El mejor podio de la historia de la Milán-Sanremo

El mejor podio de la historia de la Milán-Sanremo

En la previa de la Sanremo todo eran conjeturas. Todos los años son conjeturas, y hay algunas que son lastimosamente recurrentes, como la del ataque en la Cipressa. Este año por fin se ha verificado algo así, y todavía no se sale del asombro de lo visto.

No tanto por el hecho en sí -más o menos Pogacar lo había ido telegrafiando, y Wellens dijo en meta que llevaban trabajando en el asunto desde diciembre, además de otras indiscreciones previas-, sino por la virulencia del ataque, por los tiempos registrados al final de la subida, y por el destrozo en la carrera, que no ha sido tanto. 

Desde la base de la Cipressa se puso a tirar Wellens, y estuvo 2´40″, y tal era el ritmo que no pudo ir más allá. De lo que se vió en las imágenes, únicamente se descolgó Philipsen, renqueante de una caída días antes.… Leer más

Ayuso, triunfo sin gloria

Tradicionalmente se tiende a comparar la participación en la Tirreno-Adriático y la de la París-Niza. Siempre gana la carrera francesa, y este año además por una diferencia considerable: Juan Ayuso, gran favorito en la carrera italiana, cumplió los pronósticos, pero ayudó muchísimo que no hubiese rival alguno.

El alicantino se presentaba con una hoja de servicios impecable: había ganado la Faun Drome y había arrasado en el Laigueglia -en otras dos ocasiones ya había estado en el podio, y tiene 22 años-, donde es el primer español en ganar la prueba. En otro tiempo, en otro lugar (o mismamente en este espacio, que es el suyo) este hecho hubiese suscitado grandes titulares y elogios, pero todo ha cambiado mucho en el ciclismo, menos lo que nunca cambia.

Sin embargo, el mejor aval de Ayuso era el hecho de haber sido segundo en Tirreno el año pasado, únicamente batido por Vingegaard. El joven ciclista apunta a lo más alto, y nunca lo ha ocultado: ni en sus ambiciones, ni en su vergonzosa actitud subiendo el Galibier en su debut en el Tour de Francia, para después quedarse fuera del equipo para la Vuelta.… Leer más

Pogacar herido, pero siempre Pogacar

Se les habían agotado los adjetivos a los propagandistas de Pogacar con la victoria en Strade Bianche de la temporada pasada: a 80 km. de meta, en solitario, “quedará como una de sus mejores victorias”. Si todavía tuviese paciencia, miraría que han puesto con ocasión de la prueba italiana de este sábado, donde el Talento Sin Fin esloveno se pegó un tortazo de aupa, y aún así consiguió cumplir las expectativas y volver a ganar la prueba.

Previamente hubo una polémica estúpida sobre esta prueba cicloturista -sus orígenes están en L´Eroica- devenida, por mor de la estupidez, el fandom y la necesidad de creer, en una prueba de referencia para la mayor parte de los aficionados y un buen puñado de ciclistas del pelotón. Polémica -no se lo pierdan- movida por los pseudomedios que siguen este deporte, y no es casual que últimamente mucho buscavidas que recibía nómina oficial de algún portal especializado esté en el paro y se haya montado un substack (un blog de pago y suscripción).… Leer más

Cuatro veces en Lombardía, cuatro victorias

Se hace difícil escribir sobre otra barrabasada de Pogacar. Se hace difícil por lo increíble de todo: por las partes -todas y cada una de las victorias conseguidas con una fuga individual este año- y por el todo, que es lo que abruma. La increíble sucesión de victorias, de hitos conseguidos con 26 años cumplidos, y los cuatro Lombardía consecutivos, que es lo que nos atañe. 

No hay posibilidad de narrar la carrera. Como se ha visto a la largo de la temporada, al Rey Sol le bastaba con tener a un corredor de su equipo en forma excelsa -solo uno, siempre así, pero al nivel de los mejores-, y este sábado le tocaba a Sivakov. Ayuso, que se había anunciado en la previa, no tomó la salida, aquejado de los mismos males de siempre.

No fue el único. Le pasó lo mismo a Pidcock, en gran estado de forma, tanto que en el calentamiento previo del Giro de Emilia consiguió ser segundo en un día de un gran aguacero: el que caía del cielo, y el que caía en forma de martillo pilón con Pogacar, que atacó en la primera de las cinco ascensiones al santuario que se yergue sobre Bolonia, y consiguió así su primera victoria de arcoiris.… Leer más

Roglic porque lo merecía

Ayer acabó un Dauphine pésimo, horrible en gran parte de los valores evaluables, y rescatado en el último momento por un final emocionante, en gran parte inesperado, pero que no compensa ocho días de competición especialmente descafeinados.

La carrera francesa, a veces bautizada como miniTour de Francia, tradicionalmente servía de prueba sobre los estados de forma de los aspirantes a la gran cita de julio; de aquí salieron burbujas como la de Iban Mayo, por ejemplo, y también trayectorias telegrafiadas como la de Wiggins y su trenecito, por poner únicamente dos ejemplos.

Este año poco se puede decir al respecto, dado que ni Vingegaard ni Pogacar han salido en la prueba, y que el resto de meritorios para el Tour de Francia han mostrado un nivel que únicamente arroja dudas sobre sus posibilidades reales, si las hubiera o hubiese.

