El Dios de las pequeñas cosas

La temporada de clásicas -en general, toda la temporada- está siendo espectacular, una palabra que proviene de espectáculo. Practicamente no ha habido carrera relevante donde el ciclismo no haya dado su mejor versión, y en algunas ocasiones (Sanremo, Harelbeke, París-Niza) será recordada durante muchos años. En ese sentido, la Gante-Wevelgem fue un poco decepcionante, con una llegada prácticamente de sprint masivo donde Sagan sacó su modalidad Mundial -ponerse en cabeza, y después cruzarse transversalmente para que nadie le pudiese remontar- para lograr su tercera victoria, igualando a los muchos recordmans de la prueba.

Es lo bueno de tener los deberes hechos en una carrera. Al revés que en Sanremo, donde lleva desde 2012 dándose de bruces, el campeón del mundo había ganado ya en dos ocasiones la prueba, la primera relevante de un día que ganó. Además, el equipo dominador de la primavera volvió a apostar por el mismo corredor inferior que ya fracasó de manera inenarrable en Sanremo: Viviani fue segundo, pero en el Quick Step eso no basta.… Leer más

 

Niki Lauda Terpstra

Ahora resulta que se han inventado lo de la semana belga, cuando debería ser la semana flamenca: el ciclo de diez días que empieza con Harelbeke y termina con la Epifanía del Tour de Flandes, no en vano disputado en Domingo de Pascua. Diez días de cansarse de masticar, como de una comida obligada, una y otra Berendries, Tainenberg y Oude Kwaremont, convirtiendo a todas las carreras en remedos absurdos del día de exaltación flamenca que es el primer domingo de abril.

Para una que había diferente, y eran los Tres Días de la Panne, la convierten en una insulsa cita de un sólo día y en miércoles, porque sus fechas en el calendario eran demasiado apetitosas. Ahora, en la semana regular antes de Flandes, se queda el GP Waregem -convenientemente endurecido, como todo-, y justo ante de Harelbeke La Panne, con una participación tan horrible que hasta pudo ganar Viviani, el tristísimo sprinter que cuatro días antes había pedaleado hacia atrás en Vía Roma.… Leer más

 

Una edición de Tirreno-Adriático para olvidar

Se puede decir que la Tirreno-Adriático, con su actual formato, ha vuelto a tocar fondo. Ya lo había hecho en fechas no muy lejanas con aquellas ediciones para sprinters, luego las ediciones para contrarrelojistas, y ahora se arrastra lastimosamente con las ediciones para escaladores: los dos triunfos de Quintana se lograron con un único ataque respectivamente, y hoy mismo Kwiatkowski ha ganado una edición soporífera donde ni siquiera los sprints, de siempre una de las características principales de la carrera, han merecido atención.

Movistar se dejó la carrera el primer día en la CRE. 50″ perdidos con el BMC y 41″ con el Sky, todo un anticipo de por donde puede ir la prueba de similares características en el próximo Tour de Francia. Por muy bueno que pueda ser Landa eso es muy difícil de remontar en una carrera con una única montaña, y tampoco es tan bueno porque ni siquiera logró entrar en el podio final.… Leer más

 

No hacía falta esto

Después de once años de propaganda sobre un supuesto Infierno del sur o la otra París-Roubaix, sustituidos en tiempos recientes por la patraña de el sexto monumento, los organizadores de Strade Bianche han logrado lo que querían desde el principio: una edición con lluvia y barro -por muy poco no hubo nieve- que colmase su afán de un ciclismo estereotipado, de sufridores.

El ciclismo no tiene ninguna necesidad de una carrera como Strade Bianche, copia de una marcha cicloturista porque hace tiempo que no inventa nada. Ya era, con mucha diferencia, el deporte más duro, y hacer una carrera por pistas sin pavimentar no aporta absolutamente nada a un deporte centenario que durante sus primeros cincuenta años circulaba preferentemente por carreteras así. Si las dejó no fue porque estas desapareciesen completamente, sino por una serie de factores entre los que el principal era la seguridad y evitar los pinchazos.… Leer más

 

Un fin de semana (otro más) dominado por Sagan

Ya lo decía el rap de @bemancio: “el primer picao es Greg Van Avermaet”. De cómo gana Sagan, y donde gana. La realidad es que el corredor belga, que desde su eclosión en la Vuelta 2009 hizo muy poquito en el norte hasta hace poco tiempo, ha ganado en siete de sus once duelos directos al eslovaco, pero Sagan es el que gana en las grandes citas -es significativo que no corrió los JJ.OO de ruta, la única gran victoria del belga- y ejerce de patrón allí donde no gana.

El sábado en la Het Volk se vivió una carrera ya se había vivido. El primero y el segundo del año 2016 fueron el primero y el segundo de 2017, y con un final calcado. El asunto dice muy poco a favor de una carrera que cada vez se ve más como una gran clásica -y que jamás lo será, porque no llega a 200 km.… Leer más

 

Ciclismo rico y ciclismo pobre

Hoy se presenta el Tour de Francia, el mayor símbolo de lo que se puede entender como ciclismo rico: no tiene problemas de calendario, ni de participación, ni económicos, ni de dopaje, esto último porque así quedó establecido en 2009. El Tour es el Tour, y si tiene algún problema lo es de credibilidad, pero eso es consustancial a su deporte, y al deporte en general. Hace una semana se pudieron ver todos estos elementos en otros dos eventos ciclistas, coincidentes en el tiempo -de hecho, ideados así para menoscabo de uno- y que ejemplifican muy bien que, mientras hay un ciclismo rico, existe otro ciclismo pobre. Y, cual fábula de Frank Capra o de discurso político en tiempo electoral, el bueno es el pobre.

La París-Tours es una carrera fabulosa, año tras año de las cinco mejores que se han disputado a lo largo de toda la temporada.… Leer más