Otro doblete para Matxín y Gianetti

Que nadie se lleve a engaño: la Vuelta a Suiza no entusiasma a nadie, ni siquiera a los locales, que año tras año dejan las cunetas vacías, salvo en las proximidades de los pueblos que sirven de llegada y salida, las dos cosas al mismo tiempo, y quizás también al día siguiente.

Es una carrera que nadie tiene como objetivo, ni siquiera los corredores a los que le vendría bien incorporarla a su palmarés, bien sea por completismo (Quintana o Roglic), o simplemente para tener algo para cuando sus nietos les pregunten si han ganado algo (Landa y Enric Mas, por ejemplo).

Pero bueno, aquí estamos los irreductibles de este deporte, siempre ávidos de que pase algo, o simplemente de dejar testimonio en tiempos de atorrante propaganda del balompié -en este 2024 hasta suprimen los telediarios de El Ente ante el altar del balón- o de idioticia general, que viene siendo lo mismo y con múltiples vasos comunicantes.… Leer más

Amarillo segundón

Amarillo segundón

En el reciente Criterium du Dauphiné se me ocurrió poner, argumentando y explicando, que Van Aert era conformista y segundón. Llovieron las críticas. No sirvió de nada exponer los datos, la tendencia, lo poco que aporta a la carrera de un corredor así ir sumando segundos puestos (o maillots de líder), que el belga ya acumulado una buena legión de fans -diminutivo de fanático- y es un campeón.

Ayer perdió el prólogo del Tour y dejó traslucir su descontento al ver que iba a ser superado por Lampaert. Hoy lo mismo, no se puede decir que no muestre lo que siente: creía que iba a ganar con un sprint pegado a la valla, y le ha superado por el centro el gran favorito Fabio Jakobsen. Otros dos segundos puestos seguidos, que se venderán como un éxito porque ahora es maillot amarillo con 1″ de ventaja.

Es un pobre balance.… Leer más

Milán-Roglic-Turín

Milán-Roglic-Turín

El otro día Roglic ganó por segunda ocasión el Giro de Emilia, la tercera vez que se imponía en la cumbre de San Lucca de Bolonia, después del prólogo del Giro 2019. Aún así, a Bardet le ha parecido sospechoso, y habla de “motos” y demás sandeces de corredor agotado e inútil, uno que siempre se lesionaba en febrero para llegar a tope después.

Lo cierto es que, viendo las imágenes del resumen, lo brutal es el ataque de Almeida, no la reacción de Roglic. Sea como fuera, la carrera no se pudo ver en directo -está organizada precariamente por el GS Emilia- y quedaba la duda del estado de forma de los protagonistas, esperados para el Lombardía de este sábado.

Las dudas se han resuelto hoy, con ocasión de la Milán-Turín devuelta a otoño y devuelta al final de Superga. En 2020 se disputó en agosto como prólogo de la Sanremo aplazada de ese año, y así volverá a ser en 2022 y años sucesivos, con un perfil más llano y asequible para velocistas.… Leer más

El valor de una foto

El valor de una foto

Dos fotos de los últimos días muestran el estado real del ciclismo de manera directa. Las dos comparten muchas cosas, a pesar de ser de carreras tan distintas como la Itzulia y la París-Roubaix, separadas por galaxias y unidas por la chapuza, el ciclismo que cambia y, al final de todo, la nadería.

La carrera vasca, francamente venida a menos, se ha llevado el premio de un ganador final de la casa, algo siempre muy apreciado por esa zona. Hacía 15 años que no se veía algo así, y nadie ha aprovechado para recordar que ese Iban Mayo acabó su carrera antes de los 30 años con un positivo, y que en esa edición ganó tres etapas, como si fuese un sprinter, o un corredor talentoso como Schachmann.

El alemán consiguió el antepenúltimo día su tercera victoria (de cuatro posibles) en la carrera, también al sprint y esta vez en el llano, ante la sorpresa Pogacar, aunque el joven que mejor corrió ese día fue el increíble suizo Hirschi.… Leer más

El Dios de las pequeñas cosas

La temporada de clásicas -en general, toda la temporada- está siendo espectacular, una palabra que proviene de espectáculo. Practicamente no ha habido carrera relevante donde el ciclismo no haya dado su mejor versión, y en algunas ocasiones (Sanremo, Harelbeke, París-Niza) será recordada durante muchos años. En ese sentido, la Gante-Wevelgem fue un poco decepcionante, con una llegada prácticamente de sprint masivo donde Sagan sacó su modalidad Mundial -ponerse en cabeza, y después cruzarse transversalmente para que nadie le pudiese remontar- para lograr su tercera victoria, igualando a los muchos recordmans de la prueba.

Es lo bueno de tener los deberes hechos en una carrera. Al revés que en Sanremo, donde lleva desde 2012 dándose de bruces, el campeón del mundo había ganado ya en dos ocasiones la prueba, la primera relevante de un día que ganó. Además, el equipo dominador de la primavera volvió a apostar por el mismo corredor inferior que ya fracasó de manera inenarrable en Sanremo: Viviani fue segundo, pero en el Quick Step eso no basta.… Leer más

Niki Lauda Terpstra

Ahora resulta que se han inventado lo de la semana belga, cuando debería ser la semana flamenca: el ciclo de diez días que empieza con Harelbeke y termina con la Epifanía del Tour de Flandes, no en vano disputado en Domingo de Pascua. Diez días de cansarse de masticar, como de una comida obligada, una y otra Berendries, Tainenberg y Oude Kwaremont, convirtiendo a todas las carreras en remedos absurdos del día de exaltación flamenca que es el primer domingo de abril.

Para una que había diferente, y eran los Tres Días de la Panne, la convierten en una insulsa cita de un sólo día y en miércoles, porque sus fechas en el calendario eran demasiado apetitosas. Ahora, en la semana regular antes de Flandes, se queda el GP Waregem -convenientemente endurecido, como todo-, y justo ante de Harelbeke La Panne, con una participación tan horrible que hasta pudo ganar Viviani, el tristísimo sprinter que cuatro días antes había pedaleado hacia atrás en Vía Roma.… Leer más

Van Avermaet consigue el juego, el set y va a por el partido

Todo es un inmenso prólogo para el Tour de Flandes. Tengo mis dudas de que, desde que pasaron Gante-Wevelgem a un domingo, la carrera haya mejorado. Y todo lo que le rodea: han conseguido convertir carreras que antes eran de tamaño medio o pequeño en auténticos monstruos, como se ha visto la semana pasada con el GP Waregem, pasado a categoría WT con funestos efectos en su desarrollo. El mal que se ha cargado el Tour de Flandes -con mucho, el peor Monumento, la carrera más aburrida y más hecha para el lucimiento de estrellitas- corre el riesgo de propagarse al resto de carreras de pavés, todo dentro del actual hype -avivado desde el mundo anglosajón- con estas carreras.

A Través de Flandes era una carrera pequeñita, preciosa, que pasaba desapercibida antes de las grandes citas. En su lista reciente de ganadores se combina algún gran nombre (Boonen, Museeuw) con corredores del pelotón de clásicas, como Hoffman, Eeckhout o Breschel, y rara vez domina un superequipo.… Leer más