Y después está lo otro, lo de siempre en el ciclismo.… Leer más

Pidcock Gold Race

Pidcock Gold Race

Después de que la dos grandes citas del pavés fuese un auténtico sopor, era difícil esperar algo grande o emocionante de la Amstel Gold Race, esa carrera que tiene entre sus campeonissimos recientes a gente como Gasparotto, Valgren, Kwiatkowski, y otra gente incapaz de ganar en cualquier otra cita de las Ardenas.

De hecho, toda la atención giraba en torno a Van der Poel, que ganó una vez la carrera -bueno, se la regalaron Alaphilippe y Fuglsang– y que algunos veían en lo más alto del podio. Los de siempre, los que tienen que vender algo, especialmente una carrera con una participación muy mermada por las ausencias de Evenepoel, Roglic, Van Aert o Pogacar.

Era, por tanto, una edición de la Amstel al alcance de muchos corredores con posibles, de esos que son rápidos y suben bien las cotas, pero sin ser excesivamente ganadores; al final, ganó el corredor con mayor pedigrí en la carrera, el que más lo luchó, y lo hizo como reivindicación de sí mismo.… Leer más

La Sanremo más rápida de la Historia, para el más rápido

La Sanremo se ha convertido, desde hace demasiados años, en una prueba en la que nunca pasa nada antes del Poggio. De hecho, ya ni siquiera hay ataques en la Cipressa, y a la fuga no se le deja una diferencia suficiente como para fantasear con un nuevo Marc Gómez. Las previas de la carrera se basan en lugares comunes, apatía -aunque cada vez hay más nuevo converso al eslogán “los diez km. más trepidantes de toda la temporada”, y sus variantes- y noticias estúpidas, incluso cuando las hay más relevantes. 

La edición 2024 es un buen ejemplo. L´Equipe publicó en la previa la típica noticia estúpida de relleno, consistente en un articulito sobre que habían quitado la famosa cabina telefónica en la primera curva del descenso, un vestigio de la Italia che fa, de cuando el país estaba a la vanguardia en algunos aspectos de la sociedad industrial. 

Realmente la noticia era de bastantes meses antes, pero bastó esa apatía, ese altavoz en el periódico francés -que ha dedicado a la carrera una página más que Gazzetta, organizador de la prueba- para que todos los chupópteros, creadores de contenido (¿en serio?… Leer más

Rodríguez acorta plazos en el mejor escenario posible

Rodríguez acorta plazos en el mejor escenario posible

Tras la notable decepción el día anterior -no pasó nada en el Grand Colombier, la etapa fue para la fuga- había grandes expectativas con las que objetivamente podía ser la etapa reina de este Tour de Francia, una con 4200 metros de desnivel y pasando el Joux Plane antes de caer [tópico: a tumba abierta] a Morzine.

La etapa ha estado a la altura. A pesar de su escasa longitud, ha dejado una diferencia abrumadora entre los dos primeros de la general y todos los demás, aunque el gran triunfador no haya sido ni el danés ni el esloveno que monopolizan por tercer Tour consecutivo la general de la carrera.

¿Y cómo es posible eso? Pues porque han pasado cosas que se ven poco en el ciclismo, incluyendo valentía, arrojo y determinación. La etapa empezó mal, con la primera montonera del Tour. A punto de acabar la segunda semana y en una etapa de montaña, pero así funcionan también -como efecto colateral- estas etapas cortas que vende como “nerviosas”, y donde tanto corredor al que no dejan fugarse en el llano se intenta meter.… Leer más

Una Lieja-Teide-Lieja

Una Lieja-Teide-Lieja

La Lieja-Bastogne-Lieja de 2023 acabó cuando apenas se llevaban disputados 80 km, antes incluso de dar el giro de retorno a la ciudad de salida. Se cayó el Rey Sol, y en el proceso de rompió dos huesos de la muñeca: seis semanas de baja y, lo que es peor, el próximo año irá a la campaña del Norte con precauciones, de manera parcial, con miedo, por culpa a estas consecuencias. Si hubiese sido navarro y corrido en un equipo navarro, ni hubiera tomado la salida.

Quedó así una carrera con un único favorito, aunque llevase sin competir en todo el mes de abril y llegase de tres semanas de entrenamientos en el Teide, y así como está conformado este ciclismo actual: solo ganan entre seis corredores, y no hay espacio para nadie más. Y, aún así, ha sido una edición muy buena de la carrera.

Contribuyó mucho a esa sensación el ambiente generalizado de frío y lluvia, más de lo segundo que de lo primero.… Leer más

Vuelve a ganar El Mejor™

Ya cansa un poco todo esto. Una de las características de esta época ciclista, que algunos califican de magnífica, es que todos los grandes triunfos se los reparten entre un pool de ciclistas muy concreto y seleccionado, fácilmente elencable: Pogacar, Vingegaard, Van Aert, El Nietísimo y Roglic. De la lista se han caído últimamente Alaphilippe y Evenepoel -que de momento está calcando la temporada esperable al maillot que ostenta-, y entran o salen gente como Vlasov, Higuita o D.F Martínez, demasiado irregulares para ser tenidos en cuenta.

Es un fenómeno que se ha ido acrecentando con el tiempo, hasta llegar a los niveles inasumibles de esta temporada. Entre los cinco corredores citados se han repartido todas las victorias que cuentan en Europa, y ya estamos a punto de acabar la temporada de clásicas. Es un fenómeno sin precedentes en el ciclismo que, a diferencia de otros deportes -como el de las toallitas-, puede exhibir una variedad de pruebas y recorridos que hacen que siempre hubiese una panoplia más o menos amplia de ganadores, y no los Federer-Nadal-Djokovic que dominaron el deporte de los descansos durante 15 años.… Leer más