Galicia no sirve para nada

En la tradicional locura de planificación de Guillén, Escartín y Giner, este año hicieron desplazarse al pelotón de la Vuelta desde Granada a Pontevedra en el día de descanso, y todo porque el gran arramplador de presupuestos públicos ha conseguido sacar tres etapas más una de la región de Galicia, una por provincia. 

Las tres primeras ya se han disputado, con gran chasco del público y los palmeros habituales, porque se esperaban “batalla”, “disputa” y “recorridos muy buenos”, y vino la habitual mierda la zona, esto es: toboganes, carreteras de vergüenza, feísmo cutre (el brutalismo es una corriente arquitectónica que se ha apropiado de un adjetivo que tenía mejor uso) y desinterés del pelotón.

Hoy se disputa la cuarta etapa gallega, una que transcurre en su gran parte por Lugo, para después meterse por León en su zona limítrofe con Galicia, y acabar en el puerto de Ancares, pero ya es el momento de hacer el balance de las “etapas gallegas”, por si el titular no fuese suficiente.… Leer más