: las dos etapas de montaña de fin de semana y antes del segundo día de descanso han sido un simulacro de ciclismo, una farsa vendida como competición por mero capricho del organizador y una humillación para este deporte en uno de sus grandes mitos, el Galibier.

El sábado se anuló la subida a Sestriere y la charlotada del Jafferau fue imposible de ver: los helicópteros no pudieron volar y sólo se pudo ver la llegada de los ciclistas a meta. Casi mejor así.

El Fantini trabajó descaradamente para Nibali por medio de los honrados y jóvenes Garzelli y Di Luca. Cuando quedaban dos km. para meta, si tenemos que hacer caso a radiovuelta, saltó Santambrogio y Nibali fue a su rueda. No disputó el sprint, por lo que el corredor que estuvo tres años en el BMC porque Ballan lo quiso a su lado y no hizo nada, inscribió su nombre en una supuesta cumbre mítica del ciclismo, tanto que era la segunda vez que se subía.… Leer más

 

Una Tirreno-Adriático como un Tour

Era una edición de la Tirreno-Adriático con una participación sólo comparable al Tour de Francia, y de sobra que está cumpliendo. Las últimas cuatro etapas han colmado el apetito de los aficionados al ciclismo y quiero pensar que también el de nuevos aficionados a este deporte, que por lo menos en los países anglosajones y a rebufo del trenecillo de los Sky, está descubriendo estas carreras históricas que languidecían.

El viernes el increíble Peter Sagan -como me alegro de haber estado a la altura de las circunstancias en su inolvidable debut en sociedad- ganó al sprint la etapa de Indicatore, 230 km. por el centro de Italia y los 70 últimos bajo un intenso aguacero, imponiéndose de manera magistral y freiriana a Greipel, Cavendish y Goss: remontó a todos por las vallas en un sprint de fuerza, potencia y mucha velocidad.

El sábado era la etapa con final en Prati di Tivo, la subida estrenada en 2012 con victoria de Nibali y cuyas características (14´7 km., final de etapa, 7% de pendiente) son francamente extrañas a la historia de la carrera.  Se vieron cosas muy extrañas y remarcables: el insoportable tren de la fórmula Sky, representado en carrera por Cataldo, Henao y Urán, llevó al grupo a un asfixiante ritmo hasta el último km.… Leer más